Sermones en cronología

Sermón en el día miércoles 8 de agosto de 2012.

Título: Y DIOS LOS ENTREGÓ… (Parte 2)

Biblia: Romanos 1:1-32

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón,

Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org

pastordonghandavidlee@gmail.com

(595) 021-301-706 / (595) 0981-815-179

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1.) Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,

2.) Que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras,

3.) Acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne,

4.) Que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,

5.) Y por quién recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre;

6.) Entre los cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;

7.) a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

8.) Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.

9.) Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,

10.) Rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros.

11.) Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados;

12.) Esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.

13.) Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás gentiles.

14.) A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor.

15.) Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.

16.) Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

17.) Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

18.) Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

19.) Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

20.) Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

21.) Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

22.) Profesando ser sabios, se hicieron necios,

23.) Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

24.) Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,

25.) Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

26.) Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,

27.) Y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

28.) Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;

29.) Estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;

30.) Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,

31.) Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;

32.) Quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

INTRODUCCIÓN

Nadie cae en este estado de “desgracia” ante Dios por un solo hecho, pues entonces jamás podríamos hablar de perdón, de misericordia, de paciencia, de benignidad, de longanimidad de Dios.

Pero sí existe un hecho o un acto erróneo, una respuesta o una posición equivocada, un pensamiento o una opinión de injusticia por el cual la “balanza” se inclina definitivamente en contra del creyente y todas estas cosas tienen “EFECTO Y RELEVANCIA” tanto del pasado como del presente.

Habrá criticado miles de veces, se habrá rebelado cientos de veces, habrá desobedecido en sinfín de situaciones, habrá dejado de glorificar, ni le habrá dado gracias; más sí existe una acción a partir del cual todas las cosas se les cuenta como “negativo”, como “desobediencia”, “como envanecido en su corazón”. A partir del cual su corazón comienza a ser entenebrecido.

En la primera vez, en la décima vez, en la centésima vez; eso es algo que solamente Dios lleva en cuenta. Ningún hombre, y menos un pastor pude llevar los números de la paciencia y de la misericordia de Dios de otra persona. Solamente sé que no es tan flexible como los creyentes suponen que es Dios con ellos.

Además sabiendo que cuando uno está realmente cerca en la gracia de Dios, sabe que no existen grandes márgenes para el error, y el margen de tolerancia es tan poca que uno aprende a no jugar con la misericordia del Señor.

Entonces por qué existen personas quienes viven tan plácidamente en sus errores, pues justamente es el proceso del entenebrecimiento que les ha sobrevenido intensamente sobre ellos.

Y esto lo pueden corroborar midiendo cómo los hombres están tan habituados a recurrir al hombre para solucionar sus problemas, y no son capaces de ver la gloria de Dios.

LA INMEDIATEZ VS LA ESPERA

Son actitudes, son las respuestas que escuchamos, son las excusas y validaciones que los hombres se han inventado para dar pie a la necesidad, con un gran sentido de urgencia o de emergencia, y así insisten a Dios; dejando las discusiones para después. Para que nadie les discuta o se muestran están obrando bajo la aceptación “implícita” de Dios.

Por ejemplo, ¿cuántas iglesias han construido sus nuevos templos o han realizado restauraciones por medio del préstamos hipotecario?

¿Cuántas iglesias han comprado en cuotas los minibuses para traer los fieles a la iglesia?

¿Cuántos creyentes no han opinado, han inferido sus conocimientos “médicos” a los enfermos? O ¿cuántos no han recetado “el remedio de la abuela” para alguna enfermedad en que se ve aquejado su oveja?

En general ponemos urgencia y apuro en nuestros pedidos (es que así vivimos y ¡hacemos que siempre nos resulte en emergencias!), para tomar decisiones rápidas y evitar que escuchemos detenidamente o tengamos la pausa suficiente para prestar oídos al Señor.

En cambio, ¿cuántos se han quedado en la iglesia a orar y esperar hasta que Dios le responda a sus necesidades porque está seguro del Señor? Esto es imposible porque la estructura de vida y los diferentes planteamientos que nos hacemos nos impide. Y es la diferencia de los creyentes quienes viven en el mundo “gallinero” o el que vive en el pacto y ha seguido a Dios por el camino de la tierra prometida.

Muchos prefieren el camino corto, el camino rápido, la obtención inmediata de los bienes. En cambio el orar y esperar hasta que Dios les conceda es demasiado largo, incierto, inseguro.

Además como muchos se duermen, y las necesidades se acumulan a tal punto de crear una urgencia incontenible. Por esto mismo, muchos no pueden creer y seguir en el pacto; porque vivir en los términos y perseguir las promesas del pacto implica una paciencia y una perseverancia realmente constante.

La inmediatez del mundo y los problemas que de ella surgen, hace imposible quedarse quemando, estarse angustiado por saber cuándo lo tendrá, o la incertidumbre de cuándo lo recibirá. Pues justamente esta inseguridad es el entenebrecimiento que ha invadido grandemente a los creyentes. Porque en lugar de abandonar, de renunciar y seguir a Jesús en su pacto, utiliza a Dios y sus poderes para ganarse el mundo.

Piensan y consideran: ¿para qué quemarme esperando? ¿para qué quedarme doliendo si puedo sanarme “inmediatamente” con un buen doctor y unas fuertes pastillas? ¿Qué es más rápido? ¿Qué es más seguro?

Además agregan a sus pensamientos: ¿qué le agradará más a Dios? Que yo esté enfermo y no pueda trabajar en los ministerios del Señor. O que me sane rápidamente y me acople ya produzca para el reino de Dios?

Dios, ¿preferirá una iglesia llena de personas provenientes por cualquier medio o una iglesia que crezca vegetativamente? Es otra vez las condicionantes de la inmediatez y la espera en el pacto.

Y muchos tienen disculpas o razonas para su obrar en forma tan inmediata, “que escuchó en la televisión que si una enfermedad se deja demasiado tiempo se agrava y trae nuevas complicaciones”. Que ese estudio fue realizado en tal universidad o en algún hospital perdido en el mundo.

El creyente siempre ha perdido la batalla ante las circunstancias, ante los hechos negativos, ante la urgencia. ¿Qué puede hacer el hombre de Dios en esos casos?

Por eso, la biblia nos dice hoy: “profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles”.

¿Se dan cuenta? Nadie se pregunta, nadie se cuestiona. ¡Primero resolvamos lo urgente! ¡Apaguemos el fuego! ¡Entiendo que no es la mejor forma ni la correcta bíblicamente, mas es necesario ahora! Hacen muchas promesas, cuando termine este asunto sí vendrá ante Dios y será fiel. Luego buscaremos a Dios. ¿Lo hacen? ¡NO! Se olvidan.

Y este pensamiento se ha expandiendo, se ha convertido en pan y excusa de cada día. No hay lugar para Dios, es más, Dios es menos que el banco, Dios es menos que el prestamista, Dios es menos que el perro guardián, Dios es menos que un concierto de música, Dios es menos que un médico, Dios es menos que un remedio o tratamiento, Dios es menos que la tecnología, Dios es menos que una fiesta de cumpleaños, Dios es menos que su cansancio, o su descanso.

¿Hasta dónde nos hemos caído? Dios es menos que el propio pastor de iglesia, porque él te soluciona pronto, te ayuda en todo; mas Dios se queda en silencio, se le ora y no responde, se le clama y dice que espere, digo que estoy apurado y dice que él tiene su tiempo. Digo que es importante y me dice: toma tu cruz y sígueme.

Al final, que el creyente haya caído en sus razonamientos, que haya cambiado la gloria de Dios incorruptible por semejanza de imagen de hombre corruptible, en realidad, es culpa de Dios que no responde…

Más adelante, todas las cosas son urgentes, y más urgentes cada vez. Finalmente ya no te dejan respirar. ¡Has caído en el entenebrecimiento! No has podido decir: ¡Basta!

¿Se acuerdan? El miércoles pasado les decía que la fe, que la verdadera fe se puede apreciar cuando las personas son capaces de vivir en la esperanza. Se puede vivir en esperanza cuando las aguas están calmas, pero no en el mar agitado de las necesidades y problemas que explotan cada vuelta de esquina.

Vean cómo las secuencias y sucesos inmediatos de las cosas no te permiten parar y decir: ¡YA! ¡Comenzaré según el método de Dios! Es que ese tiempo y oportunidad han pasado. Por eso les digo que buscar a Dios siempre se hace en tiempos difíciles, siempre existen obstáculos, pero es el mejor tiempo, es cuando existe una voluntad favorable de Dios quien calmará los mares a tu alrededor. Mas cuando están sucediendo emergencias tras emergencias, ya es muy tarde: la avalancha ha comenzado.

EL PRIMER “Y DIOS LOS ENTREGÓ”

Esto hace que se llegue al primero de los tres “y Dios los entregó…” a la inmundicia.

¿Por qué los entrega a la inmundicia?

Es una consecuencia inmediata a la “pérdida” del discernimiento, es no poder distinguir qué es santo y qué no es santo.

No saben qué es bueno y qué es malo.

No saben qué es de Dios y qué no es de Dios. Qué es bíblico y qué no es bíblico.

No comprenden qué les lleva a vida eterna y qué les hace morir en la tierra.

Es decir que el Espíritu Santo se queda quieto y deja que el hombre camine según su camino. En lugar que la ley escrita en la mente y en el corazón les haga recordar de la Palabra viva de Dios, el hombre pierde esa capacidad: “Pro éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado” (Jeremías 31:33-34)

Incluso repiten versículos a sí mismos: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. (1 Pedro 2:9-10)”

Mas cuando han sido abandonados por Dios para que vivan en la inmundicia, estos versículos están, pero no tienen la capacidad de mirarse y examinarse a sí mismos.

Y cada día van perdiendo su santidad más y más. Mas en su mente siguen pensando que están bien con el Señor.

Se consideran que son linaje de escogidos, que son reales sacerdotes, que son naciones santas, ¿pero en qué santidad? ¿observan a vivir sus vidas como reglados a los sacerdotes? ¡No! Han perdido todo su discernimiento.

La biblia dice en 2 Corintios 6:16-18 “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por tanto, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”.

Se dan cuenta que son pequeñas prácticas de “obediencia a la fe” que debe realizar el creyente. Porque conoce los mandamientos, tiene que adoptarlos urgentemente en su vida, ir cambiando poco a poco lo inmundo que hay en su vida.

Tienen que ir cambiando su actitud de ver las cosas del mundo, y dónde entra la parte de Dios, dónde comienza la fe y confiar en el Señor Jehová.

Por eso, les decía en el estudio bíblico del sábado, cómo discernir también entre lo santo y lo inmundo es saber dónde está, saber con quién está, como nos lo dice el Salmo uno: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado.” Y sabe buscar lo recto, lo santo, el reino de Dios y su justicia: “sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.” (Salmo 1)

Estas son actitudes, son decisiones, es un modo de vida para preservar tu santidad. Y si Dios te ha entregado a la inmundicia, ¿quién te cuidará? ¿Quién te detendrá? ¿Quién te despertará del lugar en donde estás? Puede que Dios lo haga, pero no será de forma directa, sino en forma indirecta, y cada vez en voz más baja. Y estarán más prontos a caer en el siguiente “y Dios los entregó…” a ser salvado y vivir en la justicia de Dios y que el justo por su fe vivirá.

Incluso para mantener la santidad, saben cuándo tienen que perder, cuándo tienen que renunciar. Pero esta sabiduría ya no está en estas personas.

Así que, saber mantener tu santidad, saber vivir en los mandamientos de Dios, que se vea cómo tu obedeces a la fe son los hechos que sirven para quebrar; son realmente bendiciones, son obras del Espíritu Santo que cuida tu vida. Tienen que luchar activamente para no deshonrar sus propios cuerpos. Ven cómo la biblia dice: “Hablad a los hijos de Israel y decidles: Éstos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra. De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, éste comeréis.” Y saben que en ese sentido el camello, el conejo, la liebre, el cerdo lo tendrán por inmundo. Y nos dice en el versículo Levítico 11:8 “De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto, los tendréis por inmundos.”

O la consideración exagerada que tienen hacia los animales, hacia las mascotas, hacerlos parte de la familia, e incluso vemos casos preocupantes cómo los animales son preferidos a los hijos, son reemplazos de hijos, son amados y tratados mejor que hombres.

Incluso se ve cómo Dios los ha entregado cuando miran la televisión, las noticias, porque miran y se divierte o se entretienen con programas sin sentido, gustan de ridiculizar el hombre al hombre, las ventas indiscriminadas del cuerpo humano, o de la sexualidad, o de la maldad, de la violencia…

EL SEGUNDO “Y DIOS LOS ENTREGÓ A INMUNDICIA…”

Versículo 26 dice cómo Dios los entregó a pasiones vergonzosas.

Cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. Vean cómo las ventas y las propagandas hace un culto especial al hombre, a la mujer, a la belleza, al bienestar y al buen vivir.

Y no hay necesidad de irnos más lejos, muchos piensan que esta es la etapa de los cambios sexuales, sí lo es.

Pero también cuántas iglesias hoy están trabajando teniendo a las mujeres como su mayor fuerza de trabajo. Ven cómo las mujeres van tomando preponderancia, ya tenemos pastoras que dirigen a la iglesia. Y dicen que es la libertad e igualdad, ¿dónde está en la biblia que Dios haya nombrado o cambiado sus escrituras? Pueden ustedes buscar en toda la biblia dónde se establece a la mujer como pastor de una iglesia o congregación.

Que hoy se esté hablando de democracia, de igualdad de sexos, de oportunidades al mejor, todo eso es porque Dios los entregó a pasiones vergonzosas. ¿Cuántos hombres se quedan en la casa para hacer los quehaceres domésticos y son las mujeres que se ganan el sostén?

¿Por qué creen que los hombres han perdido el liderazgo, el carácter, la autoridad, el esfuerzo y el sacrificio?

Después están aquellos que van más lejos, las relaciones bisexuales, las relaciones homosexuales, las inclinaciones hacia el otro sexo.

Son todas cuestiones que se están perdiendo porque Dios los ha entregado a pasiones y hechos vergonzosos.

Incluso en el relacionamiento con Dios es así, verán que las relaciones con otras personas ha pasado a tener mayor preponderancia que su estado de relacionamiento con Dios. Dejan la palabra de Dios para adoptar doctrinas de hombres.

Han perdido el valor de las Escrituras, y se han abocado a buscar alguna alternativa humana o de la inventiva humana para “enseñar y educar a los creyentes en la iglesia”. Ya no reconocen el valor y el poder de la palabra, para ellos palabras como: “Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.” (Hebreos 4:11-13)

Pero las iglesias y sus pastores, dejando esta capacidad y poder de las Escrituras programan otras actividades para sus creyentes. Ya no creen en la capacidad de las Escrituras. ¿O será porque ellos mismos se ven desnudados y vacíos?

Y el hecho que un creyente deje la palabra de Dios y quiera reemplazarlo por algún instrumento de los hombres porque cree que es más eficaz, más transformador o regenerador, de por sí, esta actitud es de personas que han caído y están actuando en FORMA VERGONZOSA. Porque se están avergonzando de la Palabra, de su capacidad, de su poder y lo reemplaza por aquellos que han inventado o desarrollado las criaturas.

¿Acaso la música clásica o una hora de tratamiento siquiátrico o de consejería reemplazar a la lectura de la biblia? Mas muchos lo hacen.

¿Acaso un concierto de música cristiana de algún cantautor famoso más enriquecedor que la lectura de la biblia o la oración profunda en el Espíritu Santo?

Sí, son muestras de cómo las pasiones vergonzosas han tomado cuenta y dominio en la mente de los creyentes.

Serán pequeñas cosas, algunos dirán que no es de mucha importancia, o que estoy agrandando las cosas y exagerando. Pero sí es indiscutible que se ha perdido el valor de la Palabra de Dios. Están pensando que la imaginativa de los hombres es mejor, es provechoso, es más incisivo, es más amigable, es menos duro al creyente que la Escritura o un encuentro con el Espíritu Santo.

Estos son los inicios.

¿Miren cuántas iglesias tienen el estudio de la biblia como su mayor tesoro para enseñar a sus miembros?

¿Cuántas iglesias han puesto su énfasis preponderante en la música? ¿Y dónde está este orden invertido en la biblia?

A Josué le dijeron: “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” (Josué 1:6-9)

CONCLUSIÓN

¿Cuántos creyentes hoy creen firmemente y así pueden “dejarse” llevar por el camino de Dios respecto a su futuro?

¿Cuántos padres pueden confiar la vida y el futuro de sus hijos porque hoy tiene un pacto pero que no tiene claro los tiempos, los caminos porque aun no ha llegado el tiempo de revelación?

Realmente los aspectos que aparecen en este capítulo de Romanos parecen muy grandes y habla de personas quienes han llegado a los límites muy lejanos de Dios. Sí, pero existen los intermedios, existen los cercanos, existen las palabras que hoy que pronuncian, hechos en que están inmersos sus vidas que sin “pensar” por el cual actúan normalmente y que dan muestras que Dios los ha entregado a la inmundicia, a las pasiones vergonzosas.

Siempre se comienza por hechos pequeños, hechos sin importancia. Por pequeños hechos que uno deja de confiar en Dios, algo que sin pensar uno considera “que estaría molestando a Dios por estas pequeñeces”, pero que sí influyen en nuestro relacionamiento con el Señor.

Verán que a medida que sus ojos se clarifican, en la medida en que se hacen sensibles espiritualmente, si están realmente viviendo en la gracia de Dios: todas esas cosas el Señor les irá mostrando, les mostrará cómo “las pequeñas cosas, los detalles” ¡sí importan! ¡y mucho!

El próximo miércoles seguiremos con la tercera parte.

Que Dios les bendiga.