Sermones en cronología

Sermón en el día de Jesús 25 de Mayo de 2003

Título: El obrero que observa una época

Biblia: Romanos 1:1625

Predicador: Pastor D. H. David Lee

Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza

16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

22 Profesando ser sabios, se hicieron necios,

23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,

25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Hay un cuento de niños, el Patito Feo (Mi un ori sekki). Lo que sería un gansito estuvo perdido entre los patos, creció por un tiempo en medio de ellos y pensó de que era demasiado feo vivir de esta forma en el mundo. Fue discriminado, separado del mundo de los patos, hasta que encontró su verdadera raíz. Porque encuentra de que él también era un cisne (baek yo)

¿Por qué estoy hablando de esto? Porque muchos creyentes viven en una crisis de identidad. Porque todos los días vivimos inmersos en un mundo lleno de tinieblas, lleno de maldades, donde el mal antes que el bien es el que domina. Principalmente cuando estamos viviendo en Paraguay, donde la ilegalidad llega a extremos increíbles.

Es por eso que llegamos los domingos cansados del mundo, sin poder diferenciarnos y tenemos ese sentimiento del patito feo. Cuando Dios nos ha dado todo para que sintamos y vivamos una vida lleno de alegría y de gozo. No es así como llegamos a la iglesia, pero tampoco aquí tenemos mucho consuelo.

Muchas veces hemos dicho que el Reino de Dios se ha acercado, pero esa palabras parecen tan lejanas. Por eso, cuando un incrédulo ve nuestra vida y compara con la de ellos no existe mucha diferencia. También no se convencen de por qué hay que venir a la iglesia, solamente para perder dinero, ofrendas, diezmo, tiempo, limitaciones.

Pero si verdaderamente pudieramos mostrar de que nosotros tenemos algo que los incrédulos no pueden siquiera tener, entonces, nuestra vida sería luz, y que alumbraría. Las personas que están alrededor nuestro deben encontrar algo diferente, deben encontrar en nosotros paz, alegría, gozo. Consolación, amistad, comprensión.

Nosotros vivimos como extranjeros y como peregrinos, pero en toda la biblia no nos dice que no debamos gozar de los bienes de la tierra que Dios nos dá. Dice también: Bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad.

También vemos el caso de Abraham, realmente nunca recibió la tierra que Dios le había prometido. Pero dice en Hebreos 11 que él lo vio desde lejos. Pero en el interín él pudo ver de lejos y gozar en la promesa.

Ahora nos interesa, esa promesa, porque salió con el deseo de recibir una tierra, mas comprendió que había algo mucho más grande, más importante que había recibido. La salvación.

Hay que recuperar la alegría de la salvación.

Para agradecer es necesario que yo tenga una comunión muy cercana a él.

Hay que saber de cuán grande muerte fui librado, de cuán pecador era.

Hay que saber el amor de Dios hacia mí.

Y sin lugar a dudas, aquél que busca constantemente a Jesús lo encuentra. Y a esa persona también Dios me dá mayor gracia.

También les dije el domingo pasado, que para ello, es necesario una relación con Dios basado en la Palabra de Dios y en la Oración. El cual hace que tengamos el corazón de Dios, el sentimiento de Dios.

Solamente cuando tengo alegría y gozo en mi corazón, porque mi corazón tiene otro sentimiento, mis ojos comienzan a ver el mundo en forma diferente.

Antes no veía esperanza, antes vivía lamentado de porqué no me fui antes de este país. Pero ahora veo esperanza, esperanza de Dios, y más importante aún. Ahora entenderán cuál es la misión que Dios tiene para ustedes.

Jesús dijo a sus discípulos en San Mateo 9:37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. ¿Por qué Jesús pudo ver que había mucha mies pero pocos obreros? ¿Por qué muchos nos consideramos obreros pero no vemos las mies? Y esa es justamente el ojo de Dios y nuestro ojo.

Pero gracias a Dios que cuando creímos en Jesús él ya nos dá los ojos como los suyos. Pero es necesario que todos los días tengamos que limpiarlos para ver más y mejor.

Nuestra diferencia con los hombres del mundo

Vamos a leer juntos el versículo 20: Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

Porque el Espíritu Santo está en nosotros, y porque Dios abrió nuestros ojos para ver las cosas invisibles de él.

También dice claramente que Dios muestra su ETERNO PODER Y SU DEIDAD.

Y dice que se entiende por las cosas hechas.

A ustedes y a mí, el evangélio fue presentado y todos creen. ¿No? Pero dice de la misma manera, que para los hombres del mundo, ese la predicación del evangélio de Dios para los incrédulos.

En el versículo 24 aparece algo muy importante. Aun con el propósito de Dios de hacerse conocer entre los hombres, cuando ellos no buscan ni creen a Dios, dice sencillamente que él deja que los hombres sigan el curso de la perversión. Y son todos los pecados y las formas de los hombres que aparecen en el versículo 2931.

Esta es la diferencia que marca a ustedes y a mí de los hombres del mundo. Mientras que nosotros vemos cómo Dios ya está castigando por la desobediencia, los creyentes que vemos esto ocurrir. ¿Qué debemos hacer?

¿Mirar y decir: Yo ya he subido al Arca de Dios para salvarme?

Nuestro compromiso y misión.

Nosotros hemos recibido el Evangélio de Dios. Nosotros tenemos las palabras de Revelación del poder de Dios. Sabemos del juicio de Dios.

Yo estoy seguro que Dios nos ha enviado en grandes números a Paraguay, principalmente porque a esta tierra, Dios desea derramar su bendición.

Así como hubo un levantar espiritual en Escocia, en Inglaterra, en Alemania, en los Estados Unidos, en Corea, en China. Así Dios quiere levantar una obra gigantesca en este país. Algo que nunca ha acontecido en la historia de Paraguay.

Vemos en la biblia que Dios siempre ha utilizado a ciertos hombres fieles en todas las épocas de la historia. Enoc, Matusalén, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Josué, Samson, Gedeón, Samuel, David, Elías, Jeremías, Ezequiel, los profetas, los discípulos, Martin Lutero, Juan Calvino, John Knox, John Wesley, Jonathan Edwards, Charles Finney, D.L.Moody, Underwood y sus compañeros, los que lucharon por la fe en Korea, y hoy en Paraguay: Ustedes.

Dios no hace su obra con multitudes, sino con aquellas personas que estén preparadas, que creen en sus promesas, en aquellos que como Jesús pueden ver la mies que necesita de obreros.

Dios sigue mostrándose a sí mismo al mundo

¿Han leído los dos capítulos de la biblia? Levítico 26 y Deuteronomio 28. Alguien puede decir que estas maldiciones son para aquellos hombres que llamados por Dios, luego se apartan del pacto.

Pero es cierto, que las cuatro plagas de las cuales les hablé, el hambre, la enfermedad, la peste y el cautiverio. Estos mismas maldiciones Dios las utiliza con todos los pueblos.

Por culpa de la idolatría esto se acentua más y más.

Nosotros que por la gracia de Dios, tenemos la capacidad para mirar las obras que Dios hace, debemos orar para que la misericordia de Dios obre una vez más, por aquellos que están perdidos.

Conclusión.

Necesitamos ver este mundo, principalmente con los ojos de Dios. ¿Pueden ver ustedes como las mies que lo vio Jesús?

¿Sienten ustedes que solamente Jesús puede sanar esta tierra?

Debemos poder ver cómo los hombres se están muriendo, que están detrás de las imágenes, de cómo no tienen vida. Que todo esto les está perjudicando porque Dios está en oposición.

No podemos vivir alejados de los demás. Los problemas que les pasa debe ser mis problemas.

También dejemos de pensar que con el dinero lo podemos resolver. Es tiempo de buscar y esperar por la obra de Dios. Cierto que tardará más, cierto que no tendremos frutos inmediatos, pero es lo verdadero. Será la verdadera cura.

Debemos ver y que nuestra misión en la tierra, no se limite a una generación. Sino que ellos puedan crecer y que puedan cambiar la sociedad toda.

Con esa visión debemos trabajar.

Que Dios les bendiga.