Sermones en cronología

25/03/2007 Sermón Buscados

Sermón en el día de Jesús 25 de marzo de 2007.

Título: BUSCADOS

Biblia: Romanos 11:1-16

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

WWW.EVANGELIO123.ORG

1. Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.

2. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo:

3. Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

4. Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

5. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

6. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

7. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8. como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9. Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución;

10. Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre.

11. Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.

12. Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?

13. Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio,

14. Por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.

15. Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

16. Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

INTRODUCCIÓN:

Existe un hombre que corre muy rápido, todos le alababan por su velocidad, es así que después de mucho convencimiento de sus allegados, se hizo atleta. Pero no sabía cuán rápido éra, porque no había referencia. Es así que se inscribió en una carrera de atletismo de la ciudad.

Y sí, efectivamente era rápido, ganó la carrera. Luego se tomó más aliento, pues aún no podía creer; él mismo no podía hacerse la idea de que era capaz.

Se inscribió en una prueba atlética de otra ciudad, y también la ganó. Ahora, su incredulidad se estaba borrando para comprender de que sí tenía un don, el don de la velocidad.

Ahora probó en una prueba de atletismo de un país vecino, y nuevamente la ganó con holgura, era más competitivo, se exigió más, pero logró subirse a lo más alto del podio.

Así sucesivamente, fue inscribiéndose a las competencias nacionales e internacionales y tenía sendos triunfos. Ahora ya sabía que no era accidente, sabía que había ganado: no por errores de sus competidores, sino que él mismo tenía un don de Dios.

Participó del campeonato continental. Ahí sí que fue más duro, estaban los renombrados, a su lado estaban verdaderos héroes, atletas de muchos años, experimentados. El sólo hecho de estar en ese lugar era una sueño, pero era real. Fue clasificándose, cada vez más alto y finalmente llegó a la final. Sí, se preparaba en la línea de partida, y se sentía orgulloso, pues estaba a la misma altura de los mejores de cada país. Esta vez no pudo subirse a lo más alto, pero estuvo en el podio, recibió una medalla.

Cuando volvió a su país, todos le alababan. En su interior existía una inmensa alegría, pues había descubierto y estaba desarrollando un gran don en su interior, Dios le había bendecido inmensamente.

Llegaron los Juegos Olímpicos, compitió contra los mejores del mundo y se ganó una medalla de oro.

Cuando comenzó era un insignificante, nunca se había imaginado que en su persona existía este don, él no lo creía, pero cuando fueron pasando y venciendo las distintas etapas, se sentía más seguro; luego quiso llegar a lo más alto, se enamoró de los podios, de las medallas y por supuesto: cada carrera que competía y que ganaba era una gloria a Dios; se afirmaba en su fe que Dios le amaba inmensamente.

EL DON DE DIOS

Jesús respondió a una mujer: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías, y él te daría agua viva. (San Juan 4:10).

Así también es el don de la fe con que nos ha bendecido Jehová, que podamos creer en él. Que seamos rescatados de los pecados y que hoy estemos delante de él.

Pero es normal que todo creyente tenga sus altibajos, que haga comparaciones con otras personas de fe. Vemos que algunos son mejores, otros son iguales, y otros son niños aún.

Lo más común de los cristianos que encontramos es esta actitud: “Yo sé que tengo fe”. Él piensa que puede mover montañas, él piensa que sus oraciones son infalibles, él piensa que nada ni nadie hará retroceder en su fe, pero también es de los primeros en dudar de su fe cuando las cosas no suceden según lo esperado, los resultados no son conformes a sus deseos, y le entra la duda. Sí, cuando uno cree que tiene pero no lo puede demostrar. Luego vienen las famosas excusas de por qué no lo hizo o no pudo hacer. “Pero yo sé que tengo fe”. “Sé que Dios me ama”.

¿Cómo saber que existe en ti el DON DE DIOS QUE ES LA FE?

Así como el atleta que comenzó a descubrir que en él existía un don para correr y que tenía mucha velocidad, el don de Dios que él nos dio que es la fe en Jesucristo tiene que ser ejercitado. Por eso les dije en la clase de estudio bíblico del viernes que NUESTRA FE Y NUESTRA VIDA ESPIRITUAL EN JESUCRISTO ES DINÁMICO. ¿Qué significa esto? Que tiene movimiento, que nuestra fe debe crecer constantemente, nuestra vida en Cristo Jesús debe evolucionarse sin pausa.

Y es así, pues si analizamos unos pocos versículos bíblicos, vemos que existe movimiento, una evolución del creyente, que existe dinamismo de la fe:

• ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. (Santiago 2:20-23)

• Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error. (Efesios 4:11-14)

• No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. (Filipenses 3:12-14)

Vean cómo la fe tiene dinamismo, crece, evoluciona, las obras se perfeccionan, los hechos crecen y se hacen mayores.

La fe de Abraham creció hasta que pudo ofrecer a su hijo Isaac como ofrenda sobre el altar, Dios constituyó la iglesia para perfeccionar, ayudar a la edificación del cuerpo de Cristo, que todos lleguemos a la unidad de la fe y conocimiento de Dios, el apóstol Pablo no piensa que ya lo ha alcanzado sino que prosigue adelante olvidando lo pasado.

Hoy es un tiempo en donde “tener a Cristo”, “tener fe en Jesús” está de moda. Y existe un desquicio bárbaro porque todos dicen que tienen fe en Jesucristo. Pero bíblicamente hablando, decir que tiene fe en su interior pero que hoy está descansando, que sabe que tiene el potencial de mover montañas, que sabe que mañana cuando tenga realmente ganas y deseos mostrará la fe que hay en él: SON PURAS PALABRERÍAS.

POR ESO BUSCAMOS

Uno: Como dice el pasaje bíblico de hoy, formar en ustedes tal crecimiento y tal fe, para que no se arrodillen ante ningún dios, y sobre todo al dios Baal, el dios de la fertilidad, el dios de la agricultura, de la lluvia. Es decir, el dios de la riqueza y la abundancia. Y a ello se engloba: el sexo desenfrenado, adulterios, fornicaciones, riquezas, poder, juzgar según la conveniencia.

Y Dios dice que él se había reservado siete mil que no doblaron rodillas delante del dios Baal. Hoy también existe este remanente escogido por gracia.

Si a nosotros Dios nos ha dado la gracia de la fe y la salvación en Jesucristo, es natural que el Espíritu Santo nos lleve para perfeccionarnos.

Yo no digo que siete mil sea un número absoluto, ese es un número de fieles que Jehová se reservó en aquel tiempo del profeta Elías. Hoy puede ser un número diferente, como dice el versículo 5: así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

¿Perteneces tú a este número escogido de Dios por gracia?

¿Cómo puedes saberlo? ¿Cómo puedes demostrarlo a ti mismo? ¿Qué haces para que yo vea que en ti existe la verdadera fe? También es necesario que te perfecciones para entrar en este número y debes esforzarte para permanecer en este número.

Sé que muchos escucharán, sé que muchos leerán estas palabras en internet y por los folletos Palabras de Vida. Muchos escucharán y leerán, unos pocos (los escogidos por gracia y tienen celo por Jehová) se preocuparán de seguir corriendo la buena batalla de la fe y cada día avanzará a la siguiente ronda, crecerá y sabrá que la fe que tiene, vive y se adueña de su vida cada día más. Lo sabe porque cada día se intima más con el Espíritu Santo y es guiado por él.

Mas también existirán aquellos que leerán, ellos pensarán que tienen fe, pero harán caso omiso a este sermón; por eso dice la palabra hoy: lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

Éstos pensarán que por haber recibido la invitación y por haber ingresado en la iglesia, por participar de los eventos de la iglesia, por poderse llevar una cruz en el cuello y decir ¡Jesús y amén!, por cantarse unas alabanzas, ya están adentro y tienen asegurado el cielo. Pero ¿qué dice la palabra hoy? Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución. Son como las cinco vírgenes insensatas que tienen la misma apariencia de las otras cinco vírgenes prudentes: están vestidas, están maquilladas, son vírgenes, tienen la lámpara; pero el esposo no las conoce y se quedaron fuera de la puerta.

¿Cómo sé que la fe que tengo es verdadero? Pues la única manera en que tú estarás seguro es cuando tu fe es dinámico, cuando tu fe evoluciona, cuando tu fe progresa, supera las distintas etapas del crecimiento y pruebas.

Cuando tu celo por Jesucristo crece cada día, cuando deseas leer y orar más cada día, cuando gustas y disfrutas de escuchar la Palabra. Cuando cada día escuchas y obedeces, cuando guardas cada día más y más mandamientos de Dios, cuando participas y permaneces, cuando creces en los ministerios de la iglesia. Cuando lentamente estás renunciando a la vida de pecado, dejando los vicios, los malos actos. Cuando cada día que pasa y lees la biblia, el Espíritu Santo te acusa cada día menos porque eres cumplidor de la Palabra. Cuando obedeces la guía del Espíritu de Dios quien te lleva a nuevos retos de fe y obedeces, sin importar el costo.

DOS: Sí, éstos son los buscados; sí, nosotros buscamos a este pueblo remanente de Dios, que aún sabemos que ha quedado, algunos perdidos en el mundo, otros perdidos en las iglesias porque no son levantados.

No hay que tratar a todos por igual, nuestra prioridad es que los hombres crezcan en la fe. Que sean librados del dios Baal que hoy persiguen los hombres, que sean librados de aquellos hombres malvados que mantienen a los hijos de la promesa bajo su dominio en ignorancia.

Sabemos que hoy también, en distintos rincones de la ciudad y del país, existe este remanente que aún con la poca enseñanza que tienen, se mantienen fieles porque Dios los conserva.

Pero queremos que todos los hijos de la promesa de Dios, este remanente que hoy sigue perdido, que sigue guardado, sea revelado.

Sabemos que hoy, la lucha de un verdadero hijo de Dios en el mundo que ama el dios Baal, es como Elías, solitario, que debe luchar contra todo el mundo, contra 850 sacerdotes y profetas de Baal y de Asera.

Y las iglesias también se han conformado haciendo dormitar a los hijos de Dios, porque muchas cizañas han ingresado en las iglesias, que tienen apariencia de cristianos pero no pertenecen a Dios.

Hoy queda aún un remanente, un número de hijos de la promesa que no han doblado sus rodillas. Sí, a ellos buscamos.

TRES: SÍ, QUEREMOS FORMAR A LA SIMIENTE SANTA. Nadie nace haciendo todas estas cosas por sí solo, nadie que entre en la iglesia se convertirá automáticamente en una persona capaz porque está dormitando.

Todas las personas que han sido elegidas por Dios, y son hijos de la promesa, en ellos existe la simiente de Dios: Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. (1 Juan 3:9).

Y toda persona que tiene este origen, naturalmente su fe será dinámica a medida que aprende la Palabra de Dios, porque el Señor le guía: Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. (Romanos 8:11).

Cuando estas cosas se conjugan ordenadamente, la obra del Espíritu Santo, la enseñanza y predicación de la Palabra de Dios, la obediencia debida según la voluntad de Dios, y el hijo de la promesa; hará que todos los hijos de la promesa serán luminares en la tierra.

Sí, éstos son los buscados en el mundo. Sí, así perseguimos para que cada miembro de nuestra iglesia se equipe, se prepare y dé muestras de su fe dinámica.

CONCLUSIÓN:

SÍ, BUSCAMOS A LOS HIJOS DE LA PROMESA.

Sí, Buscamos el remanente escogido de Dios. Sí deseamos unir fuerzas, crecer juntos.

Sí, tratamos que cada uno de ustedes verifiquen que tienen en ustedes la fe que tiene dinamismo, que crece y se perfecciona.

Y la única manera en que tú puedes asegurarte de tu fe en todo tiempo y que tienes frutos en el Espíritu Santo, es cuando pasas las pruebas, te mantienes firme, vences las tentaciones, cuando mueves montañas, cuando caminas por el fuego, cuando caminas en medio del mar y del peligro, pero nada te pasa.

Cuando estas palabras aparecen a los que creen: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señares seguirán a los que creen: en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. (San Marcos 16:15-18)

¿Hasta dónde ha crecido tu fe? ¿Hasta donde ha evolucionado tu fe? No puedes quedarte a dormir. Pues cuando es tiempo, hay que mostrar tu fe siempre. Hoy más que ayer.

A éstos hijos de la promesa buscamos.

Que Dios te bendiga.