Sermones en cronología

Sermón en el día Viernes, 29 de Marzo de 2002

Título: Hemos sido bautizados en la muerte de Jesús.

Biblia: Romanos 6:1~14

Predicador: Pastor D. H. David Lee

Iglesia Evangélica Presbiteriana Reformada Esperanza

1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?

2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;

6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;

9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.

10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.

11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;

13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Hoy recordamos el día en que Jesús fue prendido, juzgado y crucificado en la cruz. Algunos más algunos menos, tratan de pasar estos días pensando en sí mismo con Dios.

Mas una cosa es preciso dejar de lado. A nuestro alrededor vemos muchos ejemplos. Que por esta época los hombres, una gran mayoría lo utiliza como unas largas vacaciones. Otros tratan de pasar estos días haciendo una observancia de sí mismo.

Como les he dicho el miércoles, deben tener cuidado de no verse influenciados por el ambiente católico en el cual vivimos. Ellos insisten mucho en la muerte y crucifixión. También ellos insisten eso en la Santa Cena. Ellos siempre piensan que comen el cuerpo y la sangre de Cristo.

Significa que todas las veces que comen del pan y del vino están crucificando a Jesús por sus pecados. Se imaginan, no bastó con que Jesús muriera una sola vez y por todas, sino que en cada misa es necesario comer la carne y la sangre de Cristo. Esto es así, porque piensan que por cada pecado que ellos cometen necesitan volver a clavar y a matar a Jesús.

Porque en el versículo 10 del pasaje que hemos leído dice: Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Cuando los hombres ofrecían la oveja en sacrificio, era necesario ofrecer siempre y todas las veces que se presentara delante de Dios, porque no existe remisión de pecados sin sangre.

Mas el sacrificio de Jesucristo fue perfecto, como dice nuestro versículo 10, murió una vez por todas. O sea, por cuanto murió una vez, eso es todo. Porque Dios ya aceptó como un sacrificio completo y ya no es necesario ninguno más.

Esta fue la obra salvadora de Jesucristo. ¿Mas qué hay de nosotros? A través de la muerte de Jesús y la resurreción, y todo aquél que cree en Jesucristo como su único salvador, también ha pasado de muerte a vida.

Aquí nos habla de la importancia del bautismo. Saben ustedes cómo los hombres todavía están discutiendo acerca de cómo hay que recibir el bautismo, si es por inmersión o es por aspersión. Mas dejan de lado lo más importante, que no es la forma sino el bautismo en su significado más profundo.

El bautismo es un símbolo de la fe que confesamos en Jesucristo. Al estar bautizado significa que todos estamos confesando la misma fe y que lo que yo creo es igual a lo que tú crees. En este aspecto es importante recalcar y saber el significado que dan los católicos acerca del bautismo. Normalmente ellos dan el bautismo a los niños y el significado para ellos es que el bautismo limpia del pecado original.

Mas nosotros creemos en algo más, aparte de ser un símbolo de nuestra fe. A través del bautismo implica que nosotros morimos y vivimos juntamente con Cristo. O sea, al recibir el bautismo significamos que participamos de la muerte y de la resurrección de Jesús. Como así nos lo indica los versículos 3 y 4: 3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

¿En qué tiene relevancia esto? En que nosotros ya no estamos bajo la ley de Dios, sino que estamos bajo la gracia de Dios. ¿Cómo se entiende esto? ¿No es lo mismo?

Cuando nosotros nos ponemos unos anteojos de sol, sabemos que vemos las cosas según el color de la lente, ¿cierto? Ahora bien, antes que ustedes reciban a Jesús como su único salvador y reciben el bautismo, Dios los mira con los anteojos de color rojo, con los ojos de la ley. Así cuando ustedes cometen el menor pecado, Dios los castiga por cada pecado.

Mas desde que creen en Jesús y reciben el bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; es como si Dios se quitara los anteojos de color rojo por uno verde. Lo que antes veía todo en mandamientos, haz esto, haz aquello, no hagas; esto cambia por los ojos de gracia.

¿Qué es esto? Dios ve cuando nosotros pecamos, mas desde que creemos en Jesús, lo tenemos como nuestro mediador delante de Dios. Por los pecados que cometemos también deberíamos morir, mas cuando la furia de Dios quiere caer sobre nosotros, ve el sacrificio y la sangre de Jesús; y la ira de Dios se aplaca y recuerda que Jesús ya había pagado por todos nuestros pecados.

Y esto es el significado de la pascua, ¿cuándo originó? En el último castigo de Dios sobre los egipcios, ordenó a Moisés para que todo el pueblo de Israel se prepare un animal, que lo mate. La sangre debían poner en el marco de la puerta y la carne debían asarla para comer. Debían preparar pan sin levadura con hierbas amargas. Y todo eso debían comer con las ropas puestas, listo para salir de viaje. A la noche, el ángel de Dios salió a recorrer toda la tierra de Egipto, y aquella casa que tenía la sangre del animal sacrificado en el marco era salvado (o sea, pasado por alto); mas aquella casa que no tenía la sangre, el ángel entraba y mataba a todo primer nacido, sea hombre o animal.

Este es el significado de la pascua, el pasar por alto.

Antes era ese animal que tenía que morir todos los años, mas ahora Jesús hizo todo ese sacrificio, una vez y por todas.

Mas el bautismo no es bautismo si solamente hablamos de la inmersión o estar bajo las aguas, sino el significado del bautismo tiene su total significado cuando salimos fuera del agua. La muerte de Jesús no tiene ningún significado si Jesús muere y se queda sepultado. Si no insistimos en la resurrección de entre los muertos, la muerte de Jesús es vana. Como dice en 1 Corintios 15:16~17 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

Este es el espíritu del error en que los católicos todavía viven. Insisten tanto en la crucifixión y muerte de Jesús mas nunca enfatizan en la resurrección. Por eso no pueden enseñar a sus fieles diciendo que están liberados de sus pecados, porque esa es la única forma que tienen para sujetar a los hombres bajo el pecado y bajo el temor. Diciendo que solamente ellos, la iglesia puede salvarlos. Mas verán que aún ellos se contradicen entre sí, dicen que la iglesia tiene la autoridad para salvarlo, que el vicario de Cristo tiene las llaves del cielo. Mas no pueden dar vida eterna a sus fieles mientras están vivos sino que hasta después de la muerte intentan salvarlos. Aún para el Papa que según ellos es el vicario de Cristo, que tiene las llaves del cielo y es un sucesor directo de Pedro y Pablo. Ellos tienen las llaves del cielo pero no pueden entrar al cielo, porque cuando el papa muere, los siguientes dos papas tienen que hacer novenarios por el papa fallecido.

Esta es la diferencia entre tener el Espíritu de la Verdad o tener el espíritu del error.

Porque dice en el versículo 5: Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección. Con el bautismo que reciben, ustedes se asemejan en la muerte de Jesús y en su resurrección. Por eso es importante recibir el bautismo, y esta es la parte real de este sacramento delante de Dios.

Leamos juntos el versículo 7 que es muy importante: Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Ser bautizado significa que morimos y resucitamos juntamente con Cristo. Y para Dios, eso tiene un significado legal. Saben de la ley de Dios: La paga del pecado es muerte. Nosotros debíamos morir y Jesús murió en nuestro lugar, eso es propiciación. Mas también dice aquí en el versículo 6: que nuestro viejo hombre fue crucificado juntmente con él.

El bautismo es participar con Jesús en la muerte de la cruz. Y cuando salen del agua están participando de la resurrección con Jesús. Así como Jesús murió una sola vez por todos los pecados de los hombres, así nosotros hemos muerto una vez por todos los pecados.

Y todos los bautizados en Cristo Jesús, tienen un poder que Dios les dá.

Ahora estamos vivos por Jesús y en Jesús, el poder que nos dá es este, que nos dá la capacidad para vencer al pecado. Los hombres del mundo vencen el mal por su pequeña conciencia, o por temor a ir a la cárcel. Mas nosotros tenemos la capacidad para vencer al pecado porque el Espíritu de Dios está en nosotros.

¿Para qué nos fue dado este poder? Por nuestra santificación.

Cuando nos bautizamos con Cristo Jesús, Dios nos considera Santos, por eso nos recibe como hijos suyos, esto es santificación de facto. Mas existe un otro punto y es la santificación progresiva de nuestra vida.

Saben ustedes que pueden pecar, mas existe en ustedes un deseo más grande por vencer al pecado porque el Espíritu Santo les induce. Por eso dice en el versículo 14: Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Y tienen que buscar esta santificación, y esto requiere esfuerzo propio y también de la ayuda del Espíritu Santo. En este aspecto, tienen que saber que Dios no cambia a la persona de un día para el otro. Sino que uno mismo con esfuerzo y conciencia de sí va cambiando de a poco.

Este es un trayecto largo, mas posible porque tenemos a Cristo en nuestro corazón.

Ustedes fueron liberados por Jesús, no pueden volver al mundo anterior, no pueden volver al pecado. Somos hijos, somos siervos no para hacer lo que deseemos, sino estamos para seguir las palabras del Señor Jesús.

El versículo 22 es la promesa de que podemos lograrlo. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Por esto insistimos tanto en la oración, por eso insistimos tanto en la lectura de la biblia. Porque la comunión con Jesús es la única manera de alcanzar la santificación y tener sus frutos.

Estas fechas no están solamente para que ustedes se compunjan por tres o cuatro o una semana. Sino TODOS LOS DÍAS DEL AÑO, nos tiene que llevarnos a la santificación.

Una sola vez se hace el bautismo, pero todos los días la santificación. No pueden volver ustedes todos los días para confesar sus pecados y repetir y repetir el acto del bautismo. Deben crecer en la santificación.

Que Dios les bendiga.

Bendición Pastoral

24 Jehová te bendiga, y te guarde;

25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.

27 Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.