Sermones en cronología

Sermón en el día de Jesús 5 de agosto de 2012.

Título: ME HACE ANDAR EN LAS ALTURAS

Biblia: Habacuc 3:1-

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón,

Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org

pastordavid@evangelio123.org

(595) 021-301-706 / (595) 0981-815-179

*******************

1) Oración del profeta Habacuc, sobre Sigionot.

2) Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia.

3) Dios vendrá de Temán, y el Santo desde el monte de Parán. Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza.

4) Y el resplandor fue como la luz; rayos brillantes salían de su mano, y allí estaba escondido su poder.

5) Delante de su rostro iba mortandad, y a sus pies salían carbones encendidos.

6) Se levantó, y midió la tierra; miró, e hizo temblar las gentes; los montes antiguos fueron desmenuzados, los collados antiguos se humillaron. Sus caminos son eternos.

7) He visto las tiendas de Cusán en aflicción; las tiendas de la tierra de Madián temblaron.

8) ¿Te airaste, oh Jehová, contra los ríos? ¿Contra los ríos te airaste? ¿Fue tu ira contra el mar cuando montaste en tus caballos, y en tus carros de victoria?

9) Se descubrió enteramente tu arco; los juramentos a las tribus fueron palabras segura. Hendiste la tierra con ríos.

10) Te vieron y tuvieron temor los montes; pasó la inundación de las aguas; el abismo dio su voz, a lo alto alzó sus manos.

11) El sol y la luna se pararon en su lugar; a la luz de tus saetas anduvieron, y al resplandor de tu fulgente lanza.

12) Con ira hollaste la tierra, con furor trillaste las naciones.

13) Saliste para socorrer a tu pueblo, para socorrer a tu ungido. Traspasaste la cabeza de la casa del impío, descubriendo el cimiento hasta la roca.

14) Horadaste con sus propios dardos las cabezas de sus guerreros, que como tempestad acometieron para dispersarme, cuyo regocijo era como para devorar al pobre encubiertamente.

15) Caminaste en el mar con tus caballos, sobre la mole de las grandes aguas.

16) Oí, y se conmovieron mis entrañas; a la voz temblaron mis labios; pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; si bien estaré quieto en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas.

17) Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales,

18) Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación.

19) Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.

INTRODUCCIÓN:

Comparativamente hablando, todos los creyentes buscan su caramelo que Dios promete a lo largo de la biblia: sabiduría, conocimiento, fe, sanidades, milagros, profecías, discernimientos, bendiciones, promesas, soluciones a problemas de diferente índole, dones, seguridades, futuro, sanidades, pacto; algunos son grandes, otros son más pequeños, pero caramelos al fin a modo de juntarlos y no discriminar a nada.

Pero están empecinados en buscarlos, en recibirlos y la generalidad de los creyentes, tanto los que enseñan como los que escuchan y buscan, piensan que eso es lo correcto y lo persiguen. Conocer que existen caramelos que Dios sí quiere darnos, otros que hay que pedirlos, otros que hay que insistir, y unos que otros que serán concedidos con mucho énfasis y perseverancia.

Como toda la atención de los creyentes se centran en la búsqueda de su caramelo: cuando lee la biblia, siempre tiene eso en la mente y considera todas las palabras que lee, lo compara y trata de relacionarlo; cuando escucha un sermón, siempre tiene ese caramelo en mente y analiza qué es significa, cómo se relaciona esa palabra con su caramelo. Y ¡no hay necesidad de contar qué sucede cuando ora!

¡Guay! Si el pastor no le habla cómo conseguir su caramelo, ese es un pastor que no comprende a sus ovejas, sus otras palabras no son dignas de ser escuchadas.

Por eso les digo que cuando uno escucha la oración de una persona durante cinco minutos, cuando se verifica qué porciones de la biblia más lee o más le agrada leer, o que está memorizando en ese momento, más o menos se conoce el estado de la persona.

Ahora, muchos me cuestionarán que ellos también tienen el Espíritu Santo, que el Señor les habla, les muestra en la biblia que sí son hijos de Dios. ¡Sí, también a mí me habla, me muestra y me hace andar en las alturas!

Entonces, ¿por qué el pastor David está diciendo siempre que buscarse el caramelo está mal? ¿Por qué está diciendo que lo que leo de la biblia está mal? ¿Significa que lo que escucho de Dios y la guía que yo tengo del Espíritu Santo es erróneo?

Les digo que sí generalmente está mal hoy; y si no está mal hoy, mañana lo estará.

Y ¿por qué algo que está bien hoy estará mal mañana?

Incluso hay personas quienes un día recibieron la promesa de un caramelo por parte de Dios, y se alegró por ello. Pero por diferentes cuestiones de su vida, por los amores con el mundo, por las primeras necesidades que había de cumplir se abocaron antes a esas cosas “indispensables” creyendo que Dios quien le había prometido un caramelo, ese caramelo siempre estaría ahí, siempre estaría a su disposición, que cuando quisiera, cuando le diera las ganas, cuando lo necesitara pudiera retomar incluso diez años después porque “Dios le prometió un caramelo”. ¿No era ese caramelo solamente para él? ¿Por qué no está siempre disponible el caramelo para cuando lo desee tomar?

¿Por qué está mal NO buscarse ese caramelo? ¿Por qué ya no está el caramelo deseado?

La respuesta: son las CIRCUNSTANCIAS Y EL TIEMPO que cambian.

LAS CIRCUNSTANCIAS Y EL TIEMPO

Tienen que saber que vivir en el camino del Señor no es algo estático, y es la razón de por qué muchos creyentes hoy “YA NO SIENTEN A DIOS como antes".

Es más, muchos intentan y generalmente fracasan, y no logran entender por qué, le buscan “igual” que lo hacían antes, piden “el mismo caramelo” que antes Dios le había prometido. ¿Por qué no funciona hoy? Y en la medida que no “alcanzan” el nivel o la respuesta de Dios que con anterioridad recibía, cada vez más “VUELVEN ATRÁS”. Buscan las mismas personas que le ayudaron, los mismos lugares, los mismos pastores; pero generalmente no resultan.

¿Por qué? Porque han cambiado las circunstancias y el tiempo.

¿Por qué algo que funcionaba hoy no funciona? ¿Por qué si Dios me respondía antes hoy ya no me responde? Porque han cambiado las circunstancias y han cambiado los tiempos de Dios y de los hombres.

¿Qué significa esto?

Esto sucede justamente por la forma en que Dios tiene de realizar las cosas en el mundo, es por el camino que guía a los hijos de Dios. Es decir, si eres un elegido de Dios, si eres hijo de Dios, esa condición no cambia nunca; pero sí han cambiado las circunstancias y los tiempos en que te fueron mostrados y la situación actual en que has decidido finalmente seguir al Señor y serle más fiel.

Es como si una persona sale de Paraguay y viaja a otro país, supongamos a Europa durante diez años. Cuando vuelva, ¿encontrará al mismo Paraguay? Seguro que no. Las personas han envejecido diez años, hubo muchos sucesos que cambian los corazones de los hombres, se hacen más duros, más curtidos, los pensamientos se van ajustando a las situaciones cambiantes del país y del mundo. Incluso la persona quien vivió durante diez años en Europa quien tuvo que adaptarse a esa vida, tendrá un pensamiento diferente y deberá nuevamente adaptarse a este nuevo mundo.

Porque Dios y el mundo necesita de nuevas cosas, que han avanzado, que han progresado, que han cambiado. Por eso, muchos se equivocan, porque deben recuperar muchas cosas, los sucesos, los tiempos; y ver si Dios le dará nuevamente un caramelo que buscar y si existe el tiempo suficiente en alcanzarlo. Incluso la disposición de Dios habrá cambiado, pues nunca será igual a la primera o según la última vez.

¿Por qué la promesa o alguna bendición de Dios, que les estoy refiriéndome a todo ello como caramelo cambia con el tiempo?

Es que existe el pacto en Dios, si es que existió un pacto firmado y aceptado por ambos (Dios y el creyente), Dios se habrá esforzado muchas veces y el hombre en algún punto se habrá cansado y abandonado porque el camino y la espera no podían aguantar. Pero ahora, cuando lo quiere retomar… ¿serán igual todas las cosas? ¡Claro que no! Todo ha avanzado, no tiene que esperar que las condiciones de espera, de paciencia, los elementos que le debían ayudar o las palabras de ayuda del Espíritu Santo serán las mismas. El tiempo para cumplir cada etapa se ha acortado; otros muchos simplemente deberán hacerse.

Nada puede compararse a estar en pie cada día delante de Dios. Caminar con el Señor todos los días requiere de mucho cuidado y atención, mas es la única forma de vivir en toda la realidad y estar en el tiempo justo. Además, el conocimiento de los detalles es imprescindible para que la biblia siga abriendo tu mente de sabiduría.

Mas generalmente es difícil que una persona con fe busque directamente su pacto, más bien busca pequeñas cosas, pequeñas gracias, generalmente comienzan con soluciones a sus problemas, sanidades. Y está demás decir que siempre buscan pequeños caramelos en qué entretenerse, ¡nunca las cosas verdaderas!

Ayudar a los creyentes a dejar los caramelos habituales y buscar los elementos que le mantendrán vivos espiritualmente el resto de su vida no es tarea fácil; ni se quiere convencer rápidamente. Más sí sabemos que la obra del Espíritu Santo siempre irá creciendo cuando se hacen bien las cosas.

Más siempre es imprescindible que el hombre deje los caramelos habituales por aquellos que son eternos.

Por lo general, los primeros caramelos suelen dárseles para que la persona crea. Luego los siguientes. Pero siempre Dios sabe cómo y qué dar en la medida del tiempo. Y esto exige una transición, por eso debe recibir un buen discipulado. Y siempre lo va direccionando hacia el pacto, para que finalmente el hombre crea, lo busque y lo reciba.

Ahora bien, por eso, Dios nos da un caramelo bien específico a cada tiempo, y ese caramelo nos ayuda a vencer los pequeños obstáculos, nos anima a cruzar cortos pasajes del desierto; a esperar cada día un poco más, abre los ojos para que podamos ver un poco más lejos, un poco más arriba.

Finalmente cuando ha conseguido este cambio y transición, el Señor le muestra un caramelo más atractivo aún, uno mejor, uno más apetecible; y así va cambiando y cambiando. ES UNA SEDUCCIÓN IRRESISTIBLE.

¿Por qué utiliza el caramelo?

Por la condición misma del hombre, pues ve primero lo material, y luego de mucho discipulado, ve lo celestial.

Porque se tiene la atención del creyente, porque está entusiasmado, porque lo busca, porque con intensidad lee la biblia. Porque en el proceso de buscar, de leer la biblia, de vivir según esos requerimientos se está discipulando; y cuando se ha conseguido ese objetivo, se puede avanzar. Se tienen algunas concesiones, otras se quedan porque siempre tiene una unión con el siguiente caramelo.

Y este es un secreto, siempre Dios se reserva el trozo mayor del caramelo que ha mostrado al hombre. Antes que se complete de recibirse, se muestra otro más atractivo, más seductor y va creciendo.

Es por eso que un creyente quien se deja estar, cuando se duerme, o cuando se preocupa en otros menesteres diarios y corrientes y considera que siempre tiene su caramelo a su disposición, que eso será inamovible, verá que no tiene ninguna validez para cuando vuelva a los pies de Cristo, porque las circunstancias han cambiado, los tiempos han cambiado. Les digo que retomar el tiempo perdido, alcanzar a Dios se hace un trayecto muy largo e incierto; porque siempre existen muchas tentaciones en los cuales entretener.

Así que, si un creyente quien se ha estado dormido o se había ido de vacaciones y hoy por una necesidad busca a Dios y desea “estar bien o encontrarse con el Señor” y dice: “AHORA YA ESTOY SEÑOR, ESTOY DISPUESTO A TRABAJAR POR TI”: ya no lo encontrará en las mismas condiciones, ni le encontrará de la misma forma, pero el error es que ellos buscan ese caramelo del pasado porque ahora lo necesitan, ahora le es útil, pero como las circunstancias y los tiempos han cambiado, porque los hombres cambian, existen nuevos sucesos, porque ahora ya no es una prioridad, es por eso que cambia, y solamente les recibe el silencio de Dios.

Es la razón de porque hay que ser constante en la oración, y en la vivencia de la Palabra de Dios. Hay que hallar el gozo en el Espíritu Santo para que puedas ser constante, puedas dar gracias, que puedas mirar las cosas con ojos de Dios para que ese caramelo te guste.

Porque todo caramelo y la secuencia de caramelos que el Señor nos da tiene un fin bien definido, tiene una serie de vivencias que le hará sabio, que hará entender su pacto, hará buscar su pacto y que pueda vivir en la esperanza. Porque te prepara a recibir tu tierra prometida y te encamina a ese lugar.

NO SON LOS CARAMELOS, SINO EL CAMINO

Cuando uno ha buscado con paciencia un caramelo, verá que Dios le guía según un camino, luego entenderá que el caramelo es un instrumento de Dios para que tú le sigas, y aprendas a vivir en la esperanza, que alcances la justicia de Dios que es por la fe en esperanza contra toda esperanza de hombre.

Por eso, no es tan importante el caramelo en sí, por eso el caramelo cambia y su atractivo va en aumento. Ya con unos caramelos y el haberlos saboreado, hará que entiendas el proceder de Dios, verás tenuemente pero claramente un camino que estás siguiendo y verás que la esperanza siempre se renueva en el pacto, en un solo sentido.

Más adelante, simplemente puedes permanecer con las palabras del pacto, con la gracia que recibes, y te gozas en la gracia del Espíritu Santo sin una necesidad tan presencia de un caramelo. Por eso digo que el caramelo es un instrumento de Dios para guiarte, para atraerte.

El pasaje de hoy, tenemos al profeta Habacuc quien se queja de la maldad de los hombres, de cómo cada uno busca su beneficio, su ganancia; y el trabajo del profeta se hace inútil, porque no le quieren escuchar.

Tampoco se ve la justicia de Dios, que el Señor retribuya según la maldad de los idólatras, ni de aquellos que con codicia corrompen todas las cosas, los juicios salen mal.

Pero sí Dios está preparando, está construyendo. Mas sobre todo necesita que sus fieles alcancen niveles, para que no sean tomados juntamente con los impíos.

También el caramelo que te hace desear es utilizado por Dios para que puedas salir de tu entorno, de tu vida que está tan inmerso en el mundo.

Por eso, en los versículos 3-6, habla de cómo Dios hace sus obras, y eso hace que cambien las necesidades, las realidades. Vean cómo Jehová va midiendo, juzgando y le acompaña la muerte en algunos casos, cambia el orden, juzga a los poderosos, humilla desmenuzando a aquellos hombres que se sentían grandes como montes, inamovibles en sus maldades: “Delante de su rostro iba mortandad, y a sus pies salían carbones encendidos. Se levantó, y midió la tierra; miró, e hizo temblar las gentes; los montes antiguos fueron desmenuzados, los collados antiguos se humillaron. Sus caminos son eternos.”

Y todo esto tiene una aplicación, tiene un tiempo de juicio, vean cómo los poderosos que eran un día, mañana ya no serán, porque hasta los hombres que hoy se erigen como montes, serán desmenuzados, serán quemados. Jehová va midiendo la tierra, a los hombres por sus obras y pecados.

Por eso, es tan necesario que Dios nos rescate de nuestros mundillos por medio de caramelos y nos guíe por su camino de eternidad. Porque si no seríamos blancos de su ira y juicio.

Tan grande y profundos serán los juicios de Dios en este mundo, que “se descubrió enteramente tu arco”. “Hendiste la tierra con ríos. Te vieron y tuvieron temor los montes; pasó la inundación de las aguas; el abismo dio su voz, y a lo alto alzó sus manos”

Vean que la obra de Dios no se hace a nivel simplemente de una persona, sino que Dios utiliza su juicio para mover la tierra, utiliza los cielos para poner en descubierto cuán indefenso está el hombre. Cómo nadie está a salvo ni seguro cuando el juicio de Dios comienza.

Y todos los creyentes quienes en fidelidad están clamando a Dios por su salvación, porque Jehová sale “con ira hollaste la tierra, con furor trillaste las naciones. Saliste para socorrer a tu pueblo, para socorrer a tu ungido. Traspasaste la cabeza de la casa del impío, descubriendo el cimiento hasta la roca”.

¿Qué tiene que hacer el creyente en este ínterin? ¿Dónde debe estar parado? ¿Cómo se librará de estos terribles juicios de Dios cuando venga sobre la tierra?

Por eso, el caramelo con que nos atrae Jehová es tan importante tomarlo a tiempo, y cambiar constantemente a un nuevo y nuevo caramelo siguiendo el camino del Señor. Porque eso te llevará, eso te ayudará a no caer cuando caen los otros, no estarás en el lugar donde caerán el fuego y el granizo, ni cuando la tierra se sacuda descubriéndose el suelo.

Aprendes a ver con una nueva perspectiva las cosas:

ME HACE ANDAR EN LAS ALTURAS

Cuando uno anda al ras de la tierra, cuando solamente el creyente ve a nivel de los ojos de los hombres malvados, es la total desesperación.

Aumentarían las quejas como las del profeta: “¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia”.

Hay que saber mirar las cosas desde las alturas, desde el cielo, como con la óptica de Dios. Y para eso te sirvió todo el discipulado que Dios te ha guiado por medio de sus caramelos. Por eso, cuando un creyente ha seguido un proceso bueno y recto delante de Dios, es natural que aprenda a andar en las alturas.

Sepa aliviarse, sepa alimentarse con la palabra de Dios en lo íntimo de su tabernáculo, y cuando estás en esta gracia de Dios, sabes que nada ni nadie puede obstruir tu camino del pacto, nada del mundo podrá tocar tu morada. Como Jehová hizo diferencia entre la casa de los egipcios y la casa de los israelitas en cuyos marcos y dinteles estaba la sangre del cordero; hoy también aquellos que saben andar en el Espíritu Santo, recibirán ese gozo.

Así de importante es estar delante de Jehová Dios.

Vean cómo está el mundo, lleno de calamidades, faltas de alimento aquí y allá, producción que no sale, nada que vender, crisis económicas, producciones que se echan a perder, incluso ni para el mantenimiento de los seres hay suficiente; mas tiene la capacidad y el gozo en Jehová.

Vemos cómo hoy el mundo se preocupa porque la economía está en baja, cada país pide auxilio, en cada país por causa del excesivo consumo y endeudamiento no pueden hacer frente a la crisis. La inflación que golpea incesantemente a los más pobres. Pues eso es lo que representa estas palabras de Habacuc 3:16-19 “Oí, y se conmovieron mis entrañas; a la voz temblaron mis labios; pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; si bien estaré quieto en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales, con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar”.

Vean cómo la salvación espiritual que tenemos en Jesucristo, también se confunde con la salvación de las diferentes situaciones que suceden en cualquier lugar del mundo.

¿Qué? ¿Tienes escondido un granero secreto?

¡No! Simplemente que el Señor Jehová nos ha guiado por medio del discipulado para que seamos hombres que podamos cabalgar por encima de los hombres, por encima de las economías, por encima de las necesidades. Porque a su tiempo hemos salido de las deudas, hemos curado muchas de las codicias en que hoy están atrapados los hombres y las naciones. Nos ha hecho salir de los caminos de hombres malos, de hombres que andan en sus concupiscencias, por los caminos que llevan a la muerte.

Y la forma en que Dios te ha guiado, te ha formado, te ha discipulado hace que tu confianza en el Señor es tal que vives con los hombres, pero tienes una percepción diferente. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

¿Hasta dónde podemos andar en las alturas? Realmente no existe una respuesta total hoy, pero sí el Señor muestra cómo nos concede el poder y la sabiduría para tener autoridad sobre el mundo, para gobernar sobre naciones, influir en los hombres, en los hechos, incluso sobre ciertos aspectos de la naturaleza. ¡Pero sabemos que existe más!

CONCLUSIÓN:

Nadie discute que el camino no es fácil, que muchas veces deseamos abandonar y seguir los impulsos de hombres. E incluso muchas veces lo hacemos, actuamos como hombres.

Mas nuestros deseos y oraciones en los momentos de nuestra lucidez espiritual muchas veces pesa sobre los resultados. Y eso es una gracia de Dios, que luego agradecemos al Padre Celestial.

Hoy viendo los muchos beneficios por haber cruzado el desierto, de ser discipulados en forma tan rigurosa, nos abre un mundo amplio y nuestra emoción por la expectación de ver los frutos de Dios en nuestra vida y en aquellas cosas que nos hizo sembrar son enormes. Sabemos que veremos muchas flores, muchos frutos en abundancia y lo seguiremos recibiendo por generaciones.

Aprende a ver a Dios en cualquier situación, los resultados, los caramelos son momentáneos, pero sí el Padre Celestial es eterno. Y él te hará andar en sus alturas.

Ten fe, confía aun cuando no puedas ver hoy.

Que Dios te bendiga.