Sermones en cronología

18/08/2002 Sermón Lo básico

Sermón en el día del Señor Jesus 18 de agosto de 2002

Titulo: Lo Básico

Biblia: Romanos 10:8~15

Predicador: Pastor D. H. David Lee

Iglesia Evangélica Presbiteriana Reformada Esperanza

8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Ésta es la palabra de fe que predicamos:

9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;

13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

Un día un joven adinerado, él mismo se consideraba una buena persona, cumplidor de todas las leyes. Cuando Jesús sabiendo del corazón de ese joven, cuestionó los puntos que él pensaba eran los necesarios para obtener la vida eterna, se fue decepcionado porque para ser perfecto, Jesús le dijo que había que dar todo cuando tenía a los pobres y seguirle. Dice la biblia que se retiró triste. Es entonces cuando Jesús nos cuenta de una famosa comparación: que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

Y toda persona que alguna vez asistió a una iglesia, escuchó que todos los hombres necesitan salvación. ¿Cómo encontrarla? Aquí comienza una verdadera odisea, porque cada iglesia o religión tiene su fórmula o método, algunos mágicos, otros muy estrictos, pero todos tienen una cosa en común y justamente son las palabras de ese joven rico que vino a Jesús: ¿qué bien HARÉ para tener la vida eterna?

A pesar que pasaron aproximadamente 2000 años que Jesús ya lo enseñó y dijo tajantemente: es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, todavía existen personas que creen en eso. Muchos quieren ser los primeros en hacer pasar a sí mismos por el ojo de una aguja. Por eso hacen largas caminatas para pagar una promesa, piensan que alguna buena obra ayudará, que el cumplimiento de los sacramentos, elevarse espiritualmente a través de la meditación, de una vida de austeridad, de ..., pregúnte a todas las personas, iglesias, religiones tienen la vida eterna. Fabricaron tantos requisitos que ni los líderes están seguros, solamente pueden responder con un veremos..., o sino Dios tiene la última palabra.

Si no te pueden dar seguridad, yo les pregunto: ¿para qué pierden su tiempo, dinero y esfuerzo en algo que no les puede dar la certeza?

Yo digo: si logran pasarse por el ojo de una aguja, ganarán mucho dinero si habilitan un centro de adelgazamiento, pero no entrarán a la vida eterna.

Es tiempo de volver a la pregunta de los discípulos: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? Jesús tiene la misma respuesta para ti hoy: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

Ahora que hemos comprobado que todas las cosas son imposibles para los hombres, entonces, ¿cuál es la solución que nos enseña Jesús?

Es la simpleza, la solución que nos dá Dios es tan simple que muchos hombres han desechado por absurdo, y es el versículo 9 que hemos leído: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Dice otra vez en el versículo 13: porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

¿Qué nos enseña la biblia? Si tú crees y confiesas que Jesús es tu único Salvador eres salvo.

¿Eso es todo? Sí, eso es todo. Pero tan simple es que los hombres tienen que poner agregados, para que parezca más formal y ponen una serie de reglas.

Pero existe una regla, no para obtener la salvación. Sino en el método en que es transmitido esta verdad. Porque nos dice en el versículo 14 y 15: para que uno clame ¡Jesús, tú eres mi salvador! Es necesario que crea. Pero dice que nadie puede creer si no nunca escuchó el Evangélio. ¿Cómo pueden escuchar el Evangélio si no existe nadie que lo predique? Por eso los verdaderos ministros de Dios deben predicar el Evangélio y no estar hablando, criticando o dando opiniones sobre otros asuntos, dejando de lado lo más importante: El Evangélio.

Las siguientes palabras de la Escritura implica una reflexión: ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Aquí está un gran secreto. Aquí está el secreto de cómo discernir entre lo verdadero y lo falso. Estas palabras significan que nadie puede predicar el Evangelio de Jesucristo si no fuere enviado por Dios. Así vemos tantas iglesias, tantos líderes que hablan de corrupción, de política pero en sus mensajes no se escucha el Evangelio de Jesucristo. No pueden hablar de Jesús porque no fueron enviados por Dios, y aquí nos enseña a cómo diferenciar, no porque tienen el nombre de IGLESIA son todas iglesias de Dios que predican el Evangelio que lleva a Vida Eterna.

Las reglas de Dios en la transmisión del Evangélio es por medio de la predicación, se debe ir, se debe buscar a quienes no conocen el Evangélio. Es por ello que nosotros, con el ministerio Palabras de Vida, tenemos la misión de repartir los folletos a cada casa, a cada persona en esta ciudad. Es así como estamos recorriendo todas las calles de Asunción y dentro de poco estaremos por todas las ciudades del país.

Pero volvamos a LO BÁSICO:

¿CREES TÚ EN JESÚS COMO TU ÚNICO Y SUFICIENTE SALVADOR?

¿TIENES SEGURIDAD DE TU SALVACIÓN?

¿ESTÁS PREPARADO PARA IRTE AHORA MISMO AL PARAÍSO?

¿ESTÁS SEGURO QUE DIOS TE DARÁ LA BIENVENIDA Y TE ABRIRÁ LAS PUERTAS ETERNAS?

Si no crees todavía en Jesús como Cristo, ahora es el momento de recibirlo.

Si tienes fe pero no estás seguro del ciento por ciento de tu salvación, ahora es el momento de pedir que te confirme en tu espíritu.

¿Desea alguien recibir a Jesús como su Salvador hoy? Quiero que se pongan de pie. Y vamos a orar conmigo: Señor Jesús, ahora estoy delante de ti, reconozco que he recorrido el mundo, que he pecado contra tí, mas hoy estoy delante tuyo, hoy reconozco que por mí mismo no puedo obtener la salvación. Pero ahora sé que tu tienes vida eterna. Señor, creo que tú has muerto en la cruz por mis pecados y que has resucitado al tercer día. Señor, creo que solamente tú eres mi Salvador. Ahora te recibo en mi corazón, entra y sé dueño de mi ser. Guíame por la senda de la Vida. Transforma mi vida, Señor. Que el Espíritu Santo me guíe en toda Verdad, porque tú eres Verdad y Vida. En nombre de Jesús, amén.

Tienes fe, ¿pero no convicción? Dice en 1 Corintios 12:3 Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Es decir, que si crees y puedes orar a Dios en nombre de Jesús es porque el Espíritu Santo está en tí con dice Romanos 8:11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Otra vez, si puedes confesar que Jesús es tu salvador se cumple en tí estas palabras: Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.(Romanos 8:14). Tu que no tienes convicción de tu salvación: quiero que repitas conmigo y por obtener esta convicción comenzarás a orar hasta que Dios te dé el convencimiento en tu corazón: Señor Jesús, tú sabes que te amo, tú sabes que creo en tí como mi salvador, pero aún no tengo convicción. Señor, háblame y que tenga la seguridad en mi corazón que yo soy salvado, que soy hijo de Dios como dicen estas Escrituras. Dáme la certeza Señor, en nombre de Jesús, amén.

¿Qué es LO BÁSICO DE TU VIDA? Es tener a Jesucristo como tu Salvador, sino eres solamente una burbuja de jabón, puede que seas una burbuja pequeña o una grande, pero todas las burbujas tienen un fin parecido, todas explotan. Si sea que tú, pienses que tienes todo en tu vida, casa, auto, familia, hijos, amigos, dinero. ¿Has visto a algún muerto que haya llevado todo?

YO TENGO LO BÁSICO Y TE QUIERO COMPARTIR CONTIGO HOY:

Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

Hechos 16:31

Que Dios bendiga tu vida y tengas siempre lo Verdadero en tu corazón.