Sermones en cronología

17/07/2011 Sermón Predicando a Cristo

Sermón en el día de Jesús 17 de julio de 2011.

Título: PREDICANDO A CRISTO

Biblia: Gálatas 2:1-21

Lectura: Colosenses 2:16-3:17

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón, Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org / (595) 021-301-706 / (595) 0981-815-179

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1. Después, pasados catorce años, subí, otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también conmigo a Tito.

2. Pero subí según una revelación, y para no correr o haber corrido en vano, expuse en privado a los que tenían cierta reputación el evangelio que predico entre los gentiles.

3. Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse;

4. Y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud,

5. A los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros.

6. Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron.

7. Antes por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión

8. (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles),

9. y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que era considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.

10. Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer.

11. Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.

12. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión.

13. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.

14. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?

15. Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles,

16. Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.

17. Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.

19. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.

20. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y yo ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

21. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

INTRODUCCIÓN

Existen varios dilemas que afrontan los creyentes de Jesucristo como Salvador:

· que somos muchos, pero difíciles de identificarlos en la vida cotidiana u otros que efusivamente se presentan como creyentes mas no tienen la “forma”, algo le falta. Como que se perdió mucho la esencia de los creyentes de Jesús.

· Se habla mucho de Jesús, se enseña mucho de Jesús, tienen a Jesús pegados en sus bocas, o terminan la oración con la palabra “Jesús” y “amén” mas que no convencen, no terminan de ser sinceras, las personas no cambian, ni están transformados, siguen en sus viejos hábitos, sus vicios del mundo están a flor de piel.

· Talvez nunca habrán tantos que predican a Jesús y por diferentes medios, televisión, radio, anuncios, internet, iglesias, actividades especiales de las iglesias, mas el mundo sigue impávido.

· Se dice que el joven siempre asistió a la escuela dominical, ¿por qué se perdió al mundo?

· Saben ¿por qué a los creyentes les resulta tan difícil de encontrarse con Jesús en la oración o en la lectura de la Biblia? Saben ¿por qué el tono de las oraciones suben de volumen? Porque sienten que Dios no les escucha, ¿cuál es la causa?

Si continuara con esta lista, no terminaría en todo el día. Mas ¿Por qué si con tanta facilidad nombran a Jesús, obran en nombre de Jesús, enseñan en nombre de Jesús, hablan las mismas palabras de Jesús mas no ven a Dios? Todo el mundo escuchó alguna vez el evangelio predicado por los creyentes, mas siguen indiferentes.

Muchos padres hablan de Jesús a sus hijos, les leen la Biblia, oran con ellos. ¿Mas están seguros que sus hijos no se perderán cuando grandes? (porque vemos a tantos ejemplos o simplemente es cuestión de buena suerte)

No se ven muchas persecuciones, ni muchos vituperan porque eres cristiano, siempre son los mismos quienes activan en la iglesia, mas no hay una gran transformación en la ciudad y en el país.

Grandes e ilustres personajes y actores políticos y públicos asisten a las iglesias, mas sus ciudades siguen tan y más corruptas que cualquiera.

¿Qué está mal en la enseñanza de Jesucristo y de la Biblia?

ENSEÑANDO A JESÚS

Muchos hoy piensan que enseñan a Jesús al decir: “el Señor Jesús dijo…” y así enseñan un hecho, un versículo a las personas. “El Señor Jesús hizo esta obra…, dijo de esta forma…, vivió de esta manera…, ustedes, nosotros también debemos vivir así.” Ciertamente que muchos son quienes enseñan de Jesús hoy, muchos son quienes predican hoy de Jesús de esta forma. ¿Cuál es error que notan? ¿Qué de todas formas Jesús es predicado a los hombres?

¿Creen ustedes que decir: Dios es amor, que Jesucristo es el Señor, que Jesucristo es el camino, la verdad, y la vida es el Evangelio?

Más ¿por qué las personas siguen viviendo y haciendo las cosas a su manera? ¿Por qué las personas siguen con los mismos vicios, no se cambian, ni se transforman? ¿Por qué no se produce un avivamiento en las iglesias?

Todos siguen con el mismo rostro, nada les cambia, nada les toca, siguen tan livianos, todos se alegran de creer en Jesús, mas no hay testimonio, ni se ve que sufren por causa de Cristo Jesús.

¿Por qué los niños, los jóvenes, los adultos siguen perdiéndose en el mundo? ¿Por qué las enfermedades se han instalado y es una institución con departamento propio en la iglesia?

¿Por qué los padres creyentes dicen: “ojalá mi hijo salga bien”? ¿Por qué le falta esa seguridad? ¿Acaso no están enseñando a Jesús? Y si enseñan a Jesús, ¿no debería salir “PERFECTO” como lo dice la Biblia? ¿Dónde está la confianza respecto a palabras como estas: Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él?

Se ha convertido en hazme reír y está en el comentario silencioso de todos cómo los hijos de pastores son los más rebeldes, los que se adelantan para casarse porque están en “off-side”, y mucho descontrol entre los jóvenes de la iglesia.

Hoy asisten miles de personas en las iglesias, muchísimas conocen a Jesús, pero en la sociedad siguen sumidos sin ninguna fuerza viva. ¿Por qué? ¿Acaso no lo hacen en nombre de Jesús? Pero no resulta en ningún poder. Pareciera que el Espíritu Santo hoy en el mundo es mudo, silencioso, impotente para vencer al mundo.

¿Qué es lo que está pasando?

Pues es como la actitud de Pedro, cuando estaba entre los gentiles comía y bebía sin problemas (como queriendo demostrar que él ama a los gentiles en nombre de Jesús); mas cuando vinieron personas de la circuncisión, se retraía y se apartaba.

¿Qué nos dice la Biblia? Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. (v. 13)

¿Por qué cuando no está nadie uno habla, y cuando muchos están se callan? Es simulación. En las iglesias muchos hacen grandes anuncios, se vigorizan de que predicarán y defenderán el evangelio, al Señor Jesús; mas cuando salen afuera se olvidaron de sus promesas, se olvidaron de sus cánticos. ¿Por qué se han vuelto cobardes?

Muchos creyentes en las iglesias dicen “amén”, “sí solamente a Jesús serviremos”, “él es nuestro Señor y Salvador”. Mas cuando salen al se convierten al mundo y son mudos, ven que se comenten injusticias y son ciegos, planean maldades al costado suyo y son sordos. Afirman que desean ser guías de ciegos y liberar a personas de casas de prisión, mas esos héroes “desaparecen” por magia.

Los padres ¿qué dicen cuando sus hijos les piden regalos como una bicicleta? En lugar de sincerarse y decir: hijo no te puedo comprar eso, dicen vamos a orar a Dios y oran juntos. El padre ora solo, y solo, y quedó solo, salió y entró en la cooperativa y pide un préstamo a sola firma y le trae una bicicleta. ¿Por esto dirán que Jesús está en sus vidas? ¿Qué Jesús gobierna sus vidas? Esto es en síntesis la forma de proceder de los creyentes en muchísimos áreas de su vida. ¡SE OLVIDARON DE SER CRISTO!

Es por eso que sus hijos o cualquier persona quienes escuchan sus palabras o sus prédicas lo dejan correr, porque total, ellos no beberán esa agua.

¿Por qué las palabras de los pastores han perdido tanto peso? ¿Por qué los creyentes simplemente les escuchan como complacidos pero de sus corazones duros nadie es incapaz de tocarles?

Porque se enseña y se predica a Jesús como un maestro, y no como Cristo. Y para predicar, el que predica debe vivir toda la Palabra de Dios primeramente como Cristo, y luego enseñar a Jesús.

Hoy muchos escuchan a Jesús, pero no ven el reflejo de Cristo en la persona del pastor, en la persona del maestro, en la persona de sus padres. Todos tienen a Jesús en sus lenguas, pero en sus vidas, no existe una obediencia completa, nadie se esfuerza y muere una y otra vez como Cristo para guardar el mandamiento de Dios. Consecuentemente, pueden hablar de toda la Biblia, del Génesis al Apocalipsis que no será más que un libro de cuentos, con muchas letritas negras.

VIVIENDO EN CRISTO

Primeramente la base de la vida de los creyentes está mal CONSTRUIDA. Porque no está en las muchas palabras de la Biblia que conoce o que memoriza, sino debe estar en la cantidad de palabras que guarda y las cumple fielmente, soportando todo y cualquier peso que implique esa palabra.

Más hoy, todo lo saben en la mente. Más no han conseguido que esas palabras gobiernen sus vidas, que es Cristo en mí. Como justamente dice la Biblia: Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y yo ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?

Nunca hicieron el esfuerzo de ganar su propia carne con la Palabra de Dios, y así que no han aprendido a crucificar su cuerpo en la cruz de Jesucristo.

Nunca se han puesto a batallar contra los deseos de la carne que sigue sus concupiscencias y que lucha contra la ley de Dios que está en la mente, sino que simplemente han encontrado una solución: “en nombre de Jesús” y por fe creen que todo está vencido, todo está hecho nuevo, que en todo son una nueva persona en Cristo.

Y sin crucificarlo alguna vez, enseñan las cosas en nombre de Jesús. Y pero, ¿qué van a crucificar si toda la ley de los mandamientos lo han enviado al tacho de basura? ¿Y cómo enseñarán? O mejor, ¿qué enseñarán? A otras personas como él mismo, apenas la palabra de Dios en la mente, hablan de ética, hablan de “amar al prójimo”, “amar a Dios”; son todas palabras al que le han quitado la cruz de Jesucristo.

Es por eso que todos tienen ese conflicto, que la palabra de Dios está en su mente, pero los pecados en sus miembros; al final buscan un hueco donde les convenzan que sí viven en la fe de Jesús. Y se auto convencen repitiendo miles de veces que sí creen en el nombre de Jesús.

Mas no saben que porque ellos anularon la palabra de Dios porque no han querido la cruz de Cristo, porque no han querido sufrir como Cristo, tampoco han querido padecer por causa de la Palabra de Dios entonces les ha caído un velo de incredulidad y desconocimiento de Dios. También Dios no tiene por qué mostrarles al mundo como su luz y su sal, ¿para qué?

Pues justamente ese es lo que hoy nos dice la Palabra en el versículo 16: para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley. Es extraño como muchos siempre que aparecen la palabra ley piensan automáticamente en la ley de los mandamientos de Moisés. Hoy las personas piensan que están en Jesús porque creen en él. Mas no están justificados por la fe de Cristo, porque para que sean justificados deben vencer al mundo suficientemente guardando los mandamientos y siendo justificados por su fe en Cristo Jesús.

Porque en realidad, es Dios quien se encarga de dar o no dar la autoridad, su autoridad y el poder de su Santo Espíritu en las personas. Por tanto, no tiene ninguna obligación de hacerlo con personas que no hayan demostrado su verdadero amor y una vida comprobada en Cristo Jesús.

Hoy hemos visto cómo el apóstol Pedro fue criticado delante de judíos y gentiles creyentes, mas en realidad la misión y la obra de Pedro fuera de estar en la iglesia de Jerusalén, como que no estaba ejerciendo la misión de apóstol, porque luego de haber sido liberado de la cárcel por el ángel, saludó a los que oraban por él, y luego huyó. Verán que la única misión relevante que él realiza es el predicar a Cornelio el centurión romano, y luego desaparece en el libro de los Hechos. Y comienza el protagonismo del apóstol Pablo.

Por eso Jesús dijo bien claro: Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina. (San Mateo 7:24-28)

Hoy muchos creyentes cometen un gravísimo error, piensan que “lo mucho” es mejor que “lo bueno y lo bien hecho”. Y justamente el pensamiento del hombre carnal y el sentido mercantilista ha inundado la iglesia y la vida de los creyentes. Pues piensan que Dios se agrada de lo mucho, de lo grande, de lo fastuoso, de la grandiosidad, de la impresión; mas también se puede cometer pequeños deslices, pequeños errores, unos pequeños mandamientos que se dejen de cumplir o de guardar, unas palabras que se dejen de enseñar.

Mas Jesús dijo: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. (San Mateo 5:16-20)

En estas palabras lo que está diciendo Jesús que cada ley de Dios debe ser observada hasta el más minucioso detalle hasta guardarlo en su exacto sentido que da la tilde y la coma, mas incluso hay más, que debe ser guardado mejor que los escribas y fariseos, y eso es justamente la medida de Cristo que solamente pueden vivirla aquellos que han sido redimidos por el Señor Jesús.

No es anular, ni abrogar como muchos quieren hacer hoy de la Biblia, sino es cumplirlos con el poder que nos da el Espíritu Santo y porque somos una nueva criatura en Cristo Jesús, redimidos para toda buena obra; y prueba de ello debe ser justamente nuestra capacidad de vivir en Cristo, y como Cristo para guardar perfectamente sus mandamientos, pues esa es la única señal que tengo que estoy redimido en Cristo y soy una nueva persona, y crucificado juntamente con él. Que ya no vivo yo, más sí Cristo en mí.

Y porque hoy los creyentes no tienen esta convicción, ni esta certeza que pueden vivir como Cristo, no tiene sabor, son insípidos, sin autoridad, ni son “reconocibles” y menos tienen el “OLOR DE CRISTO PARA VIDA”.

Porque esta capacidad de “morir juntamente con Cristo” porque Cristo Jesús vive en mí es la DISTINCIÓN del elegido y regenerado en Jesucristo. NADIE MÁS PUEDE HACER, PORQUE NADIE PUEDE IMITAR, Y MÁS: NADIE PUEDE MORIR COMO CRISTO PORQUE SOLAMENTE PUEDEN LOS QUE TIENEN VIDA ETERNA EN JESÚS. Es en este punto donde toda imitación termina, es en este punto donde los que no son de Dios abandonan. Y a partir de aquí, el redimido, el resucitado juntamente con Cristo se distingue y se manifiesta. Como dice la Biblia:

Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente? Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo. (2 Corintios 2:14-17).

Si un pastor quiere tener fuerza y poder de Dios para predicar, él debe vivir fielmente; pues ese examen lo realiza el Espíritu Santo y el Señor sabe quién es aprobado o no.

También ustedes padres de familia, si ustedes no viven como Cristo cada palabra de la Biblia; por más que hablen de Jesús durante todo el día en sus casas, sus hijos se rebelarán, no escucharán sus enseñanzas. Y esto va con cualquier otro maestro que desea y enseña la Palabra de Dios, si no vive y guarda como Cristo, si no vive, si no padece, si no sufre, si no renuncia, si no pierde, si no gana su alma ante Dios y pierde frente al mundo, sus palabras no tienen autoridad.

No es cuestión de ponerse ropa rutilante, ni hacer largas oraciones y menos griteríos y ayunos… LA PALABRA DE DIOS NO ES PARA SER LEÍDA, SINO PARA SER VIVIDA (¡y con todo tu ser!).

PERDÓN EN CRISTO

Uno de los aspectos que realmente se deriva en forma muy peligrosa en ese afán de simplemente enseñar todo en nombre de Jesús y creer que eso es el Evangelio, está visto en las oraciones y principalmente en la forma como enseñan el “perdón”.

La forma como hoy tratan el pecado en nombre de Jesús es REALMENTE UNA GRAN BROMA. Es un gran menosprecio a la persona de nuestro Señor Jesús y una gran burla a las Escrituras de Jehová Dios.

“Basta que tú pidas perdón en nombre de Jesús”

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Se enseña por ahí, no importa el pecado que tú hayas cometido, basta sentirlo mucho en tu corazón y pide perdón en nombre de Jesucristo, y él porque es misericordioso te perdonará, te lavará con su sangre y serás una persona perdonada.

¿Es así de simple? ¿Simplemente se puede olvidar del daño que se hizo, del mal que cometió, el perjuicio que dejó al robado, al estafado, a las familias que dejaron atrás? ¿Es este el perdón de Jesús?

Sí, lastimosamente así se enseña, y dicen que es el perdón de Jesús.

MÁS ESTO NO ES EL EVANGELIO DE JESUCRISTO.

Y con estas manos manchadas de maldad, de pecado, de insensibilidad, de pasado oscuro, de derramamiento de sangre… y viene como una nueva persona en Jesús a la iglesia y está asistiendo campantemente.

Si alguien aprendió así, o si alguien enseña así, sépase que eso no es el evangelio de Jesucristo. Y si así enseña, él lleva el pecado del pecador.

Y justamente para evitar toda esta realidad del conocimiento y entendimiento del pecado, las iglesias han optado por enseñar a Jesús y no a Cristo Jesús.

Porque solamente cuando tú aprendes a guardar perfectamente los mandamientos de Dios, es entonces cuando ves la realidad y la gravedad de cada mandamiento, y cada pecado que uno cometió tiene su real peso y gravedad.

Ciertamente que en Jesucristo fuimos perdonados, mas hemos de aprender a hacer lo bueno, a restituir lo agraviado, a devolver lo robado y estafado, a hacer justicia; para que en nosotros exista la justicia de Dios que es por la fe en Cristo Jesús.

Sin este conocimiento, sin este arrepentimiento, sin este pago de retribución que uno hace por sus maldades, JAMÁS LA ORACIÓN DEL CREYENTE SERÁ JUSTA. JAMÁS LLEGARÁ AL SENO DE DIOS.

Por Cristo estás librado de la condenación eterna, más hoy que estás en vida eterna, tienes la oportunidad de restituir, de recomponer, de devolver lo robado, o pagar el precio de aquello que se ha quitado. Y así conocer toda la amplitud de la maldad del pecado, conocer la gracia del perdón de Jesús. Y cómo hoy como Cristo se luchará denodadamente para no pecar y guardar fielmente el mandamiento de Dios.

Jamás el Evangelio de Jesucristo se ha enseñado como “perdón, borrón y cuenta nueva”. Si Jesús perdonó es porque él mismo llevó el pecado y pagó el precio que es por medio de la muerte.

Por eso nos dice la Biblia hoy: Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.

El hijo de Dios y el que hoy vive toda las Escrituras como Cristo, jamás practica el pecado sino que hace lo bueno.

CONCLUSIÓN

Muchos piensan y se aventuran diciendo que predican a Jesús. Preparan pequeños libros, enunciados, señaladores y visitan a los hombres en los diferentes lugares. Ciertamente que será mejor que no hacerlo, más también si uno no vive como Cristo en cada palabra, no tiene ningún efecto, ninguna fuerza y menos poder del Espíritu Santo.

Por eso, las iglesias de Jesucristo se multiplican como hongos en los barrios, mas realmente pocas realmente cumplen con su función. Hoy cualquier aventurero cristiano piensa que puede predicar a Jesús, ¿mas está predicando a Cristo a sí mismo?

No hay que engañarse, y menos lo hará el reino de las tinieblas.

Mas cuando cada creyente se hace Cristo con una Palabra de Dios que ha leído y en ella permanece y en ella vive y se impone en su mundo; nadie podrá apagar esa luz, y esa luz se hará visible. Y si cada creyente brillara como pequeño Cristo en sus lugares de trabajo, en su familia, de seguro que muchos cambios veremos.

Hay que ser menos hablador y más hacedor de toda la Palabra de Dios. Y tú mismo verás el poder de Dios que se manifiesta poco a poco. Tu oración tendrá fuerza y sentirás que es escuchada por Dios. Tendrás una presencia diferente en el mundo.

Jesús antes que sanador, antes que hacedor de milagros, escuchador de oraciones y peticiones, antes que liberador de demonios: ES CRISTO PRIMERAMENTE.

¡Predica a Cristo Jesús, a ti primero y luego al mundo!

Que Dios te bendiga.