Sermones en cronología

Sermón del día Viernes, 22 de Febrero de 2002

Título: Sed mansos y humildes de corazón.

Bíblia: Gálatas 6:1~10

Predicador: Pastor D. H. David Lee

Iglesia Evangélica Presbiteriana Reformada Esperanza

R60 Galatians 6:1 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. 3 Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. 4 Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; 5 porque cada uno llevará su propia carga. 6 El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. 7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe

Esta es una serie que comenzé pero que nunca pudimos terminar principalmente por la Campaña Vida Nueva en Cristo y la serie sobre la familia, la serie sobre el Temor de Jehová. Mas lo indicado es terminar lo que se comenzó.

El libro de Gálatas fue escrito por el apóstol Pablo principalmente para aquellos que olvidando la gracia que recibieron, de cómo fueron salvados por la fe y eso que viene de Dios; mas que por profesores extraños y personas que insisten en que el hombre tiene que realizar un esfuerzo para salvarse. Que antes que recibir la salvación que Dios nos da, condicionan con leyes, costumbres.

Porque dice, al igual que en el mundo donde vivimos, cuando nada es grátis por qué el Evangélio tiene que ser grátis. En la época actual cuando el hombre es sobreevaluado, y por los pensamientos de la época moderna eleva al hombre en el mismo nivel que Dios. Como diciendo que Dios tiene que obtener el permiso del hombre para salvarlo, mas si el hombre rechaza Dios tampoco puede hacer nada.

Por eso dice el apóstol Pablo, con Jesucristo han alcanzado la libertad porque él los hizo libres, mas están queriendo volver a su condición anterior, quieren volver a encadenarse con este mundo.

Pienso que deben cuidarse sobre todode aquellos que hablan de unidad, de fraternidad. O sea, de aquellos que hablan de ecumenismo. De movimientos que dicen que cualquier camino lleva a la vida eterna.

Y sigue diciendo que todos tienen frutos, algunos frutos de la carne y otros frutos del Espíritu Santo.

Hoy a través de este pasaje que hemos leído, debemos aprender una forma de ser y ver nuestro comportamiento.

Muchos de los que están aquí sentados tuvieron que superar etapas y aun ahora están luchando para aprender a vivir bíblicamente. Por ejemplo: no estéis ansiosos por el día de mañana, otros están debatiendo todos los días por cuestiones económicas, otros de salud, algunos problemas familiares. Son problemas muy reales, mas también es real el problema del orgullo personal.

Si pudieran aprender a bajar el orgullo personal, muchos problemas se habrían solucionado. Algunos pueden decir, ¿si no tengo dinero, eso es problema del orgullo personal? ¿el problema familiar que tengo, problema con mi pareja, es también un problema de orgullo personal delante de Dios?

Si bien es cierto que muchos problemas pueden venir por causa del pecado, por causa de una disciplina para corrección, por causas sin explicaciones como Job; mas también es cierto que Dios pone mano en aquellos que son soberbios, aquellos que son orgullosos ante él, aquellos que no quieren sujetarse a Dios en todos los aspectos de la vida.

Algunos dicen que en comparación con sus vidas pasadas, cambiaron mucho, y así pueden aparentar ante sus propios ojos o ante los ojos de la iglesia. Mas Dios quien puede mirar no sólo lo que vemos sino que puede ver incluso nuestros corazones y sabe si somos o no orgullosos.

Este tema del orgullo personal, ante el mundo, ante Dios y ahora que están dentro de la iglesia, el orgullo frente a los otros hermanos de la congregación. Y es cierto porque cuanto más años asiste el miembro en una iglesia, como que se autoasigna aires de superioridad sobre otros.

El tono de voz sube, el pastor o los miembros tienen que hacer las cosas a su manera, tiene un consejo para todo el mundo pero no quiere recibir opiniones de otros, habla de los miembros como si él cumpliera todas las palabras de la Bíblia, hablan como si no existiera otro más fiel y trabajador como él.

El apóstol Pablo nos dice: aún cuando seamos espirituales y estemos ayudando a un hermano que cayó en alguna falta y es sorprendido. Debe prevalecer en tí el espíritu de mansedumbre y de humildad para que mires a tí mismo antes, considerando si tú también no estás caído en el pozo.

Sigue diciendo en el versículo 3, no te creas ser alguien engañándote a tí mismo, porque puede que tampoco tengas nada que mostrar. Y si piensas que sí tienes algo que mostrar a los demás por lo que haces, debes probar la obra que haces; si realmente estás haciendo para el señor. Si através de esas obras, tú estás cambiando, dejando lo viejo y convirtiéndote en un nuevo hombre.

Pueden ustedes burlar a todo el mundo, pueden engañar a todo el mundo, puede que su obra y su fe parezca el más grande monumento de tu vida. Mas dice Dios: NO OS ENGANÉIS; Dios NO PUEDE SER BURLADO; PUES TODO LO QUE EL HOMBRE SEMBRARE, ESO TAMBIÉN SEGARÁ.

Aquí el apóstol Pablo nos enseña: para poder vencer eso, es necesario el espíritu de mansedumbre, y el manso también es humilde de corazón. ¿Cómo aprender? Jesús nos dice en San Mateo 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Jesús mismo nos dice que debemos aprender de él.

Si comenzamos a buscar en la Bíblia ejemplos de la mansedumbre y humildad de Jesús no tendremos tiempo. Mas veamos con un pasaje de la Bíblia, de cómo profetizan sobre el espíritu de mansedumbre que tiene Jesús.

Veamos juntos Isaías 53:6~9 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. 9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

¿Existe algo más injusto que la muerte de Jesús? Siendo él perfecto, siendo el puro, sin pecado mas Dios cargó en él todos nuestros pecados. Cuando todos nosotros, ustedes y yo, los niños aquí presentes, todos debíamos morir mas Jesús llevó todos nuestros dolores, nuestra muerte.

Y él fue afligido por nosotros, cada una de nuestras mentiras, nuestros pecados de la carne, todo tuvo que llevar él. Y ESTA ES LA MANSEDUMBRE DE JESÚS: QUE NO ABRIÓ SU BOCA. LO LLEVABAN AL MATADERO POR TÍ Y POR MÍ MAS NO ABRIÓ NUNCA SU BOCA, LE AZOTARON, LE ESCUPIERON, LE DESNUDARON, LE PUSIERON UNA CORONA DE ESPINAS EN SU CABEZA, SANGRABA, SE DOLÍA, MAS NUNCA ABRIÓ SU BOCA. Y LO MÁS DOLOROSO, FUE DESECHADO POR Dios POR LOS PECADOS QUE LLEVABA.

Derramó su vida hasta la muerte, se le consideró pecador porque moría como un pecador, mas todos esos pecados eran míos y tuyos. Mas antes que lamentar, oró porque nosotros no sabíamos lo que hacíamos.

Mas ahora, si tienes conciencia de tus pecados, si tienes conocimiento de cuánto Jesús sufrió por tus pecados, dice: debes mirarte a tí mismo. Porque no eres mejor que nadie.

Antes que criticar, lleva las cargas con los débiles, ayúdalos para que puedan superar los problemas o los pecados que tienen.

Y esto es hacer el bien, con mansedumbre ayudar mayormente a los hermanos de la fe para que puedan superarse, alejarse de los pecados. Orar por ellos.

Pero también aquellas hermanas o hermanos que todavía están haciendo alguna falta ante Dios, no debe esperar siempre de la bondad de Dios, de la misericordia de Dios. No es hacer más males para que la gracia abunde más para ustedes. Sino si realmente sabes y sientes cómo Jesús sufrió por tí, cada pequeño pecado que cometías y Jesús tenía que pagar eso. Es que debes orar a Dios para que puedas conocer el gozo de la salvación.

De cuán negro hoyo estabas, de cuán grande y eterno infierno te has salvado. Por agradecimiento deberías dejar toda vida de pecado.

¿Dónde queda el orgullo personal? Ese orgullo que tienes debes dejarlo en la cruz de Cristo. Es más, Jesús debería enorgullecerse sobre tí.

Cuando ustedes son orgullos, no ven a nadie con necesidad, mas si miran a las personas con el espíritu de mansedumbre, hay tantas cosas por hacer, tantas cosas por el cual orar.

Si tienen el espíritu de mansedumbre, pueden ver cómo los hombres necesitan de Jesucristo en sus vidas, de cómo el mundo se está muriendo. De cómo son ciegos que caminan rumbo al fuego eterno, un destino sin retorno.

No sea que ustedes, por orgullo personal estén sembrando cosas para su carne, para su cuerpo y piensen que lo hacen para Dios. Por eso siempre debemos analizar bajo la luz de la palabra de Dios, bajo la oración y la guía del Espíritu Santo.

El mayor peligro del orgullo personal en la fe, es que la palabra de Dios no entra por sus oídos. Escuchan mas no entienden, ven pero no perciben.

Ahora qué hacer cuando tengo orgullo personal, tengo orgullo espiritual, tengo orgullo de mi fe, tengo orgullo de mi vida espiritual. Dice el apóstol Pablo, que se engaña a sí mismo. Y el orgullo según mi experiencia personal, debe ser domado por golpes, por disciplina, y cuando yo no puedo controlar; puedes pedir a Dios para que él te ayude.

¿No creces en la fe? ¿No creces en tu vida espiritual? ¿Te es difícil venir en la iglesia para orar? ¿Te es difícil leer la Bíblia? Son todos síntomas de tu orgullo, porque no necesitas de Dios. y porque no quieres dependerte de Dios. Tú confianza en él es solamente cuando sientes necesidad y utilizas a Dios para provecho propio.

¿Qué hacer? Ora: Señor Jesús, quiero ser manso como tú. Quiero ser humilde como tú. Rompe mi orgullo, ayúdame a ver cómo soy y así compararme delante de tí.

Bienaventurado serán quienes buscan el rostro de Dios y buscan a Dios en todos los momentos de su vida. Dios te bendiga.