Anotaciones bíblicas del Pastor

San Lucas (Inicio: 12/enero/2018)


Escribirte desde su origen, para que conozcas bien la verdad de las cosas

Friday, January 12, 2018

09:35

¿Qué necesita saber un gentil para que crea en Jesucristo y en el Pacto al cual ha entrado?

¿Por qué es necesario volver a investigar diligentemente desde el principio de las cosas, luego escribir por orden a Teófilo para que conozca bien la verdad en que fue instruido?

Como hoy ha sucedido con muchos, creen en Jesús pero son el conocimiento de las bases del Pacto que Jehová estableció con Abraham y su descendencia para siempre.

Cuando eso sucede, en realidad se está quitando a Jehová Dios Todopoderoso, el Creador del Cielo y de la Tierra, al Alfarero de su soberanía, grandeza y justicia.

En tiempos en que los sacerdotes eran más políticos, y en lugar de enseñar la Palabra, se volvieron complacientes con el pueblo invasor, y los sacerdotes eran erigidos por cuestiones ajenas al Sacerdocio de Aarón…

Uno ve a un sacerdote Zacarías de la clase de Abías, que presumible sea de aquellos sacerdotes que sobrevivieron y volvieron del cuativerio de Babilonia. Quien estaba casado con una hija de Aarón: Elizabet.

Que sea un sacerdote hijo de otro que ha sobrevivido al cautiverio de Babilonia significa que Dios quien juzga a todos, es uno que ha merecido "permanecer".

Y cuando Dios los considera "justos", es porque ha guardado correctamente el "sacerdocio aarónico", tanto en obras del sacerdocio como en el matrimonio, porque Elizabet es de las hijas de Aarón.

San Lucas 1:

5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet.

6 Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.

7 Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.

8 Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase,

9 conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.

Aquí vemos cómo Jehová Dios se guarda de personas a lo largo de los siglos para que después pueda realizar obras, o que nazca personas como Juan el Bautista de la familia de Zacarías, un padre y sacerdote muy celoso de la Palabra de Dios y cuidadoso, conocedor en toda la ley y ordenanzas.

Cabe hacer una acotación en este punto, después se puede ver cómo: tanto José (el padre de Jesús) como María (la madre de Jesús) son hijos y descendientes directos del Rey David.

Y este es el linaje de José:

San Mateo 1:

2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos.

3 Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram.

4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón.

5 Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí.

6 Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías.

7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa.

8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías.

9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías.

10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías.

11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia.

12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel.

13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor.

14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud.

15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob;

16 y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.

Y este es el linaje de María:

San Lucas 3:

23 Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí,

24 hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José,

25 hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahúm, hijo de Esli, hijo de Nagai,

26 hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, hijo de José, hijo de Judá,

27 hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri,

28 hijo de Melqui, hijo de Adi, hijo de Cosam, hijo de Elmodam, hijo de Er,

29 hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Matat,

30 hijo de Leví, hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim,

31 hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, hijo de Natán,

32 hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón,

33 hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá,

34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor,

35 hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala,

36 hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec,

37 hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán,

38 hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios.

Juan el Bautista, por derecho aarónico o el pacto de sal, es también sacerdote. Verdaderamente se podría decir que es el último sacerdote; porque con la muerte de Jesús, ya comienza otra ley, la ley del Pacto Nuevo, basado en una vida indestructible. Y que ya no es necesario el sacrificio de sangre de animales.

Vemos y comprobamos cómo Jehová se guarda de las personas, de las promesas del Pacto que hizo con Abraham, con David, con Aarón. Para que siempre existan personas quienes se levantan en el tiempo correcto.

Este conocimiento de por sí, es muy difícil para los gentiles, porque nadie puede mostrar una genealogía de 10 generaciones de creyentes en Jesucristo. Por eso, es tan díficil que conozcan el pacto o de qué manera Jehová tiene el poder para que las familias continuen por generaciones si es que existe un pacto y una promesa.

Es la razón por qué para muchos el antiguo testamento como se lo conoce, no tiene mucho sentido, ni provecho el leerlas; pero sin el conocimiento del pacto y los resultados de las promesas, es imposible conocer correctamente a Jesucristo, ni al Pacto Nuevo en su persona.

Jeremías 31:

7 Porque así ha dicho Jehová: Regocijaos en Jacob con alegría, y dad voces de júbilo a la cabeza de naciones; haced oír, alabad, y decid: Oh Jehová, salva a tu pueblo, el remanente de Israel.

8 He aquí yo los hago volver de la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en gran compañía volverán acá.

9 Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por padre, y Efraín es mi primogénito.

10 Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño.

11 Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él.

12 Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor.

13 Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.

14 Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.

15 Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron.

16 Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo.

17 Esperanza hay también para tu porvenir, dice Jehová, y los hijos volverán a su propia tierra.

18 Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios.

19 Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.

20 ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.

21 Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades.

22 ¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija contumaz? Porque Jehová creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón.

23 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo haga volver sus cautivos: Jehová te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo.

24 Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño.

25 Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida.

26 En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable.

27 He aquí vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.

28 Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová.

29 En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera,

30 sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.

31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.

32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

33 Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

35 Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre:

36 Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

37 Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová.

38 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo.

39 Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa.

40 Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Jehová; no será arrancada ni destruida más para siempre.

No a cualquier persona nacen "estas personas" en quienes Dios pone su Espíritu.

Por eso, los creyentes evangélicos menosprecian con tanta ligereza a los siervos que Jehová envía en sus momentos, porque ellos, la iglesia evangélica levanta hoy a cualquiera que desee matricularse en un seminario teológico o escuela bíblica. Consecuentemente, miran a estos hombres cuando se convierten en pastores, y consideran que todos son así, y menoscaban las Palabras de Dios.

Este es el juego de la confusión, del desengaño y del menosprecio que hace Satanás para minimizar toda Palabra de Dios, y aun de aquellos que son enviados en su tiempo.

Pero esto, más bien es una trampa para aquellos que aman el mundo, aquellos quienes se confían en sus propios criterios de justicia y fe; porque creen conocer a todos, y no saben distinguir a un verdadero sacerdote, o enviado de Dios.

Siempre hay que tener este criterio y punto de inicio para cualquier juicio:

San Lucas 1:

6 Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.

7 Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.

8 Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase,

9 conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.

10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.

Hoy muchos se han guiado por títulos, por sus currículum de estudio, de cursos participados, del número de asistentes a su iglesia como parámetro de grandeza y gloria.

1 Samuel 16:

7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

¿Quién es el hombre irreprensible y justo delante de Dios aún cuando hasta la edad avanzada no tienen hijos porque Elisabet era estéril?

No temas, porque tu oración ha sido oída

Friday, January 12, 2018

10:48

Que un hombre no tenga descendiente quien continuará con su nombres es grave, especialmente cuando uno se esfuerza en vivir dentro del Pacto de Dios.

Seguramente que este pensamiento tuvo Zacarías por el cual oraba siempre porque su mujer era estéril.

San Lucas 1:

13 Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.

14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento;

15 porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.

16 Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.

17 E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Y anuncia que el niño será nazareo desde el nacimiento, y que así deberá ser criado.

Si para un sacerdote como Zacarías es difícil de creer en estas palabras, y especialmente cuando había ausencia de Palabras de Dios por aquellos tiempos, y manifiesta su incredulidad:

San Lucas 1:

18 Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.

19 Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.

20 Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.

¿Cómo escucharía y podría creer una persona como Teófilo? ¿Cómo una persona quien nunca ha conocido a Jehová Dios del Pacto, creer en el Pacto del Dios Eterno?

La cantidad de palabras que debe absorber, que debe creer, que debe vivir y realizar en el tiempo; y más hacerlo dentro del Pacto… son muchas materias que debe estudiar al mismo tiempo.

¿Por qué se detalla tan detenidamente a Teófilo este nacimiento de Juan el Bautista?

Porque el acto de creer en las Palabras de Dios y acompañar a tiempo y en el lugar correcto es como escalar grandes rocas, hacer saltos prodigiosos para subir y realizar la justicia de Dios que es por fe.

Si uno quiebra esta fe, si uno quiebra algunas de las condiciones "imposibles" para hacerlo "humano", para buscar "una solución humana"… ciertamente que la Palabra de Dios se cumplirá pero no tendrá el "brillo, ni la gloria" de Jehová Todopoderoso.

Se escucha de muchas personas quienes "desean con todo el corazón de realizar toda obra para gloria de Jesucristo"… pero pierden la gracia, o dispersan y son pasados a otras personas… porque no saben aguardarse en paciencia, en santidad y únicamente en Dios.

Por eso, desde temprano el hombre debe escuchar y prestar mucha atención a las secuencias de las Palabras que escucha, de cómo encamina el Espíritu Santo, cómo son revelados las promesas y el Pacto, y saber aguardar en paciencia, en esperanza para "mostrar toda gloria de Dios".

Es por esta razón, que generalmente cuando Dios necesita realizar alguna obra especial, siempre se busca y prepara a personas, a familias que sean absolutamente fieles y justas.

Isaías 42:

8 Yo Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

9 He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

Así, ¿cuánto crees en el Dios quien todo lo sabe y quien hace todas las cosas según el designio de su voluntad durante generaciones o antes que sucedan todas las cosas?

Si no tienes el conocimiento, ni la firmeza de la fe en las Palabras de Jehová que fueron dichas, escritas y prometidas hace 1000 años, si no tienes fe que por mil generaciones serás bendecido… es que no conoces a Dios del Cielo y de la Tierra.

Es imprescindible que el hombre se esfuerce cada día en tener esa fe, de aprender a creer en la esperanza contra esperanza, de realizar grandes saltos de generaciones, y saber sembrar con siglos de anticipación.

Que tu nombre también, una vez confirmado el Pacto con Jehová Dios será invariable como lo es para Abraham, para David, para Aarón, y tantos más quienes así confiaron.

Las acciones de Jehová Dios nunca son fortuitas, ni hechas al azar o en forma azarosa.

Las grandes líneas de hechos, siempre están bien cuidados por Dios, y cumplidos en los tiempos justos.

Así también se requiere de nuestra fe, que tengamos la fe y la confianza para realizar las obras, con anticipación, buscar todas las cosas que hoy podemos realizar porque la promesa de Dios no tarda en cumplirse. Eso es fe en el Pacto. Y no esperar que todas las cosas sucedan para comenzar a accionar.

Las Palabras de Dios siempre tienen una línea de conducta y de realizaciones. Por ejemplo, si tú eres Zacarías, y Dios tiene previsto hacer que nazca en ti a Juan el Bautista, la voz que clama en el desierto; siempre estará despertando tu espíritu en ese sentido, haciéndote creer que tendrás un hijo, de no perder la esperanza porque eres viejo.

Dios nunca hace las cosas imprevistamente, ni se busca a cualquier persona para darle la palabra y mañana realice una obra especial.

Por eso, es muy importante que uno lea la biblia, o vaya marcando o subrayando las Palabras de la biblia y buscar siempre una unión, un enlace, una concordancia de las palabras que Dios te da, y siempre guardar en tu corazón. Para medir esas palabras, para comparar, para entender qué significan, para saber los tiempos.

Y generalmente cada palabra se realiza cuando tú realizas una obra de justicia de Dios que es por fe, o cuando padeces en nombre de Jesucristo, o llevas una gran carga, cuando defiendes la verdad de Dios, o cuando das un testimonio ante grandes personas, o amenazas, o después de una larga espera y paciencia.

Más cuando uno es oidor olvidadizo, cuando no sabe cuidarse, ni sabe vivir en vigilia, significa que no tiene fe; pero también que Dios no está preparando al hombre… o hay que dudar si alguna vez haya escuchado la Palabra de Dios.

Así todo aquel quien es llamado en Jesucristo, debe esforzarse en formar una familia, y cuyo nombre sea recordado por Jehová, y que Dios quiera, se acuerde de realizar una obra en tu familia. Así debe ser la fe, así la familia debe prevalecer en el mundo.

A lo largo de las generaciones, cuántos hijos o cuántas hijas podrían salirse al mundo, y casarse con personas fuera del Pacto… ¿Qué hace el hombre para cuidarse? ¿Qué hace Dios para que sus palabras se guarden?

No es decir ciega e ignorantemente decir que fue suerte… esto se debe sembrar, se debe enseñar con conocimiento y luchar para que se siga cumpliendo por generaciones.

Isaías 49:

1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.

2 Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba;

3 y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré.

4 Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios.

5 Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza);

6 dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.

7 Así ha dicho Jehová, Redentor de Israel, el Santo suyo, al menospreciado de alma, al abominado de las naciones, al siervo de los tiranos: Verán reyes, y se levantarán príncipes, y adorarán por Jehová; porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió.

8 Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades;

9 para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.

10 No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

Únicamente así, una persona permanecerá fiel y firme, mientras es aborrecido por todos, perseguido y menospreciado cuando enseñe o predique la palabra de Dios. Porque las palabras y las razones que le sostienen son más profundas que las situaciones circunstanciales que hoy se presentan y muestran.

Muchos hoy conocen o conocieron a Jesús de oídas, como dicen: creo en el nombre de Jesús. Pero no conocen los hechos de Dios, ni las pueden hacer, porque no conocen a Dios como hay que ser conocido. Así que, si uno no puede sembrar la Palabra, si uno no puede realizar las Palabras de Dios dentro del pacto, sembrar con grandes anticipaciones, aguardar con paciencia hasta esperanza contra esperanza, no se puede concluir que "cree en Jesucristo ni su fe es suficiente para entrar en el Reino de los cielos"; porque hoy hay que tener la fe para "nacer de nuevo" para decir que "conoce a Jesús".

Y ese problema de los creyentes como Job:

Job 42:

1 Respondió Job a Jehová, y dijo:

2 Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.

3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

4 Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás.

5 De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.

6 Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.

Esto es lo que trata de enseñar Lucas a Teófilo, que crea en un Dios mucho mayor de lo que el hombre puede ver con sus ojos, o su fe puede darle comprensión.

Al sexto mes del embarzo de Elisabet, cuando estas cosas se difundió porque Zacarías había visto una visión, se quedó mudo; y su esposa que tenía una edad avanzada concibió… esta noticia se difundió, especialmente entre los parientes de Elisabet.

Es por eso, cuando Gabriel al sexto mes visita a María y le dice:

San Lucas 1

26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.

28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.

30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.

31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

32 Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.

35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y éste es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;

37 porque nada hay imposible para Dios.

38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

39 En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá;

40 y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet.

El orden y entendimiento que impone el Espíritu Santo

Friday, January 12, 2018

12:00

Cuando sobrevienen obras, palabras, hechos, revelaciones, sucesos que sobrepasan las capacidades de los hombres, el Espíritu Santo se manifiesta para dar calma y orden a los hombres:

San Lucas 1:

41 Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,

42 y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.

43 ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?

44 Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.

45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor.

46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor;

47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.

49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,

50 Y su misericordia es de generación en generación A los que le temen.

51 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.

52 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes.

53 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos.

54 Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia

55 De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su descendencia para siempre.

56 Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.

57 Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo.

Se puede decir que tanto Zacarías y Elisabet, tanto José como María, comprendían por qué sobre ellos estaban sucediendo estas cosas. Por qué Jehová va realizando sus obras y muestra sus justicias con ellos. Porque saben que son del linaje de David su padre, de Aarón y Abías sus padres.

Cuando uno no se esfuerza, cuando uno no se gana el favor y la gracia de Dios, cuando Dios no te hace participar: o porque eres el actor principal, o porque eres el amigo y quien acompaña al esposo… las cosas son más difíciles de creer y entender las obras de Dios.

¿Quién es el pastor que hoy ha enseñado esto? ¿Cuál es la iglesia que ha enseñado esto y lo tiene como doctrina del camino y de la verdad?

¿Quién es el hombre quien tiene esta fe y siembra para su casa?

¿No ha cumplido Jehová con David cuando dijo esto?

2 Samuel 7:

8 Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel;

9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra.

10 Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio,

11 desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa.

12 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino.

13 El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.

Si hoy tu fe, y todo lo que tú siembras en Cristo Jesús no está firme en estas palabras, y en estas palabras tienes esperanza… la fe que dices tener de Jesucristo no es más que fe de hombres, en la mente del hombre.

Es por eso, que las personas de esta generación se han perdido, y no han comprendido las palabras, ni las obras del hijo del Hombre que Jehová ha enviado.

Nombres diferentes, tiempos diferentes; pero obras iguales

Friday, January 12, 2018

12:13

Jesús ya decía:

San Mateo 7:

15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Los hombres, las épocas, los lugares, los nombres son diferentes; pero la Palabra de Dios permanece para siempre.

Así que, uno debe escuchar las Palabras, y saber los tiempos de Dios, entender cuáles son las Palabras que se predican, las secuencias de esas Palabras, las obras que despierta el Espíritu Santo. Porque por los frutos conocerás si es de Dios; por los frutos conocerás en qué tiempos estás viviendo, o qué obras está realizando Jehová.

Por eso dice Zacarías:

San Lucas 1:

66 Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.

67 Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

68 Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo,

69 Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo,

70 Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio;

71 Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;

72 Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto;

73 Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, Que nos había de conceder

74 Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos

75 En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.

76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;

77 Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, Para perdón de sus pecados,

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó desde lo alto la aurora,

79 Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.

Y lo que enseña Lucas a Teófilo es justamente eso, que él ha entrado a formar parte de este Dios, de un Dios Todopoderoso, un Dios que cumple con sus promesas del Pacto realizado a los padres.

También la fe de Teófilo debe crecer de esa forma, y que necesita aprender mucho, y tener una fe y justicia que sobrepasa los años, las generaciones; y no simplemente "creer en su nombre".

No es un Dios nuevo, ni son obras totalmente nuevas ahora con Jesucristo, ni porque eres gentil.

Por eso, Pablo dice en Romanos 11:

17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,

18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.

21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.

24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;

26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.

27 Y éste será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.

Por tanto, si eres una rama injertada, significa que el árbol existe, que no ha sido desgajado totalmente. Y la nueva rama debe seguir las mismas palabras, leyes y reglas que tenían los judíos en cuanto al Pacto.

Y las obras de Jehová Dios seguirán realizándose según el pacto pactado con Abraham y sus hijos; si se cumplieron las cosas primeras, también se cumplirán las postreras.

Si la fe de los gentiles, o evangélicos o quien quiera sea llamado para creer en Jesús, pero no tiene frutos ni tiene entendimiento de los frutos que se irán apareciendo según los principios del Pacto, no hay forma de entender las obras de Dios en la dispensación de los tiempos.

Los judíos escucharon las palabras de Isaías cuando se dijo estas palabras, pero no existe mención diciendo que "Juan el Bautista sería ese hombre"; pero se debía entenderlo según las obras que hiciera, por eso profetiza Zacarías porque lo ha ido aprendiendo durante todo este tiempo hasta el nacimiento:

San Lucas 1:

67 Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

68 Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo,

69 Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo,

70 Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio;

71 Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;

72 Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto;

73 Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, Que nos había de conceder

74 Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos

75 En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.

76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;

77 Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, Para perdón de sus pecados,

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó desde lo alto la aurora,

79 Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.

80 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

Así también el Espíritu Santo hacía crecer en espíritu según estas palabras, según estos frutos que debía enseñar y predicar, a preparar el corazón de los hombres antes que apareciera Jesús.

¿Cómo alguien puede comprender quién es quién, o qué es qué?

Por eso, Lucas dice a Teófilo que debe comprender cómo es el Pacto de Abraham, cómo las Palabras de Jehová prometidas a David, se cumplen en sus hijos; y cómo Jesús nació en el linaje del rey David.

Hoy también es así, por sus frutos los conoceréis. ¿Cómo reconocer la obra de Dios por los frutos? ¿Cómo reconocer dónde y por medio de quién, o cuándo vendrán las Palabras?

Y es la razón por qué Jesús dice: "¡Velad!".

Si uno no está constantemente preparado, y velando; no le será posible saber cuándo, ni dónde, ni por quién.

¿Cómo pretende creer un evangélico, o piensa que tendrá el discernimiento para saber los frutos de las Palabras cuando nunca siembra dentro del Pacto… para saber qué, cuándo, cómo, dónde, quién?

Además, las palabras de Dios con el cual uno podía creer y ser introducido en el pacto, siempre las rechazaron; ni quisieron obedecerlas…

Por eso, anteayer 10 de enero de 2018, tuvimos la palabra: "Vuestra casa os es dejada vacía", y se activa el proverbio:

2 Pedro 2:

22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

Cuando los judíos no quisieron escuchar a Juan el Bautista, más bien resistieron a sus enseñanzas, tampoco vieron a Cristo Jesús.

Los discípulos quienes siguieron a Juan y escucharon su voz, sí siguieron a Jesús.

En el tiempo que escucha, debe seguir. En el tiempo que es llamado, debe esforzarse en crecer dentro del Pacto, ser niño para recibir toda la Palabra de Dios.

¿CUÁNTO HAS CONOCIDO A ESTE DIOS TODOPODEROSO?

El Dios quien promete desde siglos atrás a David su siervo, y es capaz de cumplir con esas palabras. Que aún cuando vengan muchas generaciones, muchos quienes se desvían del pacto, otros que son llevados hasta cautivos, muertos en guerra; pero finalmente Jehová cumple con el Pacto y sus promesas acerca de Jesucristo.

¿Crees en este Dios?

¿Cuánto puedes sembrar en el Pacto?

¿Cuánto puedes perseverar simplemente en la esperanza de sus Promesas?

Por eso, la fe que tienen los evangélicos, no es más que enseñanzas de hombres, doctrinas de hombres que enseñan según sus concupiscencias. Y no porque según ellos creen en Jesús será el mismo Cristo Salvador.

Y eso decía Jesús:

San Juan 8:

19 Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais.

20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aún no había llegado su hora.

21 Otra vez les dijo Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir.

22 Decían entonces los judíos: ¿Acaso se matará a sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?

23 Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.

25 Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho.

26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo.

27 Pero no entendieron que les hablaba del Padre.

28 Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.

29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

33 Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre.

36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

37 Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.

38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.

39 Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.

40 Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham.

41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.

42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.

43 ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.

44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

45 Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.

46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

48 Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?

49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis.

50 Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.

51 De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.

52 Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte.

53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo?

54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.

55 Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra.

56 Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.

57 Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

58 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.

59 Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.

El cumplimiento dentro de las promesas hechas

Saturday, January 13, 2018

10:57

No es simplemente decir "quiero ser fiel a Dios", y uno se esfuerza en las obras de Dios para que los caminos de Dios se propaguen por el deseo. Sino que primeramente el hombre debe preocuparse en su Pacto de David con Jehová Dios.

Porque no depende del que corre, ni del que quiere, sino según Dios tenga misericordia. Pero esto que vemos en San Lucas capítulo uno, tanto en las palabras de María como en las palabras de Zacarías, vemos cómo el Espíritu Santo muestra las bondades por causa del pacto, de la justicia que hicieron los padres antepasados en su tiempo, y que Jehová ha dado fiel cumplimiento a esas promesas.

Los católicos tienen a María como una bienaventurada, pero en realidad esa bienaventuranza tiene un origen, y es su padre: el Rey David. Y ese amor y sacrificio que hizo por el nombre y gloria de Jehová de los ejércitos todos los días de su vida, hace que sus hijos sean benditos, y que de tiempo en tiempo, se ve que las obras de Dios siempre se cumplen.

San Lucas 1:

46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor;

47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.

49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,

50 Y su misericordia es de generación en generación A los que le temen.

51 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.

52 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes.

53 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos.

54 Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia

55 De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su descendencia para siempre.

56 Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.

Así también es con Zacarías, porque su padre, el sacerdote Aarón tiene el pacto de Sal, del sacerdocio por generaciones.

San Lucas 1:

67 Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

68 Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo,

69 Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo,

70 Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio;

71 Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;

72 Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto;

73 Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, Que nos había de conceder

74 Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos

75 En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.

76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;

77 Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, Para perdón de sus pecados,

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó desde lo alto la aurora,

79 Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.

80 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

Esta es una verdad cierta y muy guardada para aquellos que tienen el Pacto con Jehová Dios, quienes siempre se preocupan por permanecer, por guardar el pacto, por vivir todos los días con las fuerzas en el Espíritu Santo:

Que ninguna obra se hará sin que estos hijos del pacto tengan participación. Porque al ser hijos del Pacto, son hijos de Dios.

Así que, no importa cuántos misterios existan aún, ni importan cómo vienen los tiempos de las dispensaciones… ¡no es una adivinanza!

Sino que si uno se cuida para ser hijo de Dios, y guarda el pacto con todas las fuerzas requeridas en el tiempo en que viva… las obras de Dios siempre pasarán por sus manos, o estará en medio de ellas.

Porque estas cosas son las esencias del Pacto de David (el pacto de hijo):

Salmos 89:

19 Entonces hablaste en visión a tu santo, Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso; He exaltado a un escogido de mi pueblo.

20 Hallé a David mi siervo; Lo ungí con mi santa unción.

21 Mi mano estará siempre con él, Mi brazo también lo fortalecerá.

22 No lo sorprenderá el enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;

23 Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos, Y heriré a los que le aborrecen.

24 Mi verdad y mi misericordia estarán con él, Y en mi nombre será exaltado su poder.

25 Asimismo pondré su mano sobre el mar, Y sobre los ríos su diestra.

26 Él me clamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salvación.

27 Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.

28 Para siempre le conservaré mi misericordia, Y mi pacto será firme con él.

29 Pondré su descendencia para siempre, Y su trono como los días de los cielos.

Amós 3:

1 Oíd esta palabra que ha hablado Jehová contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto. Dice así:

2 A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades.

3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

4 ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare?

5 ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo?

6 ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho?

7 Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

8 Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?

La historia de Dios siempre pasará por las manos de los que tienen el pacto de hijo, porque así Dios da la autoridad y el dominio sobre la tierra. Porque ¿para qué serviría la unción con que Jehová unge a su hijo?

El poder de Dios reposa sobre aquel a quien viene la Palabra de Dios. Claro que serán palabras grandes, palabras adelantadas que no se cumplieron, palabras increíbles que ojos no vieron ni oídos oyeron; pero los hijos del pacto sí la saben apreciar, la entienden y ellos mismos son testigos de esa bendición de Jehová que viene bajando durante generaciones. Así es más fácil de creer, es más fácil de realizar.

Así vemos en las Palabras de Zacarías cómo explica y ve todo desde la visión del pacto y cómo se fue realizándose:

San Lucas 1:

67 Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

68 Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo,

69 Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo,

70 Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio;

71 Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;

72 Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto;

73 Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, Que nos había de conceder

74 Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos

75 En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.

76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;

77 Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, Para perdón de sus pecados,

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó desde lo alto la aurora,

79 Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.

80 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

Y Zacarías entiende cómo Juan su hijo sería "la voz que clama en el desierto", porque en sus palabras que habla lleno del Espíritu Santo, se relaciona directamente en obras y en tiempos:

Isaías 40:

2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.

3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

6 Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.

7 La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.

8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

9 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!

10 He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.

11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

Hemos visto cuántas personas están ansiosas de ver visiones, sueños del futuro, ser profetas para saber las palabras y sucesos de mañana. Pero nadie se ha preocupado en buscar y abrazar el pacto de Abraham, que es el pacto de todo creyente, que es el inicio de todo pacto. Es por eso, que se perdieron, porque anduvieron en adivinanzas, en agorerías, en visiones de hombres pecadores, quienes hablan según sus concupiscencias. Y por esa causa todos se perdieron.

Ven cómo personas como José y María, cómo Zacarías y Elisabet; hombres quienes provienen dentro del pacto que habían alcanzado sus padres, y permanecieron en ellas, son llamados y utilizados por Dios en las revelaciones.

San Juan 12:

35 Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va.

36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.

37 Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él;

38 para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?

39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:

40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane.

Ahora, ¿por qué se cuenta todas estas cosas a Teófilo?

Porque Teófilo es un gentil, no tiene conocimiento de qué es el Pacto de Jehová, cómo funciona el pacto, cómo y cuándo se establece un pacto; y cómo todas las obras de Dios siempre, siempre se harán con y por medio de las personas del pacto.

Y ahora, con las personas quienes están en el Pacto Nuevo de Jesucristo.

Es la razón por qué las personas tienen que venir a nosotros, porque las Palabras de Dios no se hablarán por otro medio, ni persona y menos iglesia porque a todas se ha dejado vacía.

Muchos critican nuestras obras y acciones, pero ¿qué saben ellos del tiempo o de lo que sucederá mañana? Como dicen estas palabras de Jehová:

Isaías 41:

21 Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob.

22 Traigan, anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello; sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir.

23 Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos.

24 He aquí que vosotros sois nada, y vuestras obras vanidad; abominación es el que os escogió.

25 Del norte levanté a uno, y vendrá; del nacimiento del sol invocará mi nombre; y pisoteará príncipes como lodo, y como pisa el barro el alfarero.

26 ¿Quién lo anunció desde el principio, para que sepamos; o de tiempo atrás, y diremos: Es justo? Cierto, no hay quien anuncie; sí, no hay quien enseñe; ciertamente no hay quien oiga vuestras palabras.

27 Yo soy el primero que he enseñado estas cosas a Sion, y a Jerusalén daré un mensajero de alegres nuevas.

28 Miré, y no había ninguno; y pregunté de estas cosas, y ningún consejero hubo; les pregunté, y no respondieron palabra.

29 He aquí, todos son vanidad, y las obras de ellos nada; viento y vanidad son sus imágenes fundidas.

Es fundamental el conocimiento de Jehová, el Dios del Pacto, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, para que uno sepa valor y acompañar en todo tiempo la Palabra y las acciones que realiza en el mundo.

Santiago 1

25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

Además, con la presencia y venida del Consolador, el Espíritu Santo quien nos revela aún lo más profundo del corazón del Padre y quien nos consuela en todo tiempo para que podamos realizar las obras y enfrentar las incredulidades, las tinieblas del mundo.

1 Corintios 2:

6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,

8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,

13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.

16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

San Juan 14:

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

28 Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo.

29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.

30 No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.

31 Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí.

Y este es un punto importante, solamente cuando el Espíritu Santo tiene que obrar como "Consolador de un hijo" porque éste está padeciendo en Cristo Jesús por causa de la Verdad y del Evangelio de Cristo en el Pacto y por el Pacto Nuevo, es cuando el Espíritu Santo (o el Consolador) te enseñará todas las cosas, nos hará recordar lo que Jesús nos ha dicho. Así que esta "paz del Consolador", la paz que Jesucristo nos la da… el mundo nunca puede ofrecernos, ni aquellos quienes temen padecer por causa de Cristo en el mundo sentirlas. Y el Padre quien es mayor que Jesús, nos amará.

Si no quieres ser Bienaventurado, si no luchas por ser pobre de espíritu, si no lloras por causa de tu fe, si no tienes hambre y sed de justicia, si no eres manso para Jesucristo, si no eres misericordioso, si no eres limpio de corazón, si no eres pacificador, si no padeces persecución por causa de la justicia, si no te vituperan por causa de la palabra, si no eres sal de la tierra, si no eres luz del mundo, si no guardas la ley con todas tus fuerzas, mente, alma y espíritu, si tú no soportas las afrentas y te desprecian, muestran su ira contigo, si no perdonas a tus enemigos y recibes las bofetadas, o llevas sus cargas, si no siembras las semillas de mostaza, si no se llena tu vida con el reino de los cielos como levadura, si no te esfuerzas en nacer de nuevo, si no recibes la cruz de Cristo de tu tiempo, y del camino al que Jehová te ha encaminado… nunca conocerás al Consolador, nunca te será revelado la verdadera intención del Padre, ni te hará recordar de las Palabras de Jesús, de la biblia para que entiendas las cosas, que recibas la paz y el amor del Padre.

Todo esto no es nada nuevo, simplemente unas cosas que se agregan a todas las obras anteriores del Pacto de Jesucristo. Nos ha correspondido avanzar un poco más y completar las obras que a nosotros nos corresponde, y por el cual Dios nos ha bendecido enormemente:

Isaías 59:

21 Y éste será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

Por eso, hoy estamos tranquilos, sentados a la diestra de Dios, confiando en todas las obras que está realizando y que cumplirán todas las Palabras de sus promesas, sin faltar una de ellas:

Salmos 110:

1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

2 Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.

3 Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.

4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec.

5 El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira.

6 Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras.

7 Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza.

Como dijo Josué:

Josué 23:

1 Aconteció, muchos días después que Jehová diera reposo a Israel de todos sus enemigos alrededor, que Josué, siendo ya viejo y avanzado en años,

2 llamó a todo Israel, a sus ancianos, sus príncipes, sus jueces y sus oficiales, y les dijo: Yo ya soy viejo y avanzado en años.

3 Y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones por vuestra causa; porque Jehová vuestro Dios es quien ha peleado por vosotros.

4 He aquí os he repartido por suerte, en herencia para vuestras tribus, estas naciones, así las destruidas como las que quedan, desde el Jordán hasta el Mar Grande, hacia donde se pone el sol.

5 Y Jehová vuestro Dios las echará de delante de vosotros, y las arrojará de vuestra presencia; y vosotros poseeréis sus tierras, como Jehová vuestro Dios os ha dicho.

6 Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra;

7 para que no os mezcléis con estas naciones que han quedado con vosotros, ni hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos.

8 Mas a Jehová vuestro Dios seguiréis, como habéis hecho hasta hoy.

9 Pues ha arrojado Jehová delante de vosotros grandes y fuertes naciones, y hasta hoy nadie ha podido resistir delante de vuestro rostro.

10 Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como él os dijo.

11 Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.

12 Porque si os apartareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, mezclándoos con ellas, y ellas con vosotros,

13 sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de vosotros, sino que os serán por lazo, por tropiezo, por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.

14 Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.

15 Pero así como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado,

16 si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado.

Sabemos cómo todas las Palabras de la biblia se abren y sabemos que también se cumplirán, porque hemos realizado las obras de nuestro tiempo que nos correspondía:

Deuteronomio 28:

1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.

4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.

7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.

8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.

9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.

10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.

12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.

13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,

14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.

No vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor

Monday, January 15, 2018

20:24

San Lucas 2:

25 Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.

26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor.

27 Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley,

28 él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:

29 Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra;

30 Porque han visto mis ojos tu salvación,

31 La cual has preparado en presencia de todos los pueblos;

32 Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel.

La forma como Dios va dando a cada persona una promesa, y que esa persona debe perseverar en la fe hasta que reciba la respuesta de Dios. Es una forma que tiene Dios de medir y probar la justicia de la fe de cada persona.

A veces pensamos que la obra que realiza un hombre es un pequeño, como este Simeón, o Ana, o el hombre que nació ciego para que Jesús le abra los ojos y que constituya en un testigo delante de los sacerdotes y gobernantes de la nación.

Pero esta persona, Simeón tiene una palabra que el Espíritu Santo le enseñó, que unidas las diferentes piezas, las diferentes personas, el orden en que aparecen delante de Jesús; todo hace un conjunto único y muestra la sabiduría de Dios.

Por eso, ¿qué hubiera sido de este Teófilo si no tenía a un amigo como Lucas? ¿Y cuán amigo debe ser y apreciado para que se tome un esfuerzo tan grande para investigar, para escribir los libros de Lucas y Hechos de los Apóstoles. Pero también lo importante es que Lucas quien tiene un don de Jesucristo para escribir, sea lleno del Espíritu Santo para escribirlo, y a quién escribirlo.

Isaías 40:

12 ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?

13 ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?

14 ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?

15 He aquí que las naciones le son como la gota de agua que cae del cubo, y como menudo polvo en las balanzas le son estimadas; he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.

16 Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio.

17 Como nada son todas las naciones delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es.

18 ¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?

Porque los padres de Jesús fueron celosos de la ley de la purificación, llevaron a Jesús al templo, y así se desencadena las cosas.

También las palabras de Simeón, son dignas de ser tenidas en cuenta: "Luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel".

Existen personas como Simeón, y Ana quienes durante toda su vida se han dedicado a Jehová en el templo, para ver la salvación de Israel durante un tiempo. A otros se les exige que lleven cargas mayores, durante más tiempo.

Y este es un número, realmente impactante para un pueblo que Jehová había escogido, y que les había guiado y haciendo un pacto…

¿Cómo puede ser que solamente dos personas sean llamadas por el Espíritu Santo?

¿Qué ha sucedido con todos los sacerdotes, los fariseos, los escribas, los intérpretes de la ley, los saduceos y otros…? ¿No había más hombres de fe? ¿No había más hombres que merecieran ser llamados y avisados por Dios para conocer a Jesús?

¿Se sentían los hombres de "fe" de ese tiempo creyéndose sobérbios como ahora? Que si Dios no les habla… simplemente es porque no existe la Palabra de Dios… que ellos son tan justos y fieles que Dios jamás les dejaría de hablarles… ni avisarles…

Es por eso, que el tiempo en que viene el Hijo del Hombre presenta estas características, por eso, de Juan el Bautista dice:

Isaías 40:

2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.

3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

6 Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.

7 La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.

8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

9 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!

10 He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.

11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

Si tenemos como parámetro la situación del templo de Jerusalén cuando vino del Hijo del Hombre, también será similar cuando Dios levante al otro hijo del Hombre para que termine con el pacto viejo.

Así se cumplen las palabras:

Isaías 53:

1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

San Juan 12:

37 Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él;

38 para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?

39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:

40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane.

Romanos 10:

12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;

13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?

17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

18 Pero digo: ¿No han oído? Antes bien, Por toda la tierra ha salido la voz de ellos, Y hasta los fines de la tierra sus palabras.

19 También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; Con pueblo insensato os provocaré a ira.

20 E Isaías dice resueltamente: Fui hallado de los que no me buscaban; Me manifesté a los que no preguntaban por mí.

21 Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.

Uno debe luchar denodadamente para no ser rebelde ni contradictor que es mayormente el ambiente en que viven los hombres de este tiempo. Siempre quieren señales, pero no son suficientemente pobres de Espíritu para hacer la Palabra. Quieren escuchar, y a partir de ella nuevamente poner discusiones y negaciones. Jamás se complacen de nada.

Nuevamente un niño de doce años se sienta delante de los grandes y prominentes maestros durante tres días, preguntando y respondiendo; y todos se admiraban de su sabiduría; pero nadie se preguntó: ¿Quién es este niño?

Pero se ve cómo los maestros de ese tiempo no tenían ni la sabiduría de doce años. Dieciocho años después fueron peores.

¿Con qué criterio las personas "saben o reconocen" que es la Palabra de Jesucristo?

Una cosa es segura, que no la conocen, ni la reconocen, ni la entienden; porque si verdaderamente creyeran que es la Palabra de Dios, serían sal de la tierra y luz del mundo. Y hoy la sal y la luz del mundo anda muy escaso.

Cuando las cosas del mundo, cuando los métodos del mundo, cuando las soluciones del mundo prevalecen sobre la fe y las promesas, es porque no está viendo a Dios, ni conoce y menos cree en las Palabras de Jehová Dios.

Para los Teófilos del mundo

Tuesday, January 16, 2018

09:51

Estas palabras de Isaías 49 que nos ha dado desde el primero y cuatro de enero del 2009 (Ver sermón: "Y conocerán que soy Salvador tuyo y Redentor tuyo" y "Preparando para hacer todas las cosas posibles"), nuevamente hoy nos resalta el Espíritu Santo diciendo que estará activo a partir de ahora. Porque terminamos la etapa de Trillo nuevo de Isaías 41.

Isaías 49:

1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.

2 Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba;

3 y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré.

4 Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios.

5 Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza);

6 dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.

7 Así ha dicho Jehová, Redentor de Israel, el Santo suyo, al menospreciado de alma, al abominado de las naciones, al siervo de los tiranos: Verán reyes, y se levantarán príncipes, y adorarán por Jehová; porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió.

8 Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades;

9 para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.

10 No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

11 Y convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas.

12 He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinim.

13 Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.

14 Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí.

15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.

16 He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.

17 Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti.

18 Alza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia.

19 Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos.

20 Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos: Estrecho es para mí este lugar; apártate, para que yo more.

21 Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos?

22 Así dijo Jehová el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros.

23 Reyes serán tus ayos, y sus reinas tus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que esperan en mí.

24 ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano?

25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

26 Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.

Nunca una obra de Jehová Dios es fortuita, sino que comunica con antelación, y los hombres deben creer en ella, anunciarla, prepararse, perseverar en la esperanza… hasta que Dios da inicio.

Y sabemos que el trillo se utiliza para cosechar, para recoger aún los últimos tallos y granos que se han caído. Y eso indica "cosecha", y luego de la cosecha, siempre existe un "aventado" para quitar las cascarillas y tener el grano limpio.

Sólo que como dice isaías 41, no son muchas:

Isaías 41:

15 He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo.

16 Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.

17 Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.

18 En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca.

Y por las Palabras de Isaías 49, sabemos que aún existen Teófilos en las naciones. Si antes estuvimos recogiendo los últimos, los pocos en justicia. Dios tendrá misericordia del que quiera tener misericordia en las naciones y las recogerá.

Porque aún tenemos que sacar de las tinieblas, de casas de prisión, de restaurar la tierra, de heredar asoladas heredades.

Veremos cómo Jehová convertirá en camino todos los montes y las calzadas levantados para que puedan venir de lejos.

Isaías 49:

6 dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.

7 Así ha dicho Jehová, Redentor de Israel, el Santo suyo, al menospreciado de alma, al abominado de las naciones, al siervo de los tiranos: Verán reyes, y se levantarán príncipes, y adorarán por Jehová; porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió.

8 Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades;

9 para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.

10 No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

11 Y convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas.

12 He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinim.

13 Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.

17 Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti.

18 Alza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia.

19 Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos.

20 Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos: Estrecho es para mí este lugar; apártate, para que yo more.

21 Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos?

22 Así dijo Jehová el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros.

23 Reyes serán tus ayos, y sus reinas tus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que esperan en mí.

24 ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano?

25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

También existirá la justicia de aquellos quienes desecharon la voz de la justicia:

26 Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.

Y lo que está determinado y anunciado desde siglos pasados, ¿no se cumplirán? ¿Podrá decir el hombre "lo vencí"?

Isaías 14:

24 Jehová de los ejércitos juró diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado;

25 que quebrantaré al asirio en mi tierra, y en mis montes lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de su hombro.

26 Éste es el consejo que está acordado sobre toda la tierra, y ésta, la mano extendida sobre todas las naciones.

27 Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder?

Así se ha escrito en la biblia, así se anuncia porque es tiempo que se cumplan estas Palabras que nos es dado por el Espíritu Santo; y antes que todas las cosas sucedan, se les anuncia para que nadie diga que no es verdad, que es invento nuestro.