Sermones en cronología

14/12/2003 Sermón Evangelio 1

Sermón en el día de Jesús 14 de diciembre de 2003

Título: Evangelio 1

Biblia: Isaías 53:1-6

Predicador: Rev. Dong Han David Lee

Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza

1. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

2. Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

5. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

6. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Un día no hace mucho, les conté de mi teoría de que el fruto del árbol de la vida, que Dios había puesto en el huerto del Edén para que Adán y Eva comieran de ella para tener vida eterna, no tenía ningún atractivo. Les dije que ese fruto, a simple vista no tenía ningún atractivo, o sea, no llenaba los ojos, no parecía rica. Como nadie compraría una mandioca seca, el fruto del árbol de la vida no tenía atractivo para que lo desearan.

Durante los días de Jesús en la tierra, también fue así, no muchos creyeron en él, incluso muchos no entendían por qué las personas vivían, predicaban e incluso morían por el nombre de Jesús.

Hoy también sucede algo parecido. Para algunos, Jesús es sinónimo de rigidez, de limitaciones en la libertad del hombre, otros ven como una ridiculez, algo para viejas, que socava las libertades de los hombres. Incluso, para muchos quienes asisten a la iglesia, quienes dicen ser cristianos esconden sus rostros, dicen que creen pero le desechan, le menosprecian y no lo estiman.

2000 años después

Sigue igual. Muchos se burlan, otros desechan el evangelio o simplemente lo ignoran.

Pero el dolor, el desprecio, la debilidad, la enfermedad, la pobreza, ser desechado por muchos, estar afligido, endeudado; son realidades y situaciones que se presentan con mayor frecuencia en los hombres. Siempre existe una causa, una estafa, una enfermedad, un error, …incluso mala suerte.

Mas son personas como las descritas las que buscan el evangelio, y encuentran en Jesús una identidad. Aun así, nos es difícil imaginar cómo puede el hombre estar tan mal. Incluso personas que tienen fe no desean escuchar que se hable de los pecados. Eso ocurre porque el pecado es vergonzoso y produce muerte.

Pero lo peor, no queremos escuchar acerca del pecado. ¿Saben por qué? Porque todavía en nuestra vida, existen muchos y seguimos cometiéndolo. Pero lo grave es que no queremos reconocer. Sí. NO QUEREMOS RECONOCER.

Hoy también queremos auto convencernos de que no somos tan malos, y cuando alguien habla de ello e insiste en ello, piensa que está exagerando. Esta actitud que surge en las personas también es pecado, porque es no reconocer plenamente la Palabra de Dios que dice: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios (Romanos 3:10-11)

El versículo 5 nos dice: mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Y el versículo 6 aclara más: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Si nosotros no tuviéramos pecados, Jesús no necesitaba morir. Y si hoy, nuestra vida fuera santa y sin mancha, según las palabras de la Biblia no deberíamos sentirnos acusados por el pecado. Y cuando escuchamos acerca del pecado, antes que enojo, sentiríamos agradecimiento a Jesucristo por su salvación.

La conclusión es que no sólo los incrédulos necesitan de Jesús, sino aquellos que dicen ser cristianos, dicen estar dentro de la categoría de los que creen en Jesús también necesitan del evangelio. Una vez más.

Todos nos descarriamos

¿Por qué será que la Palabra de Dios que nos dice: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino” no produce el efecto deseado: El arrepentimiento? Porque todavía pensamos: “Los pecados los cometen otros, yo no.” Y porque domina el sentimiento: “Tengo un poco de pecados, pero no es demasiado.”

Mas esta insensibilidad es por 2 motivos:

 Primero: Por Ignorancia, porque no conoce a Dios y porque no conoce sus Palabras. Porque no lee la Biblia. Por eso quienes están en el lugar para enseñar, tampoco lo hace, porque no sabe.

 Segundo: Porque no eres guiado por el Espíritu Santo, la Biblia dice en San Juan 16:7-8 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

Entonces, recién entonces, cuando nos demos cuenta que somos pecadores, buscaremos al Salvador Jesús. Sí, cuando estemos convencidos que por los pecados que tenemos, sólo nos espera la condenación eterna. Entonces, los hombres buscarán a Jesús y los verdaderos creyentes no faltarán nunca a un culto los domingos. Entonces, su vida cambiará, porque conoce el pecado y qué produce el pecado, sabe por qué tiene que salir de una vida en pecado.

Las buenas nuevas

¿Qué significa creer en Jesús? Es la ligación entre un pecador y Jesús. Cuando uno cree en Jesús, entonces, todos habíamos descarriados en pecado pero Dios hizo que se cargara en Jesús todos tus pecados.

Por eso, la primera parte del Evangelio, el Evangelio número 1, es el conocimiento del mal. Reconocer que eres pecador, no en excusarte y atribuir los pecados a otras personas.

Creer en Jesús, es hacer algo que nadie desea hacer hoy. Son cosas que nadie desea hacer, mas hoy por hoy, si crees, reconoces y te arrepientes, ya estás en el buen camino.

Conocer el pecado, reconocer el pecado, confesar que los pecados que hay en tu vida solamente lleva a la muerte. Pero de esta muerte segura, de esta condenación cierta te ha salvado Jesús. Y esto es Evangelio. Con esto se comienza.

También las Buenas Nuevas, es que aquel que sabe que ha sido librado de tan grande mal, que Jesús cargó él solo todos tus pecados y así murió en la cruz, que resucitó de la muerte al tercer día y que ahora está sentado a la diestra de Dios. Este conocimiento y la fe en Jesús, hacen que te alejes del Pecado.

¿Cómo volverás a pecar si sabes lo terrible que es el pecado? ¿Cómo no dejarás el pecado si sabe que el que peca y practica el pecado es del diablo? Y que la semilla de Dios no está en él. Si sabes cuánto tuvo que sufrir Jesús por tus pecados, ¿Cómo volverás a cargar con más pecados?

Nadie que verdaderamente conoce a Jesús como su Salvador, comete pecado, sigue cometiendo pecado, sino sale de ella. “Por su llaga fuimos nosotros curados” dice la palabra de Dios. ¿Qué significa que “fuimos curados”? Que hemos dejado el pecado, que hemos sido perdonados por la fe.

Conclusión

Evangelio 1 es saber que eres pecador, mas por la gracia de Dios, porque te ha elegido desde antes de la fundación del mundo y estás destinado para que tengas salvación, hoy estás conociendo y creyendo en Jesús.

A partir de ahora, sabiendo que estás perdonado por Jesucristo de todos los pecados, debes luchar contra el pecado y las tentaciones, rechazarlo. Dice la palabra de Dios: Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3:3)

Si aún no tienes plena conciencia de los pecados cometidos, si nunca te has arrepentido, te sugiero que comiences a orar, a confesar todos y cada uno de los pecados. ¿Hasta cuándo? Hasta que el Espíritu Santo te dé cada uno de los pecados. También al paso de tus confesiones, debes leer la Biblia y ella te irá alumbrando, señalando los pecados, consolando y confirmando el perdón.

Que Dios te bendiga y seas guiado por el Espíritu Santo.