Sermones en cronología

Sermón en el día de Jesús 29 de diciembre de 2002

Título: Dependiendo del Espíritu Santo

Biblia: Romanos 12:13

Predicador: Pastor D. H. David Lee

Iglesia Evangélica Presbiteriana Reformada Esperanza

1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Queridas hermanas y hermanos en Cristo Jesús, hoy llegamos al último domingo del año 2002, nosotros hemos atravesado un año lleno de situaciones cambiantes, hemos pasado por muchas pruebas, muchas luchas, hemos aprendido pero también hemos perdido algunas cosas.

Hoy debemos hacer un análisis de todo cuanto fue el año 2002 y planear el camino a seguir en el año entrante. Y estoy seguro que vamos a ver cambios, así como ustedes han crecido espiritualmente durante un año. Pero les puedo asegurar que el año entrante creceremos más.

Y en ese tema, existe algo que el Espíritu Santo quiere de vosotros. Esta es la tarea para todos ustedes, para nuestra iglesia y sus miembros. Tanto aquellos que están como aquellos que vendrán.

Dios los ha llamado para darles vida

Solamente Dios y ustedes saben su pasado, las cosas que han dejado ustedes al creer en Jesús.

Cada uno de nosotros no estamos aquí por algún mérito própio, sino porque fuimos elegidos y por la misericordia de Dios, hoy estamos aquí reunidos.

Y esto es algo que deben saber, que ustedes fueron elegidos por Dios, él personalmente los llamó, él les dio la fe y es él quien les sostiene día tras día.

A lo mejor sienten que son ustedes quienes llevan toda la carga, el peso de vencer el mundo, pero es el Señor por medio del Espíritu Santo quien les sostiene.

Vida implica crecimiento

Todo el que tiene vida, sean las plantas, sean los animales, sean los hombres, la característica principal de la presencia de la vida es el crecimiento.

Si el crecimiento es una cualidad de la vida, también lo es la vida espiritual. Algunos confunden la vida espiritual con la fe, pero es mucho más que eso.

Hoy en el pasaje que hemos leído, la vida espiritual significa presentarnos ante Dios en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, y esto es el culto racional.

También nos dice que no nos conformemos a este siglo, sino que debemos transformarnos por medio de la renovación de nuestro entendimiento.

No deben pensar que asistir a la iglesia lo es todo, sino Dios dice que debemos dar nuestro sacrificio vivo y eso es el culto racional. O sea, no solamente las horas marcadas del culto son sacrificios que damos al Señor, sino que nuestra vida toda, las 24 horas del día, todo nuestro pensamiento, nuestras actividades es un sacrificio vivo.

Un error corriente: confiar en el hombre

En 1 Corintios 3 aparece un fenómeno que apareció en la iglesia de Corinto, pero que en nuestra iglesia también ocurre. Y esto es uno de los temas más difíciles a superar, y el objeto de porqué del sermón de hoy y también el motivo de porqué el Espíritu Santo quiso que se toque este tema.

Los hombres tenemos todos por la gracia de Dios, el sentimiento de amor, de afecto, de cariño, de apego, de agradecimiento. Es cierto que el Señor utiliza al hombre para que predique el evangélio. Y siempre tenemos un especial cariño con aquella persona con quien hemos recibido a Jesús, con quien hemos aprendido, con quien hemos crecido.

Así los miembros de la iglesia en Corinto decía, yo soy de Pablo, yo soy de Apolos. Esto es algo difícil, pero si ustedes no corrigen, si no cambian, no podrán crecer. Incluso este problema les llevará a lo negativo.

¿Qué ocurre en la Iglesia Esperanza? Existen personas que siguen viniendo o personas que dejaron de venir por esto. Porque dicen: yo soy del Pastor Choi, otros gracias a Dios no dicen: Yo soy del Pastor David. Por este problema muchos dejaron de crecer o dejaron de venir. Porque la forma de administrar, la forma de cuidar, cambió.

Por ejemplo, el pastor Choi fue mucho más generoso, yo no soy así. Pero también existen personas que comenzaron a venir a la iglesia conmigo pero que un día dejaron de venir. ¿Por qué? Porque perdieron el encanto del Pastor David.

¿Esto pasa solamente en nuestra iglesia? No. En una iglesia de nuestra ciudad, asistían 800 miembros, el pastor fue a descansar el año sabático y ahora, todavía no pasó un año, y dicen que asiste 50.

Este es el problema. Muchos miembros se identifican con el pastor, con el líder. Entonces, cuando esa persona se ausenta, cuando falla. Toda su fe viene abajo.

¿Dónde está el error? Les voy a preguntar algo: ¿El pastor David murió por sus pecados? ¿El pastor Choi murió por sus pecados? ¿Somos nosotros dueños de su fe?

Otra pregunta difícil: ¿Soy yo el guardián de su fe? ¿Si yo estoy tienen fe, si no estoy su fe desaparece?

Una tarea les queda

Un error que algunos están teniendo conmigo, es que se están dependiendo de mi presencia, de mi forma de enseñar, de mi forma de predicar.

La tarea que ustedes deben aprender durante el próximo año, es que sean más independientes. Por ejemplo, existen personas que se enojan cuando el pastor no le visita en la semana. Cuando él o ella falta, el pastor tiene que estar a su lado, visitando y orando.

También existen personas que no pueden solucionar sus problemas por sí mismo, sino siempre necesitan del pastor. En la vieja época era canilla libre, hoy ya no es así. Entonces, ya no hay amor en la iglesia, la iglesia pierde el encanto.

En definitiva, Jesús pierde el encanto porque este o aquel pastor no está. Ya no tienen ganas de venir a la iglesia, ya faltan, no asisten.

¿Les duele esto que digo? Les tiene que doler un poco, porque está mal. Miren yo no soy el Cristo, ni puedo serlo. Yo no les puedo solucionar todos sus problemas. No puedo estar con ustedes cada momento de su vida. Yo no tengo las respuestas a todas sus necesidades o preguntas. YO NO SOY DIOS. YO NO SOY EL ESPÍRITU SANTO. YO DEBEN DEPENDER DE MÍ. SI PIENSAN QUE YO SOY ALGO, SI ESPERAN ALGO DE MÍ, SI DEPENDEN DE MÍ. Tienen que olvidarlo.

PORQUE EXISTE SOLAMENTE UN DIOS, PORQUE EXISTE SOLAMENTE UN SALVADOR, Jesucristo. PORQUE EXISTE SOLAMENTE UN CONSOLADOR, EL ESPÍRITU SANTO.

Miren, yo no soy Dios, ni puedo serlo. No tengo poder, ni dinero para que ustedes se recuesten por mí.

Escuchen lo que Dios quiere que ustedes hagan:

Dependiendo del Espíritu Santo

Yo no voy a estar toda su vida, puede que yo muera hoy a la noche. Puede que en algún momento tengamos que separarnos.

Tienen que saber que solamente Jesús murió por sus pecados, solamente él les salvó para darles vida eterna.

Y esta es la tarea del año 2003 para ustedes. Que aprendan a ser dependientes del Espíritu Santo.

Si ustedes creen en el hombre, si esperan en el hombre, en su pastor, o quien sea, siempre saldrán lastimados, defraudados.

Deben aprender a ser dependientes del Espíritu Santo.

Por eso nos dice hoy en el versículo 2: transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

¿A qué queremos llegar? Que deben aprender a no depender solamente de las enseñanzas del pastor, sino que ustedes mismos deben aprender directamente del Espíritu Santo, que sepan escuchar directamente la voz de Dios, que sepan interpretar la biblia y escuchar la voz a través de la lectura. Que ustedes sepan escuchar la voz de Dios en la oración.

Esto es, que vosotros presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo. Entonces cuando ustedes mismos tienen una relación personal con Dios, si saben escuchar y aprender directamente de Dios; entonces van a verse no tan dependiente del pastor.

Hasta ahora, muchos de ustedes están dependiendo del Pastor y lo que él predica. Y no están dependiendo del Espíritu Santo. El pastor falla, no siempre tiene las palabras adecuadas, puede que esté hablando sin estar bajo el poder del Espíritu Santo.

O sea, ustedes no pueden confiar sus vidas, solamente en el pastor. Sino que ustedes mismos deben saber buscar la comida, alimentarse por sí mismo, beber el agua viva por sí mismo.

Y justamente para esto, para enseñarles, para guiarles, para cuidarles, para alimentarles está el Espíritu Santo morando en ustedes. Él les hará sabios.

Esto es justamente el sacrificio vivo. Porque ustedes mismos pueden buscar a Dios, aprender directamente, aprender a ser guiados, aprender a escuchar su voz.

Entonces no van a ser fluctuantes en la iglesia, no depende de quién está al frente, yo puedo mantener mi fe, puedo crecer en la fe. Puedo discernir espiritualmente, puedo yo saber en qué situación espiritual está mi vida.

En una palabra, obedecer al Espíritu Santo, significa que el Espíritu Santo debe ser su pastor. No el pastor David o ningún otro que pueda venir después.

Por eso dice: No os conforméis a este siglo. Que ustedes asistan a la iglesia mientras que otros no lo hacen, no es suficiente para dormir. Les parece que tienen más fe que otros, que asisten más que otros, que asisten hace más tiempo de otros.

Ustedes mismos deben saber dar el culto racional a Dios, ¿cómo es posible eso? Porque ustedes pueden presentarse delante de Dios en el nombre de Jesús.

Deben aprender a escuchar la voz de Dios, saber escudriñar las palabras de Dios, meditar por sí mismo la palabra de Dios.

Esta es la tarea del año entrante para ustedes, aprender a ser más dependientes del Espíritu Santo. No confíen solamente en lo que pueda darles el pastor David, o sus enseñanzas, sino que ustedes mismos sepan alimentarse, sino ayuda.

Que Dios les Bendiga.