Anotaciones bíblicas del Pastor

Los hacedores de la ley son justificados 2 (Inicio: 08/03/2018)


A LAS PEQUEÑAS OVEJAS OLVIDADAS

Quiero; sé limpio.

Thursday, March 8, 2018

10:21

Ezequiel 34:

10 Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.

11 Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.

12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.

13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país.

14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.

15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor.

16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.

17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos.

Los perros, los cerdos y los falsos profetas hacen mucho daño en las iglesias.

Es cuando la Palabra de Dios va convirtiéndose simplemente en simbolismos, rituales, dichos suaves pero nadie las escucha y las hace.

Entonces, cuando aquellos que sí aman a Dios, aquellos que buscan a Jesucristo, sufren silenciosamente, y van marchitándose.

Por las malas enseñanzas, por las doctrinas de hombres que se enseñan como si fuesen verdaderas, hacen que los vayan perdiéndose poco a poco. Y cuantas más generaciones pasan, todos son reemplazados por cizañas, y lobos vestidos de ovejas.

Como dice Jehová el Señor:

12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.

13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país.

14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.

15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor.

16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.

Para cuando Jesús predicó "Arrepentíos, el reino de los cielos se ha acercado", y fueron llamados los discípulos de Jesús y fueron constituidos como apóstoles; formalmente para Dios… todos los sacerdotes, los escribas, los intérpretes de la ley, los maestros… fueron reemplazados.

¿Por qué tan pronto? Porque ya hubo otro que estuvo clamando "Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado".

¡Para nuestro tiempo también ya ha sucedido así!

Y porque Jesús reconoce a las ovejas perdidas de Israel, y como dice las Palabras de Ezequiel: "reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad".

Y sabemos que hoy también sucederá esto. También Dios ha juzgado entre oveja y oveja.

¿Por qué se hizo leproso? Seguro que por sus propios pecados.

¿Por qué permaneció leproso? Por falta de enseñanzas de los sacerdotes.

¿Por qué no enseñaron cómo sanarse? Por la ineptitud de los sacerdotes.

Pero para aquellos que lloran y tienen sed de justicia, serán bienaventurados, porque recibirán las promesas de estas Palabras:

Ezequiel 34:

22 Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja.

23 Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.

24 Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado.

25 Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques.

26 Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán.

27 Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán sobre su tierra con seguridad; y sabrán que yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo, y los libre de mano de los que se sirven de ellos.

28 No serán más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra las devorarán; sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien las espante.

29 Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no serán ya más consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán avergonzados por las naciones.

30 Y sabrán que yo Jehová su Dios estoy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice Jehová el Señor.

31 Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor.

Y una de las muestras es este leproso:

San Mateo 8:

1 Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente.

2 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.

4 Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.

¿Por qué Jesús le ordenó al leproso sanado para que vaya junto a los sacerdotes y ofrezca la ofrenda de la ley de Moisés para testimonio a ellos?

Justamente para decirles, y acusarles al mismo tiempo. "Por sus malas enseñanzas o falta de enseñanzas fui leproso, pero Jesús me ha sanado como promete la Palabra de Dios". De que Dios juzga justamente es cierto, y por eso fui leproso; pero también cuando clamé por perdón fui sanado, y son cosas que no me enseñaron cómo hacerlo. Jesús sí lo enseñó en el sermón del monte y ahora estoy sano".

Hoy los pastores saben recomendar a qué hospital debe recurrir un enfermo entre sus ovejas, pero no saben descubrir cuál es su pecado, ni enseñarles la verdad para que se arrepientan y tengan salvación. Por eso, son falsos profetas; porque profetizaron de paz, de amor, de misericordia de Dios, de tiempos de gracia… pero no las hay, todos se enferman, todos se mueren, y los pastores inútiles no saben descubrir sus pecados. Bueno si ellos mismos son ciegos para no saber sus propios pecados, ¿cómo descubrirán el de otros?

No se librarán de sus juicios, la muerte les sería una salida demasiado fácil y dulce, pagarán y beberán las copas del juicio de Jehová de los ejércitos:

Isaías 5:

1 Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil.

2 La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.

3 Ahora, pues, vecinos de Jerusalén y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña.

4 ¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?

5 Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; aportillaré su cerca, y será hollada.

6 Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.

7 Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.

8 ¡Ay de los que juntan casa a casa, y añaden heredad a heredad hasta ocuparlo todo! ¿Habitaréis vosotros solos en medio de la tierra?

9 Ha llegado a mis oídos de parte de Jehová de los ejércitos, que las muchas casas han de quedar asoladas, sin morador las grandes y hermosas.

10 Y diez yugadas de viña producirán un bato, y un homer de semilla producirá un efa.

11 ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!

12 Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.

13 Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.

14 Por eso ensanchó su interior el Seol, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se regocijaba.

15 Y el hombre será humillado, y el varón será abatido, y serán bajados los ojos de los altivos.

16 Pero Jehová de los ejércitos será exaltado en juicio, y el Dios Santo será santificado con justicia.

17 Y los corderos serán apacentados según su costumbre; y extraños devorarán los campos desolados de los ricos.

18 ¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta,

19 los cuales dicen: Venga ya, apresúrese su obra, y veamos; acérquese, y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos!

20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

21 ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!

22 ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida;

23 los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!

24 Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel.

25 Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, y le hirió; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.

26 Alzará pendón a naciones lejanas, y silbará al que está en el extremo de la tierra; y he aquí que vendrá pronto y velozmente.

27 No habrá entre ellos cansado, ni quien tropiece; ninguno se dormirá, ni le tomará sueño; a ninguno se le desatará el cinto de los lomos, ni se le romperá la correa de sus sandalias.

28 Sus saetas estarán afiladas, y todos sus arcos entesados; los cascos de sus caballos parecerán como de pedernal, y las ruedas de sus carros como torbellino.

29 Su rugido será como de león; rugirá a manera de leoncillo, crujirá los dientes, y arrebatará la presa; se la llevará con seguridad, y nadie se la quitará.

30 Y bramará sobre él en aquel día como bramido del mar; entonces mirará hacia la tierra, y he aquí tinieblas de tribulación, y en sus cielos se oscurecerá la luz.

Así de ciegos fueron los pastores de la antigüedad, así fueron los pastores en tiempos de Jesús, y así son los pastores en los presentes tiempos.

No supieron curar los pecados, ni vendar a los que están heridos, quebrantados. Ni sacaron de casas de prisión, ni arrebataron de los gobernadores de las tinieblas.

Jesús dice: ¡Quiero, sé limpio!

¿Han enseñado los pastores de hoy cómo guiarlos para que se justifiquen?

¿Entendieron los tiempos del juicio que se aproximaba?

Dios ha enviado al hijo del hombre como ladrón en la noche, y nadie lo supo, ni lo reconocieron. Más bien terminaron matando como Caín y se devela que son falsos profetas.

Uno debe saber cuán pecador es, y cuál ha sido el amor, la salvación de sus pecados, el perdón y la vida eterna que ha recibido.

Si uno no sabe bien esto, no seguirá más, siempre parará cuando las cosas se hacen difíciles.

Yo iré y le sanaré

Thursday, March 8, 2018

11:08

San Mateo 8:

6 y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

7 Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.

¿Por qué Jesús se maravilla de la fe de este centurión romano?

¿Por qué le dice frente a todos: "De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe"?

¿Por qué dice " Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos; mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes"?

Realmente la fe que tiene este centurión es una fe muy rara y difícil de encontrar.

Y Jesús ya dice que hay que llegar a tener esta fe, e incluso debe saber desarrollar esta fe más allá de lo pensado.

¿Por qué esta fe es alabada por Dios?

Pues, todos tienen fe para "Pedir", pedir, pedir, pedir, pedir, pedir.

Todos igualmente tienen fe para pedir y esperar señales, pedir y pide señales, pedir y quiere ver señal…. Nunca se mueve, nunca acciona, nunca obra… siempre espera, siempre pide, siempre clama, dice que tiene fe… pero no tiene frutos.

Es una fe extraña… porque dicen que tiene fe, que cree en el poder de Dios… pero nunca se mueve.

Este hombre, este centurión, vino a buscar a Jesús, pidió por la sanidad de su siervo, escuchó la respuesta de Jesús: Yo iré, y le sanaré. ¡NO Señor! ¡Me basta tus Palabras! ¡Sé que vas a cumplir con tus palabras! ¡No tienes que molestarte! ¡Porque confío tanto en ti, que bastan tus palabras! ¡Yo también voy a obrar, me voy a casa confiado porque tú me has contestado diciendo: yo voy, y le sanaré! ¡Con tus palabras me bastan!

¿Cuántos tienen este tipo de fe que tiene obras inmediatas que justifican su fe? ¿Se puede decir que es una fe verdadera, una fe auténtica si estás pidiendo señal de Dios? ¿Las palabras de Dios no es suficiente "SEÑAL"?

Por esta causa, Jesús dice que no ha hallado tanta fe en Israel.

Por eso dice que muchos vendrán del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, con Isaac, y con Jacob en el reino de los cielos; y los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera.

¿Qué significa que se sentarán con Abraham, con Isaac y con Jacob en el reino de los cielos?

Las personas quienes creen en Jehová, en el Dios del Pacto, cuando verdaderamente tiene una fe en el pacto, basta las Palabras de Dios y el hombre debe accionar, debe mudar, debe renunciar, debe cumplir, e incluso debe morir porque confía en las Palabras del Pacto, en las promesas de Dios que ha recibido, y llegar hasta los más alejados límites, y más allá de la muerte como ha sido necesario en este tiempo.

Y así también Jehová, el Dios del pacto, nos ha puesto para que creamos en las promesas del Pacto, en la espera de la resurrección de los muertos, incluso después de todos estos días. Porque sabemos y conocemos al Padre Celestial, de su persona inmutable y cómo no puede mentir; con estas palabras hemos permanecido hasta hoy, y lo seguiremos haciendo.

Es por eso que Jesús dice, que vendrán del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, con Isaac, con Jacob en el reino de los cielos, y los hijos del reino serán echados… y ya fueron echados.

Lo que hizo el centurión simplemente es el comienzo de la fe que tiene obras, de obras que hacen la justicia de Dios que es por fe; como lo dice Santiago:

Santiago 2:

14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.

24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

25 Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?

26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

Así que la fe por el cual vivirás, porque el justo por su fe vive; no está en la cantidad de pedidos que haces… eso no es fe. Pues hasta una bestia sabe pedir cuando está hambriento.

La justicia de la fe es, cuánto puedes obrar, seguir con fe, persistir en las palabras, porque lo has pedido con fe y Dios te ha respondido con una Palabra, con una promesa, con un pacto.

Por eso Jesús le dijo: "Ve, y como creíste, te sea hecho."

No los que piden, piden, piden, piden son los alabandos por Dios; sino aquellos que habiendo pedido y recibe una respuesta de Dios: Yo iré, y le sanaré; con eso el hombre pueda caminar y caminar, pasar desiertos, valles de sombras de muerte, enfrentar a enemigos, luchar contra los gobernadores de las tinieblas, pasar por todas las tentaciones de Satanás y caminar hasta llegar a destino, hasta terminar la obra, o hasta recibir la promesa y el pacto. Tener la fe para creer en las Palabras de Jesús y poder volver a casa, es la fe que justifica al justo.

Hoy muchos han huído, muchos simplemente han olvidado todo, muchos nos rechazaron como locura, como arrebato de un hombre desesperado… pero así hay que luchar para realizar la justicia de Dios, así hay que permanecer para glorificar el nombre del Padre Celestial, hasta el final.

Por eso, en la medida en que pasan los tiempos, pasan los días, transcurren los momentos y días difíciles, seguimos recibiendo palabras, promesas, renovaciones de firmeza con las Palabras del Pacto que hemos recibido, o recibimos nuevas palabras o se nos amplían las promesas, o finalmente entendemos de qué manera se irán cumpliendo o llegando a cumplirse todas las Promesas de Dios.

Como estas últimas en concordancia con las anteriores:

2 Samuel 7:

Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel;

9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra.

Salmos 45:

17 Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones, Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.

Salmos 110:

4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec.

5 El Señor está a tu diestra.

Deuteronomio 28:

10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

Esta es la sabiduría e inteligencia que se debe tener con la Palabra de Dios, cuando tienes una necesidad, o un problema, o enfrentas dificultades. Hay que estar atento a qué palabras te da el Padre Celestial. Porque con esas palabras, o la recordación de una promesa que te despertará el ánimo, o te hará volver a tus cabales… tienes que seguir adelante, firme, seguro, enfrentar a los osos y leones, caminar desiertos y enfrentar a Satanás y los hombres que están en las tinieblas.

Hasta que te falten las fuerzas, hasta que tengas un gran trabajo realizado, hasta que llegues a un punto no conocido aún, y busques por respuestas al Padre para seguir.

Entonces sí, sí se cumplen estas palabras:

San Mateo 11:

27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Siempre hay reposo para las personas quienes tienen trabajado su justicia de Dios que es por fe, siempre el Espíritu Santo te anima, te guía, cuida tus pasos, te fortalece; y aprendes que no te cansas, que no te desfalleces… entonces sabes cuán importante eres tú y la obra que estás realizando, y vuelas, vuelas como águilas al cielo, para ver la luz, la luz de tu vida: a Jesucristo en el Padre Celestial

Isaías 40:

26 Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.

27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?

28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;

31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

No es que el camino esté escondido, el camino es desconocido para aquel que no tiene obras de justicias de Dios que es por fe; pero para aquellos que sí sabemos escuchar y andar en el Espíritu Santo, seguimos y somos fortalecidos, aprendemos y se nos revelan porque lo hacemos en el Espíritu de Cristo. El Consolador nunca falla para estos casos. El que lo ha vivido lo sabe.

Así se mide la fe…

• No se mide la fe por lo que pide, pide, y pide… o el que busca, el que golpea…

• La fe se mide así: ¿qué hace después de pedir? ¿Qué hace después de escuchar una palabra de Dios? ¿Hasta dónde es capaz de llegar luego de escuchar una palabra, una promesa, o recibe un pacto? ¡Esto es fe! ¡Esta es la medida de la fe!

Así que todo lo que los pastores de hoy han enseñado, y no saben realizar la justicia de Dios, se han vuelto a ser perros, cerdos y falsos profetas. Sus casas caerán para siempre.

Muchas veces, no es siquiera necesario la palabra de Dios como respuesta, uno con la sabiduría que ya tiene, con la inteligencia que hasta ahora Dios ya le ha dado, con la apertura de la comprensión que tiene de la palabra de Dios uno simplemente debe caminar, realizar todas las obras de Dios hasta donde uno sabe, hasta donde llega tu fe, y hay que soportar más y más… entonces preguntar ¿qué hago? ¿cómo sigo? ¿cuál camino elijo?

Pero si uno se pone a contestar ante Dios: ¿Es cierto lo que dices? ¿En serio quieres que lo haga? ¡Dame una señal! ¡Muéstrame una palabra y confírmamelo! ESTO NO ES HACER LA JUSTICIA DE DIOS QUE ES POR FE.

Pues, ¿qué has aprendido de Dios hasta ahora? ¿No has visto suficientemente a Dios?

Por eso, es importante que tus ojos estén llenos de luz, llenos de Jesucristo, tu vida esté llena de las buenas palabras del Padre. Porque la abundancia de tu corazón obrará, mostrará y hablará. Tus obras de fe muestran la abundancia de tu corazón: si es de Cristo Jesús o si es de los pensamientos y bienes de este mundo.

Ven que los juicios de Dios contra los incrédulos, en realidad suceden antes que venga las respuestas del Padre en el cumplimiento de sus palabras, de sus promesas, de su pacto.

Y este es arte de enseñar la palabra de Dios. No dar todas las cosas en bandeja, sino enseñar las palabras y ver qué pueden entender los hombres, qué llegan a captar de la intención de Dios, cómo viven la Palabra, cómo se sostienen del pacto y de sus promesas. ¿Hasta dónde es capaz de caminar? ¿Qué y cuántas fuerzas tiene para vivir la Palabra?

Como dice:

1 Juan 3:

1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

En esto se ve a los hijos de Dios y a los hijos del diablo.

Así tienes que entender por qué la Palabra de Dios a veces vienen muy espaciadas unas de otras, y las esperas parecen interminables, y uno ve cómo su interior se va quemándose, tiene una tremenda sed de la justicia de Dios, y uno debe luchar internamente contra todos los temores, las voces, las amenazas y las situaciones por las que pasa.

Luego, en el momento más intenso y duro… viene una palabra que da paz, que da valentía, que da esperanza, que da conocimiento… entonces sabes que estás realizando la justicia de Dios que es por fe.

Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.

Thursday, March 8, 2018

11:56

Es tan importante conocer bien los mandamientos de Dios y las condiciones del Pacto; pues así se llega a conocer tus pecados.

Porque los pecados no son simplemente aquellos que se cometen contra los mandamientos, también son aquellas condiciones de vida que no te permiten permanecer ni realizar las obras del pacto. Si no puedes caminar por todo el tiempo en las promesas también es pecado. Si no sabes realizar toda la justicia es porque estás siendo vencido por el pecado, los temores porque no existe el perfecto amor y sigues en la corrupción de los pecados.

Aquellos quienes quieren seguir a Jesús, simplemente lo deben hacer porque fueron sanados, perdonados de sus pecados; y hay que seguirle sin condicionamientos, sin saber a dónde va, sin saber qué le depara durante el viaje, si dónde dormirá o si dónde y de qué comerá. Si las preocupaciones del mundo, o los familiares, amigos que deja le lastiman mucho, o te preocupas por ellos; no puedes seguir adelante.

Hay que tener la fe para que los muertos entierren a sus muertos.

¿Te suena a un ser insensible? ¿Inhumano? ¿Sin amigos? ¿Sin amor? ¿Antisocial?

¿Qué prefieres? ¿Ganarte todo el mundo y perder tu alma?

San Marcos 8:

34 Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

35 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.

36 Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?

37 ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

38 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

9:1 También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.

Así también, no puedes detenerte por todos aquellos que te abandonan, o porque te niegan.

A veces la fe en Jesucristo (en el sentido humano) es cruel, pero en realidad, lo estamos pensando porque estamos mirando las cosas de Dios desde la corrupción del pecado. Por ejemplo, una persona quien toda su vida ha vivido en medio de deudas, no sabe la libertad que goza el no endeudado; pero una vez que te esfuerzas y te liberas de las deudas… jamás deseas volver.

¿El pecado? Es mucho peor, porque sólo tú, y tú estarías perdido, tú por consideración de otros pecadores perderías tu alma, o ¿te dejarías perder tu alma al infierno por causa de la condecendencia de los demás pecadores?

Estos son precios que hay que pagar y soportar para seguir a Jesús y especialmente cuando uno quiere entrar en el Pacto Nuevo, porque si no es capaz de sacrificar una amistad, o un familiar; ¿cómo podrías perder tu vida por causa de Jesucristo? ¿Cómo supones que podrías morir por Cristo?

Deben saber que toda persona dubitativa en este sentido, nunca, nunca tiene acciones firmes y determinantes.

Apocalipsis 21:

7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Pero en estas primeras etapas, ya escucharon las palabras de Jesús como el sermón del monte a los discípulos, aquellos quienes no pueden vencer y tener el amor a Jesucristo, o el temor de Jehová mayor que su propia vida… jamás seguirá adelante.

Todas estas cuestiones que inmovilizan al hombre, son como la araña que atrapa a un insecto en su telaraña e inmediatamente la "envenena" y la envuelve con sus hilos, atrapando completamente. Así también el diablo, se ha construido una serie de "impedimentos" y "preocupaciones" al hombre, sean relaciones familiares, afectos de amor, sentimentales, de sangre, de amistad, de decencia, de etica, de leyes, de costumbres, de convivencia, condiciones económicas y sociales, de las noticias y de la mala fama.

Por eso, Jehová dijo a Jeremías:

Jeremías 15:

1 Me dijo Jehová: Si Moisés y Samuel se pusieran delante de mí, no estaría mi voluntad con este pueblo; échalos de mi presencia, y salgan.

2 Y si te preguntaren: ¿A dónde saldremos? les dirás: Así ha dicho Jehová: El que a muerte, a muerte; el que a espada, a espada; el que a hambre, a hambre; y el que a cautiverio, a cautiverio.

3 Y enviaré sobre ellos cuatro géneros de castigo, dice Jehová: espada para matar, y perros para despedazar, y aves del cielo y bestias de la tierra para devorar y destruir.

4 Y los entregaré para terror a todos los reinos de la tierra, a causa de Manasés hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalén.

5 Porque ¿quién tendrá compasión de ti, oh Jerusalén? ¿Quién se entristecerá por tu causa, o quién vendrá a preguntar por tu paz?

6 Tú me dejaste, dice Jehová; te volviste atrás; por tanto, yo extenderé sobre ti mi mano y te destruiré; estoy cansado de arrepentirme.

7 Aunque los aventé con aventador hasta las puertas de la tierra, y dejé sin hijos a mi pueblo y lo desbaraté, no se volvieron de sus caminos.

8 Sus viudas se me multiplicaron más que la arena del mar; traje contra ellos destruidor a mediodía sobre la madre y sobre los hijos; hice que de repente cayesen terrores sobre la ciudad.

9 Languideció la que dio a luz siete; se llenó de dolor su alma, su sol se puso siendo aún de día; fue avergonzada y llena de confusión; y lo que de ella quede, lo entregaré a la espada delante de sus enemigos, dice Jehová.

10 ¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de contienda y hombre de discordia para toda la tierra! Nunca he dado ni tomado en préstamo, y todos me maldicen.

11 ¡Sea así, oh Jehová, si no te he rogado por su bien, si no he suplicado ante ti en favor del enemigo en tiempo de aflicción y en época de angustia!

12 ¿Puede alguno quebrar el hierro, el hierro del norte y el bronce?

13 Tus riquezas y tus tesoros entregaré a la rapiña sin ningún precio, por todos tus pecados, y en todo tu territorio.

14 Y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conoces; porque fuego se ha encendido en mi furor, y arderá sobre vosotros.

15 Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos. No me reproches en la prolongación de tu enojo; sabes que por amor de ti sufro afrenta.

16 Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.

17 No me senté en compañía de burladores, ni me engreí a causa de tu profecía; me senté solo, porque me llenaste de indignación.

18 ¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió curación? ¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables?

19 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

20 Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová.

21 Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes.

Hay veces, cuando una persona está "con muchas dudas", quien en un momento "álgido" se comprometió a seguir a Jesús; pero luego cuando vuelve a su casa… comienzan los bombardeos de la mujer, de la suegra, de los hijos, de los amigos, de las preocupaciones del mundo… y realmente uno duda… porque no pensó que su decisión de seguir a Jesús produzca tal contradicción de opiniones y de oposiciones.

Hay veces, que Dios crea unas condiciones de "temor y miedo" a Jehová, como le sucedió a Pedro y especialmente a la familia de su mujer y suegra…

¿Se imaginan la cantidad de palabras y discursos que habrá escuchado Pedro, de su mujer e "incitado" por la suegra?

Sí, hay veces en que Dios le da una "gran señal" de ¡Párate! ¡Esta obra y la presencia de Pedro es más importante que tu vida! ¿Qué eliges? ¿Cuánto tiempo creen que estuvo la suegra de Pedro enferma?

San Mateo 8:

14 Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre.

15 Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.

16 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;

17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado.

Sí, existen personas a quienes Dios obra de esta forma, muy dura y fuertemente.

¿Por qué? Porque la obra de Jesucristo, la obra de salvación es más grande que la vida del hombre.

Génesis 6:

17 Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.

18 Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.

19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.

20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.

21 Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos.

22 Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.

7:1 Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.

Éxodo 32:

7 Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.

8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, éstos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

9 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.

10 Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.

Todos, en algún momento de su vida, deben afrontar estas dificultades.

Por eso Jesús dice:

San Mateo 10:

34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.

35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra;

36 y los enemigos del hombre serán los de su casa.

37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

40 El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

41 El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.

42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Siempre son decisiones grandes, siempre son decisiones que conllevan enormes sacrificios, muerte y pérdida.

Decisiones que hacen que tú seas justo ante Dios, y que el justo por su fe vivirá.

He visto a muchas personas cuestionar estos hechos, ¿hay que creer y seguir a Jesucristo bajo estos extremos? ¿No hay una forma de creer y vivir en paz con todo el mundo?

En realidad que todo esto genera una gran pelea consigo mismo, grandes conflictos con la familia, con los parientes, con los amigos, con la sociedad, con los conocidos…

Sí, y Satanás ayuda a crear "la tormenta perfecta" al hombre que desea seguir a Jesús.

Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos

Thursday, March 8, 2018

21:12

En cada momento, toda Palabra de Dios que tú escuchas, que recibes, genera una gran cantidad de emociones, sentimientos encontrados, conflictos contigo y con los demás…

Pero en realidad, son pequeños "JUICIOS DE JUSTICIA" que estás librando.

Y a veces, las personas no tienen tanto conocimiento, ni profundo entendimiento de las verdades de Dios.

Más, para Dios, todos aquellos quienes no escuchan a Jesús y ellos mismos le siguen creyendo en toda palabra; todo aquel quien discute, se rebela, apela de los sentimientos humanos y debilidades de hombres… en realidad "ESTÁN MUERTOS".

Así, si tú quieres vivir en Cristo y con Cristo, tienes que dejar que los muertos se peleen con sus muertos, y entre ellos. Pero tú sigue a Jesucristo.

Pero mientras el hombre no entienda esto… ES UNA PERFECTA TORMENTA EN EL MAR, Y EN MEDIO DE LA OSCURIDAD, como el que les azotó a los discípulos. Ese mar salpicado, embravecido y peligroso… son las emociones del mundo, es la trampa de las tinieblas, y si tú no te "DESPIERTAS Y MIRAS CON FE, CON ESPERANZA, CON CONFIANZA EN JESUCRISTO… no podrás vencer ni seguir a Cristo.

Por eso, Jesús les dice a sus discípulos: "¿Por qué teméis, hombres de poca fe?"

Porque cuando uno sigue a Jesucristo por medio del pacto, él mismo lleva nuestras enfermedades, él mismo quita nuestras dolencias, él mismo se levanta y acalma los vientos y el mar, y se hace grande bonanza.

Estos son lapsos de tiempos y tiempos de crisis que todo hombre debe vencer. Y si no es capaz de vencer estas dificultades, si no escoge a Jesucristo y toma su cruz… bueno no puede ser discípulo de Jesucristo, ni es digno de él.

Y esta es la razón por qué tantas personas quienes habiendo sido llamados, se perdieron.

Y este es uno de los puntos más importantes, por qué el hombre debe encontrar la mujer de su pacto. Porque sabes que la mujer de tu pacto, siempre irá contigo; en cambio la mujer que uno encuentra en el mundo… ¿hacia dónde querrá irse? ¿A dónde crees que pertenece?

¿Por qué teméis hombres de poca fe?

Friday, March 9, 2018

10:06

¿Por qué Jehová Dios cuidarnos? ¿Podrá alimentarnos? ¿Qué comeremos? ¿Qué pasará con nuestros hijos?

Sí, son tormentas que azotan a todo aquel que desea seguir a Jesús, pero si no aprende a confiar, si no deja que Dios muestre su gloria, pecarán en el camino. Y estos sucesos hicieron que muchos dejen de seguir a Jesús. Porque nadie quiere tomar la cruz de Cristo y seguirle.

Números 11:

1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento.

2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová, y el fuego se extinguió.

3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se encendió en ellos.

4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!

5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos;

6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.

7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color como color de bedelio.

8 El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo.

9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él.

10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová se encendió en gran manera; también le pareció mal a Moisés.

11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?

12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres?

13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que comamos.

14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía.

15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.

16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo.

17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.

18 Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis.

19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días,

20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?

21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les daré carne, y comerán un mes entero!

22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan abasto?

23 Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no.

24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo.

25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.

26 Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento.

27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento.

28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos.

29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.

30 Y Moisés volvió al campamento, él y los ancianos de Israel.

31 Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra.

32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo largo alrededor del campamento.

33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande.

34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.

35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó en Hazerot.

12:1 María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.

2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.

3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.

4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María: Salid vosotros tres al tabernáculo de reunión. Y salieron ellos tres.

5 Entonces Jehová descendió en la columna de la nube, y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ambos.

6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.

7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.

8 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?

9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue.

10 Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa.

11 Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y hemos pecado.

12 No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne.

13 Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.

14 Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea echada fuera del campamento por siete días, y después volverá a la congregación.

15 Así María fue echada del campamento siete días; y el pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María con ellos.

16 Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon en el desierto de Parán. (Num.

¿Por qué la fe en Jesucristo debe ser puesta a prueba con tanto rigor?

Contra el hambre, contra las dolores, contra los temores, contra las inseguridades, contra la esperanza…

En realidad todo esto, son pequeñas "muertes" que el hombre debe afrontar y confiar, y ver profundamente la gloria de Dios. Sin conocer a Jehová el Dios del pacto y el Dios que cumple el pacto realizado con los padres, jamás uno puede hacer lo que hemos hechos nosotros, o por qué abandonaron todos y levantaron tanto condenando al hijo del hombre.

1 Corintios 10:

1 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;

2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,

3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,

4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.

6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.

7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.

8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.

9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.

10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

14 Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

15 Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo.

16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

17 Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.

18 Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar?

19 ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?

20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22 ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

24 Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

25 De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia;

26 porque del Señor es la tierra y su plenitud.

27 Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia.

28 Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.

29 La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?

30 Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser censurado por aquello de que doy gracias?

31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

32 No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios;

33 como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

Es que existen "conocimientos" y la "fe consecuente" de Jehová el Dios quien cumple el pacto que solamente puede conocerse en medio de las pruebas y cuando se los enfrenta y espera pacientemente en su resolución.

Estas son las luchas que corresponden al hombre hacerlas, vencer los temores, dejar atrás todas las cosas cotidianas, familias, bienes, este mundo.

Por eso, Jesús se durmió en la barca, y cuando vino la tormenta, por las angustias que tenían porque habían dejado sus familias atrás y por los temores les hace imposible "pensar en Dios", y menos "obrar con fe".

Siempre hay que "vencer una vez", o "todas las veces" hasta que los hombres vean que estás "convencido y que no cambiarás", o superar los bombardeos constantes.

Pero cuando uno vence… Dios también ayuda a reprender el viento y al mar, para que venga la bonanza.

Sí son momentos críticos, sí son momentos de muchísima tensión. Pero es con esta actitud que muestras de firmeza para seguir a Jesucristo, de asumir tu cruz y seguir a Jesús… "tu confesión de fe". Y así estás para mayores cosas, y Dios también te permite ver cosas mayores, y entrar en su gracia.

Pero muchos dicen: ¿por qué no puedo ser un buen creyente de Jesucristo desde la comodidad de mi vida, gozándome de mi familia, de mi mundo? ¿No basta que yo asista a la iglesia? ¿O que ame a Jesús en mi corazón porque Dios sabe mi corazón?

Sí, es el planteamiento de aquellos quienes aman al mundo, aman la idolatría, y no están dispuestos a salirse de las tinieblas.

¿Qué les puede suceder?

Pues de esto, se encargó Jesús de mostrarles a sus discípulos…

Porque se ha visto que muchos pastores y maestros no están muy convencidos respecto al camino del Pacto, y por qué con tanta determinación hay que seguir a Jesús tomando su cruz.

… veamos. Los males que pueden acaecer a uno que no se sale del mundo de las tinieblas.

Id

Friday, March 9, 2018

10:52

¿Qué puede suceder a uno quien habiendo sido llamado por Jesucristo, y se rehúsa a ser discípulo, a dejar el mundo del pecado, de las tinieblas, de las casas de prisión y seguir a la Luz Admirable…?

San Mateo 8:

28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.

31 Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

32 Él les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.

33 Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

34 Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

Pues lo que Jesús muestra aquí con el endemoniado de Gadara, de quien salieron 2000 espíritus inmundos, pues este es un extremo a que puede llegar al hombre.

¡Claro no entrarán 2000 de una vez!

Pero sí entrarán, uno a uno. Sean espíritus de enfermedad, sean espíritus que le hacen encorvar a los hombres, y tantos más que vemos en los hombres impíos del mundo que les atacan.

Muchas veces, los médicos del mundo pusieron "nombres clínicos" y los hombres en lugar de considerarlos como un pecado suyo de desobediencia, simplemente piensan como enfermedad. Y así se van perdiendo las oportunidades de sanarse, de arrepentirse.

San Lucas 8:

28 Éste, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes.

29 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.)

30 Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él.

31 Y le rogaban que no los mandase ir al abismo.

32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso.

33 Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó. (Lk. 8:28-33 R60)

San Lucas 13:

11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.

12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.

13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.

Por eso, Jesús dice:

San Mateo 12:

43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.

44 Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.

45 Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.

Así que más vale que tomen nota de todo esto, y pongan las cosas en sus lugares, y sigan a Jesucristo tomando cada uno su cruz.

Porque el día que Dios diga porque uno se rehúsa a tomar la cruz de Cristo y seguirle porque ama al mundo, o porque no quiere dejar a su familia o a su parentela, el Señor te declare: "NO ERES DIGNO DE MÍ", y apatir de ese momento, toda gracia del Espíritu Santo se termina contigo.

San Mateo 19:

20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?

21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.

22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.

24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?

28 Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

30 Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.

Como todo esto, sucede y se conoce luego que haya tomado la decisión de fe, de realizar la justicia de Dios que es por fe… muchos nunca conocen la verdad, y luego sufren las consecuencias. Y la mayoría piensan que son enfermedades, son debido a los contaminantes, a los alimentos, a los transgénicos, a los pesticidas… pero nadie piensa que es el demonio que vino a morar en la persona porque se rehusó a seguir a Jesucristo.

Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados

Friday, March 9, 2018

11:15

Generalmente las personas leen la biblia y se dejan guiar por los títulos que los hombres pusieron en la biblia para una fácil lectura, O PARA QUE SE PIERDAN EN LA LECTURA.

Pero todas estos "PEQUEÑOS HECHOS INDIVIDUALES" que parecen no tener ninguna "RELACIÓN ENTRE SÍ", pero sí lo tienen.

Hoy, ¿cuándo los cristianos piensan que sus pecados están perdonados?

¿Cuándo dicen: creo en Jesús y me he arrepentido? ¡Confieso mis pecados, Jesús perdóname!

¿Está perdonado? ¿O porque se subió del agua y está bautizado, está perdonado?

Desde el momento que al hombre le son abiertos los ojos para ver a Jesús (San Mateo 8:1), hasta luchar contra toda "la tormenta perfecta" que crean los hombres, los familiares, los padres, la mujer, los hijos, los bienes del mundo, las glorias del mundo, las idolatrías del mundo… si uno no vence todo eso, para librarse y salirse de las tinieblas… y aunque sea en "camillas" es traído a Jesús… sus pecados no son perdonados. Porque se debe realizar un ACTO DE JUSTICIA DE DIOS QUE ES POR FE. QUE EL JUSTO POR SU FE VIVA.

Isaías 42:

5 Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan:

6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,

7 para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.

8 Yo Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

9 He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

O sea, uno cuando conoce el mandamiento de Dios, debe arrepentirse y salirse de ese mundo en el cual o por causa de los cuales está pecando. Y si no vence esos pecados, si no sale y vence todas las tormentas de las tinieblas que sobrevienen a uno, no puede ser "perdonado completamente", y jamás estará en el camino para terminar con sus pecados y con la servidumbre de la muerte.

Hebreos 2:

11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,

12 diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré.

13 Y otra vez: Yo confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio.

14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,

15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.

17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.

18 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Porque cuando uno rehúsa a salir de las tinieblas y así, no solamente ser perdonado, sino terminar con el pecado; y si permanece y permanece… uno se pregunta ¿por qué es reacio a terminar con el pecado? ¿Por qué permanece en el lugar en donde continuamente pecará? ¿Por qué las Palabras de Dios no le estimulan o no le convencen del pecado y busca la luz y la libertad?

1 Juan 3:

4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Antes uno se rehusaba a pensar de esta manera, no queríamos considerar que una persona quien repetía y repetía en sus pecados fuera del diablo… pensado que podría "conocer la verdad, arrepentirse en algún momento…", pero sí vemos que son hijos del diablo, porque más adelante esas personas se hacen de Caín y persiguen a los hijos de Dios.

San Judas 1:

10 Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales.

11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.

12 Éstos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;

13 fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.

14 De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,

15 para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.

16 Éstos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.

17 Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo;

18 los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

19 Éstos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.

¿Qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

Tú, ¿qué crees es más fácil?

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados: Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.

Friday, March 9, 2018

14:26

Según la ley de Dios, no existe "el borrón y cuentas nuevas". Porque la ley es bien específica: "La paga del pecado es muerte".

Lo que sí existe es el "sustituto", pero es el sustituto quien debe morir indefectiblemente.

Y aquí está el principio de toda incredulidad de los hombres, pensar que aún pecado… no morirá. Que sus pecados siempre pueden ser "cargados en el sustituto", indefinidamente… así pensaron con la oveja, así pensaron con Jesús.

Así pensaron que no hacía falta, que no es necesario salirse de las tinieblas… porque siempre Jesús se cargaría con los pecados y que mil veces volvería a cargar los pecados, pero como les perdonó la primera vez, serán siempre perdonados.

Entonces, si eran perdonados sus pecados, ¿por qué se vuelven a enfermar y a enfermar?

Pero es el hombre quien piensa y así les enseñaron engañosamente, diciendo que basta confesar tus pecados, y te son perdonados; pero jamás salían de sus tinieblas, siempre seguían en sus casas de prisión del diablo. Los temores, las enfermedades, las propensiones a seguir pecado, el amor a la idolatría les indican todo esto… pero las doctrinas humanas son más convincentes.

Mientras el hombre con fe, no se sale de las tinieblas, si no cruza el mar de tormentas con fe dejando a padres, mujer, hijos, y el mundo… jamás existe perdón.

O sea, muchísimas personas nunca aprendieron qué es el perdón de los pecados. Nunca disfrutaron alguna vez de qué es la libertad de ser perdonado. Porque el que vio la bondad de Jesucristo, el que aprendió la libertad… se entrega a sí mismo en sacrificio vivo para terminar con el pecado, y no estar bajo la ley del sacrificio continuo.

Y sí el hijo del Hombre tiene la potestad de perdonar pecados, porque él mismo llevó el pecado de muchos para morir por ellos.

Isaías 52:

1 Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo.

2 Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.

3 Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados.

4 Porque así dijo Jehová el Señor: Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado, para morar allá, y el asirio lo cautivó sin razón.

5 Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día.

6 Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente.

7 ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!

8 ¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sion.

9 Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque Jehová ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido.

10 Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.

11 Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.

12 Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel.

13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.

14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,

15 así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

53:1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

Solamente que las obras del hijo del Hombre no se hicieron en una sola vez, sino que fueron hechas por diferentes personas, en diferentes tiempos, un poco por vez. Pero la obra de Jesucristo sí se hizo una vez, pero la parte de los hombres fue evolutivo, en partes.

1 Corintios 3:

18 Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.

19 Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos.

20 Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.

Vuelvo a recalcar, si uno practica el pecado no está perdonado, sino que es del diablo.

La persona quien está perdonado, "termina con el pecado", "vence al mundo", "vence al maligno".

1 Juan 2:

11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.

13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.

14 Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.

15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

18 Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.

19 Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.

20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.

22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Éste es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.

23 Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

Entonces, ¿quién es la persona que está perdonado de sus pecados? ¿El paralítico que es levantado de la cama?

No, Jesús muestra quién es la persona que ha comprendido sus pecados, quien ha visto a Jesucristo, se arrepiente y le es perdonado…

Sígueme

Friday, March 9, 2018

15:00

¿El que toma su cama en donde estaba postrado enfermo es el "perdonado"?

¿Quién es el que está arrepentido de sus pecados?

Jesús lo muestra y nos enseña con el llamado de Mateo:

San Mateo 9:

9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.

11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

¿Qué dicen estas palabras de Jesús y con todo el contexto que vengo diciendo hasta ahora?

Que toda persona quien no se hace discípulo de Jesús, quien no deja todo y se sale de las tinieblas del mundo, aquella persona quien sobrepasando toda tormenta de las tinieblas que se manifiestan a través de los hombres no lo vence con fe… no es perdonado. Y para que definitivamente esté libre de los pecados… debe ser discípulo de Jesús inmediatamente.

Todos aquellas personas quienes no se quieren ser discípulos de Jesús, si no quieren salirse de casas de prisión, de librarse de las potestades y gobernadores de las tinieblas, no está conociendo que es pecador, ni está reconociendo que tiene pecado. Negando la palabra de Dios que dice: No hay justo, ni aún uno.

Así que, todo aquel quien dice que cree en Jesucristo, pero jamás se hace discípulo, aún vive en sus pecados, y si vive en sus pecados, sigue muerto.

Es la razón por qué en este tiempo del hijo del hombre, tantos hombres fueron cortados, y separados para no entrar en el reino de los cielos.

Si no tienen pecado… ¿para qué necesitan a Jesucristo?

Solamente nosotros que hemos visto y comprendido nuestros pecados, nos hemos embarcado en el camino del pacto, hemos salido de nuestras tierras, hemos dejado padres y madres, hemos perdido todo y hemos sido perseguidos… todo para entrar en el reino de los cielos y permanecer allí.

Y así nos lo ha testimonio el Espíritu Santo, que lo conseguimos, porque nos hizo esposa del Cordero, y porque nos ha dicho:

Salmos 110:

1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

2 Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.

3 Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.

4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec.

5 El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira.

6 Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras.

7 Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza.

Y que ahora nos mostrará nuestras recompensas y bendiciones:

Deuteronomio 28:

1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.

4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.

7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.

8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.

9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.

10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.

12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.

13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,

14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.

Romanos 11:

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Efesios 3:

8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,

9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;

10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,

11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,

12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él;

13 por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria.

Sí, esta es la gracia que hemos recibido, porque hemos realizado la justicia de Dios, y también nos ha justificado el Padre en este siglo:

Apocalipsis 20:

6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos

Friday, March 9, 2018

15:16

Como les decía, estos pequeños relatos de las obras de Jesús con diferentes hombres, y en momentos diferentes, pero todos apuntan a un solo objetivo, la biblia nos habla de un solo tema.

¿Qué quiso decir Jesús a los fariseos con "los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos"?

Así como nadie se va al hospital mientras no se siente enfermo, también nadie se sale de la Galilea de las tinieblas y se hace discípulo de Jesucristo venciendo todas las oposiciones que el mundo presenta en su camino, mientras el hombre no sienda que es "pecador", "sabe que está condenado por el pecado" y que necesita "perdón y salvación".

El que no quiere abrazar el pacto, el que no siente que deba enfrentar contra todo el mundo que compone su sociedad de relacionamiento humano… es porque no entiende sus pecados, ni siente la corrupción que produce el pecado, y menos siente la pecaminosidad en que está envuelto.

Como dice la biblia:

1 Corintios 3:

11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

Se puede decir con seguridad que todas las personas quienes no nos escucharon, aquellos quienes no quisieron abrazar el pacto y seguirnos en su momento… ninguno sintió sus pecados, ninguno comprobó sus pecaminosidades, no hay temor de Jehová en sus vidas.

Como ya les dije:

San Mateo 7:

17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Si creer en las Palabras de Jesús, hacerse discípulo venciendo al mundo y los lazos familiares, las cosas ganadas del mundo, cruzar la tormenta que generan todos los peores temores de seguridad y confort que producen seguir a Jesucristo impiden e impidió a tantas personas…

¿Cuántos más pueden adicionar esta cruz?...

Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Friday, March 9, 2018

21:27

Según los conceptos del mundo de las tinieblas y de todos aquellos que aman este mundo, aquella persona quien "ama al prójimo como a sí mismo", "aquel quien ama al hermano como a sí mismo" porque guía al hombre a los pies de Cristo sacándolos de las casas de prisión y de los lazos de las tinieblas… tú eres destruidor de hogares, causas división en las familias, no eres portador de "buenas nuevas", sino de enemistad; creador de caos y disoluciones.

En realidad, este es el trabajo de "misericordia" que haces con el escogido por Dios desde antes de la fundación del mundo. Porque el evangelio debe ser predicado de hombre a hombre, porque el maestro debe guiar al discípulo.

Y de esta manera muestras de que verdaderamente "Cristo vive en ti".

En cambio, las iglesias evangélicas y los evangélicos mismos como no han querido salirse del mundo, y porque aman las idolatrías del mundo que ellos también persiguen, más bien han creado un mundo de "sacrificios", de falsos "padecimientos en nombre de Jesús".

Como les acusó Jesús a los escribas y los intérpretes de la ley:

San Mateo 23:

13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.

15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

16 ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor.

17 ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?

18 También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor.

19 ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?

20 Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él;

21 y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita;

22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.

23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!

25 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.

26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.

27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

28 Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos,

30 y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.

31 Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.

32 ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!

33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

34 Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad;

35 para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.

36 De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!

38 He aquí vuestra casa os es dejada desierta.

39 Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.

¿Quién es el que hace misericordia?

¿El que enseña "cree en Jesucristo y serás salvo tú y tu casa" y los mantiene en medio de las tineblas?

¿O el que los guía por el camino del pacto, y los saca haciéndolos discípulos, tomando sus cruces y enseñándolos a recibir el Espíritu de Cristo?

…Y no sacrificio.

Saturday, March 10, 2018

09:45

• REFERENCIA COMPLEMENTARIA: Escuchar primeramente el audio Despertar del día 10/marzo/2018

San Mateo 9:

14 Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

15 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.

Esto es una muestra de cómo "las prácticas de las religiones paganas han entrado en la iglesia", personas quienes piensan que por medio de sacrificios personales como el ayuno puede reemplazar la misericordia, el discipulado, el pacto, el arrepentimiento, el amor al hermano como a sí mismo.

Pero, la gente recibe y creen en estos sacrificios, porque piensan que el sufrimiento del ayuno, el golpe al cuerpo, de alguna manera es "aceptado y comprendido" por Dios.

Y esta doctrina humana ha sido ampliamente difundida y aceptada por las iglesias, e hicieron parte "exclusiva" del buen comportamiento de un buen creyente.

1 Timoteo 4:

4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;

5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

6 Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.

7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;

8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

9 Palabra fiel es ésta, y digna de ser recibida por todos.

10 que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

11 Esto manda y enseña.

12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

Queda una pregunta, ¿puede alguien ser discípulo de Cristo pero rehusar ser misericordioso para amar al hermano como a sí mismo?

En este caso, hay cosas muy graves que faltan, su discipulado, su disciplina como hijo, su doctrina, sus padecimientos en Cristo y la consolación del Espíritu Santo… tiene fallas, no está completo. No se puede decir que esta persona se haya justificado, ni que esté completamente arrepentido.

¿Cómo puede alguien justificarse sin tener el sentir de Cristo, sin tener la mente de Cristo? Esto es imposible.

Significa que es un anticristo.

Todo lo que ha hecho es como un sacrificio, pero por dentro está vacío:

2 Pedro 2:

1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,

3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

No porque sean discípulos de Juan el Bautista significa que todos sean discípulos de Jesucristo. Los apóstoles Juan y Andrés también fueron discípulos de Juan, pero cuando el profeta indicó que Jesús era el Cordero de Dios, abandonaron a Juan y siguieron a Jesús.

No porque alguien está bajo un pastor, o profeta, o hijo de hombre significa que él también lo sea, y sea aceptado por Dios. ¡No! Si no ama a Jesucristo, si no hace misericordia con los hombres del mundo sacándolos de las casas de prisión, de las tinieblas en dónde están… de nada les sirve. Más bien, conociendo no hicieron, y les es aumentado el castigo en el día del juicio.

Toda persona quien no se hace discípulo, quien no hace misericordia con el prójimo, en realidad no ha visto a Jesucristo, ni ha conocido al Dios Padre.

Isaías 58:

1 Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.

2 Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.

3 ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores.

4 He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.

5 ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?

6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?

7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?

8 Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.

9 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;

10 y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.

11 Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.

12 Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.

13 Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,

14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

59:1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;

2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.

3 Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.

4 No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.

5 Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras.

6 Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos.

7 Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.

8 No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz.

9 Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad.

10 Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos.

11 Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros.

12 Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:

13 el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

14 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

15 Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho.

16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.

17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,

18 como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa.

19 Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

20 Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.

21 Y éste será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

Por tanto, si uno no se vuelve a las leyes de Jehová Dios, no les ha amanecido.

¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos?

Saturday, March 10, 2018

10:05

Si antes, Dios quería misericordia y no sacrificio, porque busca pecadores y que éstos se arrepientan….

Si bajo las leyes del antiguo pacto, Jesús no quería a los hombres que ayunen, sino que aprendan a realizar la justicia de Dios que justifica y salva al justo….

¿Qué será de nosotros ahora? ¿Ayunaremos?

Si antes Jesús a sus discípulos les dijo: ¿cómo ayunarán si están con el esposo en las bodas?

Y ahora, digo, si Dios nos ha hecho esposa del cordero, porque nos ha despertado el amor de la sunamita, ¿cómo estaremos en ayuno?

¡Qué ayunen aquellos que perdieron las oportunidades! ¡Qué ayunen aquellos quienes quedaron fuera porque rechazaron la predicación del hijo del hombre!

¡Qué ayunen aquellos que condenaron al hijo del hombre que Dios preparó y envió en este tiempo!

¡Sí, ahora que ayunen porque les fue quitado Jesucristo! ¡Qué ayunen ahora porque les han sido cerradas las puertas del reino de los cielos!

Mucho tiempo enturbiaron las aguas, mucho tiempo se engordaron y dañaron a las iglesias, dañaron a los pobres y humildes de corazón. ¡Qué ayunen ahora!

¡A ver quién les escucha!

Nadie pone remiento de paño nuevo en vestido viejo. Ni echan vino nuevo en odres viejos. Pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Saturday, March 10, 2018

10:11

Así es el pacto nuevo, por eso Jesús dice a Nicodemo:

San Juan 3:

1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

2 Éste vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Y el principio, el inicio para que un hombre nazca de nuevo, es ser discípulo, y debe salirse de su viejo mundo, de su vieja vida, de sus hábitos, de sus culturas, de sus tradiciones.

Tiene que hacer conciencia clara que ABSOLUTAMENTE TODO DEBE CAMBIAR, TODO ES CAMBIABLE, TODO ES PERDIBLE, TODO ES PEDIBLE POR EL ESPÍRITU SANTO.

Si quiere hacer a la mitad, si quieres cambiar según tus criterios, elegir qué deseas perder, o qué quieres ceder a Jesucristo… NO AVANZARÁS NUNCA. Porque Dios sabe cómo ponerte en un hoyo del cual no saldrás hasta que tú quieras ceder todo, perder todo, o quitarte todo.

Cuando uno se ofrece, cuando uno lo hace voluntariamente, cuando el Espíritu Santo te indica algo y tú voluntariamente te apresuras a realizarlo, Dios hará que pierdas todo, o que guardes o conserves algo… dependiendo de cada caso; pero si es un imprescindible, no dejará en pie ningún ladrillo. Todo se derribará. Pero cuando tú cedes, cuando tú te adelantas y estás dispuesto en todo… verás que no es traumático, sino que siempre recibes palabras de entendimiento, de consolación y con fuerzas y con esperanzas puedes completar el nacer de nuevo.

No hay lugar para ocultarte, pero también si tú metódicamente te rehúsas, si tú niegas… puede que Dios también se canse, como se cansó con mucha gente y los dejó atrás.

Si preguntas, ¿por qué Dios con algunas personas parece que da mayor privilegio? En realidad, existe ese privilegio, pero porque el hombre ha mostrado que realmente ama a Jesucristo con todas las fuerzas, o porque es hijo de un padre que ha recibido un pacto perpetuo.

Y las cosas continuarán hasta que nazcas de nuevo.

Salmos 139:

1 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos.

3 Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.

4 Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

5 Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano.

6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.

7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?

8 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9 Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

17 ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.

19 De cierto, oh Dios, harás morir al impío; Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.

20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti; Tus enemigos toman en vano tu nombre.

21 ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos?

22 Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos.

23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;

24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

Si Jesús mismo dice que no se carga vino nuevo mientras tu odre viejo esté en uso, signfica que debes cambiarlo. Significa que tienes que aprender a Jesucristo, tienes que comprender la biblia completamente de nuevo. Tienes que vivir el pacto desde el punto cero para aquellos quienes vendrán como remanentes, o dispersos.

Mientras que tú no quieras cambiar, si no estás dispuesto a cambiar, será un duro trabajo hasta quebrar todo, hasta destruir todo, hasta que tú te humilles porque tu persona, tu orgullo, tu carácter, tus glorias, tus soberbias, tus riquezas, tu familia, tus relaciones… absolutamente todo tiene que ser revisado, todo debe ser probado, todo será quebrado.

¿Esto generará divorcios, generará familias quebradas, divisiones en las familias? Sí. ¿Y esto es hacer misericordia? Sí.

Porque si has formado matrimonio con una persona quien no es la persona de tu pacto, difícilmente quiera o pueda soportar todo. Más bien será tu tropiezo, tu resbaladero; y si por eso prefieres perder tu alma a las tinieblas… bueno es tu decisión. Y así muchos han perdido en el juicio de fuego y de muerte.

Pero si uno quien tiene el llamado en la nueva oportunidad porque Dios ha llamado según su misericordia… y tú decides romper, quebrar todo, dividir todo porque tú prefieres seguir a Jesucristo, rehacer de nuevo toda tu vida como odre nuevo… entonces el Espíritu Santo te llenará de vino nuevo, y ambos serán conservados. Siempre encontrarás las palabras necesarias para vencer, para fortalecerte, para seguir a Cristo, las fuerzas necesarias.

Más si las ligaduras del mundo son más fuertes que tú… si temes al mundo, si tus emociones, tus sentimientos son más fuertes que Jesucristo… no eres justo.

1 Corintios 13:

1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;

10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.

12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado

Saturday, March 10, 2018

10:39

San Mateo 9:

18 Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19 Y se levantó Jesús, y le siguió con sus discípulos.

20 Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;

21 porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva.

22 Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.

Si alguien se pregunta, ¿si hay que nacer de nuevo y si el proceso para discípulo es largo… cuándo seré salvo? ¿Cuántas veces hay que morir en diferentes aspectos de la vida para uno poder decir que ha nacido de nuevo?

Esta mujer que padecía de flujo de sangre, padeció según la biblia durante doce años, padeció y gastó todo lo que tenía, todos los días fue murieron y muriendo, en términos modernos dirían que la mujer sufre una severa anemia por tanta sangre que pierde todos los días.

Así ya fue preparando Dios para que pueda nacer de nuevo, también de igual manera con muchas personas quienes hoy vendrán como remanente, están desde mucho tiempo atrás siendo padecidos, muriéndose, padeciendo y gastando todos sus bienes, y siendo preparado silenciosamente por Dios. Estas son las maravillas y los poderes de Dios, la sabiduría que sobrepasa todo entendimiento de hombres…

¿Qué más podía perder? Si gastó todo su dinero en médicos y remedios que no les sirvieron, ¿de qué se puede avergonzarse ante los hombres si su dolor y su enfermedad es tan grande y grave?

Esta son la clase de personas quienes estuvieron siendo preparados por Dios, y basta una "chispa" para encender todo y envalentonarse para buscar a Jesucristo, y seguirle. Como Pedro quien durante años, durante meses, durante semanas y durante largas horas de pesca… no pescaban nada. ¿Y cómo se sabe que no pescaban nada? Porque su hermano Andrés y el otro pescador Juan seguían a Juan el Bautista por todos los lugares en donde predicaba y bautizaba. Si la pesca era buena, si faltaban las manos de obra… ¿se irían a escuchar al profeta en lugar de ganar dinero?

Sí, difícilmente una persona quien hoy es rico, a quien le van bien los negocios, cuando gana grandes sumas de dinero, cuando gana y tiene prestigio en la sociedad, cuando está en la cima de la fama, de la gloria, de las riquezas… difícilmente este hombre se haga discípulo de Jesucristo.

Por eso Jesús dice:

San Mateo 11:

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

Entonces, aquellos quienes deciden cambiar de vestido, aquellos quienes están dispuestos a tirar sus odres viejos para comprar odres nuevos y cargarlos de vino nuevo… ¿hasta dónde o qué verán?

Desde los comienzos… como esta mujer quien padeció de una grave enfermedad incurable para los hombres… se sanará.

Y se verá lo que vio Jairo y su familia…

Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme

Saturday, March 10, 2018

10:58

San Mateo 9:

18 Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19 Y se levantó Jesús, y le siguió con sus discípulos.

20 Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;

21 porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva.

22 Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.

23 Al entrar Jesús en la casa del principal, viendo a los que tocaban flautas, y la gente que hacía alboroto,

24 les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.

25 Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró, y tomó de la mano a la niña, y ella se levantó.

26 Y se difundió la fama de esto por toda aquella tierra.

¿Por qué la gente limita el poder de Dios?

¿Por qué la gente piensa que hoy no puede resucitar a muertos?

¿Por qué la gente limita el poder de Dios?

¿Por qué piensan que la resurrección corresponde solamente al final del siglo?

En realidad, todo esto está en la mente de aquellos quienes se mantienen en las tinieblas, de aquellos quienes hicieron ingentes esfuerzos de sacrificio (¡pero no de misericordia!), ayunando, ayunando, haciendo vigilias, yendo y viniendo a cuántos charlatanes y vendedores de baratijas exista… y nunca les ha salido nada.

Isaías 59:

1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;

2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.

3 Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.

4 No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.

5 Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras.

6 Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos.

7 Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.

8 No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz.

9 Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad.

10 Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos.

11 Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros.

12 Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:

13 el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

14 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

15 Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho.

16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.

17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,

18 como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa.

19 Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

20 Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.

21 Y éste será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

Los que están de bodas continuamente con el esposo, aquellos quienes han entrado en el reino de los cielos porque han nacido de nuevo, tienen que saber que todo les es posible según la gracia de Dios y el tiempo de las diferentes manifestaciones.

Desde la sanidad de una enfermedad "incurable" hasta que un "muerto resucite porque está dormida"

¿Quién es el que pone límites al poder de Dios?

Efesios 1:

3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,

9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,

10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,

12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.

13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,

16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,

17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,

18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,

20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,

21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;

22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

¿Crees que puedo hacer esto? Conforme a vuestra fe os sea hecho.

Saturday, March 10, 2018

11:05

San Mateo 9:

27 Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!

28 Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor.

29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.

30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.

31 Pero salidos ellos, divulgaron la fama de él por toda aquella tierra.

32 Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado.

33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.

34 Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

¿Cuál es el límite de tu fe?

¿Qué puede ver tu fe?

¿Qué pueden ver tus ojos espirituales?

Pero es muy diferente cuando tú has nacido de nuevo, porque todas se hicieron nuevas.

2 Corintios 5:

16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.

17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Por eso, muchas veces cuando hoy uno es discípulo debe callar, simplemente tener oídos atentos para oír, y pedir que Dios te dé entendimiento de todo, el espíritu de revelación. ¿Por qué? Porque tú no sabes todas las obras que el Padre Celestial quiere realizar hoy, y solamente por medio del Espíritu es revelado:

Efesios 1:

15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,

16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,

17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,

18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,

20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,

21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;

22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Proverbios 21:

1 Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.

2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.

3 Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio.

4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado.

Mientras tus ojos no nazcan de nuevo, o sea, mientras tu persona no nazca de nuevo, no podrás ver el reino de los cielos con los ojos del Espíritu de Dios.

Pero si uno es fiel, si es prudente, si uno es pobre y humilde de corazón para dejarse guiar por el Espíritu Santo en todas las cosas, verás cosas que jamás antes habías visto, y Dios también te guiará y pondrá en tu corazón el querer como el hacer por su buena voluntad.

Filipenses 2:

9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;

11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,

13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

16 asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.

17 Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros.

18 Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo.

A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Saturday, March 10, 2018

11:17

San Mateo 9:

32 Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado.

33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.

34 Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.

38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

¿Por qué los obreros son tan pocos?

¡Ciertamente que sí es así!

¡Son tan pocos los obreros que nacieron de nuevo!

¡Son tan pocos los obreros que hacen misericordia!

¡Son tan pocos los obreros que sean capaces de ver y entender las obras del Dios Padre hoy!

Son muchos aquellos que reemplazaron la misericordia por el sacrificio. Son muchos aquellos que predican de paz, son muchos aquellos quienes mantienen a las ovejas que permanecen en las tinieblas.

Pero realmente pocos aquellos quienes sacan de casas de prisión, son pocos aquellos que vuelven a contruir los cimientos antiguos, a levantar las ruinas de generaciones.

¿Quién es el obre quien hoy les hace cambiar de vestido? ¿Quién es el que hace vender su odre viejo, y se compre uno nuevo para cargar vino nuevo?

Los pastores de hoy quienes se conducen a sí mismos, cuando ven estas cosas, son como los fariseos: "Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios".

San Mateo 11:

19 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.

20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:

21 ¡Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.

22 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras.

23 Y tú, Capernaúm, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.

24 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

26 Sí, Padre, porque así te agradó.

27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudade de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. El reino de los cielos se ha acercado

Tuesday, March 13, 2018

10:04

Porque primeramente se debe terminar con el pacto que había realizado con Abraham, con Isaac y con Jacob.

Pero especialmente con la parte del Pacto de Jacob, porque allí reside el pacto de los israelitas, de los judíos.

¿Por qué justamente las palabras "el reino de los cielos se ha acercado"?

Porque es el tiempo en que Dios hace un nuevo pacto, termina con el viejo y establece el nuevo. Y como sabemos que sin muerte del testador, no existe término; así fue necesario la muerte de Jesús.

La muerte de Jesús no solamente como sacrificio de sangre por el pecado, sino como término del pacto de Moisés.

Por eso, es tan importante que dos ciegos reconozcan al Hijo de David, a Jesús; en cambio aquellos que "tenían ojos y veían a la persona de Jesús no le conocieron"

Hoy también ha sucedido lo mismo, porque las doctrinas condicionan los ojos, y aquellos quienes tenían sus corazones llenos de idolatría más bien mataron al hijo del hombre, en cambio quienes entendieron el camino y permanecieron en la esperanza, han recibido la más preciada herencia celestial para siempre: "Nación de sacerdotes y gente santa".

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia

Tuesday, March 13, 2018

10:48

Cada uno de estos 4 puntos en realidad tiene como origen el pecado, ¿no?

• Sanad enfermos:

Éxodos 15:

25 Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó;

26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.

Jeremías 15:

1 Me dijo Jehová: Si Moisés y Samuel se pusieran delante de mí, no estaría mi voluntad con este pueblo; échalos de mi presencia, y salgan.

2 Y si te preguntaren: ¿A dónde saldremos? les dirás: Así ha dicho Jehová: El que a muerte, a muerte; el que a espada, a espada; el que a hambre, a hambre; y el que a cautiverio, a cautiverio.

3 Y enviaré sobre ellos cuatro géneros de castigo, dice Jehová: espada para matar, y perros para despedazar, y aves del cielo y bestias de la tierra para devorar y destruir.

4 Y los entregaré para terror a todos los reinos de la tierra, a causa de Manasés hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalén.

5 Porque ¿quién tendrá compasión de ti, oh Jerusalén? ¿Quién se entristecerá por tu causa, o quién vendrá a preguntar por tu paz?

6 Tú me dejaste, dice Jehová; te volviste atrás; por tanto, yo extenderé sobre ti mi mano y te destruiré; estoy cansado de arrepentirme.

7 Aunque los aventé con aventador hasta las puertas de la tierra, y dejé sin hijos a mi pueblo y lo desbaraté, no se volvieron de sus caminos.

8 Sus viudas se me multiplicaron más que la arena del mar; traje contra ellos destruidor a mediodía sobre la madre y sobre los hijos; hice que de repente cayesen terrores sobre la ciudad.

9 Languideció la que dio a luz siete; se llenó de dolor su alma, su sol se puso siendo aún de día; fue avergonzada y llena de confusión; y lo que de ella quede, lo entregaré a la espada delante de sus enemigos, dice Jehová.

10 ¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de contienda y hombre de discordia para toda la tierra! Nunca he dado ni tomado en préstamo, y todos me maldicen.

11 ¡Sea así, oh Jehová, si no te he rogado por su bien, si no he suplicado ante ti en favor del enemigo en tiempo de aflicción y en época de angustia!

12 ¿Puede alguno quebrar el hierro, el hierro del norte y el bronce?

13 Tus riquezas y tus tesoros entregaré a la rapiña sin ningún precio, por todos tus pecados, y en todo tu territorio.

14 Y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conoces; porque fuego se ha encendido en mi furor, y arderá sobre vosotros.

• Limpiad leprosos:

• Levítico 13:

3 Y el sacerdote mirará la llaga en la piel del cuerpo; si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le declarará inmundo.

• Levítico 14:

1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

2 Ésta será la ley para el leproso cuando se limpiare: Será traído al sacerdote,

3 y éste saldrá fuera del campamento y lo examinará; y si ve que está sana la plaga de la lepra del leproso,

4 el sacerdote mandará luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana e hisopo.

5 Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de barro sobre aguas corrientes.

6 Después tomará la avecilla viva, el cedro, la grana y el hisopo, y los mojará con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas corrientes;

7 y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le declarará limpio; y soltará la avecilla viva en el campo.

8 Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todo su pelo, y se lavará con agua, y será limpio; y después entrará en el campamento, y morará fuera de su tienda siete días.

9 Y el séptimo día raerá todo el pelo de su cabeza, su barba y las cejas de sus ojos y todo su pelo, y lavará sus vestidos, y lavará su cuerpo en agua, y será limpio.

10 El día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una cordera de un año sin tacha, y tres décimas de efa de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite.

11 Y el sacerdote que le purifica presentará delante de Jehová al que se ha de limpiar, con aquellas cosas, a la puerta del tabernáculo de reunión;

12 y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová.

13 Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario; porque como la víctima por el pecado, así también la víctima por la culpa es del sacerdote; es cosa muy sagrada.

14 Y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.

15 Asimismo el sacerdote tomará del log de aceite, y lo echará sobre la palma de su mano izquierda,

16 y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante de Jehová.

17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa.

18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica; y hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová.

19 Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia; y después degollará el holocausto,

20 y hará subir el sacerdote el holocausto y la ofrenda sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será limpio.

21 Mas si fuere pobre, y no tuviere para tanto, entonces tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la culpa, para reconciliarse, y una décima de efa de flor de harina amasada con aceite para ofrenda, y un log de aceite,

22 y dos tórtolas o dos palominos, según pueda; uno será para expiación por el pecado, y el otro para holocausto.

23 Al octavo día de su purificación traerá estas cosas al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová.

24 Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación por la culpa, y el log de aceite, y los mecerá el sacerdote como ofrenda mecida delante de Jehová.

25 Luego degollará el cordero de la culpa, y el sacerdote tomará de la sangre de la culpa, y la pondrá sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.

26 Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de su mano izquierda;

27 y con su dedo derecho el sacerdote rociará del aceite que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehová.

28 También el sacerdote pondrá del aceite que tiene en su mano sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar de la sangre de la culpa.

29 Y lo que sobre del aceite que el sacerdote tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo delante de Jehová.

30 Asimismo ofrecerá una de las tórtolas o uno de los palominos, según pueda.

31 Uno en sacrificio de expiación por el pecado, y el otro en holocausto, además de la ofrenda; y hará el sacerdote expiación por el que se ha de purificar, delante de Jehová.

32 Ésta es la ley para el que hubiere tenido plaga de lepra, y no tuviere más para su purificación.

33 Habló también Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:

34 Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, la cual yo os doy en posesión, si pusiere yo plaga de lepra en alguna casa de la tierra de vuestra posesión,

35 vendrá aquel de quien fuere la casa y dará aviso al sacerdote, diciendo: Algo como plaga ha aparecido en mi casa.

36 Entonces el sacerdote mandará desocupar la casa antes que entre a mirar la plaga, para que no sea contaminado todo lo que estuviere en la casa; y después el sacerdote entrará a examinarla.

37 Y examinará la plaga; y si se vieren manchas en las paredes de la casa, manchas verdosas o rojizas, las cuales parecieren más profundas que la superficie de la pared,

38 el sacerdote saldrá de la casa a la puerta de ella, y cerrará la casa por siete días.

39 Y al séptimo día volverá el sacerdote, y la examinará; y si la plaga se hubiere extendido en las paredes de la casa,

40 entonces mandará el sacerdote, y arrancarán las piedras en que estuviere la plaga, y las echarán fuera de la ciudad en lugar inmundo.

41 Y hará raspar la casa por dentro alrededor, y derramarán fuera de la ciudad, en lugar inmundo, el barro que rasparen.

42 Y tomarán otras piedras y las pondrán en lugar de las piedras quitadas; y tomarán otro barro y recubrirán la casa.

43 Y si la plaga volviere a brotar en aquella casa, después que hizo arrancar las piedras y raspar la casa, y después que fue recubierta,

44 entonces el sacerdote entrará y la examinará; y si pareciere haberse extendido la plaga en la casa, es lepra maligna en la casa; inmunda es.

45 Derribará, por tanto, la tal casa, sus piedras, sus maderos y toda la mezcla de la casa; y sacarán todo fuera de la ciudad a lugar inmundo.

46 Y cualquiera que entrare en aquella casa durante los días en que la mandó cerrar, será inmundo hasta la noche.

47 Y el que durmiere en aquella casa, lavará sus vestidos; también el que comiere en la casa lavará sus vestidos.

48 Mas si entrare el sacerdote y la examinare, y viere que la plaga no se ha extendido en la casa después que fue recubierta, el sacerdote declarará limpia la casa, porque la plaga ha desaparecido.

49 Entonces tomará para limpiar la casa dos avecillas, y madera de cedro, grana e hisopo;

50 y degollará una avecilla en una vasija de barro sobre aguas corrientes.

51 Y tomará el cedro, el hisopo, la grana y la avecilla viva, y los mojará en la sangre de la avecilla muerta y en las aguas corrientes, y rociará la casa siete veces.

52 Y purificará la casa con la sangre de la avecilla, con las aguas corrientes, con la avecilla viva, la madera de cedro, el hisopo y la grana.

53 Luego soltará la avecilla viva fuera de la ciudad sobre la faz del campo. Así hará expiación por la casa, y será limpia.

54 Ésta es la ley acerca de toda plaga de lepra y de tiña,

55 y de la lepra del vestido, y de la casa,

56 y acerca de la hinchazón, y de la erupción, y de la mancha blanca,

57 para enseñar cuándo es inmundo, y cuándo limpio. Ésta es la ley tocante a la lepra.

• Resucitad muertos:

Hebreos 2:

11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,

12 diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré.

13 Y otra vez: Yo confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio.

14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,

15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.

17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.

18 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

• Echad fuera demonios:

San Mateo 12:

35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

38 Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal.

39 Él respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.

40 Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.

41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.

42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.

43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.

44 Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.

45 Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.

46 Mientras él aún hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, y le querían hablar.

47 Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar.

48 Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?

49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.

2 Pedro 2:

20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.

22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

Así que Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado, tiene un cometido muy importante, por un lado para que las personas puedan salvarse de sus pecados, salirse de sus inmundicias en que está viviendo, vencer la muerte y también librarse de caerse a una situación peor de la que estaba anteriormente al conocimiento de Jesucristo.

Con esto vemos que "creer y seguir a Jesucristo" no es un juego, ni puede ser tomado como broma. Tampoco empezar algo y después porque las condiciones se hacen más difíciles, uno abandona o porque ama más al mundo, porque su postrer estado viene a ser peor que el primero.

También este es el juicio a aquellos quienes sin temor de Jehová se atrevieron a "hacerse pastor de ovejas" y enseñaron la Palabra de Dios que ni ellos creían, ni ellos entendían y tampoco lo vivían.

Santiago 2:

13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

Lamentaciones de Jeremías 2:

13 ¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, hija de Jerusalén? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sion? Porque grande como el mar es tu quebrantamiento; ¿quién te sanará?

14 Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.

15 Todos los que pasaban por el camino batieron las manos sobre ti; Silbaron, y movieron despectivamente sus cabezas sobre la hija de Jerusalén, diciendo: ¿Es ésta la ciudad que decían de perfecta hermosura, el gozo de toda la tierra?

16 Todos tus enemigos abrieron contra ti su boca; Se burlaron, y crujieron los dientes; dijeron: Devorémosla; Ciertamente éste es el día que esperábamos; lo hemos hallado, lo hemos visto.

17 Jehová ha hecho lo que tenía determinado; Ha cumplido su palabra, la cual él había mandado desde tiempo antiguo. Destruyó, y no perdonó; Y ha hecho que el enemigo se alegre sobre ti, Y enalteció el poder de tus adversarios.

Jeremías 15:

1 Me dijo Jehová: Si Moisés y Samuel se pusieran delante de mí, no estaría mi voluntad con este pueblo; échalos de mi presencia, y salgan.

2 Y si te preguntaren: ¿A dónde saldremos? les dirás: Así ha dicho Jehová: El que a muerte, a muerte; el que a espada, a espada; el que a hambre, a hambre; y el que a cautiverio, a cautiverio.

3 Y enviaré sobre ellos cuatro géneros de castigo, dice Jehová: espada para matar, y perros para despedazar, y aves del cielo y bestias de la tierra para devorar y destruir.

Todos quienes se hicieron maestros de la Palabra que no entendían, todos aquellos que se hicieron pastores de ovejas en las iglesias y hablaban de cosas que no sabían y han caído, porque cayeron los pastores y las ovejas juntamente.

No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento

Wednesday, March 14, 2018

09:43

Es importante que en qué condiciones y ambiente se consigue o se realiza esto, Jesús ordena a sus discípulos: "por camino gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel".

Estamos hablando de un pueblo que desde tiempo atrás está en el Pacto de Abraham, que conocen todos los mandamientos de Jehová Dios.

Así se irá descubriendo aquellos que reciben o dejan de recibir, aquellos que están endurecidos y otros que niegan.

11 Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta que salgáis.

12 Y al entrar en la casa, saludadla.

13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros.

14 Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.

15 De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.

El resultado de las obras que harán los discípulos que van a las ciudades antes que llegue Jesús es como aquel que hizo Juan el Bautista.

Por eso ordena a los discípulos: "El reino de los cielos se ha acercado".

Y cuando se acerca el reino de los cielos, siempre existe un juicio:

• Aquel que es digno y que vuestra paz será sobre esa casa

• Aquel que no os recibe, ni oyere vuestras palabras, salid y sacudid el polvo de vuestros pies. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad (o casa).

Por eso, la venida del hijo del hombre, o el fin del siglo es tan importante, y cómo los hombres debían estar atentos a estos hechos.

Como sucedió a Jesús y vimos cómo los judíos fueron perseguidos, muertos, e incluso a lo largo de los siglos han tratado de exterminar a los judíos… por eso Jesús dijo "será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella casa o ciudad. Porque los de Sodoma y Gomorra, les vino el juicio del fuego y azufre, pereciendo en un solo golpe. En cambio, los judíos fueron perseguidos durante siglos y generaciones, y hasta hoy existen muchos pueblos que su único motivo de existencia es exterminar con los judíos y el Estado de Israel.

Si esto ha sucedido a un pueblo que recibió el Pacto de Abraham, ¿qué será de aquellos que han escuchado y ellos mismos se han declarado ser parte del Pacto de Jesucristo y le han negado como anticristo?

Hebreos 12:

18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,

19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,

20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;

21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;

22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,

23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,

24 a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.

25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.

26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.

27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.

28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.

1 Pedro 4:

12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,

13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

15 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno;

16 pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.

17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

18 Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?

19 De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

Y todo esto es un principio, si los judíos fueron perseguidos y muertos como lo fueron porque negaron a Jesucristo, negaron al pacto que habían recibido; también en este tiempo será de igual modo con todos aquellos quienes son "anticristo".

Porque en Dios no hay acepción de personas.

He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

Wednesday, March 14, 2018

10:25

Ya para cuando el Hijo del Hombre vino y se acercó el reino de los cielos, por causa de los pecados, por causa de las idolatrías, y la corrupción que corresponde a ellos, los hombres se hicieron lobos, se hicieron serpientes.

Y sí vemos cómo los hombres se vuelven lobos y serpientes en temas como "dinero" dentro de la iglesia, cuando los hombres se vuelven despiadados, golosos, capaces de matar y de negar a padres o a madres, o mujer, o a hijos, o a hijas, y todo el mundo conocido cuando tienen una ganancia o una pérdida.

Los hombres se han vuelto amadores de sí mismos, más que de Dios.

Cuando los intereses personales, cuando se enfrentan las cosas de Dios y las cosas personales, siempre gana el hombre, ¿y eso no es ser lobo o serpiente?

Como dijo Jehová por medio de Jeremías, para cuando el pacto nuevo se establezca, habrá dos clases de hombres, con corazón de carne y cono corazón de animal.

Jeremías 31:

23 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo haga volver sus cautivos: Jehová te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo.

24 Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño.

25 Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida.

26 En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable.

27 He aquí vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.

28 Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová.

29 En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera,

30 sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.

31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.

32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

33 Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

35 Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre:

36 Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

¡Sucedió en tiempos de Jesús, sucedió también en nuestros días!

Isaías 49:

13 Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.

14 Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí.

15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.

16 He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.

Viendo todas estas cosas, que Dios nos confirme y nos bendiga diciendo: "Vosotros sois un reino de sacerdotes y de gente santa" realmente es una gran victoria, porque no solamente lo hemos alcanzado para nosotros, sino para nuestros hijos y los hijos de los hijos, para siempre.

Así había prometido Jehová en tiempos de David:

Salmos 132:

12 Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.

13 Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí.

14 Éste es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré, porque la he querido.

15 Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.

16 Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, Y sus santos darán voces de júbilo.

17 Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido.

18 A sus enemigos vestiré de confusión, Mas sobre él florecerá su corona.

1 Pedro 2:

7 Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;

8 y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

10 vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

Estos lobos, estas serpientes… ¿a dónde se irían?

San Mateo 23:

15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.

Wednesday, March 14, 2018

10:54

San Mateo 10:

16 He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

17 Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán;

18 y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.

19 Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.

20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

21 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.

22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

23 Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre.

Todas estas cosas suceden en tiempos en que el Reino de los Cielos se acerca o se ha acercado.

Pero lo más importante de todo esto no es ver a los lobos o serpientes, sino que tú sí eres guiado por el Espíritu Santo, y el Padre se ha complacido de que seas tú quien des este testimonio en este tiempo.

Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

Wednesday, March 14, 2018

11:14

El lobo se cree oveja, y la serpiente no comprende su realidad; pero como la iglesia está invadida de lobos y de serpientes, no existe nadie que pueda oler algo diferente.

Son tiempos de grandes conflictos para aquellos que desean vivir dentro de la ley de la justicia de Dios, de aquellos que quieren vivir por su fe y en el temor de Jehová.

San Mateo 10:

21 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.

22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

La crudeza del pecado, y cómo el Espíritu de Dios no está en las personas de acuerdo a sangre, a parentesco, o según la voluntad de varón.

2 Timoteo 2:

21 Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.

22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.

23 Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas.

24 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido;

25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad,

26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

3:1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.

2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,

3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,

4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,

5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias.

7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.

8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe.

9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos.

10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia,

11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.

12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;

15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Realmente es extraña la forma como Dios tiene de "discernir los corazones", la forma que nosotros los hombres tenemos como instrumento para verificar "la justicia de Dios que es por fe".

Porque si nosotros tuviéramos de antemano este discernimiento, de ver si uno es trigo o cizaña, si uno es elegido o no elegido, si uno perseverará o no, si uno hará o no hará la justicia de Dios… jamás amaríamos a nadie como Jesucristo nos amó.

Porque simplemente amaríamos a los que nos aman… y como dice la biblia… no seríamos perfectos como nuestro Padre Celestial:

San Mateo 5:

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.

39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;

41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Por eso, para los incrédulos, es tan difícil comprender la grandeza y las alturas del pensamiento de Dios:

San Juan 1:

9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

El descípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor.

Wednesday, March 14, 2018

11:42

San Mateo 10:

22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

23 Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre.

24 El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.

25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

26 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.

27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.

30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

31 Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.

33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.

35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra;

36 y los enemigos del hombre serán los de su casa.

37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

40 El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

41 El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.

42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Es necesario que el discípulo pase por todas estas dificultades, que pase y sea victorioso en todas las contradicciones y permanezca en la verdad, guardando su fe.

Porque la persona quien es capaz de dejar padre, madre, mujer, hijos, hijas y posesiones, es la persona "DIGNA DE JESUCRISTO".

Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

Thursday, March 15, 2018

09:52

San Mateo 11:

1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.

2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?

8 ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.

9 Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.

10 Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

¿Por qué Jesús respondió de esta manera a los discípulos de Juan?

¿Con qué reconoces tú que Jesús es el Cristo?

¿Cómo puedes estar seguro que Jesús te ha perdonado tus pecados?

En esta linea de pensamientos,

¿Cómo tú puedes saber quién es el verdadero Jesús?

¿Qué entiendes por cuáles son las obras que debe realizar el Mesías?

¿Por qué crees que el Jesús que creemos y esperamos en sus promesas es verdadero pues nadie quiere seguirnos o escucharnos?

¿Por qué tú no sigues con las multitudes y no has condenado al hijo del hombre?

¿Qué debe hacer Jesús o sus Palabras para que tú estés seguro y confiado que es el Salvador de tu alma?

Porque estamos esperando en algo que aún no se ha cumplido, ¿por eso es verdadero?

¿Cómo están seguros que no se han engañado con las palabras y enseñanzas del pastor David?

Sabemos que todos deben seguir con los ojos abiertos, con entendimiento y un corazón sincero.

Pero sobre todo debe existir una profunda comprobación de todas las palabras de la biblia, saber escuchar a la voz del Espíritu Santo…

¿Estás seguro que tú eres ciego y ahora tus ojos ven a Jesucristo?

¿Estás seguro que tú eras como leproso, inmundo de tus pecados, y ahora has sido sanado y perdonado?

¿Estás seguro que eras sordo y ahora estás escuchando la voz del Padre y Pastor de tu alma y entiendes su camino, su verdad, y su vida?

¿Estás seguro que tú estas muerto por tus pecados, destituido de la gracia y gloria de Dios, pero ahora estás vivo?

¿Realmente crees que el Espíritu Santo que levantó a Jesucristo, también levantará según sus promesas?

¿Cuánto la Palabra de Dios y el don de la fe te ha hecho pobre y humilde de espíritu?

¿Cuánto temor de Jehová has aprendido para estar completamente a la merced del Padre Celestial?

¿Estás seguro que en ti se han cumplido estas palabras?

Isaías 29:

1 ¡Ay de Ariel, de Ariel, ciudad donde habitó David! Añadid un año a otro, las fiestas sigan su curso.

2 Mas yo pondré a Ariel en apretura, y será desconsolada y triste; y será a mí como Ariel.

3 Porque acamparé contra ti alrededor, y te sitiaré con campamentos, y levantaré contra ti baluartes.

4 Entonces serás humillada, hablarás desde la tierra, y tu habla saldrá del polvo; y será tu voz de la tierra como la de un fantasma, y tu habla susurrará desde el polvo.

5 Y la muchedumbre de tus enemigos será como polvo menudo, y la multitud de los fuertes como tamo que pasa; y será repentinamente, en un momento.

6 Por Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.

7 Y será como sueño de visión nocturna la multitud de todas las naciones que pelean contra Ariel, y todos los que pelean contra ella y su fortaleza, y los que la ponen en apretura.

8 Y les sucederá como el que tiene hambre y sueña, y le parece que come, pero cuando despierta, su estómago está vacío; o como el que tiene sed y sueña, y le parece que bebe, pero cuando despierta, se halla cansado y sediento; así será la multitud de todas las naciones que pelearán contra el monte de Sion.

9 Deteneos y maravillaos; ofuscaos y cegaos; embriagaos, y no de vino; tambalead, y no de sidra.

10 Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró los ojos de vuestros profetas, y puso velo sobre las cabezas de vuestros videntes.

11 Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado.

12 Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer.

13 Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado;

14 por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos.

15 ¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras están en tinieblas! y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?

16 Vuestra perversidad ciertamente será reputada como el barro del alfarero. ¿Acaso la obra dirá de su hacedor: No me hizo? ¿Dirá la vasija de aquel que la ha formado: No entendió?

17 ¿No se convertirá de aquí a muy poco tiempo el Líbano en campo fructífero, y el campo fértil será estimado por bosque?

18 En aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas.

19 Entonces los humildes crecerán en alegría en Jehová, y aun los más pobres de los hombres se gozarán en el Santo de Israel.

20 Porque el violento será acabado, y el escarnecedor será consumido; serán destruidos todos los que se desvelan para hacer iniquidad,

21 los que hacen pecar al hombre en palabra; los que arman lazo al que reprendía en la puerta, y pervierten la causa del justo con vanidad.

22 Por tanto, Jehová, que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será ahora avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá pálido;

23 porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel.

24 Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.

Isaías 35:

1 Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.

2 Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.

3 Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.

4 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

5 Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.

6 Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.

7 El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.

8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.

9 No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos.

10 Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.

Isaías 42:

1 He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

2 No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.

3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.

4 No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.

5 Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan:

6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,

7 para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.

8 Yo Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

9 He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

10 Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.

11 Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.

12 Den gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas.

13 Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.

14 Desde el siglo he callado, he guardado silencio, y me he detenido; daré voces como la que está de parto; asolaré y devoraré juntamente.

15 Convertiré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques.

16 Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.

17 Serán vueltos atrás y en extremo confundidos los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses.

18 Sordos, oíd, y vosotros, ciegos, mirad para ver.

19 ¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el siervo de Jehová,

20 que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye?

21 Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla.

22 Mas éste es pueblo saqueado y pisoteado, todos ellos atrapados en cavernas y escondidos en cárceles; son puestos para despojo, y no hay quien libre; despojados, y no hay quien diga: Restituid.

23 ¿Quién de vosotros oirá esto? ¿Quién atenderá y escuchará respecto al porvenir?

24 ¿Quién dio a Jacob en botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos? No quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley.

25 Por tanto, derramó sobre él el ardor de su ira, y fuerza de guerra; le puso fuego por todas partes, pero no entendió; y le consumió, mas no hizo caso.

Isaías 43:

1 Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.

4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

5 No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré.

6 Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra,

7 todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.

8 Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y a los sordos que tienen oídos.

9 Congréguense a una todas las naciones, y júntense todos los pueblos. ¿Quién de ellos hay que nos dé nuevas de esto, y que nos haga oír las cosas primeras? Presenten sus testigos, y justifíquense; oigan, y digan: Verdad es.

10 Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.

11 Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve.

12 Yo anuncié, y salvé, e hice oír, y no hubo entre vosotros dios ajeno. Vosotros, pues, sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios.

13 Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?

14 Así dice Jehová, Redentor vuestro, el Santo de Israel: Por vosotros envié a Babilonia, e hice descender como fugitivos a todos ellos, aun a los caldeos en las naves de que se gloriaban.

15 Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey.

16 Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas;

17 el que saca carro y caballo, ejército y fuerza; caen juntamente para no levantarse; fenecen, como pábilo quedan apagados.

18 No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.

19 He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

20 Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido.

21 Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.

22 Y no me invocaste a mí, oh Jacob, sino que de mí te cansaste, oh Israel.

23 No me trajiste a mí los animales de tus holocaustos, ni a mí me honraste con tus sacrificios; no te hice servir con ofrenda, ni te hice fatigar con incienso.

24 No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades.

25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

26 Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte.

27 Tu primer padre pecó, y tus enseñadores prevaricaron contra mí.

28 Por tanto, yo profané los príncipes del santuario, y puse por anatema a Jacob y por oprobio a Israel.

¿Cuánto es tu fe?

¿Cuánta es la certeza de lo que hoy puedes ver, puede oìr, puedes comprender la verdad, cuánto te ha limpiado de tus inmundicias para que no te olvides de Jesús o nada te separe del Padre Celestial?

Por eso, has sido probado en diferentes angustias, en diferentes pruebas, en diferentes tentaciones:

Romanos 8:

35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

¿Cómo tú medirías la fe de una persona quien dice que verdaderamente cree en Jesucristo?

¿Cómo harías para diferenciar el trigo de la cizaña?

¿Cómo harías para separar las ovejas de los cabritos?

¿Cómo juzgarías con justicia entre los hijos de Dios y los hijos de Satanás?

¿Qué es la verdad para ti?

¿Cómo sabes qué es y cómo es la verdad?

¿Cómo distingues si una persona verdaderamente anda en Cristo Jesús y confía en él?

Entonces,

¿Por qué los hombres se decepcionan de la verdad de Dios?

¿Por qué los hombres no reciben, ni creen cuando uno que ve, uno que habla, uno que sabe, uno que ha sido limpiado les enseña?

¿Por qué los hombres niegan estos hechos y dicen conocer a Jesús y que están en la verdad?

Éstos,

¿Habrán visto alguna vez la verdad?

¿Habrán sido alguna vez perdonados?

¿Habrán sentido qué es la gracia del perdón?

¿Habrán escuchado alguna vez al Espíritu Santo?

¡Claro que no!

¡Ciertamente que no!

¿Por qué?

Porque hoy el Espíritu Santo solamente obra como el "CONSOLADOR", y aquellos que no han querido tomar su cruz de Cristo y seguirle, ¿cómo escucharían al Consolador?

Por esta razón, los hombres nunca escucharon verdaderamente a Cristo Jesús.

San Juan 15:

26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

16:1 Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.

2 Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.

3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.

4 Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.

5 Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?

6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.

7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

9 De pecado, por cuanto no creen en mí;

10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;

11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

14 Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

16 Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre.

17 Entonces se dijeron algunos de sus discípulos unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; y, porque yo voy al Padre?

18 Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla.

19 Jesús conoció que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis?

20 De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.

21 La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

22 También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.

23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

25 Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre.

26 En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,

27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.

28 Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.

San Juan 5:

19 Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.

21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,

23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

27 y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.

28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

Si sabemos que solamente Jesús vio al Padre, y Jesús es la única persona revelada al hombre para que a través de él, y por él y en él también veamos al Padre.

Podemos concluir que toda persona quien vive y obra como dice las Escrituras, lo hace porque ve a Cristo Jesús a través del Consolador, y también por medio de Jesucristo, ve al Padre Celestial.

¿Son caminos complicados?

¿Son caminos largos?

¿Son caminos difíciles?

Pues así se prende a los sabios, a los entendidos, a los soberbios, a los desobedientes en sus propios engaños y mentiras.

Porque nadie puede venir al Padre sino por medio de Jesucristo, en su imagen y semejanza. Pecado, justicia y juicio que es Enseñado por el Consolador.

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Thursday, March 15, 2018

11:07

Que el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan,

¿se refiere al lapso de tiempo entre Juan el Bautista y la muerte de Jesucristo?

¿O se refiere a desde el tiempo de Juan el Bautista hasta el tiempo en que el hijo del hombre resucite?

Porque hoy también vemos cómo cuántas personas, cuántas iglesias, cuántas ovejas se han perdido, cuánta cizaña ha entrado en las iglesias y han diezmado, han corrompido la fe y la verdad.

¿Cuántos han caído? ¿Cuántos han sido cortados?

¿Cuántos amando al mundo y a las idolatrías que cada uno se ha fabricado se fueron en pos de ella?

¿No significa esto que el reino de los cielos sufre violencia y son arrebatados?

Porque si solamente por la obra de Jesucristo, se terminase la violencia en el reino de los cielos, hoy no se debería ver perdidos, no debía existir corrupción, ni que las iglesias se pelease por causa de doctrinas, o que condenase al hijo del hombre.

¿Cuántos hoy han sido arrebatados?

¿Quién es la persona quien hoy se ha visto proclamando por la justicia de Dios? ¿Quién es el que ha entregado a sí mismo para quitar lo viejo y establecer el pacto nuevo?

¿Quién no se ha sucumbido bajo los efectos de las glorias y riquezas del mundo?

¿Cuántos hoy viven con el pan de cada día?

¿Cuántos se hacen discípulos de Cristo y le siguen saliendo de Egipto, de Galilea de las tinieblas?

Sí, vemos los estragos que ha hecho Satanás, y cómo los violentos predominan en las iglesias.

Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir. El que tiene oídos para oír, oiga.

Thursday, March 15, 2018

11:17

EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR, OIGA.

¿Qué significan estas palabras?

Jesús siempre ha dicho de esta forma cuando dentro de estas palabras, o en la serie de palabras que ha enseñado en ese momento, esconde algo verdaderamente grande, y difícil de comprender si el hombre no está despierto, si no mira cuidadosamente las Escrituras y si no realiza la justicia necesaria para vivirlas; que jamás entederá.

Y SI QUERÉIS RECIBIRLO, ÉS ES AQUEL ELÍAS QUE HABÍA DE VENIR

¿En qué se parece Juan el Bautista a Elías?

¿En la forma como predicaba y anunciaba el reino de los cielos?

¿En las obras poderosas que hacía Elías?

¿O existe otra cosa?

Pero ambos anunciaban el fin.

Si Elías anunciaba el fin del reino del norte, el reino de Israel cuya capital era Samaria.

Juan el Bautista anunciaba el fin del pacto de Abraham con los judíos, en exclusividad, y bajo la forma de la herencia de sangre, o de descendencia, o que Jerusalen sea el templo donde Jehová estaría para siempre, porque Jesús mismo anunció que sería derribada y no quedaría piedra sobre piedra.

Pero sí indica con qué "espíritu de Elías" uno debe luchar contra la idolatría, con qué espíritu había que luchar para rescatar al pueblo de la idolatría, del fin de una nación.

Así que, si los malos arrebatan con violencia, y el reino de los cielos sufre violencia por causa de las tinieblas, uno debía luchar con el Espíritu de Elías por la verdad, y para restituir los corazones de los hombres hacia Jehová el Dios de Israel.

¿Quién es el que ha luchado con el Espíritu de Elías contra el pecado?

¿Quién es el que ha luchado con el Espíritu de Elías en el monte Carmelo para mostrar la gloria de Jehová al pueblo idólatra?

La pasividad con que hemos visto a los evangélicos aceptar el pecado, la imposición del mundo de las tinieblas sobre los creyentes, cómo las iglesias fueron cediendo y cediendo en lugar de enseñar y luchar con el Espíritu de Elías, entendemos por qué los violentos arrebatan y violentan el reino de los cielos.

PORQUE TODOS LOS PROFETAS Y LA LEY PROFETIZARON HASTA JUAN

¿Cuál es la labor y función del profeta?

¿No es escuchar la voz de Jehová y llamar al arrepentimiento, a volver bajo la sombra del Altísimo porque se han desviado y porque han pecado?

Entonces, ¿qué significa que todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan?

Que ya no habrá otro profeta que llame al arrepentimiento, ni alguien que les guíe para enderezar sus caminos si se pierden.

¡La que se perdiere, se que pierda!

Porque ya no restaurará más.

Que ya no existirá más perdón al que se perdiere.

Que ya no habrá más misericordia para el arrepentimiento como sucedió a Judá en Babilonia, como existió a Job en Sodoma, como existió tantas veces.

Y esto lo dice

Zacarías 11:

1 Oh Líbano, abre tus puertas, y consuma el fuego tus cedros.

2 Aúlla, oh ciprés, porque el cedro cayó, porque los árboles magníficos son derribados. Aullad, encinas de Basán, porque el bosque espeso es derribado.

3 Voz de aullido de pastores, porque su magnificencia es asolada; estruendo de rugidos de cachorros de leones, porque la gloria del Jordán es destruida.

4 Así ha dicho Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza,

5 a las cuales matan sus compradores, y no se tienen por culpables; y el que las vende, dice: Bendito sea Jehová, porque he enriquecido; ni sus pastores tienen piedad de ellas.

6 Por tanto, no tendré ya más piedad de los moradores de la tierra, dice Jehová; porque he aquí, yo entregaré los hombres cada cual en mano de su compañero y en mano de su rey; y asolarán la tierra, y yo no los libraré de sus manos.

7 Apacenté, pues, las ovejas de la matanza, esto es, a los pobres del rebaño. Y tomé para mí dos cayados: al uno puse por nombre Gracia, y al otro Ataduras; y apacenté las ovejas.

8 Y destruí a tres pastores en un mes; pues mi alma se impacientó contra ellos, y también el alma de ellos me aborreció a mí.

9 Y dije: No os apacentaré; la que muriere, que muera; y la que se perdiere, que se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera.

10 Tomé luego mi cayado Gracia, y lo quebré, para romper mi pacto que concerté con todos los pueblos.

11 Y fue deshecho en ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miraban a mí, que era palabra de Jehová.

12 Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata.

13 Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.

14 Quebré luego el otro cayado, Ataduras, para romper la hermandad entre Judá e Israel.

15 Y me dijo Jehová: Toma aún los aperos de un pastor insensato;

16 porque he aquí, yo levanto en la tierra a un pastor que no visitará las perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas.

17 ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido.

¿Y cómo se sabe que este tiempo en que, el que se perdiere que se pierda, el que muriere que muera? Porque han entregado al Apreciado y le han vendido con 30 piezas de plata.

Así que, cuando ya no existe profeta que profetiza, cuando ya no existe ley… es porque ha llegado el final de una persona, de una iglesia, de una nación.

Y todo esto sucede para cuando muere el hijo del Hombre. Para cuando entregan al hijo del Hombre.

Todo este ciclo, desde Abraham hasta Juan el Bautista también ha sucedido con los gentiles. Y se ha quebrado el cayado Gracia y el cayado Ataduras.

Es por eso, que desde Juan el Batusta hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Y esto no se ha terminado con Jesucristo en la cruz, sino que ha seguido hasta hoy. Porque vemos cómo tantos se han perdido, hemos apacentado las ovejas de la matanza y que finalmente casi todas se han perdido.

A los hombres les ha sido extraño la voz del clamor de Elías para el arrepentimiento, y para que siendo discípulos abrazaran el Pacto Nuevo.

Así también hoy ha sucedido esto, por cuanto no escucharon las profecías que también se anunciaron a los evangélicos, hoy vemos con tanto lamento las ovejas de la matanza.

Zacarías 11:

9 Y dije: No os apacentaré; la que muriere, que muera; y la que se perdiere, que se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera.

10 Tomé luego mi cayado Gracia, y lo quebré, para romper mi pacto que concerté con todos los pueblos.

11 Y fue deshecho en ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miraban a mí, que era palabra de Jehová.

Pero aquellos que fueron pobres de espíritu, aquellos quienes obedecieron y abrazaron el Pacto, sí fueron salvados, sí fueron librados; pero ¿a qué precio? Porque debieron luchar con el Espíritu de Elías, enfrentar los embates de los hombres.

San Mateo 11:

15 El que tiene oídos para oír, oiga.

16 Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros,

17 diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.

18 Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene.

19 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.

Pero la sabiduría es justificada por sus hijos

Thursday, March 15, 2018

12:04

Mientras hoy los pastores y las iglesias quieren que tú bailes al son de sus flautas y se alegren a los alimentos y manjares que ellos disponen, creemos en las palabras que hemos creído, en los testimonios que se han hecho en nosotros.

Porque hoy vemos, hoy escuchamos al Espíritu Santo, nos consolamos con el Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo está marcado en nuestras vidas.

Nosotros sabemos de qué pecados hemos sido salvados, de cuántos eran nuestros pecados y fuimos perdonados. Nosotros sí hemos visto la luz que ha amanecido en nosotros, al Padre Celestial y por eso le hemos seguido.

No hemos negado entregar nuestras vidas, todas nuestras posesiones, o las glorias del mundo. Incluso familias, mujer, hijos, porque hemos aprendido a Cristo Jesús.

También Dios nos ha dado el Espíritu de Elías para pelear contra fieras, contra aquellos que arrebatan como hienas; porque es mayor el que mora en nosotros.

Isaías 50:

4 Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

5 Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.

6 Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.

7 Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.

8 Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí.

9 He aquí que Jehová el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, serán comidos por la polilla.

10 ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.

11 He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados.

Más también sabemos que esto es cierto:

Que hay justicia para el justo, que jamás dejará caído Jehová al justo.

Que si él hizo caer, también lo levantará porque confió en sus Palabras.

Y esto vendrá:

San Mateo 11:

20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:

21 ¡Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.

22 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras.

23 Y tú, Capernaúm, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.

24 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.

Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños

Thursday, March 15, 2018

12:17

¿Cómo tener el Espíritu de Elías para saber, para entender, para luchar y vencer contra toda una generación y contra toda una nación que ama la idolatría, y no sabe distinguir a Jehová Dios del cielo y de la tierra de los demás dioses del mundo?

Por eso, hay que ser discípulo. Hay que ser pobre de espíritu. Hay que aplicarse en cada palabra, poco a poco. Todos los días. Llevar la cruz todos los días.

Como dijo Jesús,

San Mateo 6:

32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

Y las cosas a añadirse, no son los bienes y gloria del mundo, sino aquellas cosas que son necesarias en sus determinados tiempos, sean palabras, sean entendimientos, sean conocimientos, sean espíritu de revelación, sean entendimiento de los misterios, sea el Espíritu de Elías, o el Espíritu de Cristo.

Lo importante siempre es "ser pobre de espíritu en cada tiempo, en cada día" y Dios llenará en todo, para que seamos más que vencedores por medio de aquel que nos ama.

Esta es nuestra bienaventuranza.

¿Cansados? Sí, estamos cansados. Pero también sabemos que la gracia de Dios está sobre nosotros:

San Mateo 11:

27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Porque sabemos que siempre que Dios Padre nos revela los motivos, las razones de las cosas, o por qué suceden todas las cosas, o por qué nos sobrevinieron todas estas cosas…

Cuando el Padre nos REVELA…

Entonces

Sabemos que también nos hace DESCANSAR.

Sí, un tiempo hay que llevar la carga, llevar el yugo… sin entendimiento del por qué o para qué; pero cuando uno ha padecido suficiente, cuando los tiempos se cumplen… vienen las revelaciones, el entendimiento, la justicia de Dios que es por fe que cumplimos… y vienen el descanso, la consolación. Y recibimos el descanso de nuestra alma.

Por eso, ¿cuál es el yugo de un tiempo? ¿Cuál es la carga que uno debe soportar y sobrellevar para estar trabajados y cargados?

Aquellos a quienes el Padre les abrió los ojos, escuchó con los oídos, el que entendió la gracia de Jesucristo, el que se hizo pobre de espíritu… sabe en qué debe permanecer, en qué debe padecer, en qué debe luchar y si es necesario… también te da el Espíritu de Elías, o el muro de bronce de Jeremías, o el Espíritu de Cristo para la entregarse a sí mismo para terminar con el pacto viejo; abriendo el tiempo de la Jerusalén libre, la de arriba que es señora sobre todos nosotros: la iglesia del nuevo pacto en el sacerdocio de Melquisedec.

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Thursday, March 15, 2018

12:49

La gracia no es gracia, la justicia de Dios que es por fe no es justicia…

Si de antemano supiéramos qué pasaría, qué sucedería, qué tiempos viviríamos, o qué obra nos correspondería realizar…

Si Dios nos contara de antemano, o nos anunciara detalladamente los pormenores de los sucesos.

Por eso, nunca entendimos, ni tuvimos una respuesta completa…

¿Por qué si conocíamos la verdad, si andábamos realizando las obras de Cristo, si trabajábamos más que cualquiera… la iglesia nunca creció, ni se multiplicó?

¿Por qué cuanto más predicábamos y enseñábamos en la verdad, las personas se alejaban más y más?

¿Por qué los hombres se enojaban y nos criticaban en las espaldas cuando les buscábamos su bien, y nos preocupábamos por sus almas?

A más de todas las cosas que ya les vengo diciendo, hoy se agrega esto:

Zacarías 11:

6 Por tanto, no tendré ya más piedad de los moradores de la tierra, dice Jehová; porque he aquí, yo entregaré los hombres cada cual en mano de su compañero y en mano de su rey; y asolarán la tierra, y yo no los libraré de sus manos.

7 Apacenté, pues, las ovejas de la matanza, esto es, a los pobres del rebaño. Y tomé para mí dos cayados: al uno puse por nombre Gracia, y al otro Ataduras; y apacenté las ovejas.

8 Y destruí a tres pastores en un mes; pues mi alma se impacientó contra ellos, y también el alma de ellos me aborreció a mí.

9 Y dije: No os apacentaré; la que muriere, que muera; y la que se perdiere, que se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera.

10 Tomé luego mi cayado Gracia, y lo quebré, para romper mi pacto que concerté con todos los pueblos.

11 Y fue deshecho en ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miraban a mí, que era palabra de Jehová.

12 Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata.

13 Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.

14 Quebré luego el otro cayado, Ataduras, para romper la hermandad entre Judá e Israel.

15 Y me dijo Jehová: Toma aún los aperos de un pastor insensato;

16 porque he aquí, yo levanto en la tierra a un pastor que no visitará las perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas.

Y en todo esto fuimos probados, en silencio, en justicia, para ver cómo respondíamos, y nos puso Dios a amar a las ovejas de la matanza, sabiendo que simplemente se perderían… pero los que oyeron, sí fueron salvadas.

Y es la razón por qué Dios nos ha recompensado como esposa del Cordero, y nos ha bendecido no solamente a nosotros, sino a los hijos y a los hijos de los hijos para siempre diciendo:

Salmos 23:

6 Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

San Mateo 5:

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.

39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;

41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Así sin saber todos los motivos y los tiempos profundos de Dios, hemos amado, hemos guiado, hemos enseñado a las ovejas de la matanza.

¿Para qué?

Para nacernos perfectos como el Padre Celestial.

Y así mostrar de que sí por toda esta justicia, somos "un reino de sacerdotes y de gente santa".

Pero también sabemos que,

Hasta ahora hemos llevado la cruz y hemos llevado el yugo de Jesucristo en el mundo, en este tiempo y lo hemos cumplido. Hemos sido trabajados y cargados con todos los pecados, con todas las obras… sin entender las razones, ni el para qué.

Porque antes que cualquier cosa, hemos amado a Jesucristo, y hemos amado al Padre Celestial. Porque jamás hemos olvidado de lo que nos ha enseñado y mostrado el Consolador con el Espíritu de Cristo.

Por eso, también Jesús nos dará EL DESCANSO DE NUESTRA ALMA, A PARTIR DE HOY.

Había yugo y carga de todos los días, pero también había yugo y carga de toda una vida y la que había de realizarse en este tiempo y generación; ante todos los hombres del mundo.

¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?

Friday, March 16, 2018

11:07

San Mateo 12:

1 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer.

2 Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.

3 Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre;

4 cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?

5 ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?

6 Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.

7 Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes;

8 porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

9 Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos.

10 Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?

11 Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante?

12 Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.

13 Entonces dijo a aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y le fue restaurada sana como la otra.

14 Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle.

Los hombres tienen las leyes de Dios, se aprendieron las leyes de Dios… pero no saben para qué se las tienen que utilizar.

Al final, utilizan las leyes a su criterio, y solamente para "condenar" al hombre, para "subyugarlo a través del temor, de la amenaza" de expulsión u otra disciplina.

Pero ni ellos mismos cumplen la ley, porque ellos mismos son mentirosos, ellos son los que enseñan sin vivir cada palabra, ellos mismos mienten acerca de la verdad; pero porque están en una posición de autoridad, se confabulan entre ellos para condenar al débil.

¿Por qué condenan a los apóstoles quienes arrancaban las espigas para comer, pero en su sinagoga había un hombre que tenía seca la mano, y no se daban cuenta que por sus errores, porque enseñaron mal, porque no supieron descubrir el pecado del hombre… ese hombre tenía seca la mano.

Entonces, ¿qué significa que Jesús sane la mano al que lo tenía endurecido en día de reposo?

¿Acaso perdonar percados en días de reposo está mal?

Pues ¿no es eso lo que hizo Jesús con el hombre que tenía seca la mano?

Así es la justicia que hay en las iglesias, están llenos de enfermos, los mismos pastores están enfermos, y no saben descubrir por qué causa, por qué pecado o pecados, por qué están tan mal. Y para aminorar su podredumbre, organizan grupos de oración y de sanidad… ¿no es eso ceguera y pecado?

Por eso, Jesús dice: "Misericordia quiero, y no sacrificio".

Por este motivo, los judíos en tiempos de Jeremías fueron llevados a Babilonia, y por este motivo Jesús dijo que no quedaría piedra sobre piedra del templo de Jerusalén, porque el pacto antiguo se debe destruir.

San Mateo 24:

1 Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.

2 Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.

3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.

5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.

6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.

8 Y todo esto será principio de dolores.

9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.

10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.

11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos;

12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel e*l que lee, entienda),

16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.

17 El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa;

18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.

19 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!

20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;

21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.

22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.

24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

25 Ya os lo he dicho antes.

26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis.

27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.

28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.

29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.

30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.

34 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

36 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

37 Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.

40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.

41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.

44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.

47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.

48 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir;

49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,

50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe,

51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

PERO AQUÍ ESTÁ LO IMPORTANTE:

El Hijo del Hombre es Señor del día de reposo

Friday, March 16, 2018

11:25

¿Por qué el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo?

Toda persona quien se hace discípulo, y vence todas las tormentas que le abaten contra el hombre en su camino de ser pobre de espíritu, toda persona quien ama hasta al enemigo, a las ovejas de la matanza (que corresponde a nuestro tiempo) y todo lo hizo porque así como el Padre Celestial es santo, uno se esfuerza en ser a su imagen y semejanza.

Y aquel quien haya recibido todas las cargas, haya sido trabajado y cargado, y que haya sido aprobado por Dios, y a quien el Padre le da el descanso, también ha terminado con la ley, ha cumplido con la ley de Moisés. Está por encima de la ley de condenación, porque a sí mismos se ha entregado para terminar con el pecado, y con la muerte.

Romanos 7:

1 ¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive?

2 Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.

3 Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.

4 Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.

5 Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.

6 Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

7 ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.

8 Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.

9 Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.

10 Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;

11 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.

12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.

13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.

14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.

15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.

16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.

17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.

18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.

19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.

20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.

21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.

22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;

23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.

24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

Entonces, cuando la ley que condena, ya no tiene en ti efecto, porque has muerto en aquellas cargas, en aquellos trabajos con que Cristo te ha ordenado llevar, has vencido al pecado, y también has entregado a ti mismo como muerto. Y si no tienes pecado, porque la ley de condenación no tiene efectos después de la muerte, YA NO TE PUEDE CONDENAR MÁS.

Así Jesús es Señor del día de reposo.

Así también nosotros ahora, que hemos participado, y del cual Dios como testimonio a nuestra victoria sobre los pecados y sobre la muerte, nos dice que somos "VOSOTROS SOIS NACIÓN DE SACERDOTES Y DE GENTE SANTA".

Por eso también nos juró diciendo: "EN LA CASA DE JEHOVÁ MORARÁS POR LARGOS DÍAS", y eso incluye a los hijos, y los hijos de los hijos.

Todas estas cosas son las recompensas porque hemos entrado en el Reino de los Cielos, es la herencia de los hijos de Dios.

Siempre hemos leído estas palabras como Escrituras de Esperanza, pero hoy Dios nos hizo vivir plena y crudamente todo esto, y porque hemos culminado todo el trabajo que nos dio y encargó, porque hemos llevado sobre nosotros toda la carga como hijo de hombre; también Jesús nos ha dado el reposo, el descanso.

Romanos 11:

1 Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.

2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo:

3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

6 Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.

11 Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.

12 Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?

13 Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio,

14 por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.

15 Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

16 Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,

18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.

21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.

24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;

26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.

27 Y éste será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.

28 Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.

29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

30 Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

¿Quién podía saber que este y así se abriría el camino de la misericordia y se cumpliría el pacto viejo, para dar apertura al pacto nuevo?

Es por eso que muchos son los llamados, pocos los escogidos.

Pero los pobres de espíritu, aquellos quienes se humillaron y escucharon al Consolador sí han comprendido el camino y no se han perdido del camino de Santidad.

Isaías 35:

1 Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.

2 Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.

3 Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.

4 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

5 Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.

6 Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.

7 El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.

8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.

9 No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos.

10 Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.

Muchos se quejarán, ¡no lo sabíamos! ¡Nadie nos lo ha enseñado!

¡No, Al contrario!

Siempre hemos dado testimonio, siempre hemos enseñado; si no escucharon, o si no quisieron escuchar es porque eran sabios, porque eran entendidos, porque se hicieron ricos en sus propias opiniones…

Pero verán que aún hoy, nadie entiende, nadie se arrepiente, nadie piensa que todo lo que enseñamos, predicamos y mostramos sea la verdad.

He aquí mi siervo, a quien he escogido; mi Amado, en quien se agrada mi alma; pondré mi Espíritu sobre él, y a los gentiles anunciará juicio. No contenderá, ni voceará, ni nadie oirá en las calles su voz. La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no se apagará, hasta que saque a victoria el juicio. Y en su nombre esperarán los gentiles.

Friday, March 16, 2018

11:45

¿Cómo se sabe quién es el hijo de Hombre?

En tiempos de Jesús no lo supieron quién era el Hijo de Hombre, más bien los hombres se reunieron para destruir a Jesús.

¿Cómo se sabría quién es el hijo de Hombre quien también cumpliría con las condiciones del Pacto y la Ley de Moisés?

Jesús nos enseña una forma de reconocer al hijo del hombre, quien vendría como ladrón en la noche, así como vino el Mesías:

Isaías 42:

1 He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

2 No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.

3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.

4 No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.

5 Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan:

6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,

7 para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.

8 Yo Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

9 He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

10 Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.

11 Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.

12 Den gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas.

13 Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.

14 Desde el siglo he callado, he guardado silencio, y me he detenido; daré voces como la que está de parto; asolaré y devoraré juntamente.

15 Convertiré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques.

16 Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.

17 Serán vueltos atrás y en extremo confundidos los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses.

18 Sordos, oíd, y vosotros, ciegos, mirad para ver.

19 ¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el siervo de Jehová,

20 que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye?

21 Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla.

22 Mas éste es pueblo saqueado y pisoteado, todos ellos atrapados en cavernas y escondidos en cárceles; son puestos para despojo, y no hay quien libre; despojados, y no hay quien diga: Restituid.

23 ¿Quién de vosotros oirá esto? ¿Quién atenderá y escuchará respecto al porvenir?

24 ¿Quién dio a Jacob en botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos? No quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley.

25 Por tanto, derramó sobre él el ardor de su ira, y fuerza de guerra; le puso fuego por todas partes, pero no entendió; y le consumió, mas no hizo caso.

¿Cómo reconocer al hijo del Hombre?

Jesús ya les dio la respuesta a los discípulos de Juan cuando le preguntaron: ¿Eres tú el que había de venir o esperaremos a otro?

6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,

7 para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.

16 Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.

Entonces, ¿qué es "hasta que saque a victoria el juicio y en su nombre esperarán los gentiles"?

Hoy, ¿los ciegos ven? ¿Los sordos oyen? ¿los que vivieron en casas de prisión fueron liberados? ¿Los que estaban en tinieblas fueron sacados a luz? ¿Los muertos fueron resucitados?

Toda esta justicia se debe cumplirse, y son las señales del hijo del Hombre. Hasta que se cumpla toda justicia.

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

Friday, March 16, 2018

11:58

¿Cómo puede alguien saber quién es el Espíritu Santo cuando nunca le ha conocido ni ha escuchado su voz?

Si hoy no puede discernir y entender la Palabra de Dios, ni puede creer en el Pacto de Dios… ¿cómo puede decir que esa persona conoce al Espíritu Santo?

Porque sabemos que nadie puede llamar mentiroso o anatema a Jesús, o sus palabras, o sus hechos o su doctrina. Nadie quien hable y sea guiado por el Espíritu Santo puede negar alguna cosa de la biblia.

Por eso los hombres no entendieron ni comprendieron las Palabras de Jesús y menos las obras que hacía.

Hoy también, sólo unos cuantos han entendido las Palabras de Dios, y han abrazado el Pacto en Cristo Jesús y permanecieron. ¿Y todo el resto? Bueno, si hubieran conocido al Espíritu de Cristo jamás le habrían negado, ni jamás habrían negado el hijo del Hombre.

Por eso, como lo dijo Jesús:

San Mateo 12:

30 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.

32 A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol.

34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

¿Qué es echar demonios?

¿Cuán importante es echar demonios de una persona?

Pero, ¿qué sucede cuando uno no llena la casa con el Espíritu de Cristo luego que la casa esté limpia?

¿Y cómo podrían llenar si los hombres son tibios, y nadie ha querido tomar la cruz de Cristo y amarle?

Apocalipsis 3:

1 Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.

2 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.

3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.

5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:

8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.

9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.

10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!

16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.

20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Que una persona crea en Jesucristo, que se haga discípulo, que venza todas las tormentas que le acometen del mundo, cuando vence el pecado, cuando se entrega a sí mismo a muerte para que el pecado no tenga dominio en sí… ¿no es el objetivo que echar al demonio que gobernaba a uno manteniéndolo en el pecado?

Como dice Jesús:

San Mateo 12:

28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

29 Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.

Así que, si fuiste arrebatado de los espíritus del demonio, y hoy obedeces a Jesucristo y sus palabras prevalecen por encima de cualquier cosa del mundo, ciertamente que estás en el Reino de los Cielos.

¿Quién es el que habiendo sido llamado por Jesucristo pero finalmente se han quedado en el mundo? ¿Quiénes son los que no desean ser discípulos de Jesucristo? ¿Quiénes son los que no quieren tomar la cruz de Cristo y dejar todo este mundo de pecado?

¿No son los que han sido vencidos por Satanás?

¿No son los subyugados por las tinieblas?

¿De dónde viene el espíritu que dice que no puede existir resurrección hoy?

¿Con qué espíritu está hablando acerca de la doctrina del Espíritu Santo cuando ellos no pueden vencer los pecados, ni las tinieblas?

Pero ya las palabras de Dios están declaradas, y sabemos por el tiempo que también son irreversibles sus consecuencias:

Romanos 11:

29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

30 Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

2 Pedro 2:

1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,

3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;

5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;

6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,

7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados

8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),

9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;

10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,

11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.

12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición,

13 recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Éstos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.

14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.

15 Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad,

16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.

17 Éstos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.

18 Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.

19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.

20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.

22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

Así será toda la diferencia,

Mientras hubo tiempo para trabajar, fueron trabajados y cargados con la cruz de Cristo de esta generación, y ahora han entrado en el descanso del Padre Celestial.

En cambio, aquellos que no entendieron los tiempos, aquellos que desobedecieron los testimonios del hijo del hombre, aquellos que han negado, vendido y condenado al hijo del hombre, serán dejados para las tinieblas.

¿Y cómo se verá que todo esto se cumple de esta forma, al igual que en tiempos de Jesucristo?

La generación mala y adúltera demanda señal, pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.

Friday, March 16, 2018

13:34

Jonás 1:

4 Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.

5 Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir.

6 Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.

7 Y dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás.

8 Entonces le dijeron ellos: Decláranos ahora por qué nos ha venido este mal. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres?

9 Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.

10 Y aquellos hombres temieron sobremanera, y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto? Porque ellos sabían que huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado.

11 Y le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar se iba embraveciendo más y más.

12 Él les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.

13 Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos.

14 Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido.

15 Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor.

16 Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos.

17 Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.

2:1 Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez,

2 y dijo: Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste.

3 Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, Y me rodeó la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.

4 Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; Mas aún veré tu santo templo.

5 Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza.

6 Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.

7 Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo.

8 Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan.

9 Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová.

10 Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.

Como dijo Jesús, cómo el hijo del hombre no gritaría, ni vociferaría por las calles, ni apagaría los pábilos que hoy humean gritando desde los púlpitos de un evangelio que ni ellos mismos creen pero que finalmente se apagarán para siempre…

Porque el hijo del hombre simplemente realizando la verdad traerá justicia al mundo.

Así fue con Jesús, y también así en tiempos del hijo del Hombre.

San Mateo 12:

40 Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.

41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.

42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.

43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.

44 Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.

45 Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.

Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.

Friday, March 16, 2018

13:49

San Mateo 12:

43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.

44 Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.

45 Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.

Los incrédulos nunca creyeron que estas palabras se cumplirían, que ellos estarían a salvo, que nunca les alcanzarían estas cosas.

Pues creyeron en doctrinas de hombres, porque nunca creyeron y dieron por ciertas, y nunca temieron las Palabras de Dios.

San Mateo 5:

17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Como dice el apóstol Pablo desde la cárcel de Roma:

Hechos 28:

21 Entonces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido de Judea cartas acerca de ti, ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado o hablado algún mal de ti.

22 Pero querríamos oír de ti lo que piensas; porque de esta secta nos es notorio que en todas partes se habla contra ella.

23 Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

24 Y algunos asentían a lo que se decía, pero otros no creían.

25 Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:

26 Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis;

27 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

28 Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán.

29 Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí.

30 Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,

31 predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

Y en esto está visto que no existe excepción:

¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.

Friday, March 16, 2018

13:55

Se ha visto cómo la maldad es grande a lo largo de generaciones, y especialmente en ésta.

Y por qué Jehová Dios de los ejércitos ha declarado que esta es la generación de las ovejas de la matanza.

La justicia en Cristo Jesús, en todo el camino del Pacto de Abraham para desembocar en el Pacto de Jesucristo, y que el hombre en este tiempo debía entregarse a sí mismo en sacrificio vivo para que realice la justicia, y que pueda entrar en el Reino de los Cielos.

Y no existe excepción, no existe padre, madre, mujer, hijos, hijas.

Sino había que realizar toda la justicia de Dios que es por fe, y por fe viva.

San Juan 1:

9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Éste es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Y ya hemos visto cómo estas palabras se cumplen sin misericordia.

He aquí, el sembrador salió a sembrar

Wednesday, March 21, 2018

09:35

Hemos visto cómo hay que sembrar en tiempos oportunos.

Hemos visto cómo es importante sembrar correctamente.

Hemos visto cómo hay que corregir oportunamente para que la semilla pueda tener los frutos correspondientes.

San Mateo 13:

1 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.

2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.

3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.

4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

9 El que tiene oídos para oír, oiga.

Pero sobre todo, que hay que hacer al árbol "bueno" para que dé frutos buenos.

Para que el árbol sea bueno, hay que corregir y ver en qué tierra está cayendo. Hacer que la tierra que recibe la semilla sea buena, se haga buena, que cada día sea más fértil.

También hemos experimentado… si la tierra no se esfuerza en ser buena cada día… no importa cuánta cantidad de semillas caigan en ella, no podrá ser productivo.

Tenemos comprobado que la semilla es buena, personas quienes han obedecido han llegado a la justicia de Dios, y se han salvado de un fin de siglo, de un cambio de leyes, han entrado oportunamente en el reino de los cielos.

Durante mucho tiempo hemos intentado que las semillas cambiaran a las personas, que las personas serían "tocadas", que se harían "fuertes", que "vencerían"; pero vemos que si desde un comienzo no están venciendo, si no se hacen discípulos para salirse de las casas de prisión, de las tinieblas a las que estaban sujetas, las cizañas inundarán y ahogarán todo intento.

Hoy, nosotros sabemos la Palabra que tenemos, sabemos cómo las semillas que cayeron en nuestras propias tierras dieron sus frutos.

Mañana sabemos qué debemos exigir al hombre de fe cuando reciba las semillas correspondientes; y debe mostrar unas obras de fe firmes, maduras y constantes.

San Marcos 12:

32 A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol.

34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Aún no sabemos cuánta paciencia se tendrá en esta nueva etapa, pero ciertamente que no será como en tiempos de misericordia.

También sabemos que los remanentes que vengan, tendrán un corazón mucho más dispuesto. Porque no están bajo el endurecimiento del corazón porque negaron a Cristo Jesús, o porque están bajo el espíritu de estupor.

Sino que tendrán ojos para ver, y oídos para oír.

Pero también sabemos que no será mágico, ni declarativo; sino que cada uno deberá luchar con todas las fuerzas, dejar a padres, madres, mujeres, hijos, hijas, posesiones, glorias, y la vanagloria del mundo.

También hay que saber que existe una gran diferencia, no pueden escudarse en el pacto viejo, es decir, que no existe el sacrificio continuo. Para aquellos quienes son remanentes, seguramente veremos una acción del Padre mucho más rápida, efectiva y aprenderán el temor de Jehová.

¿Con cada palabra, con cada semilla que escucha y se planta, habrá una examinación?

A estas cosas, seguro que también el Padre nos enseñará las reglas y las pautas. Pero una cosa es segura, que no será tan impasible como lo fue en el tiempo pasado reciente.

Parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

Wednesday, March 21, 2018

10:06

Si por cada semilla que escucha y recibe la persona, es capaz de ver cien partes de su vida que debe corregirse, que debe cambiar para enderezar su camino a la verdad de Jesucristo. Si en cien partes, acontecimientos, actos puede tomar la cruz de Jesucristo y ser pobres de espíritu, guardar la sal de la tierra, o mostrar la luz del mundo… ciertamente que dará buenos frutos.

Lo importante es eso, que no solamente identifique dónde hay que aplicar la Palabra de Dios, sino que la sepa realizar según el Grado de Cristo.

¿Y qué es el grado o la medida de Cristo Jesús?

Que tú tienes que "MORIR" respecto al pecado, porque las concupiscencias nacen del deseo, del anhelo intenso, del incumplido.

Santiago 1:

12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;

14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.

15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

16 Amados hermanos míos, no erréis.

17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

18 Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;

20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.

24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.

Si tiene ojos para ver en qué aspectos de su vida no está siendo discípulo de Cristo, y así se esfuerza en salir de las tinieblas, si asume la cruz de Cristo y las vence con paciencia y toda fe, sí sabremos que será un buen árbol. Más si al cabo de días, no se ven los cambios, las victorias, si no es capaz de morirse por Jesucristo… no hay que seguir dando lo precioso de la palabra de Dios a los perros.

San Mateo 7:

5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

El que tiene oídos para oír, oiga

Wednesday, March 21, 2018

10:48

Hay personas quienes no sienten la Palabra, que no entienden y por eso no obedecen.

Toda persona quien puede oír la Palabra, reacciona y responde a la Palabra de Dios, serán aquellos que fructificarán.

Si al final se requiere que cada uno se entregue a sí mismo a Cristo Jesús en sacrificio vivo, para quitar el pacto viejo y entrar en el nuevo… si no está cambiando y muestra que la semilla vence y se hace una buena tierra… no hay esperanzas.

¿Y cómo sabremos que una persona es capaz de oír si no vence y cambia según sabemos es la verdad?

Tito 3:

8 Palabra fiel es ésta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.

9 Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho.

10 Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo,

11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.

Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Wednesday, March 21, 2018

20:19

Creo que nadie de aquellos quienes fueron cortados se preocuparon por estas palabras. Lo peligrosas que son y cuán amenazantes significan. ¿Por qué?

Porque cuando Dios comienza a hablar por parábolas a una persona o personas, es porque tiene la intención de "confundir a la persona", para que no pueda conocer la verdad y se arrepienta, y que Jesús le tenga que sanar.

San Mateo 13:

10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?

11 Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.

15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.

Y todo esto, porque los hombres no quieren tomar la cruz de Cristo Jesús y seguirle siendo discípulo, tampoco quieren padecer persecución o dejar a padres, madres, mujer, hijos e hijas, y menos sus posesiones.

Esto no es algo que suceda inmediatamente, sino que poco a poco, sin que uno sepa, cuando ustedes escuchan de boca de hombres "no te preocupes, no temas, no pasa nada", "son simples amenazas del pastor"… es una señal de que la persona no teme a Jehová. La palabra de Dios no le causa ningún remordimiento, ni despierta su conciencia.

La palabra de Dios te tiene que despertar tu "noción y entendimiento" acerca del pecado. Que digas: "¡AY DE MÍ!"

Salmos 120:

A Jehová clamé estando en angustia, Y él me respondió.

2 Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso, Y de la lengua fraudulenta.

3 ¿Qué te dará, o qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?

4 Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro.

5 ¡Ay de mí, que moro en Mesec, Y habito entre las tiendas de Cedar!

6 Mucho tiempo ha morado mi alma Con los que aborrecen la paz.

7 Yo soy pacífico; Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.

Isaías 6:

1 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.

5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;

7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.

8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

Jeremías 10:

18 Porque así ha dicho Jehová: He aquí que esta vez arrojaré con honda los moradores de la tierra, y los afligiré, para que lo sientan.

19 ¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Pero dije: Ciertamente enfermedad mía es ésta, y debo sufrirla.

20 Mi tienda está destruida, y todas mis cuerdas están rotas; mis hijos me han abandonado y perecieron; no hay ya más quien levante mi tienda, ni quien cuelgue mis cortinas.

21 Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a Jehová; por tanto, no prosperaron, y todo su ganado se esparció.

22 He aquí que voz de rumor viene, y alboroto grande de la tierra del norte, para convertir en soledad todas las ciudades de Judá, en morada de chacales.

23 Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.

24 Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, para que no me aniquiles.

25 Derrama tu enojo sobre los pueblos que no te conocen, y sobre las naciones que no invocan tu nombre; porque se comieron a Jacob, lo devoraron, le han consumido, y han asolado su morada.

1 Corintios 9:

16 Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!

17 Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada.

Si no despierta en ti un profundo sentir, un gozo, un dolor, un entendimiento tan grande que cambias los rumbos de tu vida, o la de otros… es que has perdido la sensibilidad espiritual.

Y esto sucedió con los Israelitas cuando vieron a Jehová manifestarse en Horeb, cuando tuvieron temor, tenían que pensar que sus pecados les hacían temblar, y debían buscar y aprender cómo estar en paz con Jehová. En cambio, dijeron que Jehová nunca más les hable, y sea Moisés quien les diga de parte de Dios, pues temían morir si volvían a escuchar de nuevo.

Deuteronomio 18:

1 Los sacerdotes levitas, es decir, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad en Israel; de las ofrendas quemadas a Jehová y de la heredad de él comerán.

2 No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos; Jehová es su heredad, como él les ha dicho.

3 Y éste será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espaldilla, las quijadas y el cuajar.

4 Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás;

5 porque le ha escogido Jehová tu Dios de entre todas tus tribus, para que esté para administrar en el nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre.

6 Y cuando saliere un levita de alguna de tus ciudades de entre todo Israel, donde hubiere vivido, y viniere con todo el deseo de su alma al lugar que Jehová escogiere,

7 ministrará en el nombre de Jehová su Dios como todos sus hermanos los levitas que estuvieren allí delante de Jehová.

8 Igual ración a la de los otros comerá, además de sus patrimonios.

9 Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones.

10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.

12 Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

13 Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.

14 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.

15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis;

16 conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.

17 Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho.

18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.

19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.

20 El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.

21 Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?;

22 si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.

Y cuando rehusaron escuchar directamente de Jehová Dios del Cielo y la Tierra, pues a partir de ese momento debían escuchar de hombres, ¿pero cómo saber quién dice la verdad de parte de Dios? Y ese deseo ha sido la perdición y el engaño de muchos.

Hoy también es así, muchos ni siquiera escucharon alguna vez a Dios, ni saben cómo es la voz del Espíritu Santo.

Y porque desobedecieron las palabras de la biblia, escuchan como parábolas todas las cosas, y caen en voces de hombres con doctrinas humanas.

Por eso, despertar al hombre espiritual, porque medio de las Escrituras, de ser discípulo, de abrazar un pacto, de vivir fielmente según los mandamientos de Dios, de terminar con el pacto viejo y entregarse a sí mismo a muerte en Cristo Jesús es vida para el creyente.

Por consiguiente, si el hombre lee la biblia y percibe los mandamientos de Dios, abraza el pacto y vive fielmente, significa que está despertándose espiritualmente, y ya no escucha parábolas, sino las Palabras del Dios Vivo.

Amós 3:

1 Oíd esta palabra que ha hablado Jehová contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto. Dice así:

2 A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades.

3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

4 ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare?

5 ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo?

6 ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho?

7 Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

8 Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?

Romanos 7:

10 Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;

11 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.

12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.

13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.

14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.

15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.

16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.

17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.

18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.

19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.

20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.

21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.

22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;

23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.

24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

Cuando escuchas la Palabra de Dios y no despierta en ti: o una profunda comprensión de tus pecados, si no despierta un profundo arrepentimiento y dispuesto a todo cambio que sea necesario porque sientes los pecados, si no amas profundamente a Jesucristo porque has sentido tus pecados perdonados, si no abrazas el pacto con todas tus fuerzas y realizas los cambios necesarios porque es el único camino a la verdad, a la vida… es porque tu corazón está endurecido, escuchas en parábolas y no tienes temor de Jehová.

¿Y hasta dónde o hasta cuándo hay que tener temor de Jehová?

Ahora podemos decir, hasta la muerte. Aunque tú tengas que ofrecer tu vida en sacrificio, debes morir por tu fe.

Si tienes que vivir intensamente esperando la redención según las promesas recibidas, pues debes quedarte esperando aunque te desgastes, aunque pierdas todo, aunque sientas la muerte cerca de ti.

Porque recién cuando llegas a estos límites, es cuando Dios comienza a revelarte los misterios de sus palabras, de sus obras en el siglo que vives.

Así, cuando tienes estas cosas, Dios te dará más, te hará saber más.

1 Corintios 2:

9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,

13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.

16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

Y nadie puede quitarte este privilegio, a pesar que ganarlo no es fácil, pero una vez recibido, nadie te la quita, porque el Padre Celestial se asegura que lo tengas para siempre.

Isaías 59:

21 Y éste será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

60:1 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

3 Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

4 Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

5 Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti.

Si alguien no ha visto su pecado, si no descubre el pecado que hay en él, es porque no ha visto a Jesucristo.

Isaías 8:

11 Porque Jehová me dijo de esta manera con mano fuerte, y me enseñó que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo:

12 No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.

13 A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.

14 Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén.

15 Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; y se enredarán y serán apresados.

16 Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.

17 Esperaré, pues, a Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré.

18 He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.

19 Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?

20 ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.

21 Y pasarán por la tierra fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto.

22 Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia; y serán sumidos en las tinieblas.

Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

Wednesday, March 21, 2018

20:59

Como ya dije, cuando uno no tiene un profundo temor de Jehová para creer, para obedecer, para vivir plenamente toda la Escritura, y cada día un poco más… es porque no le ha amanecido.

Significa que toda la Palabra de Dios es para esa persona, una grán parábola, una metáfora, o un cuento de "un dios malo"…

"¿Para qué le hacen caso?"

"El Dios que creemos en bueno, es bondadoso, es misericordioso, es amor, es perdón, no juzga a nadie, ni condena al pecador, ama al pecador, siempre está con brazos abiertos"… y los cuentos siguen.

Así hablan, así predican tanto los pastores como los maestros, y las ovejas viven sin temor.

Pero lo peor es que cuando escuchan en parábolas, Jesús dice que ya no tiene intención de perdonar a esa persona.

San Mateo 13:

15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.

También es incredulidad, también es no creer en la Palabra de Dios, también es no tener temor de Jehová, cuando los hombres leyendo y teniendo estas palabras, no son capaces de juzgar, de cortar, de poner un punto final.

Como dice Jesús:

San Lucas 9:

61 Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.

62 Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

Así, cuando Dios juzga y corta, tú también por el temor reverente de Jehová, tienes que cortar y nunca más retroceder, nunca más volver atrás. Al que Jehová Dios declara que está muerto, que está cortado, a quien ha emitido un juicio… no puedes ser desobediente y querer tener misericordia del hombre.

Ezequiel 3:

17 Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.

18 Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano.

19 Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma.

Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.

Wednesday, March 21, 2018

21:14

Cada hijo de Dios, cada profeta en su generación, cada hijo de hombre que ha trabajado porque Jehová Dios le envió a realizar una obra específica sufrieron en su medida en Cristo Jesús.

Nosotros también tenemos lo nuestro… pero si alguien dijera, ¿cambiarías por la obra de otro hombre? Diría: ¡NO! Porque si bien padecemos, también sabemos más que cualquier otro, realizamos las obras que muchos hubiesen querido realizar, pero nos corresponde a nosotros ver y cumplir la Palabra de Dios, de vivir y mostrar que la Palabra de nuestro Padre Celestial ha cumplido en toda su extensión.

Y saber que todas las obras de los hombres de la biblia, de los justos quienes padecieron en Cristo Jesús para cumplir lo que hoy nosotros sabemos, vemos, y tenemos. Todas esas obras tienen una culminación, que verdaderamente la promesa de salvación no ha faltado, que sí se ha cumplido.

1 Juan 2:

1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.

4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;

5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.

6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.

8 Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.

9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.

10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.

11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.

13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.

14 Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.

Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

Thursday, March 22, 2018

9:53 AM

Cuán importante es que el hombre escuche, o que sea capaz de escuchar y entender la Palabra, y lo ponga en obra.

Tan en las siguientes palabras de Jesús cuando la semilla cae en los pedregales y dice: "...éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino es de cora duración" o "pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa."

Más el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto.

¿Quién tiene la fe para "realizar"? ¿Quién tiene la fe y fuerza para ser "hacedor" de la Palabra y no tan sólo oidor?

Sí se requiere tanto de la acción del hombre, quien disponga del deseo, como también el Espíritu Santo, quien como "Consolador" obre para que el hombre comprenda su pecado, comprenda la justicia y entienda del juicio.

San Juan 15:

1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

San Juan 5:

19 Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.

21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,

23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

27 y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.

28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.

32 Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.

Verdaderamente durante un tiempo, es necesario que el hombre debe creer en la palabra, sujetarse en ella; y sobre todo vencer por más que existan las persecuciones, o por más que el mundo trate de engañar con sus glorias y riquezas.

Esta etapa en que el hombre debe creer y persistir, quien debe luchar por vivir y guardar dentro de la Palabra es intenso, pero si uno lucha, irá recibiendo la gracia, el don de Dios.

Efesios 2:

4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),

6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

9 no por obras, para que nadie se gloríe.

10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.

12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,

15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

¿Qué hace que unos puedan y otros no puedan?

Siempre que se habla de don de Dios, que es la fe, es un regalo que se recibe. Pero ¿por qué en alguno eso produjo frutos y otros les fue inútil?

Es importante que uno vaya recbiendo "gracia sobre gracia":

San Juan 1:

15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Éste es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

¿Qué significa gracia sobre gracia?

Como dice en Efesios 2, tú conociste a Jesucristo como tu salvador, y entendiendo la Palabra de Dios, que antes eras pecador, ¿qué debías hacer? Conocer toda la Palabra de Dios y ver "cuántos pecados tenías", y tenías que arrepentir.

Cuando lees la biblia para conocer tus pecados, necesariamente leerás las leyes de Moisés, y deberás arrepentir y luego tratar de vivir dentro del pacto y dentro de los mandamientos. Buscar saber dónde está tu tierra prometida, que Dios te prometa que tú y tus hijos serán como las estrellas del cielo en multitud y que seas bendito de Jehová.

Al arrepentirte, también entenderás la gracia del perdón y el alivio, las palabras de justicia, de consolación.

Te corresponde a ti, sumar gracia encima de otra gracia, e ir acumulando.

Pero mucha gente simplemente escucha la palabra, dicen amén, y se van a sus casas. No hacen nada más. Entonces, no existe la gracia sobre gracia,

Por eso Juan el Bautista dice:

16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

Entonces, si no estás trabajando las primeras veces con la palabra, y cuando te vengan las persecuciones, cuando seas tentado por los engaños del mundo, tienes que salir de ese mundo, abrazar las promesas de tu pacto, recordar el perdón que has recibido, la gracia y gozo que has sentido... Y permanecer en Jesucristo.

Sobre la gracia que has recibido de Dios, tú tienes que colocar tu esfuerzo de fe y de verdad; entonces luego de unos días de lucha, recibirás otra gracia, volverás a luchar y perseverar, vendrá otra gracia y entendimiento. Es como ir levantando una pared de ladrillos. A cada ladrillo que tú pongas, Dios deberá sujetarte con una mezcla adhesiva, luego tú pones otra, y otra capa de adhesivos.

Pero en los creyentes que se han perdido, lo único que hicieron fue simplemente levantar una pared, confundiendo que apilar ladrillos uno encima de otros, sea la fe. Y muchas veces esa fe (sin las obras de perseverancia y victoria) no es más que "acumulación de pensamientos o recuerdos de la Palabra de Dios que escucharon".

La palabra de Dios "digamos a sí" se materializa como ladrillo cuando se pone en obras, y cuando se pone en obras... Es perseguido, es tentado por el diablo. En cambio, cuando uno simplemente escucha la Palabra de Dios, y luego la olvida cuando deja la iglesia y continua viviendo sin cambios, esas palabras nunca se convierten en ladrillos. Y al no existir ladrillos, tampoco hay mezcla adhesiva.

Por eso Jesús dice: "oye la palabra, y al momento la recibe con gozo"... Pero al venir la aflicción y las persecuciones... A causa de la Palabra, luego tropieza.

Si no tiene raíz, si no está fundada sobre la roca, si no tiene un antecedente, si no ha puesto sobre otros ladrillos y otras mezclas... Si no tiene las fuerzas para que el ladrillo se mantenga hasta que se seque, que esté firme con la mezcla... Nunca hay pared, mucha imaginación, pero nada construido.

Esto también es cierto en los estados más avanzados, incluso en el nuestro, cuando estamos aguardando en esperanza contra esperanza; que debemos luchar intensamente por los diferentes obstáculos, hasta que Dios derrame una nueva gracia, un nuevo entendimiento, que se pueda transcurrir un tiempo, y se recibe nuevas palabras de gracia.

Soportar un día, tres días... Es lo más usual hasta que venga la siguiente gracia sobre gracia.

Oseas 6:

1 Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.

2 Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.

3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.

MAS EL QUE FUE SEMBRADO EN BUENA TIERRA, ÉSTE ES EL QUE OYE Y ENTIENDE LA PALABRA, Y DA FRUTO; Y PRODUCE A CIETO, A SESENT, Y A TREINTA POR UNO.

El que entiende en una Palabra y obrando recibe la gracia del Espíritu Santo, entenderá la siguiente palabra y recibirá el correspondiente. Así llegará a entender en treinta y tendrá frutos en treinta, entenderá sesenta y cien asuntos, será como una levadura que va leudando toda la persona hasta que todo esté lleno. Así que si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo también estará lleno de luz.

Más si tus ojos son tinieblas, ¿cuántas más serán negras y oscuras el entendimiento y la vida de la persona?

El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se fue.

Thursday, March 22, 2018

11:39

¿Qué sucede cuando el hombre quien recibe la semilla que es la palabra de Dios y no la siembra en su alma que es la tierra?

¿Qué sucede con la persona quien no se esfuerza en tener buena tierra y abundantes frutos?

¿Qué sucede cuando se deja vencer por las piedras o los espinos?

¿Qué sucede cuando no hace nada y se deja estar dormido?

¿Qué sucede cuando uno no lucha para recibir gracia sobre gracia?

¿Hará algo Dios al respecto?

Dice la biblia:

San Mateo 13:

27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

28 Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?

29 Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.

30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

Si Dios está dejando tal como está… ¿qué frutos puede dar el trigo? ¿Aumentará gracia sobre gracia? ¡No!

¿Dará frutos? ¿Se verá que crece?

¿Cómo se sentirá la persona a quien Dios no le da la gracia sobre gracia?

¿Podrá hacer la justicia de Dios?

Podrá justificarse como justo con su fe?

¿Cómo podría saber que después será recogido en el granero de Dios?

1 Corintios 3:

1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.

2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía,

3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?

4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?

5 ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.

6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.

7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.

8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.

9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.

11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

18 Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.

Y es la diferencia que Dios hace, y vemos cómo hoy no han sabido los tiempos para ser bienaventurado y santo para participar de la primera resurrección.

Apocalipsis 20:

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Ésta es la primera resurrección.

6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

7 Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión,

8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.

9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.

10 Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.

12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Ésta es la muerte segunda.

15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Por esto, sépase cómo aquellas personas quienes no luchan para hacerse un árbol bueno, que su alma sea una tierra fértil… Dios deja que su campo se llene de cizañas… vivirán como hombres, sufrirán y pasarán dolores como hombres y morirán como hombres.

Salmos 82:

Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga.

2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah

3 Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso.

4 Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos.

5 No saben, no entienden, Andan en tinieblas; Tiemblan todos los cimientos de la tierra.

6 Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo;

7 Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis.

8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra; Porque tú heredarás todas las naciones.

El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nido en sus ramas.

Thursday, March 22, 2018

12:15

¿Qué sucede con la persona quien escucha la Palabra de Dios y no huye, sino que recibe la Palabra y vive con fe, lucha contra las persecuciones, contra los engaños de la vanagloria del mundo?

¿Qué sucede con la persona quien toma una palabra y la obedece, y crece con gracia sobre gracia del Espíritu Santo?

El comienzo es como una semilla de mostaza, pero dice Jesús que esa palabra, esa semilla pronto se convierte en hortaliza, y luego en un árbol grande fuerte y capaz de dar cobijo a las aves del cielo.

Entonces, si por fuera las personas crecen y se hacen fuertes, se hacen confiables a tal punto que las aves u otros hombres pueden venir a guarecerse bajo la sombra, o que se sientan seguros para hacer nidos…

¿Qué sucede en el interior de esta persona? ¿De la persona quien crece en gracia sobre gracia?

El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado

Thursday, March 22, 2018

12:20

Será una semilla, serán una semillas que se sembrarán.

Uno luchará por un mandamiento, seguirá por una doctrina… pensará que su camino es largo… pero por dentro existe una gran transformación, porque la gracia de Dios no es como la hortaliza o el árbol de afuera, sino que en el interior, crece como levadura.

Al comienzo serán una semilla por vez, y por cada semilla seguramente se deberá luchar, se deberá pelear contra increíbles cantidades de oposiciones.

Pero Dios quien ve todo eso, el Espíritu Santo quien como Consolador ve cómo se esfuerza en no olvidarse de la gracia de Jesucristo, le va llenando de gracia sobre gracia, como una levadura que leuda toda la persona.

¿Cuál será el resultado de esa persona?

Proverbios 31:

8 Abre tu boca por el mudo En el juicio de todos los desvalidos.

9 Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.

10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.

11 El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.

12 Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.

13 Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.

14 Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.

15 Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.

16 Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.

17 Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.

18 Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.

19 Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.

20 Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.

21 No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.

22 Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.

23 Su marido es conocido en las puertas, Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.

24 Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader.

25 Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir.

26 Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua.

27 Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde.

28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba:

29 Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.

30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.

31 Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Jeremías 33:

1 Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:

2 Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre:

3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

4 Porque así ha dicho Jehová Dios de Israel acerca de las casas de esta ciudad, y de las casas de los reyes de Judá, derribadas con arietes y con hachas

5 (porque vinieron para pelear contra los caldeos, para llenarlas de cuerpos de hombres muertos, a los cuales herí yo con mi furor y con mi ira, pues escondí mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad):

6 He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

7 Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.

8 Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron.

9 Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré.

10 Así ha dicho Jehová: En este lugar, del cual decís que está desierto sin hombres y sin animales, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están asoladas, sin hombre y sin morador y sin animal,

11 ha de oírse aún voz de gozo y de alegría, voz de desposado y voz de desposada, voz de los que digan: Alabad a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia; voz de los que traigan ofrendas de acción de gracias a la casa de Jehová. Porque volveré a traer los cautivos de la tierra como al principio, ha dicho Jehová.

12 Así dice Jehová de los ejércitos: En este lugar desierto, sin hombre y sin animal, y en todas sus ciudades, aún habrá cabañas de pastores que hagan pastar sus ganados.

13 En las ciudades de las montañas, en las ciudades de la Sefela, en las ciudades del Neguev, en la tierra de Benjamín, y alrededor de Jerusalén y en las ciudades de Judá, aún pasarán ganados por las manos del que los cuente, ha dicho Jehová.

14 He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.

15 En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra.

16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.

17 Porque así ha dicho Jehová: No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel.

18 Ni a los sacerdotes y levitas faltará varón que delante de mí ofrezca holocausto y encienda ofrenda, y que haga sacrificio todos los días.

19 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:

20 Así ha dicho Jehová: Si pudiereis invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no haya día ni noche a su tiempo,

21 podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y mi pacto con los levitas y sacerdotes, mis ministros.

22 Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del mar se puede medir, así multiplicaré la descendencia de David mi siervo, y los levitas que me sirven.

23 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:

24 ¿No has echado de ver lo que habla este pueblo, diciendo: Dos familias que Jehová escogiera ha desechado? Y han tenido en poco a mi pueblo, hasta no tenerlo más por nación.

25 Así ha dicho Jehová: Si no permanece mi pacto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra,

26 también desecharé la descendencia de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su descendencia quien sea señor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque haré volver sus cautivos, y tendré de ellos misericordia.

La gracia sobre gracia te hará llegar a límites como este de Jeremías, o las del apóstol Pablo, desde la prsión por causa del testimonio del evangelio y de la resurrección de Jesucristo, de quién seas, o qué obra debes realizar en una determinada generación, pero tu árbol crecerá hasta que la levadura llene toda tu vida, y Dios te mostrará cosas grandes, cosas que ojos no vieron, entendimiento que no pueden subir en el corazón de los demás hombres.

Todo tiene una gracia, todo tiene un precio, todo tiene una justicia de Dios para alcanzarla, para recibirla…

Pero ¿quién es valiente, quién es fiel, quién persevera hasta el final para recibirla toda?

El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.

Friday, March 23, 2018

09:52

San Mateo 13:

36 Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.

37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.

38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.

39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.

40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

¿Quién dijo que esto es algo que sucedería en el fin de los tiempos?

Jesús simplemente dice que la siega es el fin del siglo. Que tanto puede para un tiempo determinado como fines de siglo, o como el final.

Pero sí ciertamente existe una siega, como se siega anualmente. Que exista una siega mayor porque lo ha ordenado el hijo del hombre.

Esto lo dice en Isaías 54:

1 Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.

2 Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.

3 Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.

4 No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.

5 Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado.

6 Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.

7 Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias.

8 Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor.

9 Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré.

10 Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.

11 Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré.

12 Tus ventanas pondré de piedras preciosas, tus puertas de piedras de carbunclo, y toda tu muralla de piedras preciosas.

13 Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos.

14 Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti.

15 Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá.

16 He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir.

17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Ésta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.

Por eso dice Jesús:

40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Alguien preguntará, ¿cómo sabemos cuándo es el fin de siglo? En realidad, nadie puede saberlo, ni el tiempo del hijo del hombre. Pero ciertamente ocurren las parábolas, cuando los hombres escuchan y consideran las Escrituras como parábolas, como cuentos, que no hay que darle mucha importancia a las Palabras escritas, cuando el pacto de Jehová es menospreciado y olvidado… ciertamente que es tiempo del fin del siglo.

San Juan 5:

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

27 y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.

28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.

32 Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.

También esto es cierto:

San Mateo 9:

2 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.

3 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Éste blasfema.

4 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.

7 Entonces él se levantó y se fue a su casa.

Por eso es tan importante el grado que se alcanza con el amor de la sunamita, porque se hace esposa del que ama tu alma, y al ser esposa, también tiene estas atribuciones, estos derechos:

San Mateo 19:

1 Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea, y fue a las regiones de Judea al otro lado del Jordán.

2 Y le siguieron grandes multitudes, y los sanó allí.

3 Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?

4 Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,

5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Es la razón porque en Salmos 82 dice:

Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga.

2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah

3 Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso.

4 Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos.

5 No saben, no entienden, Andan en tinieblas; Tiemblan todos los cimientos de la tierra.

6 Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo;

7 Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis.

8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra; Porque tú heredarás todas las naciones.

Es por eso que David entró en el templo y pidió por los panes de la proposición que solamente podían comer los sacerdotes, pero como tenía la autoridad de hijo de Dios, comió él y sus hombres.

Por esto, Jesús dice:

San Mateo 12:

1 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer.

2 Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.

3 Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre;

4 cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?

5 ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?

6 Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.

7 Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes;

8 porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

9 Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos.

Pero lo importante aquí, es el orden de las realizaciones que menciona Jesús:

1. Y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

2. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre.

Es la razón de nuestra espera, de nuestra paciencia.

Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo

Friday, March 23, 2018

10:39

Aquellas personas quienes pacientemente limpian sus tierras, y las hace buenas; siendo pobre de espíritu y va sembrando cada día la semilla que recibe; y éstas van creciendo y creciendo… llega el tiempo en que se hace árbol, y muchos se cobijan bajo sus sobras, bajo la grandeza de sus ramajes porque les sirven de protección.

También sabemos cómo el reino de los cielos va creciendo dentro de la persona como una levadura, que silenciosamente leuda a toda la persona.

Los que vencen y permanecen, aquellos quienes han guardado su fe, también verán y descubrirán tesoros escondidos, por el cual uno venderá todo lo que tiene para ganárselo.

Y aquella persona quien siempre está buscando alcanzar las promesas de su Pacto, como un mercader de perlas quien busca encontrar una perla preciosa, la encuentra.

Estas dos personas tienen algo en común: uno trabaja su tierra para hacerla una tierra buena, fértil, quitando las piedras, quitando las espinas, no dejando que las cizañas crezcan en su campo; y el mercader quien siempre está buscando encontrar una perla preciosa.

De este modo debe ser los corazones de los entendidos en la Palabra, y aquellos quienes aguardan ansiosamente el cumplimiento de las promesas de su Pacto.

Salmos 63:

Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,

2 Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.

3 Porque mejor es tu misericordia que la vida; Mis labios te alabarán.

4 Así te bendeciré en mi vida; En tu nombre alzaré mis manos.

5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca,

6 Cuando me acuerde de ti en mi lecho, Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.

7 Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.

8 Está mi alma apegada a ti; Tu diestra me ha sostenido.

9 Pero los que para destrucción buscaron mi alma Caerán en los sitios bajos de la tierra.

10 Los destruirán a filo de espada; Serán porción de los chacales.

11 Pero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que jura por él; Porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.

No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.

Monday, March 26, 2018

22:37

San Mateo 14:

1 En aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,

2 y dijo a sus criados: Éste es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.

3 Porque Herodes había prendido a Juan, y le había encadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano;

4 porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.

5 Y Herodes quería matarle, pero temía al pueblo; porque tenían a Juan por profeta.

6 Pero cuando se celebraba el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Herodes,

7 por lo cual éste le prometió con juramento darle todo lo que pidiese.

8 Ella, instruida primero por su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

9 Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen,

10 y ordenó decapitar a Juan en la cárcel.

11 Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha; y ella la presentó a su madre.

12 Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo y lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús.

13 Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades.

14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.

15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren de comer.

16 Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.

17 Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.

18 Él les dijo: Traédmelos acá.

19 Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud.

20 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.

21 Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Realmente pocos han comprendido el significado de este pasaje, y cuán graves errores comenten los hombres porque no son pobres de espíritu para ser bienaventurados.

En el antiguo testamento existen dos partes que hacen una clara referencia del último profeta, y dice la biblia:

Isaías 40:

1 Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.

2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.

3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

6 Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.

7 La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.

8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

9 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!

10 He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.

11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

Malaquías 4:

1 Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama.

2 Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.

3 Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos.

4 Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.

5 He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.

6 Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.

Jesús dijo acerca de Juan el Bautista:

San Mateo 11:

1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.

2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?

8 ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.

9 Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.

10 Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

11 De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

15 El que tiene oídos para oír, oiga.

Jesús dijo en San Mateo 11:

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

¿Qué significa que desde los días de Juan el Bautista el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan?

¿Qué significa que todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan?

• Desde los días de Juan el Bautista el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan

Dice hoy en San Mateo 14:

10 y ordenó decapitar a Juan en la cárcel.

11 Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha; y ella la presentó a su madre.

12 Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo y lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús.

13 Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades.

14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.

Estos son hechos que nadie ha entendido.

Cuando es tiempo y cuando los corazones de los hombres se hacen tan duros y malvados que matan a la voz que clama en el desierto, porque predica diciendo:

San Mateo 3:

1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.

4 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.

5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán,

6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

12 Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Es porque ha llegado el tiempo de la voz que clama en el desierto, en tiempos del Hijo del Hombre.

Y ya Jesús decía que desde Juan, el reino de los cielos sufren violencia y los violentos lo arrebatan, así finalmente Juan fue apresado y metido en la cárcel, hasta que Herodes ordena decapitarlo en la cárcel, cumpliéndose las palabras de Jesús de que el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan.

Es por eso que Jesús cuando supo la noticia, dice que se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades. Y se compadeció de la gente y sanó a los que de ellos estaban enfermos.

Hubo un tiempo en que Jesús decía: "Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado"; pero cuando la gente no se arrepintió, finalmente se cumplió el tiempo en que el reino de los cielos es arrebatado por el violento.

Es la razón por qué Jesús en lugar de entrar en la ciudad, para que más se arrepintiesen, más bien se toma una barca y se va a un lugar desierto, y espera que las personas quienes realmente le buscan, le encuentren, y los sanan.

Esta barca que se toma, es como el "arca de Noé" que juzga a los hombres, porque vino para rescatar, y más bien perseveraron en sus maldades, cumpliéndose así estas palabras:

San Juan 1:

9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Las siguientes palabras que dijo Jesús:

• Todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan

¿Qué significan estas palabras?

Cuando uno lee la biblia, todas las profecías están escritas hasta Juan el Bautista, o el profeta que es "Voz que clama en el desierto", o el que "viene con el Espíritu de Elías y hace volver el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres".

Tiene dos sentidos:

1. Hasta el tiempo en que el hombre que es voz que clama en el desierto, o el que viene con el Espíritu de Elías, el hombre puede "arrepentirse", y volverse a Jehová y al Pacto. Y le es perdonado.

Por eso dice en Malaquías 4:

Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.

5 He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.

6 Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.

Pero cuando ese tiempo no es aprovechado, y los violentos comienzan a violentar el reino de los cielos, o a los hijos del reino, es porque ya no existe más profecía…

¿Y qué significa que no existe más profecía?

Que viene el juicio de fuego abrasado.

Que Jehová ya no perdonará, como las ovejas de la matanza y se quiebran los dos cayados:

Zacarías 11:

6 Por tanto, no tendré ya más piedad de los moradores de la tierra, dice Jehová; porque he aquí, yo entregaré los hombres cada cual en mano de su compañero y en mano de su rey; y asolarán la tierra, y yo no los libraré de sus manos.

7 Apacenté, pues, las ovejas de la matanza, esto es, a los pobres del rebaño. Y tomé para mí dos cayados: al uno puse por nombre Gracia, y al otro Ataduras; y apacenté las ovejas.

8 Y destruí a tres pastores en un mes; pues mi alma se impacientó contra ellos, y también el alma de ellos me aborreció a mí.

9 Y dije: No os apacentaré; la que muriere, que muera; y la que se perdiere, que se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera.

10 Tomé luego mi cayado Gracia, y lo quebré, para romper mi pacto que concerté con todos los pueblos.

11 Y fue deshecho en ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miraban a mí, que era palabra de Jehová.

12 Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata.

13 Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.

14 Quebré luego el otro cayado, Ataduras, para romper la hermandad entre Judá e Israel.

15 Y me dijo Jehová: Toma aún los aperos de un pastor insensato;

16 porque he aquí, yo levanto en la tierra a un pastor que no visitará las perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas.

17 ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido.

Y como señal de cómo los violentos violentan el reino de los cielos, es con la entrega del hijo del hombre por treinta piezas de plata.

2. Para aquellos quienes no se arrepintieron, aquellos quienes son partes con los violentos, aquellos quienes mataron al hijo del hombre; no existe más perdón, ni el Espíritu Santo les buscará para que se arrepientan.

También la biblia estará cerrada para ellos, es por eso que Jesús, cuando se entera de la muerte violenta de Juan el Bautista, toma una barca (como si se subiese al arca de Noé) y se va a un lugar desierto, se aparta de los hombres y ya no se preocupa más del arrepentimiento.

Aquellos quienes sí saben sus pecados y buscan a Jesús, saldrán al desierto, y serán recibidos por Jesús, y sanados.

Desde este tiempo en adelante, Jesús solamente va por lugares desiertos, y todos quienes quieren escucharle, quien verle, tienen que salirse al desierto.

¿Qué efecto tienen los violentos quienes violentan el reino de los cielos?

Dice la biblia:

San Juan 16:

1 Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.

2 Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.

3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.

4 Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.

2 Tesalonicenses 2:

1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,

2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.

3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,

4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?

6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.

7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.

8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;

9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,

10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,

12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,

14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

15 Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.

16 Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,

17 conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.

Si Dios no hace acepción de personas, si las mismas palabras que Jehová entregó a Moisés eran para los hebreos, también lo es para los gentiles.

Por eso, Jesús dice: el que tiene oídos para oír, oiga.

Como en tiempos de Jesús, después que el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan; todos aquellos quienes desean ver a Jesucristo y escuchar sus palabras deberán buscar en el desierto, allí donde está el hijo del hombre.

Porque la biblia está cumplida, y no existen más profecías para la iglesia.

Así también es en este tiempo.

Nunca más escucharán palabras nuevas, diferentes, con entendimiento en las iglesias. Porque los violentos arrebataron, porque mataron al hijo del hombre a cambio de treinta monedas de plata.

Ya en el desierto, Jesús dice a los discípulos: "No tienen necesidad de irse, dadles vosotros de comer".

Si la biblia está escrita y las profecías son hasta los tiempos de Juan el Bautista, ¿QUÉ SE ENSEÑARÁ DE ESE MOMENTO EN ADELANTE?

Es por eso que Jesús dice: "No tienen necesidad de irse, Dadles vosotros de comer"

No tienen necesidad de irse al viejo templo, porque allí no existe ya más alimento espiritual, porque Dios ya ha cortado por medio del juicio de fuego.

Son ustedes, los discípulos quienes siguieron a Jesús, ustedes tienen que darles de comer.

Porque hoy, el Espíritu Santo sí les enseña a ustedes, aún con cinco panes y dos pececillos son capaces de alimentar a cinco mil hombres sin contar las mujeres e niños.

Así, no hay que considerar que lo que uno tiene hoy es pequeño, ni que sea poco.

Pues en su momento, con fe, así como Jesús multiplicó los cinco panes y dos pececillos y sobró doce cestos llenos, también así… habrá abundancia de palabras de Dios para alimentar, que sacien a tantas personas y que sobren.

Es por eso, cuando Jesús ascendió a los cielos, y los discípulos recibieron la promesa que le envió, comenzaron a soñar, a ver visiones, a profetizar como lo prometió en Joel:

Joel 2:

18 Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo.

19 Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones.

20 Y haré alejar de vosotros al del norte, y lo echaré en tierra seca y desierta; su faz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental; y exhalará su hedor, y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas.

21 Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas.

22 Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos.

23 Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.

24 Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite.

25 Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.

26 Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.

27 Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.

28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.

31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.

32 Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

Tuesday, March 27, 2018

10:25

El mayor problema para los hombres, los que se creen evangélicos, es que no existe más la Palabra de Dios, que ha parado toda la gracia de Jesucristo para que el hombre se arrepienta de sus pecados, que sea consciente de sus pecados, o que el Espíritu Santo les despierte como el tiempo de Mizpa.

Así sucedió con los judíos que mataron a Jesús, y también con esta generación que igualmente mataron al hijo del hombre.

Porque cuando no escucharon a la voz que clama en el desierto, y como en tiempos de Jesús, igualmente en tiempos de los gentiles:

San Mateo 11:

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

15 El que tiene oídos para oír, oiga.

Por eso, hoy aunque quisieran… no podrían… ¿por qué? Porque

San Juan 16:

6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.

7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

9 De pecado, por cuanto no creen en mí;

10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;

11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

14 Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

¿Y qué sucederá con todos aquellos que en algún momento fueron llamados, conocieron a Jesucristo pero que no han abrazado el pacto, ni han salido de Egipto, y menos de las idolatrías de sus corazones?

2 Timoteo 4:

1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,

2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,

4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.

Así como Jesús dice que los cinco panes y dos peces bastan para alimentar a cinco mil hombres sin contar mujeres e hijos, así también hoy la Palabra de Dios, las que están escritas y serán reveladas, se hará solamente por medio de las personas quienes han creído a Jesucristo y el tiempo de este fin de siglo.

Como los discípulos quienes dejaron todo para seguir a Jesús, y a ellos se les dio la llave del reino, también hoy es dado a los que permanecieron.

Como las personas quienes tuvieron que cruzar el mar hasta llegar al lugar desierto que vino Jesús, también todos aquellos a quienes Dios tenga compasión y misericordia, deberán levantarse de sus lugares, cruzar mares, ríos, desiertos hasta el lugar donde Jehová ha puesto su nombre.

Zacarías 8:

1 Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:

2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Celé a Sion con gran celo, y con gran ira la celé.

3 Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.

4 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días.

5 Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas.

6 Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿también será maravilloso delante de mis ojos? dice Jehová de los ejércitos.

7 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol;

8 y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia.

9 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo.

10 Porque antes de estos días no ha habido paga de hombre ni paga de bestia, ni hubo paz para el que salía ni para el que entraba, a causa del enemigo; y yo dejé a todos los hombres cada cual contra su compañero.

11 Mas ahora no lo haré con el remanente de este pueblo como en aquellos días pasados, dice Jehová de los ejércitos.

12 Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo posea todo esto.

13 Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos.

14 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí,

15 así al contrario he pensado hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá en estos días; no temáis.

16 Éstas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas.

17 Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas éstas son cosas que aborrezco, dice Jehová.

18 Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:

19 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.

20 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades;

21 y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré.

22 Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová.

23 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros.

Isaías 42:

1 He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

2 No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.

3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.

4 No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.

5 Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan:

6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,

7 para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.

8 Yo Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

9 He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

10 Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.

11 Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.

12 Den gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas.

13 Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.

14 Desde el siglo he callado, he guardado silencio, y me he detenido; daré voces como la que está de parto; asolaré y devoraré juntamente.

15 Convertiré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques.

16 Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.

17 Serán vueltos atrás y en extremo confundidos los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses.

18 Sordos, oíd, y vosotros, ciegos, mirad para ver.

19 ¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el siervo de Jehová,

20 que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye?

21 Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla.

22 Mas éste es pueblo saqueado y pisoteado, todos ellos atrapados en cavernas y escondidos en cárceles; son puestos para despojo, y no hay quien libre; despojados, y no hay quien diga: Restituid.

23 ¿Quién de vosotros oirá esto? ¿Quién atenderá y escuchará respecto al porvenir?

24 ¿Quién dio a Jacob en botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos? No quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley.

25 Por tanto, derramó sobre él el ardor de su ira, y fuerza de guerra; le puso fuego por todas partes, pero no entendió; y le consumió, mas no hizo caso.

Porque hoy, solamente aquellos quienes permanecieron en el Pacto de Jehová, aquellos quienes esperaron en la esperanza contra esperanza, quienes permanecieron serán los que tengan entendimiento de las Escrituras, y solamente sobre ellos vendrán las Palabras de Dios.

Y todo el mundo verá que esto ha sucedido:

Isaías 60:

1 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

3 Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

4 Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

5 Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti.

6 Multitud de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efa; vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.

7 Todo el ganado de Cedar será juntado para ti; carneros de Nebaiot te serán servidos; serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria.

8 ¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?

9 Ciertamente a mí esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado.

10 Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia.

11 Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche, para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones, y conducidos a ti sus reyes.

12 Porque la nación o el reino que no te sirviere perecerá, y del todo será asolado.

13 La gloria del Líbano vendrá a ti, cipreses, pinos y bojes juntamente, para decorar el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies.

14 Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán Ciudad de Jehová, Sion del Santo de Israel.

15 En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos.

16 Y mamarás la leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.

17 En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores.

18 Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.

19 El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.

20 No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados.

21 Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme.

22 El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto.

61:1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;

3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

4 Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

5 Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores.

6 Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.

7 En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo.

8 Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.

9 Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.

10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.

11 Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.

Hoy tienen un corazón apocado, acongojado por los dolores, por el largo viaje de la esperanza contra esperanza; pero tu espíritu rejuvenecerá, vivirá y verás cosas nuevas, cosas terribles; es por eso que Jesús despierta el espíritu de sus discípulos diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

Sólo hay que tener una gran fe, no mirar ni considerar las tormentas que sucederán alrededor, entre los hombres del mundo.

Verán y harán cosas que ningún hombre han hecho, como Pedro que caminó sobre las aguas, también Dios hará cosas extraordinarias, pero es necesario tener fe, crecer en la autoestima de hijo de Dios, de entender y comprender el "valor" (en el sentido del aprecio y amor) como hijo de Dios.

Las obras que se hacen o que se harán, no dependerán de la fe que tenga el hijo, sino de la voluntad que tiene Dios, y de las obras que se deben realizar en este tiempo.

La esperanza que Dios nos ha puesto en el corazón y por el cual estamos aguardando, la resurrección con el Espíritu de Cristo como ha sucedido a Jesús, cuando nos suceda, cuando veamos nuestra promesa, hará que los hombres piensen que es un "FANTASMA", y lo considerarán así… porque sus corazones no han entendido cómo cinco panes pueden multiplicarse y alimentar a cinco mil hombres sin contar a mujeres y niños que son la mayoría.

Como Jesús caminó sobre las aguas, y los hombres pensaban que estaban viendo a un fantasma, así también es necesario que en este tiempo estemos preparados para ver las cosas más allá de lo físico, de lo material, y que también Dios nos ha hecho vivir y tener la fe, la esperanza de la vida eterna, de la resurrección de los muertos. Y todo esto, en este tiempo, entre nosotros.

Como Pedro quiso caminar sobre las aguas, para ver si eso es posible… a nosotros nos ha hecho Dios caminar no sobre las aguas, sino más allá de la muerte, y que nuestra fe se mantenga firme y fiel. No como hundiéndose como Pedro, pero sí que perseveremos hasta ver la vida que tenemos en Cristo Jesús.

Y este pasaje nos habla de qué modo, en tiempos en que el profeta que es voz que clama en el desierto, quien obra con el espíritu de Elías viene y se cumplen los tiempos en que los violentos arrebatan el reino de los cielos, cuando todo esto se cumpla, también se verá obras tan extraordinarias como el caminar sobre las aguas, pero que en este tiempo ya es mucho más que eso, que los muertos en Cristo Jesús resucitan.

¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Tuesday, March 27, 2018

10:57

Es que en esta nueva era, uno debe rápidamente tener la "mente de Cristo", y pensar como hijo de Dios, y no como creyente…

Obrar como hijo de Dios, y no dudar de la fe, o de si la voluntad de Dios está o estará contigo…

Porque así como Dios ha dado la autoridad al hijo del Hombre:

San Mateo 9:

5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.

San Juan 5:

21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,

23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

27 y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.

San Mateo 19:

27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?

28 Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

30 Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.

Por eso, es tan importante que uno ore y conozca qué es lo que Dios te ha dado, qué herencia de hijo de Dios te ha dado:

San Mateo 16:

15 Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

San Juan 14:

10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Así como Jehová escuchó a Elías,

Santiago 5:

16 La oración eficaz del justo puede mucho.

17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.

18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

19 Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,

20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

Y cómo vieron los discípulos y se sorprendieron porque Jesús calmaba la tormenta, el mar embravecido y los vientos, también todos los espíritus se sujetan:

San Marcos 4:

38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?

39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

San Mateo 14:

32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

34 Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret.

35 Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos;

36 y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.

¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

Wednesday, March 28, 2018

10:31

San Mateo 15:

1 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:

2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

3 Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

4 Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.

5 Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte,

6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:

8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.

9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:

11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.

12 Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?

13 Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.

14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.

15 Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola.

16 Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento?

17 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?

18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.

19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.

20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.

Aquí la biblia ya nos enseña y Jesús hace un resalte de la cuestión, porque cuando dijo:

San Mateo 11:

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

15 El que tiene oídos para oír, oiga.

Y cuando finalmente el rey Herodes mató a Juan en la cárcel, toda oportunidad de entendimiento, de arrepentimiento hacia Jehová Dios de Israel está cerrado.

Es por eso, que los hombres comienzan a discutir contra Jesús "la tradición de hombre" contra "los mandamientos de Jehová el Dios de Israel".

Es una situación tan alocada, pero es real. Hoy también ha sucedido lo mismo, porque igualmente ha sucedido con los gentiles, con los evangélicos. Porque han hecho predominar las doctrinas de hombres, las tradiciones de hombres, las tradiciones de las iglesias, de sus denominaciones; y nadie ha querido ver la perfecta ley de Dios, la ley de Cristo Jesús.

Estos son indicativos de cómo la gracia de Jesucristo, el Espíritu Santo que revela y da entendimiento a los hombres, el esfuerzo que pacientemente Dios hacía para llamar al hombre, finalmente se ha terminado.

Y esta desviación irá aumentando, porque los hombres piensan que con los sacramentos se recibe una gracia divina, que con las celebraciones de hombres, con alabanzas de voces, se glorifica y agrada a Dios… pero nadie quiere ni mira la perfecta ley, la de la libertad de los pecados que es en Cristo Jesús.

Cada vez más, se verán como los hombres traen cuestiones de tradiciones, cuestiones de religiones para discutir contra Cristo. Porque ellos mismos no hacen ni cumplen, pero quieren juzgar y condenar a los justos.

Y el problema está en que no se puede llegar a ningún entendimiento, ni podrán comprender la verdad; porque si comprendiesen, se arrepentirían; pero como esa posibilidad no existe porque les dio espíritu de estupor… sólo les quedan las tinieblas y la muerte.

Romanos 11:

7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.

Así, ya no se lucha por aquellos que están perdidos, sino se lucha por aquellos quienes se hacen discípulos, salen al desierto para buscar a Jesucristo.

Porque ciertamente llegan los tiempos en que "toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos, son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo".

Y esto comenza a surgir porque hasta el fin del siglo, el Señor, había dicho que deje que tanto el trigo como la cizaña crezca juntamente.

San Mateo 13:

36 Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.

37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.

38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.

39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.

40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

44 Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

45 También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas,

46 que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

47 Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;

48 y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,

50 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Esta será la diferencia en este tiempo, si antes, intentábamos entrar en razón incluso con aquellos que tenían otras doctrinas, incluso con aquellos que deseaban discutir con tradiciones de hombres para ver "si ganábamos algún alma"… hoy y a partir de ahora ya no será así.

San Mateo 15:

18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.

19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.

20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.

No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres.

Wednesday, March 28, 2018

10:54

Puede parecer un encuentro muy inofensivo, pero sí marca un inicio; y se da a saber a los hombres de qué forma aquellos quienes rechazaron la gracia de Jehová y fueron tras dioses ajenos, serán reemplazados por los extranjeros, por los samaritanos, por los gentiles.

Hasta ahora, Jesús venía por las ovejas perdidas de Israel, porque con Jacob se hizo el pacto primero; pero todo tiene un tiempo. Si había tiempo de sembrar, hay tiempo de cosechar, si hay tiempo de gracia, también hay un tiempo de juicio.

Entonces, cuando Jerusalén no recibe al Mesías, y él tiene que salir al desierto… ¿qué es entonces Jerusalén? ¿No se ha convertido en Egipto? Porque allí están los mercaderes, y se ha convertido en cueva de ladrones.

Si bien existió antes personas quienes vinieron a escuchar la sabiduría de Jehová, sea la reina de Sabá, sea Naamán el sirio, sean los Ninivitas en tiempos de Jonás. Luego en tiempos de Jesús, sean los samaritanos o esta mujer que vivía en la región de Tiro y de Sidón, ya comienzan a recibir la gracia de Dios.

Los evangélicos también tenían esta advertencia:

Romanos 11:

17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,

18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.

21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

O en 1 Corintios 10:

1 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;

2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,

3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,

4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.

6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.

7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.

8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.

9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.

10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

14 Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

15 Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo.

Por eso, esto que sucedió en tierras de Tiro y de Sidón que son gentiles, nuevamente viene a la región de Galilea, para decir que ellos también están en tinieblas, pero que ellos también ahora ven la luz del mundo.

Y nuevas personas vienen a él, ciegos, cojos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos o pecadores.

Porque ellos también recibirán la salvación.

San Mateo 15:

29 Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí.

30 Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó;

31 de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.

Y éstos también, aquellos quienes buscando encontrarse con Jesucristo, se salen al desierto o sea, se salen de sus mundos de pecado para abrazar el Pacto, y hoy es el Pacto Nuevo, también serán sanados, también serán justificados.

En señal de que esto también sucederá:

San Mateo 15:

32 Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino.

33 Entonces sus discípulos le dijeron: ¿De dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitud tan grande?

34 Jesús les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.

35 Y mandó a la multitud que se recostase en tierra.

36 Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud.

37 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, siete canastas llenas.

38 Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

39 Entonces, despedida la gente, entró en la barca, y vino a la región de Magdala.

¿Qué significa que comieron todos y se saciaron y recogieron de lo que sobró de los pedazos siete canastas llenas?

Que existen abundantes palabras para las personas quienes sí buscan a Jesucristo en el desierto, incluso para hoy, porque nuevamente serán abiertas las puertas para los que él tenga compasión.

Que habrá abudantes palabras y suficientes, llenas para que puedan justificarse y entrar en el nuevo pacto, porque también podrán entregarse a sí mismos en sacrificio vivo, para quitar el sacrificio repetitivo y que queden aquellas que son definitivas.

Hebreos 10:

1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.

3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;

4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.

5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.

6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.

7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí.

8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),

9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.

10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:

16 Éste es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré,

17 añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,

22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;

25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,

27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.

31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

32 Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos;

33 por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante.

34 Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.

35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;

36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.

38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.

39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

¡Hipócritas! Que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!

Wednesday, March 28, 2018

11:19

En esto consiste la parábola.

Porque si bien los fariseos y los saduceos preguntan por sus propias dudas e inseguridades, por sus desconocimientos, o porque tientan a Jesús; más bien, Jesús lo utiliza para declarar los tiempos, los fines de los siglos, y de qué manera las cosas están cambiando.

Por eso, no es necesario que todos los hombres incrédulos lleguen al todo el conocimiento, que todos los sacerdotes lleguen a negar a Jesús para que la Palabra de Dios y los tiempos se cumplan. ¡Dios no tiene esa obligación!

Sino que las pequeñas cosas que suceden, una controversia que existe entre unos pocos fariseos y saduceos que discuten y dispuntan contra Jesús, ya es suficiente para considerar que toda la religión judaica lo hace. Porque son los representantes que fueron enviados por los sacerdotes, por el consejo de ancianos del pueblo.

Así también sucederá con nosotros, muchos cuando sepan después dirán: "nosotros no sabíamos"… pero sus representantes lo hicieron, así que igualmente son culpables.

Pero aquellos quienes desde mucho tiempo atrás viendo la ley de Dios, la perfecta ley de la libertad se ha buscado la verdad, ha luchado para guardar su alma y encontrar la verdad; si Dios lo ha visto y le tiene compasión… pues vendrá.

Hoy también será así con la generación de los evangélicos, de los gentiles y de todos aquellos quienes se presumen conocer a Jesús, pero que no han sabido los tiempos de Dios, que se han pasado los tiempos del fin de siglo.

Por tanto, cuando ellos también vean la señal de Jonás, verán que su juicio ya ha sido aplicado.

San Mateo 16:

4 La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.

Y DEJÁNDOLOS, SE FUE.

Cuando el tiempo ha pasado, cuando las oportunidades de arrepentimiento ha terminado, simplemente Jesús los deja, y se va.

Romanos 2:

1 Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.

2 Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.

3 ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,

6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:

7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,

8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;

9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego,

10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;

11 porque no hay acepción de personas para con Dios.

12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;

13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,

15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,

16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

17 He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios,

18 y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor,

19 y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas,

20 instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad.

21 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?

22 Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio?

23 Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios?

24 Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.

25 Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión.

26 Si, pues, el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión?

27 Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley.

28 Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne;

29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

¡Vaya si hemos luchado para que esto no suceda!

Pero, lo que cada uno hizo, hecho está. Y hay cosas que ya no son reversibles.

Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos

Wednesday, March 28, 2018

11:56

San Mateo 16:

5 Llegando sus discípulos al otro lado, se habían olvidado de traer pan.

6 Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.

7 Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan.

8 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?

9 ¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis?

10 ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis?

11 ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?

12 Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.

Cuando se trata de doctrinas, no existen diferencias exageradas en la interpretación de la Palabra, pero cuando uno ve las pequeñas desviaciones que se hicieron, al final es un gran cambio.

Especialmente ahora, cuando los tiempos de arrepentimiento ha terminado, y cuando Dios ha cortado la gracia para el entendimiento, es necesario cuidar los pequeños detalles.

Pero sobre todo reformar todo desde el comienzo, porque el entendimiento del pacto lo es todo, y los primeros pasos para saber dónde se aplicarán las Palabras, en la tierra que Dios le indica como su promesa, o en las tinieblas que el hombre se ha construido su idolatría.

No hay que temer a cambiar todo, a construir de nuevo. A reformar desde el principio, pero sobre todo, no permitir que las antiguas enseñanzas, los conceptos que aprendieron antes haga perderlos en las viejas creencias.

Doctrinas, compasión, misericordia, las dudas si realmente Dios ha cortado definitivamente a los otros, ¿será que Dios es tan drastico? Son las dudas y los conflictos que seguro generarán.

Por esta razón, también los cambios, los caminos, las decisiones también serán muy firmes.

No lo que los hombres piensan, sino la justicia que Dios mide y utiliza.

****************************

** 29/marzo/2018 **

****************************

Una de los malos hábitos que generan las doctrinas humanas es "el supuesto conocimiento de todo y que no existen otras cosas que conocer, ni que descubrir, o aprender", "si nosotros no lo sabemos, si nosotros no lo hemos descubierto, es falso".

Este tipo de pensamientos e imposiciones ha hecho que los hombre teman, y otros que gobiernen utilizando y abusando.

¿Acaso Dios no puede seguir haciendo cosas nuevas?

¿O son las iglesias evangélicas y los pastores evangélicos los únicos santos a quienes siempre y precisamente a ellos Dios les revelará todas las cosas?

Entonces, todo aquel quien no tenga fuerzas, le falte conocimiento, o no tenga el coraje jamás se opondrá a sus enseñanzas y abusos. Pero también se dejó ciego a muchos con sus propias cegueras.

¿Por qué piensan que precisamente a los amadores de sí mismos escogerá Dios para revelar las cosas que ojos no ha visto ni oído escuchado?

¿O piensan que Dios ya no puede realizar nada más?

Pues es la biblia donde dice:

1 Corintios 3:

16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

18 Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.

19 Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos.

20 Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.

21 Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro:

22 sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro,

23 y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

Por esta causa, Jesús dice a los discípulos:

"Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos"

San Mateo 23:

1 Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:

2 En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.

3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;

6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas,

7 y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.

8 Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.

9 Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.

10 Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.

11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.

12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.

15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

16 ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor.

17 ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?

18 También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor.

19 ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?

20 Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él;

21 y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita;

22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.

23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!

25 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.

26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.

27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

28 Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos,

30 y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.

31 Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.

32 ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!

33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

34 Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad;

35 para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.

36 De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!

38 He aquí vuestra casa os es dejada desierta.

39 Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.

O cuando los saduceos con estas doctrinas:

San Mateo 22:

23 Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron,

24 diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano.

25 Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano.

26 De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.

27 Y después de todos murió también la mujer.

28 En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron?

29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.

31 Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo:

32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.

Hoy no serán fariseos ni saduceos, pero siempre que se hable de Jesucristo, o del Pacto de Jehová Dios, aparecerán este tipo de personas y doctrinas humanas para anular todo consejo.

Por eso, si en todo momento uno no se hace pobre de espíritu para vivir plenamente en la Palabra, y meditar en todas las obras, las palabras que el Espíritu Santo ha ido despertan, es imposible que uno pueda comprender las realidades de Dios.

Así también, si uno no "Camina sobre las aguas turbulentas con fe hacia Cristo hasta el final" también esta parte de la autoridad celestial no le es dado.

San Mateo 16:

16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.

21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

Si uno no puede salirse de las doctrinas de fariseos y de saduceos, si no es capaz de buscar y seguir a Jesucristo dentro de las promesas y según las revelaciones del momento, y caminar sobre las aguas y asumiendo su "parte en la muerte con Cristo Jesús", esta autoridad que habla Jesús a Pedro no le es dado a ningún hombre".

Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Thursday, March 29, 2018

10:38

¿Han pensado alguna vez?

¿Hasta qué limites hay que llegar porque uno está crucificado con Cristo?

Gálatas 2:

17 Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.

19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Existen muchas concordancias que se pueden hacer en la biblia, sea por palabras, por ideas, por doctrinas, por tiempos, por ciclos; pero lo más difícil es la concordancia de la verdad que sólo se puede aprender cuando uno lo vive en la medida de Cristo tomando la cruz que Dios nos impone en un tiempo determinado.

¿Por qué este poder de hijo de Dios no se ha enseñado?

San Mateo 16:

16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.

21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

Porque este poder, todos lo desean, incluso muchos pastores e iglesias quieren detentar este poder, pero en realidad no se puede…

¿Por qué?

Porque se deben cumplir las condiciones:

Apocalipsis 3:

7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:

8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.

9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.

10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Esta llave de poder se da a aquel que tiene el carácter de David, y primeramente hay que abrir la puerta del cielo y dejarla abierta para sí.

Por eso, es importante que Pedro se anime y camine sobre las aguas en medio de la tormenta hasta llegar a Jesucristo.

También la siguiente condición es:

10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

¿Cuál es el mar que hoy se debe caminar sobre las aguas hasta Jesucristo y no temer ni perder la esperanza?

En la biblia existen pequeñas muestras de este poder:

Éxodo 14:

10 Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová.

11 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?

12 ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.

13 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.

14 Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.

15 Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.

16 Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

17 Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería;

18 y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.

19 Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas,

20 e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros.

21 Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

22 Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

23 Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo.

24 Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios,

25 y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios.

26 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.

27 Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.

28 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.

29 Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.

30 Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.

31 Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo.

O el caso del pan del cielo, de las aguas que salían de las rocas, o de las codornices.

Josué 10:

7 Y subió Josué de Gilgal, él y todo el pueblo de guerra con él, y todos los hombres valientes.

8 Y Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti.

9 Y Josué vino a ellos de repente, habiendo subido toda la noche desde Gilgal.

10 Y Jehová los llenó de consternación delante de Israel, y los hirió con gran mortandad en Gabaón; y los siguió por el camino que sube a Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda.

11 Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada.

12 Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; Y tú, luna, en el valle de Ajalón.

13 Y el sol se detuvo y la luna se paró, Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.

14 Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.

15 Y Josué, y todo Israel con él, volvió al campamento en Gilgal.

Santiago 5:

17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.

18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

1 Reyes 18:

41 Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye.

42 Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

43 Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces.

44 A la séptima vez dijo: Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Y él dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje.

45 Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia. Y subiendo Acab, vino a Jezreel.

46 Y la mano de Jehová estuvo sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y corrió delante de Acab hasta llegar a Jezreel.

Las llaves del reino de los cielos tiene un nombre: la llave de David.

Por eso, habla Jesús: "Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos, y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos".

Más los hechos tienen que se completos, no porque se haya caminado sobre el mar, pero que no se llegó hasta el final; sino que para llegar hasta el fin se requiere que uno padezca y se ofrezca a sí mismo como Jesús en Jerusalén:

San Mateo 16:

21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.

23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

¿Hasta dónde hay que tomar la cruz de Cristo y seguirle?

¿Cuánto uno debe cuidar para que la levadura de los fariseos y saduceos no corrompa especialmente este poder de utilizar la llave del reino de los cielos?

Cada uno debe seguir a Jesús en el tiempo que le está dado para que lo haga, es por eso que en la noche en que Jesús era entregado, Pedro no podía ni debía morir con Jesucristo.

Pero luego sí debía hacerlo, pero la biblia muestra casos en que aún siendo apóstol, Pedro no llegó a comprender todas las cosas hasta el final. Por eso, sabemos que aún en tiempos de los apóstoles, no todas las cosas estaban cumplidas dentro del Pacto de Jehová Dios de Israel.

Hechos 5:

1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,

2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.

3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?

4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.

7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.

8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.

9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.

10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

11 Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.

Pero luego, Pedro se deja vencer por la doctrina de los fariseos:

Gálatas 2:

1 Después, pasados catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también conmigo a Tito.

2 Pero subí según una revelación, y para no correr o haber corrido en vano, expuse en privado a los que tenían cierta reputación el evangelio que predico entre los gentiles.

3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse;

4 y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud,

5 a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros.

6 Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron.

7 Antes por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión

8 (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles),

9 y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.

10 Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer.

11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.

12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión.

13 Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.

14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?

15 Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles,

16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.

17 Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.

19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Hechos 12:

1 En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.

2 Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.

3 Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura.

4 Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.

5 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

6 Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel.

7 Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.

8 Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme.

9 Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión.

10 Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él.

11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.

12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

13 Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode,

14 la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta.

15 Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel!

16 Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos.

17 Pero él, haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos. Y salió, y se fue a otro lugar.

18 Luego que fue de día, hubo no poco alboroto entre los soldados sobre qué había sido de Pedro.

Seguro que fueron estas las razones por qué la biblia ya no habla más de Pedro, y continúa con Saulo, conocido como Pablo.

¿Por qué no pudo persistir Pedro? ¿Por qué no pudo terminar de caminar sobre las aguas?

Hoy podemos decir que "no era el tiempo de Dios", porque el Espíritu Santo no le estaba dando todas las revelaciones ni se había cumplido el tiempo de los gentiles.

Sabemos por historia sabemos que al final, en lo personal, Pedro sí fue fiel a Jesucristo, como le había dicho Jesús:

San Juan 21:

18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.

19 Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

Luego en los escritos de Pedro podemos ver la comprensión que tiene de las profecías de Dios, y los tiempos de ejecución.

1 Pedro 1:

6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,

7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,

8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;

9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

10 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,

11 escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.

12 A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.

13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;

14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;

15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;

16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;

18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,

21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.

¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Thursday, March 29, 2018

11:40

Siempre existe una duda, ¿no?

Siempre este es el dilema de los hombres que dicen creer en Jesucristo.

¿Hasta dónde hay que creer en Jesús?

¿Hasta qué limites hay que llegar con la fe?

¿Basta la fe?

¿Basta la fe de los conocimientos?

¿Es suficiente decir: "tengo fe de que Pedro caminó sobre las aguas"?

¿O tengo que tener la fe en Jesucristo para que YO CAMINE SOBRE LAS AGUAS?

Cuando la biblia dice: toma tu cruz y sígueme…

¿Estoy tomando la cruz según el entendimiento que tengo, según las cosas que deseo tomar como cruz o se refiere a aquellas en que Dios quiere que tomes su cruz?

Si uno no pone la mira en las cosas de Dios, sea en sus mandamientos, sea en sus obras de un tiempo determinado, y eso es "estar de parte de Satanás"…

¿Cómo saber cuál es la obra, o la cruz, o en qué se debe caminar sobre las aguas hasta llegar a Jesucristo?

¿O en qué hay que tomar la cruz y morir como Cristo hoy?

San Mateo 13:

47 Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;

48 y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,

50 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

51 Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor.

52 Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

53 Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí.

No solamente el conocimiento de la Palabra de Dios es importante, sino saber los tiempos de Dios, los tiempos del Consolador, los tiempos de Cristo.

Porque palabras que una generación atrás aún no llegaba hasta el límite de "Quítate de delante de mí Satanás!", pero hoy sí lo es.

No estoy diciendo que en esencia no sea malo, pero aún había tiempo para que el hombre se arrepintiera, que se volviera a hacer lo bueno.

Ezequiel 18:

23 ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?

24 Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.

25 Y si dijereis: No es recto el camino del Señor; oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos?

26 Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello; por la iniquidad que hizo, morirá.

27 Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma.

28 Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá.

29 Si aún dijere la casa de Israel: No es recto el camino del Señor; ¿no son rectos mis caminos, casa de Israel? Ciertamente, vuestros caminos no son rectos.

30 Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.

31 Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?

32 Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.

Pero hoy, todo aquel que no quiso tomar la cruz de Cristo, aquel quien no quiere subir a Jerusalén y luchar contra los poderes de hombres malvados, aquellos quienes no quisieron ser parte de recibir los vituperios de los hombres impíos, sí son parte de Satanás, porque no han puesto la mirada en las cosas de Dios, en los tiempos que hoy corresponden.

Porque todos quienes quisieron salvar sus vidas, la perdieron y se verán los efectos de esa muerte.

Entonces también se cumplirán estas palabras:

De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

Friday, March 30, 2018

10:10

¿Saben para qué y en qué se aplican los frutos del Espíritu Santo?

Gálatas 5:

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

¿Nunca han pensado para qué sirven estos frutos?

¿Nunca se han preguntado en qué tengo que ver estos frutos?

¿Para qué me servirían los frutos del Espíritu si para nada son útiles en el mundo de hoy? ¿O para aquel que está con la idea del evangelio de la prosperidad? ¡¡¡Éstos ni saben que existen!!!

Más, en realidad, estos frutos del Espíritu se forman y están en ti… en la medida en que tu "vida eterna" que es como una semila de mostaza comienza a crecer en ti.

Ahora, como dije en la mañana en el despertar con Dios, ¿cómo uno tiene vida eterna y estos frutos comienzan a aparecer en el hombre?

¿Por qué aparecieron justamente Moisés y Elías para encontrarse con Jesús y no cualquiera de los otros hombres?

¿Cómo se forma la vida eterna en tu persona y te sientes lleno de la vida celestial como levadura que leuda toda tu persona?

¿Por qué tantas personas quienes dicen y confiesan que Jesucristo es su Señor y Salvador no tienen el sentir de la vida eterna? ¿Por qué si tú tienes vida eterna, los frutos del Espíritu no se presentan en tus pensamientos y actitudes?

¿Por qué un Pedro que pide caminar sobre las aguas en medio de la tormenta no puede llegar hasta Jesús por miedo a las agitadas aguas?

¿Por qué los hombres de hoy ceden ante las situaciones de la vida y se olvidan de Jesucristo y de la gracia de la salvación?

Son temerosos de su salud, temerosos de las inseguridades, temerosos de las noticias del mundo, temerosos de las plagas, temerosos de pasar hambre, temerosos de su vida en la vejez, temerosos de la muerte…. ¿son señales que tiene vida eterna?

¡Hay que ser sincero con uno mismo para llegar a la verdad! Y no ser un terco descerebrado en solamente pensar y repetir lo que los pastores te enseñaron diciendo: "si crees en Jesús tienes vida eterna". ¿No has notado que todos los pastores tienen los mismos temores que tú? ¿Has visto la vida eterna en sus acciones y actitudes de vida?

¿Alguna vez estos pastores o tus pastores te han enseñado cómo tener la vida eterna? ¿Cuál es el camino? ¿Cómo se comprueba la vida eterna?

La vida eterna de la persona se ve en la actitud de la Persona ante la Palabra de Dios. Se ve en el manejo de los pecados, se ve en el comportamiento del peligro, de la muerte. Se ve en la pac y confianza en las necesidades. La vida eterna se ve en la convicción de vida cuando busca y persigue las promesas de Dios. Se ve con la fuerza y determinación en seguir y permanecer en la Palabra de Dios, en su Pacto y sus promesas.

Ahora que están un poco más entendidos en el tema…

¿Qué es ver, sentir, conocer su presencia, o la actitud de vida porque tienes vida eterna?

Porque si uno tiene hoy la vida eterna que ha recibido porque cree en Jesucristo, no necesita esperar hasta la muerte para ver qué sucede después, si existe el cielo o si existe el infierno.

Si tienes hoy la vida eterna, sabes que tienes otro sentir, otro entendimiento, otro amor, otra paz, otro gozo cuando escuchas las Palabras de Dios.

Así que, se puede decir que Pedro no pudo seguir caminando sobre las aguas, o los hombres no pueden permanecer en su fe hasta el final porque él no siente la vida eterna, ni se ha gozado alguna vez de la vida eterna. ¿Entonces cómo jugarse su vida en pos de Cristo?

Porque aún Pedro no podía comprender la vida eterna, porque como dije, la vida eterna es como una semilla de mostaza, que crece desde muy pequeño, crece y crece hasta que se llega a ser un árbol grande y donde cobija a pájaros con sus nidos.

La vida eterna es como la levadura que llena la persona sin que éste sepa cómo…

PERO SÍ SE REQUIEREN DE ACCIONES ESPECÍFICAS QUE EL HOMBRE DEBE REALIZAR PARA QUE COMIENCE A SEMBRAR, A CRECER, A FRUCTIFICARSE.

Y sí en esto, es muy importante que se haga según el Camino, según la Verdad, y según los principios de Vida que Dios ha establecido.

Esta es la razón por qué muchos evangélicos dicen que creen en Jesús pero no sienten ni pueden mostrar su vida eterna.

No es que yo lo esté inventando, sino que esto lo dijo Jesús:

San Lucas 16:

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas,

21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.

22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.

23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.

25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.

26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

Vean cómo le respondió al rico:

27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

¿Por qué a Moisés y los profetas?

Pues estas son las personas que aparecieron a Jesús y a sus discípulos en el monte, ¿no?

Yo sé que muchos conocen y han leído a Moisés y a los profetas, pero no los han vivido.

Y primeramente es el CAMINO.

Si uno no abraza el Pacto de Abraham, y se sale de su tierra, de su parentela, de su familia si fuere necesario para si fuere necesario para seguir a Jesucristo… porque este es recién el principio.

Si uno no aprende los mandamientos que Jehová instituyó, ordenó y enseñó por medio de Moisés en el camino y en la tierra de tu pacto, jamás comienzas a sembrar para la vida eterna. Por eso, toda esa parafernalia de que "con amor con misericordia se puede corregir al hombre en Jesucristo" es todo basura, son doctrinas de hombres. ¿Y qué ha pasado hoy con el evangélico? ¿Acaso tienen temor de Jehová? ¿Acaso tienen o sienten la vida eterna? ¿Tienen los frutos del Espíritu para caminar sobre las aguas agitadas? ¿Puede alejarse del mundo porque confía en el Pacto y las promesas de Dios?

¡¡NO!!

Por eso, la vida eterna es como la semilla de mostaza, por eso cuando los discípulos le preguntan:

19 Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

¿Qué significa que este demonio solamente sale con oración y ayuno? Pues si uno no abraza el pacto, y sigue a Jesucristo asumiendo su cruz porque tiene la vida eterna; no se puede prevenir estos males, así también hay muchos males que solamente se pueden resolver cuando uno toma acciones de vida dentro del camino del pacto y permanecen hasta el final.

MÁS LAS COSAS NO BASTAN CON "CONOCER Y GUARDAR LOS MANDAMIENTOS DE MOISÉS" para tener la vida eterna, o sentir la vida eterna y que fructifique.

Los mandamientos hacen que tú siembres, para que tu árbol de mostaza, o la vida eterna crezca vigoroso, fuerte, y que tenga un gran y frondoso ramaje… tienes que tener el "ESPÍRITU DE ELÍAS".

Sí, el espíritu de Elías tiene mucho que ver con los frutos del Espíritu Santo que se van formando en el hombre.

Lo que se aprendió del espíritu de Moisés, de cómo aprender, temer a Jehová, ser un hombre manso ante toda la palabra del Dios de Israel (del pueblo santo)…

Se debe aplicar con el Espíritu de Elías, que dependiendo de los tiempos que uno viva, será para combatir contra la idolatría, contra la corrupción y los amores por el mundo como lo fue en tiempos del profeta Elías, y se ve en la lucha del monte Carmelo:

1 Reyes 18:

17 Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel?

18 Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales.

19 Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.

20 Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.

21 Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.

22 Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.

23 Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.

24 Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho.

25 Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo.

26 Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho.

27 Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.

28 Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.

29 Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.

30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado.

31 Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre,

32 edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.

33 Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña.

34 Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez,

35 de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.

36 Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

37 Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.

38 Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.

39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!

40 Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló.

41 Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye.

42 Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

43 Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces.

44 A la séptima vez dijo: Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Y él dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje.

45 Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia. Y subiendo Acab, vino a Jezreel.

46 Y la mano de Jehová estuvo sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y corrió delante de Acab hasta llegar a Jezreel.

¿Cómo fue el otro que tenía el Espíritu de Elías?

San Mateo 3:

1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.

4 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.

5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán,

6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

12 Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Así que, dependiendo de cómo y en qué tiempo del ciclo de Dios estés viviendo, deberás enseñar como sacerdote, o enseñar y exhortar como profeta que también tienen sus tiempos respectivos.

¿Por qué los discípulos que estaban intentando echar a un demonio de un niño no lo pudo hacer?

Echar el demonio no es la salvación de ese niño, ni la solución al padre.

No se puede luchar contra el demonio cuando tú mismo tienes temores respecto a la vida eterna.

La vida eterna no es algo que se puede adquirir y tenerlo de un momento para el otro, si uno no hace las cosas en orden, es pobre de espíritu para oír y hacer la palabra en su momento, cuando no es celoso en aplicar y sembrar en todos los aspectos de su vida con fuerza y coraje, cuando no es celoso para tomar la cruz de Cristo delante de los hombres, y anunciar, proclamar, exhortar, corregir en todo momento y ante cualquier persona… ¡Jamás sentirás la vida eterna!

Y cuando no siembras específicamente de esta forma, jamás puedes tener los frutos del Espíritu; porque la abundancia de la vida eterna hace que tengas los frutos del Espíritu Santo.

San Mateo 12:

34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

No es cuestión que tú ores a Jesús para ver si puedes caminar sobre las aguas, sino tienes que tener la vida eterna en ti bien edificada y llena de frutos del Espíritú, porque si no… jamás podrás vencer los temores que producen, las soledades que resultan de llevar la cruz de Cristo por el mundo.

Así que, los frutos del Espíritu, que son

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

Para tener la fuerza para vivir en Espíritu, se requiere de estos frutos, que uno reciba suficiente y más: "amor de Dios, gozo del Espíritu, paz que sobrepasa todo entendimiento, la paciencia para alcanzar todas las promesas, la benignidad porque confías y sabes de Jehová de los ejércitos quien te ama y respalda, de la bondad de Dios para contigo porque has justificado y eres hijo del Padre Celestial, de la fe que vence al maligno y al mundo, de la mansedumbre porque ves al Dios invisible, de la mansedumbre que vives porque sabes quién es tu Creador y el Padre celestial quien te tiene como la niña de sus ojos, de la templanza y el dominio propio porque sabes quién eres en el Reino de los cielos y cuánto el Padre te ama.

Por eso, dice en Romanos cuánto se debe esforzarse para que uno viva en Espíritu:

Romanos 8:

1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;

4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.

11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;

13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;

21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;

23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

24 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?

25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

¡Seguro que todos conocen estas palabras!

Saberlas es una cosa.

Pero vivirlas porque uno tiene y siente la vida eterna, y que estas cosas tú lo tienes, que lo sientes, que lo vives, y que puedes gobernar tu vida para someterse a estas Palabras es una cosa muy distinta.

Por esto mismo es tan importante que uno tenga abudantes frutos del Espíritu Santo, como lo dice Pedro quien subió al monte y vio la vida eterna:

2 Pedro 1:

3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;

6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;

7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

9 Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.

10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Entonces, viene la cuestión, ¿qué es tener la vida eterna? ¿Cómo es tener y vivir con la vida eterna? ¿En qué consiste la vida eterna?

¿Es entrar? ¿Es morir y resucitar?

Pero en realidad, la vida eterna es ver a Dios, es sentir a Dios, es sentir sus Palabras que pueden gobernar tu vida, la vida eterna es que tu vida sea ordenada por la Palabra de Dios, que tú hoy puedas ver al Padre sin temor, sin vergüenza, sin tener que arrepentirte, sin verte sucio, rancio o pecador.

La vida eterna es escuchar la voz del Padre quien desde el cielo te dice: "ESTE ES MI HIJO AMADO EN QUIEN TENGO COMPLACENCIA; A ÉL OÍD".

Por eso, en 1 Juan 3 se habla en realidad a los hijos de Dios que conocen y viven la vida eterna en Cristo Jesús hoy, no mañana, ni después de la muerte:

1 Juan 3:

1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

11 Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.

12 No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.

13 Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece.

14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.

15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?

18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él;

20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas.

21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;

22 y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.

23 Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

24 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.

Pero como dije antes, la vida eterna es como una semilla de mostaza, es como la levadura… tú tienes que sembrar y vivir la Palabra, tú tienes que luchar por la Palabra de Dios y su justicia.

Por eso, los cobardes, los que no tienen virtud, los que no tienen esperanza, los que no tienen dominio propio, los que se avergüenzan de la Palabra de Dios, aquellos que cierran sus bocas, aquellos quienes se hacen sordos o hacen caso omiso… no pueden entrar en el reino de los cielos.

2 Pedro 1:

3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;

6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;

7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

9 Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.

Por todas estas razones y elementos, sentir la vida eterna es un proceso muy largo, que no se tiene ni se forma de un día para el otro, y los frutos el Espíritu Santo son aún más posteriores, porque en la medida en que tú obres con el Espíritu de Elías se va formando y fructificando, creciendo y madurando.

Es la razón por qué el temor de Jehová es el principio de la sabiduría.

Es la razón por qué el celo de Jehová te tiene que consumir.

Salmos 132:

1 Acuérdate, oh Jehová, de David, Y de toda su aflicción;

2 De cómo juró a Jehová, Y prometió al Fuerte de Jacob:

3 No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado;

4 No daré sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,

5 Hasta que halle lugar para Jehová, Morada para el Fuerte de Jacob.

6 He aquí en Efrata lo oímos; Lo hallamos en los campos del bosque.

7 Entraremos en su tabernáculo; Nos postraremos ante el estrado de sus pies.

8 Levántate, oh Jehová, al lugar de tu reposo, Tú y el arca de tu poder.

9 Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.

10 Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro.

11 En verdad juró Jehová a David, Y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono.

12 Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.

13 Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí.

14 Éste es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré, porque la he querido.

15 Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.

16 Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, Y sus santos darán voces de júbilo.

17 Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido.

18 A sus enemigos vestiré de confusión, Mas sobre él florecerá su corona.

De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

Friday, March 30, 2018

10:10

¿Saben para qué y en qué se aplican los frutos del Espíritu Santo?

Gálatas 5:

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

¿Nunca han pensado para qué sirven estos frutos?

¿Nunca se han preguntado en qué tengo que ver estos frutos?

¿Para qué me servirían los frutos del Espíritu si para nada son útiles en el mundo de hoy? ¿O para aquel que está con la idea del evangelio de la prosperidad? ¡¡¡Éstos ni saben que existen!!!

Más, en realidad, estos frutos del Espíritu se forman y están en ti… en la medida en que tu "vida eterna" que es como una semila de mostaza comienza a crecer en ti.

Ahora, como dije en la mañana en el despertar con Dios, ¿cómo uno tiene vida eterna y estos frutos comienzan a aparecer en el hombre?

¿Por qué aparecieron justamente Moisés y Elías para encontrarse con Jesús y no cualquiera de los otros hombres?

¿Cómo se forma la vida eterna en tu persona y te sientes lleno de la vida celestial como levadura que leuda toda tu persona?

¿Por qué tantas personas quienes dicen y confiesan que Jesucristo es su Señor y Salvador no tienen el sentir de la vida eterna? ¿Por qué si tú tienes vida eterna, los frutos del Espíritu no se presentan en tus pensamientos y actitudes?

¿Por qué un Pedro que pide caminar sobre las aguas en medio de la tormenta no puede llegar hasta Jesús por miedo a las agitadas aguas?

¿Por qué los hombres de hoy ceden ante las situaciones de la vida y se olvidan de Jesucristo y de la gracia de la salvación?

Son temerosos de su salud, temerosos de las inseguridades, temerosos de las noticias del mundo, temerosos de las plagas, temerosos de pasar hambre, temerosos de su vida en la vejez, temerosos de la muerte…. ¿son señales que tiene vida eterna?

¡Hay que ser sincero con uno mismo para llegar a la verdad! Y no ser un terco descerebrado en solamente pensar y repetir lo que los pastores te enseñaron diciendo: "si crees en Jesús tienes vida eterna". ¿No has notado que todos los pastores tienen los mismos temores que tú? ¿Has visto la vida eterna en sus acciones y actitudes de vida?

¿Alguna vez estos pastores o tus pastores te han enseñado cómo tener la vida eterna? ¿Cuál es el camino? ¿Cómo se comprueba la vida eterna?

La vida eterna de la persona se ve en la actitud de la Persona ante la Palabra de Dios. Se ve en el manejo de los pecados, se ve en el comportamiento del peligro, de la muerte. Se ve en la pac y confianza en las necesidades. La vida eterna se ve en la convicción de vida cuando busca y persigue las promesas de Dios. Se ve con la fuerza y determinación en seguir y permanecer en la Palabra de Dios, en su Pacto y sus promesas.

Ahora que están un poco más entendidos en el tema…

¿Qué es ver, sentir, conocer su presencia, o la actitud de vida porque tienes vida eterna?

Porque si uno tiene hoy la vida eterna que ha recibido porque cree en Jesucristo, no necesita esperar hasta la muerte para ver qué sucede después, si existe el cielo o si existe el infierno.

Si tienes hoy la vida eterna, sabes que tienes otro sentir, otro entendimiento, otro amor, otra paz, otro gozo cuando escuchas las Palabras de Dios.

Así que, se puede decir que Pedro no pudo seguir caminando sobre las aguas, o los hombres no pueden permanecer en su fe hasta el final porque él no siente la vida eterna, ni se ha gozado alguna vez de la vida eterna. ¿Entonces cómo jugarse su vida en pos de Cristo?

Porque aún Pedro no podía comprender la vida eterna, porque como dije, la vida eterna es como una semilla de mostaza, que crece desde muy pequeño, crece y crece hasta que se llega a ser un árbol grande y donde cobija a pájaros con sus nidos.

La vida eterna es como la levadura que llena la persona sin que éste sepa cómo…

PERO SÍ SE REQUIEREN DE ACCIONES ESPECÍFICAS QUE EL HOMBRE DEBE REALIZAR PARA QUE COMIENCE A SEMBRAR, A CRECER, A FRUCTIFICARSE.

Y sí en esto, es muy importante que se haga según el Camino, según la Verdad, y según los principios de Vida que Dios ha establecido.

Esta es la razón por qué muchos evangélicos dicen que creen en Jesús pero no sienten ni pueden mostrar su vida eterna.

No es que yo lo esté inventando, sino que esto lo dijo Jesús:

San Lucas 16:

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas,

21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.

22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.

23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.

25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.

26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

Vean cómo le respondió al rico:

27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

¿Por qué a Moisés y los profetas?

Pues estas son las personas que aparecieron a Jesús y a sus discípulos en el monte, ¿no?

Yo sé que muchos conocen y han leído a Moisés y a los profetas, pero no los han vivido.

Y primeramente es el CAMINO.

Si uno no abraza el Pacto de Abraham, y se sale de su tierra, de su parentela, de su familia si fuere necesario para si fuere necesario para seguir a Jesucristo… porque este es recién el principio.

Si uno no aprende los mandamientos que Jehová instituyó, ordenó y enseñó por medio de Moisés en el camino y en la tierra de tu pacto, jamás comienzas a sembrar para la vida eterna. Por eso, toda esa parafernalia de que "con amor con misericordia se puede corregir al hombre en Jesucristo" es todo basura, son doctrinas de hombres. ¿Y qué ha pasado hoy con el evangélico? ¿Acaso tienen temor de Jehová? ¿Acaso tienen o sienten la vida eterna? ¿Tienen los frutos del Espíritu para caminar sobre las aguas agitadas? ¿Puede alejarse del mundo porque confía en el Pacto y las promesas de Dios?

¡¡NO!!

Por eso, la vida eterna es como la semilla de mostaza, por eso cuando los discípulos le preguntan:

19 Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

¿Qué significa que este demonio solamente sale con oración y ayuno? Pues si uno no abraza el pacto, y sigue a Jesucristo asumiendo su cruz porque tiene la vida eterna; no se puede prevenir estos males, así también hay muchos males que solamente se pueden resolver cuando uno toma acciones de vida dentro del camino del pacto y permanecen hasta el final.

MÁS LAS COSAS NO BASTAN CON "CONOCER Y GUARDAR LOS MANDAMIENTOS DE MOISÉS" para tener la vida eterna, o sentir la vida eterna y que fructifique.

Los mandamientos hacen que tú siembres, para que tu árbol de mostaza, o la vida eterna crezca vigoroso, fuerte, y que tenga un gran y frondoso ramaje… tienes que tener el "ESPÍRITU DE ELÍAS".

Sí, el espíritu de Elías tiene mucho que ver con los frutos del Espíritu Santo que se van formando en el hombre.

Lo que se aprendió del espíritu de Moisés, de cómo aprender, temer a Jehová, ser un hombre manso ante toda la palabra del Dios de Israel (del pueblo santo)…

Se debe aplicar con el Espíritu de Elías, que dependiendo de los tiempos que uno viva, será para combatir contra la idolatría, contra la corrupción y los amores por el mundo como lo fue en tiempos del profeta Elías, y se ve en la lucha del monte Carmelo:

1 Reyes 18:

17 Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel?

18 Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales.

19 Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.

20 Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.

21 Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.

22 Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.

23 Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.

24 Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho.

25 Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo.

26 Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho.

27 Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.

28 Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.

29 Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.

30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado.

31 Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre,

32 edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.

33 Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña.

34 Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez,

35 de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.

36 Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

37 Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.

38 Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.

39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!

40 Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló.

41 Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye.

42 Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

43 Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces.

44 A la séptima vez dijo: Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Y él dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje.

45 Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia. Y subiendo Acab, vino a Jezreel.

46 Y la mano de Jehová estuvo sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y corrió delante de Acab hasta llegar a Jezreel.

¿Cómo fue el otro que tenía el Espíritu de Elías?

San Mateo 3:

1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.

4 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.

5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán,

6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

12 Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Así que, dependiendo de cómo y en qué tiempo del ciclo de Dios estés viviendo, deberás enseñar como sacerdote, o enseñar y exhortar como profeta que también tienen sus tiempos respectivos.

¿Por qué los discípulos que estaban intentando echar a un demonio de un niño no lo pudo hacer?

Echar el demonio no es la salvación de ese niño, ni la solución al padre.

No se puede luchar contra el demonio cuando tú mismo tienes temores respecto a la vida eterna.

La vida eterna no es algo que se puede adquirir y tenerlo de un momento para el otro, si uno no hace las cosas en orden, es pobre de espíritu para oír y hacer la palabra en su momento, cuando no es celoso en aplicar y sembrar en todos los aspectos de su vida con fuerza y coraje, cuando no es celoso para tomar la cruz de Cristo delante de los hombres, y anunciar, proclamar, exhortar, corregir en todo momento y ante cualquier persona… ¡Jamás sentirás la vida eterna!

Y cuando no siembras específicamente de esta forma, jamás puedes tener los frutos del Espíritu; porque la abundancia de la vida eterna hace que tengas los frutos del Espíritu Santo.

San Mateo 12:

34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

No es cuestión que tú ores a Jesús para ver si puedes caminar sobre las aguas, sino tienes que tener la vida eterna en ti bien edificada y llena de frutos del Espíritú, porque si no… jamás podrás vencer los temores que producen, las soledades que resultan de llevar la cruz de Cristo por el mundo.

Así que, los frutos del Espíritu, que son

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

Para tener la fuerza para vivir en Espíritu, se requiere de estos frutos, que uno reciba suficiente y más: "amor de Dios, gozo del Espíritu, paz que sobrepasa todo entendimiento, la paciencia para alcanzar todas las promesas, la benignidad porque confías y sabes de Jehová de los ejércitos quien te ama y respalda, de la bondad de Dios para contigo porque has justificado y eres hijo del Padre Celestial, de la fe que vence al maligno y al mundo, de la mansedumbre porque ves al Dios invisible, de la mansedumbre que vives porque sabes quién es tu Creador y el Padre celestial quien te tiene como la niña de sus ojos, de la templanza y el dominio propio porque sabes quién eres en el Reino de los cielos y cuánto el Padre te ama.

Por eso, dice en Romanos cuánto se debe esforzarse para que uno viva en Espíritu:

Romanos 8:

1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;

4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.

11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;

13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;

21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;

23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

24 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?

25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

¡Seguro que todos conocen estas palabras!

Saberlas es una cosa.

Pero vivirlas porque uno tiene y siente la vida eterna, y que estas cosas tú lo tienes, que lo sientes, que lo vives, y que puedes gobernar tu vida para someterse a estas Palabras es una cosa muy distinta.

Por esto mismo es tan importante que uno tenga abudantes frutos del Espíritu Santo, como lo dice Pedro quien subió al monte y vio la vida eterna:

2 Pedro 1:

3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;

6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;

7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

9 Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.

10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Entonces, viene la cuestión, ¿qué es tener la vida eterna? ¿Cómo es tener y vivir con la vida eterna? ¿En qué consiste la vida eterna?

¿Es entrar? ¿Es morir y resucitar?

Pero en realidad, la vida eterna es ver a Dios, es sentir a Dios, es sentir sus Palabras que pueden gobernar tu vida, la vida eterna es que tu vida sea ordenada por la Palabra de Dios, que tú hoy puedas ver al Padre sin temor, sin vergüenza, sin tener que arrepentirte, sin verte sucio, rancio o pecador.

La vida eterna es escuchar la voz del Padre quien desde el cielo te dice: "ESTE ES MI HIJO AMADO EN QUIEN TENGO COMPLACENCIA; A ÉL OÍD".

Por eso, en 1 Juan 3 se habla en realidad a los hijos de Dios que conocen y viven la vida eterna en Cristo Jesús hoy, no mañana, ni después de la muerte:

1 Juan 3:

1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

11 Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.

12 No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.

13 Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece.

14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.

15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?

18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él;

20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas.

21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;

22 y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.

23 Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

24 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.

Pero como dije antes, la vida eterna es como una semilla de mostaza, es como la levadura… tú tienes que sembrar y vivir la Palabra, tú tienes que luchar por la Palabra de Dios y su justicia.

Por eso, los cobardes, los que no tienen virtud, los que no tienen esperanza, los que no tienen dominio propio, los que se avergüenzan de la Palabra de Dios, aquellos que cierran sus bocas, aquellos quienes se hacen sordos o hacen caso omiso… no pueden entrar en el reino de los cielos.

2 Pedro 1:

3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;

6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;

7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

9 Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.

Por todas estas razones y elementos, sentir la vida eterna es un proceso muy largo, que no se tiene ni se forma de un día para el otro, y los frutos el Espíritu Santo son aún más posteriores, porque en la medida en que tú obres con el Espíritu de Elías se va formando y fructificando, creciendo y madurando.

Es la razón por qué el temor de Jehová es el principio de la sabiduría.

Es la razón por qué el celo de Jehová te tiene que consumir.

Salmos 132:

1 Acuérdate, oh Jehová, de David, Y de toda su aflicción;

2 De cómo juró a Jehová, Y prometió al Fuerte de Jacob:

3 No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado;

4 No daré sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,

5 Hasta que halle lugar para Jehová, Morada para el Fuerte de Jacob.

6 He aquí en Efrata lo oímos; Lo hallamos en los campos del bosque.

7 Entraremos en su tabernáculo; Nos postraremos ante el estrado de sus pies.

8 Levántate, oh Jehová, al lugar de tu reposo, Tú y el arca de tu poder.

9 Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.

10 Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro.

11 En verdad juró Jehová a David, Y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono.

12 Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.

13 Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí.

14 Éste es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré, porque la he querido.

15 Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.

16 Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, Y sus santos darán voces de júbilo.

17 Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido.

18 A sus enemigos vestiré de confusión, Mas sobre él florecerá su corona.

Aquí no funciona tu fe que lo guardas en secreto, ni sirve que tu boca esté callado, ni funciona cuando tú te callas, es inútil cuando tú mismo no te atreves a vivirla.

Es la razón porque la fe de los evangélicos es insípida, improductiva, y sobre todo se han perdido porque no se prepararon para conocer la dispensación de los tiempos de Dios.

Efesios 3:

1 Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles;

2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros;

3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente,

4 leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,

5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:

6 que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,

7 del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder.

8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,

9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;

10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,

11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,

12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él;

13 por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria.

14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,

15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,

16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;

17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,

18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,

19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,

21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Ahora comprenderán por qué el Apóstol Pablo dice de sí mismo: Prisionero de Jesucristo.

Romanos 10:

1 Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.

2 Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.

3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios;

4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

5 Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.

6 Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? e*sto es, para traer abajo a Cristo);

7 o, ¿quién descenderá al abismo? e*sto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).

8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Ésta es la palabra de fe que predicamos:

9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;

13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

El reino de los cielos no está solamente en los cielos, ni es únicamente un lugar al cual se llega cuando uno muere; sino que allí donde el Padre y Jesús hacen morada, en esa persona sí se revela el Reino de Dios, porque la persona de Dios es el Reino de Dios. Y cuando su Palabra mora en ti, también es el Reino de Dios.

Por eso, dice en San Juan 1:

:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

2 Éste era en el principio con Dios.

3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Pero muchos no lo sienten, porque como dije, la vida eterna es como la semilla de mostaza, que debe ser sembrado en 30, 60, 100 lugares y debes prevalecer en la Palabra, tener el Espíritu de Elías para luchar y vencer. Y eso requiere de una fe todos los días, no es un intento, ni es creer la Palabra un día o una vez; sino que desde que uno escucha, la Palabra de Dios debe prevalecer y gobernar tu vida. Tienes que crecer en el Celo de Jehová, por su Palabra y por su Casa.

Jesús también lo dice:

San Lucas 17:

12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos

13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!

14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,

16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.

17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?

18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?

19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

20 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia,

21 ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

22 Y dijo a sus discípulos: Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo veréis.

23 Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis, ni los sigáis.

24 Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.

25 Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación.

26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.

27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

28 Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

El Reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

Sí está entre vosotros, porque la vida eterna se manifiesta en tu vida, y crece como una semilla de mostaza y crece como una levadura en tu persona.

Es por eso, que los frutos del Espíritu Santo, son los frutos que se producen porque en ti hay abundancia de la vida eterna.

Es por eso, que las personas quienes pretenden creer en Jesús, pero que no han sembrado las semillas de mostaza, ni han abrazado el pacto, ni han temido a Jehová Dios, ni escucharon e hicieron la Palabra de Dios, y menos defendieron la Palabra con el Espíritu de Elías;… cuando vea a aquellos que obran por la abundancia de vida eterna que tienen no los pueden comprender, y más bien consideran que están en locura.

Por eso, Pablo dice:

1 Corintios 1:

18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.

19 Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos.

20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?

21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

22 Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría;

23 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;

24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.

Porque de la abundancia del corazón habla el hombre, y si tu ojo es bueno, si tu corazón está lleno de luz, todo tu ser es bueno y es luz.

2 Corintios 2:

14 Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.

15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;

16 a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?

17 Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.

Esto es lo que les decía, existen muchas formas de estudiar la biblia, y existen muchas formas de hallar las concordancias; pero el más difícil es la concordancia de la sabiduría que viene por medio de vivir plenamente en Cristo Jesús.