Sermones en cronología

15/04/2009 Sermón Rey de reyes

Sermón en el día miércoles 15 de abril de 2009.

Título: REY DE REYES

Biblia: Romanos 12:17 - 13:1-10

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

www.evangelio123.org

Capítulo 12:

17. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.

18. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

19. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

20. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.

21. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

Capítulo 13:

1. Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

2. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

3. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanzas de ella;

4. Porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

5. Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.

6. Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

7. Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

8. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

9. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

10. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

INTRODUCCIÓN

Leamos juntos los siguientes pasajes:

· 1 Timoteo 6:8-16 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

· Filipenses 3:20-21 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

· Hebreos 11:13-16 Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.

Muchas cosas entendemos y otras intentamos entender las obras de Dios en la tierra. Pero existen cosas que no tienen respuestas sencillas ni rápidas de responder.

Y uno de los pasajes es justamente lo que dice los versículos 1 y 2 del capítulo 13: Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

Los cuestionamientos que se hacen es: ¿Cómo puede Dios permitirnos hombres malos, corruptos, ladrones, asesinos, amantes de sí mismos como líderes de países, de naciones, de pueblos, de tribus? Porque miramos los sufrimientos a que han llevado o que están llevando: hambres, guerras, descalabros económicos, insensibilidad entre otros.

UN RECUENTO DE LA BIBLIA

En la Biblia está lleno de ejemplos de cómo hombres quienes no conocen a Dios se han levantado y dominado a otros hombres, han gobernado guiando su pueblo a mucha destrucción, a guerras, a hambres. Y aún hoy existe eso por doquier.

Mas lo que nosotros generalmente no entendemos es que Dios diga: Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

Y ciertamente que estos puntos son los más difíciles de cumplir, son palabras que no prestamos mucha atención en las conversaciones, cuando leemos o comentamos las noticias. ¿Cómo puede Dios establecer hombres tan malos, sanguinarios, sin escrúpulos como reyes, presidentes o líderes? También podríamos hacer otras: ¿por qué Dios no establece a creyentes, a buenos creyentes y fieles como cabeza de una nación?

Pero Dios dice: Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Y nos dice Dios: Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.

Tenemos hombres como Lamec quien dijo: y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila, oíd mi voz; mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: que un varón mataré por mi herida, y un joven por mi golpe. Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo será. (Génesis 4:23-24)

O que hombres como el rey Saúl quien era atacado por un espíritu malo porque el Espíritu de Jehová se había apartado de él. y eso que Jehová ya había preparado a un futuro rey y lo estaba preparando y reservando como David.

De Nabucodonosor dice: por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: por cuanto no habéis oído mis palabras, he aquí enviaré y tomaré a todas las tribuas del norte, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y los pondré por escarnio y por burla y en desolación perpetua. Y haré que desaparezca de entre ellos la voz de gozo y la voz de alegría, la voz de desposado y la voz de desposada, ruido de molino y luz de lámpara. (Jeremías 25: 8-10)

O tenemos el caso de Herodes cuando nació Jesús en Belén de Judá: Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron. (San Mateo 2:16-18)

¿Puedes creer en las palabras de Romanos 13 que dicen que Jehová estableció a estas personas como reyes, como gobernadores? Además nos pide que no nos resistamos, sino que hagamos el bien. Y dice algo increíble: es servidor de Dios para tu bien.

Ciertamente que cuando Jehová nos dice: Venga tu reino, Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra, también se refiere a esto. Mas igual queda nuestra incógnita.

AUTORIDADES SUPERIORES: JUICIO EN LA TIERRA

Nos podemos hacer otra pregunta cuestionando a Dios: ¿Por qué permite Dios que estén hombres malvados que persiguen, que subyugan a los creyentes? Tenemos los ejemplos de Faraón que puso en servidumbre a los hijos de Israel. O el caso de Nabucodonosor que les hablé anteriormente.

Ciertamente que todo esto es una manera en que Dios hace juicio a los hombres, pero también muestra la maldad del hombre para que sepan que existe un Dios, Rey de reyes, Señor de señores que está por encima de todos estos reyes y señores de la tierra, de las autoridades superiores. Por eso dijo Jesús: Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. (san Juan 8:16)

Y seguro que tiene relación con los juicios porque éramos extraviados y pecadores como dice en Efesios 2:1-9 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Es una manera que tiene y utiliza Dios para juzgar y para que el hombre que cansado de buscar una justicia humana, comience a mirar al Rey de reyes, al único Justo: Jesucristo Señor Nuestro.

Ahora, si es por Dios elegido y puesto en ese lugar también significa que hemos de pedir al Señor quien gobierna a todos los hombres en la tierra que también nos dé gobernantes buenos, temerosos de Jehová Dios.

Se dan cuenta cuán amplio debe ser nuestra oración, y generalmente las iglesias simplemente están perdidos en sus quehaceres domingo a domingo, y se olvidan que este también es un campo donde por qué orar, por qué construir a sus miembros. Pues de algún lado tiene que salir el gobernante, ¿no? ¿Y por qué no puede ser en nuestra iglesia?

Mas la palabra de hoy también dice: Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanzas de ella; Porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. (3-4)

Claro que no es fácil comprender esta verdad y vivir cumpliendo estas palabras del Señor. Mas aquel que es del Señor, comprenderá y escuchará.

REY DE REYES

1 Samuel 8:6-22 pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo. Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos.

Y refirió Samuel todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey. Dijo, pues: así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondré en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro; y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros.

Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras. Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos. Diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos. Tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras. Diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos. Y clamaréis aquel día a causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os responderá en aquel día. Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos también como todas las naciones, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras. Y oyó Samuel todas las palabras del pueblo, y las refirió en oídos de Jehová. Y Jehová dijo a Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel a los varones de Israel: Idos cada un a vuestra ciudad.

Leyendo estas palabras vemos cuán importante es que tengamos cuidado de no fanatizarnos respecto a los gobernantes, y ciertamente que una buena aplicación de la Biblia es importante, encontrar el equilibrio será difícil.

SINAGOGA DE SATANÁS

Ahora nos aboquemos a las autoridades en la iglesia.

Los sacerdotes y las autoridades del templo cómo eran entregados al mal y mataron a Jesús. ¿Son también autoridades superiores establecidos por Dios? Claro que pueden ser, pues también son hombres, volubles, dados al mal, tentados como cualquier hombre. Quienes si no están firmemente establecidos en fe, convicción y temor de Jehová, es difícil mantenerse en pie, incorrupto e incorruptible.

Dice en Apocalipsis 2:8-11 Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto: Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. el que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.

¿Por qué Dios permite que la iglesia donde es invocado su nombre se convierta en cueva de ladrones?

Dice en Jeremías 7:11-15 ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová. Andad ahora a mi lugar en Silo, donde hice morar mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel. Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis; haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo. Os echaré de mi presencia, como eché a todos vuestros hermanos, a toda la generación de Efraín.

Es una forma de juicio de Dios. Por eso es tan importante el celo de los creyentes por la Palabra de Dios y principalmente luchar para conservar la pureza de las Escrituras.

Y cuando esta renovación no se da en cada generación, si una generación se postra o se relaja en la enseñanza, en el celo para el cumplimiento de toda la palabra, cuando los creyentes no tienen experiencias en el conocimiento de Dios. Tentaciones hay por doquier, igualmente las seudo-iglesias, aquellas que tienen fachada de iglesia, que engañan a los que asisten pero las tinieblas las gobiernan.

¿O no dice así la Biblia? Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. (Filipenses 3:17-21)

Por todas estas cosas, si cada creyente no toma en serio su crecimiento espiritual y sobre todo su discernimiento de la verdad, será gobernado por inescrupulosos quienes piensan solamente en su propio vientre. Y además de eso, les arrastrará a toda clase de males y les sobrevendrán muchos males, incluso el cautiverio.

NOS HACE DESEAR UNA PATRIA CELESTIAL

Y todo esto nos hace desear el Reino Celestial, porque mientras estamos en la debilidad de la carne, unos serán más débiles que otros, unos serán más tentados que otros, pues no todos tienen la misma experiencia con respecto al Temor de Jehová.

La gracia de Dios respecto a cada persona es diferencia, la insistencia con que el Señor obra sobre cada persona es diferente, la bendición que proviene de generaciones de creyentes fieles es diferente. Y todas estas cosas influye.

Igualmente un hombre que comienza bien, puede terminar mal. Y esto es causado por las cosas que puede y no lo hizo, que debió hacer y no quiso. Miren el caso del Rey Salomón, cómo se encontró con Jehová Dios dos veces, pero luego se perdió con las mujeres extranjeras con quienes se había casado y aconcubinado.

Por eso dice en Apocalipsis 21:3-4 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

Por tanto, ¿de qué manera viviremos?

NUESTRO MODO DE VIDA

Dice la Biblia: Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. (Romanos 6:8-13)

Aquella persona quien tiene certeza, convicción y esperanza de la vida eterna, del reino donde el Rey de reyes gobierna con justicia, con equidad, con el amor infinito; muchas veces debe vivir con un objetivo claro, esperanzador. Incluso puede que aquí no recibamos muchas cosas, ni lleguemos a ser gobernadores, pero sí vivimos como hijos de Dios, y que aquí vivamos como hijos de luz y de esperanza.

Nunca poniendo las cosas del mundo como cosas a qué aferrarnos, ni los graneros llenos como metas únicas de la vida. Sino siempre renovándonos en la abundancia de su gracia y amor.

Pero también si se dá el caso, y nos corresponde gobernar, nos corresponde reinar, siempre hemos de saber que encima nuestro existe un Dios quien vigila sobre todos los hombres.

Esta es nuestra fe en Dios. Y también cuando el hombre es puesto en lugares de poder, por encima de muchos se puede ver el temor de Jehová. Y se puede saber de qué está hecho, cómo fue construido.

LA AUTORIDAD EN LA IGLESIA

Hoy la autoridad en la iglesia también es algo que muchas veces es puesto en entredicho, porque los pastores hacen y abusan de sus cargos y autoridad conferida.

Por eso, siempre es importante que la iglesia crezca como un cuerpo de Cristo, donde el pastor o los presbíteros también son eso: un miembro del cuerpo de Cristo.

Ciertamente que es difícil construir una iglesia de esa manera, es difícil formar a personas temerosas de Dios. Al igual que Jehová se reservó a siete mil hombres que no doblaron rodillas ante Baal, sabemos que hoy también las ovejas de Jesucristo oyen su voz y le siguen.

CONCLUSIÓN

Se requiere de mucha sabiduría, de prueba y error, de correcciones, de mucho conocimiento bíblico y el perfeccionamiento en la santidad de Dios.

Porque el poder para gobernar, el poder conferido a la autoridad tiene una particularidad, que tiene voracidad. Y fácilmente engulle al hombre, o es absorbido poco a poco. Ni el hombre mismo se da cuenta de cuándo ha pasado y cruzado la vereda de enfrente. Muchas veces llevado por otros hombres, otras veces ingénuamente.

Pero también, muchos son dominados porque no desean hacer una confrontación con respecto a la Palabra de Dios.

En la Biblia veremos que las decisiones de los reyes, de los sacerdotes, son definitivas; además Jehová juzga según el obrar de los gobernantes.

Por tanto, nosotros hemos de orar para que siempre podamos formar a creyentes temerosos de Jehová. También sabemos que como iglesia, cuanto más predicamos, evangelizamos, y oramos el Señor también nos concederá hombres cada vez mejores que gobiernen en todos los ámbitos de la sociedad humana.

Por eso, cada uno de nosotros y la iglesia es la luz del mundo, y cuidador de la verdad: esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. (1 Timoteo 3:14-16)

Por sobre todas las cosas y hombres, nosotros vivimos primeramente delante del Rey de reyes, y cuando hacemos bien esto, podremos vivir en paz con los demás hombres del mundo también.

Que Dios les bendiga.