Sermones en cronología

Sermón en el día del Señor Jesús 29 de setiembre de 2002

Titulo: Bautizados en Cristo Jesús.

Biblia: Romanos 5:19~6:11

Predicador: Pastor D. H. David Lee

Iglesia Evangélica Presbiteriana Reformada Esperanza

19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.

20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;

21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.

1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?

2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;

6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;

9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.

10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.

11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Uno de los más graves problemas es poder comprender en la real dimensión de la obra salvadora de Jesús. También muchos no llegan a conocer el alcance que tiene el perdón de los pecados.

El otro problema que veo entre los creyentes es la confusión en donde están inmersos. Porque la Palabra de Dios tiene un orden, todos los elementos están unidos entre sí. No pueden negar algo y aceptar los otros. Entonces qué ocurre, producen grandes lagunas y no hay forma de llenarlas porque han partido desde un comienzo en forma errónea.

Muchas de las iglesias evangélicas no aceptan el concepto de elección incondicional o la predestinación, alegando que Dios amó a todos los hombres y por todos ellos murió Cristo. Pero evidentemente existen personas que directamente no creen en Jesús durante toda su vida y mueren. También existen otras que asisten a la iglesia y parecen profesar la fe cristiana, pero cae y va al mundo, algunos vuelven y otros mueren en este estado. Entonces aquí está el dilema, ¿cómo explicar que una persona hoy cree y mañana va al mundo? ¿Cómo explicar por aquellos que nunca creen y parece rechazar el Evangélio?

Porque partieron de la premisa que no existe predestinación o elección incondicional, pero sí el libre albedrío del hombre, entonces éstos últimos deben decir que se PIERDE LA SALVACIÓN.

Aquí tenemos la división de los caminos.

¿Pero cómo explicar lo inexplicable? ¿Es el hombre más justo que Dios? ¿Es el libre albedrío más poderoso que el poder de Dios? ¿Será que Dios por amor a sus escogidos envía a Jesús, a su unigénito al mundo para que muera por los pecados y en forma estática espera que el hombre se acerque a él, por su libre albedrío?

Nosotros creemos en la única autoridad de la biblia, significa que creemos que en la biblia no tiene error. Que en ningún punto de las enseñanzas existe contradicciones.

En la biblia encontramos los siguientes versículos:

1. Santiago 2:10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.

2. Romanos 3:10~11 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.

3. San Juan 16:7~8 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

Aclarando estos tres versículos podemos afirmar que nadie puede decir que no tiene pecado, y si infringes en una ley, eres culpable de todos. Así todos los hombres son pecadores. Es así que dice: no hay justo, ni aun uno. La biblia nos está diciendo que no existe justo, que todos son pecadores. Ella nos está diciendo porque no hay justos, nadie busca a Dios. ¿Entonces puedes tú decir: EL HOMBRE EN SU LIBRE ALBEDRÍO BUSCA A DIOS CON FE? Si sigues creyendo que el hombre tiene libertad de buscar a Dios cuando quiere, estás cometiendo un grave pecado, diciendo que Jesús es mentiroso, porque él dijo en San Juan: que si él se va, enviará al Espíritu Santo, y es el Espíritu Santo quien convence al hombre de sus pecados y que necesita de Salvación, luego hace venir junto a Jesús para que reciba como su salvador en Fe.

De aquí concluimos que todos aquellas personas que no creen en Jesús, no son convencidos por el Espíritu Santo acerca de sus pecados. De esto nos habla Hechos 28:25~27 Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

Desde la época que Adán cometió el pecado, había un decreto de Dios para todos los hombres: mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.(Gén 2:17). Porque Adán por ser el primer hombre y el representante de todos los hombres, al pecar todos hemos pecado y llevamos las consecuencias. Y estas palabras también nos afectan, nosotros también debemos pagar el precio del pecado que es la muerte.

Entonces, ¿cómo pagamos nosotros el precio del pecado?

Dios estableció un segundo representante de los hombres, a Jesús. Y para que sea representante no debía tener pecados como nosotros, por eso nació de María y bajo la obra del Espíritu Santo. Vivió sin pecado y murió sin pecado. Pero llevó el pecado de todos nosotros, porque dice: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros(Isaías 53:6).

La cuestión es: si cada uno de nosotros teníamos que morir, ¿cómo la muerte de Jesús no limpia de todo pecado? Sobre este punto nos responde los versículos 3 y 4 de hoy: ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

El bautismo en sí no nos salva, pero antes de recibir el bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, hacemos nuestra confesión de fe en Jesucristo y el bautismo como un acto de demostración de nuestra fe. Y dice la biblia en el versículo 5: Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

Así nos dice el versículo 7: Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y aquí tenemos un hecho sumamente importante para nosotros: hemos muerto, por lo tanto hemos sido justificados del pecado. Vean que es un pasado perfecto. Algo que se realizó ciertamente.

Cabe preguntar ahora: ¿Por cuántos pecados de nuestra vida nos justificó? ¿Por aquellos que hemos cometido hasta el momento de confesar nuestra fe y bautizarnos? ¿Qué hay de aquellos que cometeremos hasta nuestra muerte o hasta que Jesús venga? ¿Necesitamos bautizarnos día tras día?

En el versículo 10 y 11 nos responde el Señor: Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. O sea, cuando Jesús murió en la cruz por todos nosotros, también murió por todos los pecados de cada uno de nosotros. Así nos dice en Colosenses: 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

Nuevamente nos dice en Isaías 43:25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

Yo me pregunto: ¿De dónde entonces viene la enseñanza que dice: si un creyente peca pierde su salvación? El Señor nos dice: Yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados, pero los hombre y muchas iglesias vuelven a inventar doctrinas que no son biblicas sino humanas. Como dije al comienzo, si un supuesto creyente comete pecado o va al mundo y vive en pecado; no es por libre albedrío sino hay que pensar más bien en que no es un escogido de Dios.

Tú que eres creyente y hoy estás escuchando mis palabras, no tienes carta libre para pecar, sino más bien con temor y temblor debemos vivir para Dios. Nos dice el Señor: Consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.

La salvación se obtiene por fe, por fe creemos que todos nuestros pecados fueron perdonados, aún aquellos que cometeremos hasta el último día. Pero la libertad que tengo en Cristo Jesús no es para pecar, sino porque fuimos bautizados en Cristo Jesús, porque hemos participado de la muerte y resurrección; ahora somos libres del PECADO y de la esclavitud.

Esta es la libertad que debemos gozar, porque podemos acercarnos a Dios sin impedimento. Esta es la libertad en Cristo Jesús.

Y este es nuestro ministerio:

1. Buscar a las personas para que crean en Jesús y tengan el perdón de pecados, que se bauticen y sean enseñados en toda Verdad.

2. Enseñar a los verdaderos creyentes para que no estén sujetos a una esclavitud que enseñan diciendo que la salvación se pierde, que no es más que doctrina de hombres.

No existe gozo de salvación, si tengo temor, si tengo angustia, si tengo preocupación porque mañana puedo perder mi salvación.

Nuestro gozo será cuando participemos del gozo del Señor Jesús, cuando vea a las ovejas perdidas que vuelven a Dios, nuestro Padre Celestial. Amen.

Que Dios les llene de gozo y de bendiciones.