Estudios Bíblicos del año 2017

SERIE DE HEBREOS 2017

POR EL GOZO PUESTO DELANTE DE ÉL SUFRIÓ LA CRUZ

Lección 12

02/09/2017

Hebreos 12:1-29

INTRODUCCIÓN:

Estamos salvados, tenemos vida eterna, hemos entrado y nos regimos en el Nuevo Pacto. Pero, ¿hasta dónde tenemos ó debemos crecer? ¿Por qué hay que padecer tanto? ¿Cuál es la intención de Dios? ¿Es normal que tengamos tantos padecimientos? ¿Es necesario que suframos tanto para sentarnos a la diestra de Dios?

¿Qué puede suceder cuando uno no quiere subirse a esas alturas de la gloria de Dios? ¿No puede uno quedarse simplemente en el intermedio?

¿Qué obra realiza el Espíritu Santo en este campo?

TEMAS DE DISCUSIÓN:

1. VENCIENDO LOS PECADOS Y SU LEGADO: ¿Cuánto es suficiente? ¿Cuándo termina? Si miramos el sufrimiento que tuvo Jesús, aquel que no tuvo pecados pero que por nosotros se hizo pecado. Tenemos una aproximación de cuánto, de por qué y el para qué. (v.1-4)

2. DISCIPLINA DE HIJO: ¿Cómo sabemos que efectivamente es una disciplina que proviene de Dios? ¿Cuál es la razón de esta disciplina? (v. 5-11, ref.: Apocalipsis 21:1-8)

3. HACED LAS SENDAS DERECHAS: Levantad las manos caídas, y las rodillas paralizadas, haced sendas derechas para vuestros pies, que lo cojo no se salga del camino, sino sea sanado. ¿Por qué dice que ninguna raíz de amargura os estorbe ni os contamine y que finalmente recibamos nuestra herencia? (v. 12-25)

4. RECIBIENDO UN REINO INCONMOVILE: He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio. Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron. Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré. (Jeremías 33:6-9). Si juntamos todas las buenas palabras que hemos recibido y las obras que hemos visto, si entendemos el corazón que el Padre nos ha puesto, sabemos que nuestra mayor satisfacción y gloria será ver su revelación. ¿Cuán convencido estás de esta promesa de Dios? ¿Cuán seguro estás que veremos estas cosas en este tiempo?