Anotaciones bíblicas del Pastor

San Mateo - Diciembre 2017 (Inicio: 19/diciembre/2017, Parte 1)


VISIÓN DESDE EL NUEVO PACTO DE JESUCRISTO

El Pacto de Hijo

Tuesday, December 19, 2017

10:51

Comenzamos a estudiar los libros de los evangelios para aprender las novedades y las visiones desde el Pacto Nuevo, las nuevas amplitudes, los avances y aquellas cosas que se aclaran pasando de la sombra o la imagen de las cosas a lo verdadero y definitivo.

Aún cuando existe una debilidad del hombre, un pacto de hijo como el que recibió David alcanzó a Jesucristo.

En base a esto, ¿cómo será el futuro de aquellos que han terminado el pacto viejo, y han entrado el pacto nuevo; y a más de eso, cuando uno está en una unión irrompible como el matrimonio con Cristo.

Como las generaciones de los hijos de David fueron bien cuidadas por Dios para que de ellos naciera Jesús; en ese tiempo esa justicia de David llegó a eso.

Hoy es necesario saber eso, y más.

1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos.

3 Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram.

4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón.

5 Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí.

6 Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías.

7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa.

8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías.

9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías.

10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías.

11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia.

12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel.

13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor.

14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud.

15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob;

16 y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.

17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce. (Matt. 1:1-17 R60)

Desafíos de la fe

Tuesday, December 19, 2017

11:32

Existen aquellas cosas y acciones que tradicional o culturalmente son aceptables, tal vez hoy ser madre soltera es tan común; pero en ese tiempo es causal de ser apedreada y muerta.

¿Cómo un hombre comprometido con una mujer como José aceptar ese hecho?

La acción de lo inesperado, el camino por donde nadie se imagina sucedan los hechos; en el tiempo calmo que nada nuevo sucede durante mucho tiempo.

¿Cómo alguien puede saber cuál es la obra de Dios? ¿Cómo discernir que esto o aquello es una obra de Dios cuando todos piensan que la fe y el conocimiento bíblico está todo controlado, y que no pueden suceder cosas nuevas?

¿Cuánta fe o qué preparación deben tener las personas para creer que "el niño que es concebido es el Mesías? Y todo sucede para que la Palabra de Dios se cumpla.

Isaías 7:

13 Dijo entonces Isaías: Oíd ahora, casa de David. ¿Os es poco el ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Dios?

14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

15 Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.

16 Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada.

17 Jehová hará venir sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días cuales nunca vinieron desde el día que Efraín se apartó de Judá, esto es, al rey de Asiria.

18 Y acontecerá que aquel día silbará Jehová a la mosca que está en el fin de los ríos de Egipto, y a la abeja que está en la tierra de Asiria;

19 y vendrán y acamparán todos en los valles desiertos, y en las cavernas de las piedras, y en todos los zarzales, y en todas las matas.

20 En aquel día el Señor raerá con navaja alquilada, con los que habitan al otro lado del río, esto es, con el rey de Asiria, cabeza y pelo de los pies, y aun la barba también quitará.

21 Acontecerá en aquel tiempo, que criará un hombre una vaca y dos ovejas;

22 y a causa de la abundancia de leche que darán, comerá mantequilla; ciertamente mantequilla y miel comerá el que quede en medio de la tierra.

23 Acontecerá también en aquel tiempo, que el lugar donde había mil vides que valían mil siclos de plata, será para espinos y cardos.

24 Con saetas y arco irán allá, porque toda la tierra será espinos y cardos.

25 Y a todos los montes que se cavaban con azada, no llegarán allá por el temor de los espinos y de los cardos, sino que serán para pasto de bueyes y para ser hollados de los ganados.

Y esta es la parte más difícil, ¿cómo puedes tú estar seguro de que la persona a quien se refiere una profecía de la biblia es justamente tú?

Porque puedes equivocarte de atrevido…

Puedes equivocarte creyendo o suponiendo lo que no eres…

O puedes también pecar contra Dios por si eres incrédulo y no quieres asumir ese hecho como sucedió a Moisés:

Éxodo 3:

1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.

2 Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.

3 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.

4 Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

5 Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.

6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.

7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,

8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.

9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.

10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.

11 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?

12 Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.

13 Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?

14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.

15 Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Éste es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.

16 Ve, y reúne a los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareció diciendo: En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto;

17 y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel.

18 Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová el Dios de los hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, para que ofrezcamos sacrificios a Jehová nuestro Dios.

19 Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por mano fuerte.

20 Pero yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará ir.

21 Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías;

22 sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huéspeda alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.

4:1 Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.

2 Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.

3 Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella.

4 Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano.

5 Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.

6 Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve.

7 Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.

8 Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera.

9 Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.

10 Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.

11 Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

12 Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.

13 Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.

14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.

15 Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.

16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios.

17 Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.

18 Así se fue Moisés, y volviendo a su suegro Jetro, le dijo: Iré ahora, y volveré a mis hermanos que están en Egipto, para ver si aún viven. Y Jetro dijo a Moisés: Ve en paz.

19 Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Ve y vuélvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.

20 Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.

21 Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.

22 Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.

23 Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.

24 Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo.

25 Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre.

26 Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión.

27 Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y le besó.

28 Entonces contó Moisés a Aarón todas las palabras de Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había dado.

29 Y fueron Moisés y Aarón, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel.

30 Y habló Aarón acerca de todas las cosas que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo.

31 Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.

Este es el dilema de la fe, es el dilema del llamado para trabajar como Moisés; y es el dilema de los que deben escuchar, creer y seguir a Moisés como pueblo.

Es el dilema de aquellos quienes hoy deben creer que el hijo de hombre ha cumplido con el pacto viejo, y que solamente queda en pie el Pacto Nuevo.

Y este es y será el desafío de la fe, y sabemos que "el Justo por su fe vivirá."

¿Es cierto que se ha terminado el pacto viejo?

¿Es cierto que existe solamente el pacto nuevo?

¿Quién puede certificar que nosotros estamos en el pacto nuevo?

¿Quién creerá que verdaderamente nosotros somos la iglesia en Cristo Jesús de ahora en más?

Y sabemos que justamente Dios crea este dilema, interrogantes e incredulidades en todos los sentidos, para que aquellos que ven, no vean; y aquellos que escuchan, no entiendan y se salven.

Pero aquellos que creen, también deberán justificarse.

Sí, son los desafíos de la fe.

Lo fue para José, lo fue para María.

¿Cómo tú disciernes hoy dónde está la verdad? ¿Cómo puedes saber a quién ha levantado Dios en este tiempo?

San Mateo 21:

42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?

43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.

44 Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.

Despertando del sueño, hizo como le había mandado

Tuesday, December 19, 2017

11:57

El justo por su fe vivirá.

¿Cuántas oportunidades tenemos para creer y tomar una decisión?

En la mayoría de los casos, una sola vez.

Siempre existe una tremenda diferencia entre el primer aviso y la segunda vez.

¿Cuánto uno debe estar preparado y cuán temeroso debe estar para que pueda creer y asumir una acción y decisión de fe en la primera vez?

¿Qué sería comparable a que una virgen conciba del Espíritu Santo hoy?

¿Cuán preparado estás para ver un milagro de Dios y cambiar tu vida completamente en pos de esas palabras?

La fe y la justicia de Dios que es por fe es acción de una decisión, es una obra que se realiza porque cree en la Palabra que Dios le da.

Cuando ese hecho se realiza, ya es un hecho; y creer en ese hecho no corresponde a justicia de fe.

Por eso, si uno quiere realizar la justicia de fe, y ser un justo que por su fe vivirá; siempre debe estar pendiente de los sucesos posteriores, y no de los conocimientos anteriores.

Pero esto es cierto, que el conocimiento básico de la Palabra, y especialmente aquellos "conocimientos que tú has adquirido" por tu justicia de Dios que es por fe es FUNDAMENTAL para que puedas realizar las "justicias de fe de mañana".

Son conocimientos "exclusivamente" tuyos, es como una serie de "claves" que resuelven los misterios de la dispensación de los tiempos de Dios.

Así, estos conocimientos exclusivos que tú recibiste porque has creído en tu pacto, y te has encaminado por la senda que Dios te encaminó; tienes claves que son como "señales de dirección" y "confirmación o renovación de las promesas" que te ha ido mostrando el Padre.

Y es un ejercicio de aprendizaje, de un ritmo para creer en la Palabra.

Por eso dice Jeremías acerca de la fe, y por qué los hombres deben acostrumbrarse a creer palabras y obras de Dios que anticipa a los amados:

Jeremías 33:

1 Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:

2 Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre:

3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

4 Porque así ha dicho Jehová Dios de Israel acerca de las casas de esta ciudad, y de las casas de los reyes de Judá, derribadas con arietes y con hachas

5 (porque vinieron para pelear contra los caldeos, para llenarlas de cuerpos de hombres muertos, a los cuales herí yo con mi furor y con mi ira, pues escondí mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad):

6 He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

7 Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.

8 Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron.

9 Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré.

10 Así ha dicho Jehová: En este lugar, del cual decís que está desierto sin hombres y sin animales, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están asoladas, sin hombre y sin morador y sin animal,

11 ha de oírse aún voz de gozo y de alegría, voz de desposado y voz de desposada, voz de los que digan: Alabad a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia; voz de los que traigan ofrendas de acción de gracias a la casa de Jehová. Porque volveré a traer los cautivos de la tierra como al principio, ha dicho Jehová.

12 Así dice Jehová de los ejércitos: En este lugar desierto, sin hombre y sin animal, y en todas sus ciudades, aún habrá cabañas de pastores que hagan pastar sus ganados.

13 En las ciudades de las montañas, en las ciudades de la Sefela, en las ciudades del Neguev, en la tierra de Benjamín, y alrededor de Jerusalén y en las ciudades de Judá, aún pasarán ganados por las manos del que los cuente, ha dicho Jehová.

14 He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.

15 En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra.

16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.

17 Porque así ha dicho Jehová: No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel.

18 Ni a los sacerdotes y levitas faltará varón que delante de mí ofrezca holocausto y encienda ofrenda, y que haga sacrificio todos los días.

19 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:

20 Así ha dicho Jehová: Si pudiereis invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no haya día ni noche a su tiempo,

21 podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y mi pacto con los levitas y sacerdotes, mis ministros.

22 Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del mar se puede medir, así multiplicaré la descendencia de David mi siervo, y los levitas que me sirven.

23 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:

24 ¿No has echado de ver lo que habla este pueblo, diciendo: Dos familias que Jehová escogiera ha desechado? Y han tenido en poco a mi pueblo, hasta no tenerlo más por nación.

25 Así ha dicho Jehová: Si no permanece mi pacto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra,

26 también desecharé la descendencia de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su descendencia quien sea señor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque haré volver sus cautivos, y tendré de ellos misericordia.

Así también decía Pablo:

1 Corintios 2:

6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,

8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,

13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.

16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

Y porque esto es cierto:

"Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios."

Uno debe abocarse a ser amado por el Padre y "entrenar su espíritu" para que sepa escuchar qué dice el Espíritu Santo.

Porque así como a José y a María vinieron palabras que para ese tiempo, son totalmente "contra las buenas costumbres y atenta contra la ley".

¿Por qué nadie dio aviso a los sacerdotes?

Wednesday, December 20, 2017

09:35

¿Por qué los ángeles aparecieron solamente a los pastores que estaban velando con su ganado?

¿Por qué no se dio aviso a la gente que estaba en Belén?

En realidad, los sacerdotes y el concilio escuchó de la venida de los magos del oriente, quienes fueron consultados y respondieron que nacería en Belén de Judá. ¿Por qué no se levantaron y fueron a buscar? ¿Por qué no indagaron a los magos?

El menosprecio, la soberbia, la incredulidad, y dureza de corazón. ¿Habría algún sacerdote quien fuera realmente del linaje de Aarón dentro del consejo gobernante?

¿Por qué Jesús usó de parábolas para hablar a los hombres de su tiempo?

San Mateo 13:

3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.

4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

9 El que tiene oídos para oír, oiga.

10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?

11 Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.

15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.

16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.

17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.

En realidad, estas situaciones, este ambiente de frivolidad, de estupor de ojos y oídos, de insensibilidad; es la característica cuando "aparece el hijo del hombre". Esto no solo sucedió en tiempos de Jesús, sino que en todas las épocas de los profetas fue así.

¿Cuándo fue el tiempo que los sacerdotes y los demás gobernantes tuvieron oportunidad para creer?

Podría decirse que fue a los doce años, cuando se quedó Jesús a conversar, a preguntar y a responder. Pero le vieron más a Jesús como "niño prodigioso" en el conocimiento de la Palabra de Dios, que Mesías.

San Lucas 2:

40 Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

41 Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua;

42 y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.

43 Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre.

44 Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos;

45 pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole.

46 Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles.

47 Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.

48 Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.

49 Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?

50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló.

51 Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

Y ya cuando Jesús comenzó su ministerio, la primera vez que fue al templo de Jerusalén, fue echar a los cambiastas, y vendedores; y limpiar el templo porque lo habían convertido en cueva de ladrones.

San Juan 2:

13 Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén,

14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados.

15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas;

16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume.

18 Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?

19 Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22 Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.

23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos,

25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

Así que, si alguien hoy creyendo y confiando en su fe podrá reconocer a Jesús o su obra en este tiempo de insensibilidad y de corrupción… es un gran error.

Si uno no es un fiel y pobre de espíritu como lo fue Simeón, o como Ana; no reconocerán al hijo del hombre de este tiempo.

Lastimosamente muchos se confiaron en su religión, en su estatus de "hombre de fe", o evangélico se olvidaron de examinarse con justicia y en verdad.

Si bien, muchos consideran que estas cosas escritas en los primeros capítulos de los evangelios parecen hechos historicos, y lo aprenden como historia; es necesario un gran y largo proceso de "discipulado y de disciplina" para que puedan "reconocer", entender y comprender que las obras de Dios se mostrarán bajo esta "similitud"; cuando los hombres se sientan confiados de su fe, y estén en paz; entonces el juicio y las aguas (o el fuego en este tiempo).

¿Por qué hemos evangelizado durante tanto tiempo y a la vista de tantos hombres y nadie ha respondido? ¿Por qué cada uno se confió en su conocimiento, en su fe y nadie se preguntó por qué él o ella era tan "insensible al evangelio"? ¿Por qué su iglesia no se despertó como un fuego del don de Dios que tenía cada uno?

Si el hombre quien cree en Jesús, si no realiza verdaderas acciones de fe, si no toma decisiones definitivas en pos del camino de Cruz en Cristo Jesús, jamás se despertará, jamás podrá saber el camino, ni mantenerse en la verdad. ¿Y podrá tener vida sin estos dos elementos?

No hay que perder tiempo con personas quienes no toman decisiones, quienes no son decididos a dejar las cosas del mundo, y según la Palabra le indica en su momento.

Estos son detalles a tener en cuenta en cuanto a la busqueda de Dios y de vivir piadosamente:

San Lucas 2:

25 Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.

26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor.

27 Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley,

28 él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:

29 Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra;

30 Porque han visto mis ojos tu salvación,

31 La cual has preparado en presencia de todos los pueblos;

32 Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel.

33 Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él.

34 Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha

35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.

36 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad,

37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones.

38 Ésta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.

Realmente estas personas, los detalles de estas dos personas no se mencionan porque sí, sino que tienen un motivo, y enseñan una vida y conducta para encontrarse con el Mesías. Hoy también será así para encontrarse con Cristo.

Difícilmente un creyente dominguero encuentre el camino, ni la verdad y menos la vida.

¿Cómo reconocer a los enviados de Dios?

Wednesday, December 20, 2017

10:24

Si uno no está sediento no buscará las aguas.

¿Quién buscará afanosamente las promesas del Pacto sino aquel que ha dejado todo en el mundo y ha despositado toda su vida y esperanza en las Palabras prometidas de Jehová?

Isaías 55:

1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.

3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.

4 He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones.

5 He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.

6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,

11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.

13 En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.

Si mi espíritu no está hambriento, ¿cómo buscará el rostro de Dios?

Salmos 63:

Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,

2 Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.

3 Porque mejor es tu misericordia que la vida; Mis labios te alabarán.

4 Así te bendeciré en mi vida; En tu nombre alzaré mis manos.

5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca,

6 Cuando me acuerde de ti en mi lecho, Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.

7 Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.

8 Está mi alma apegada a ti; Tu diestra me ha sostenido.

9 Pero los que para destrucción buscaron mi alma Caerán en los sitios bajos de la tierra.

10 Los destruirán a filo de espada; Serán porción de los chacales.

11 Pero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que jura por él; Porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.

Por eso, es tan importante que los hombres quienes realmente buscan creer y permanecer en la salvación de Jesucristo, deban abrazar el pacto de Dios y comenzar a renunciar de todos los bienes y riquezas del mundo, dejar sus sueños y deseos, morir respecto a su carne; y comenzar a tener "sed de Dios", porque eso produce las promesas del Pacto de Dios.

¿Cuánta es tu hambre espiritual? ¿Cuánta es tu necesidad carnal? ¿Cuánto anhelas las promesas o que la justicia de Dios se manifieste?

Salmos 27:

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3 Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.

4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto.

6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.

7 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme.

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová;

9 No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.

11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud A causa de mis enemigos.

12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.

14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.

Porque según los tiempos en que Dios hace las obras, en los tiempos en que Dios envía a sus profetas o hijo de hombre; solamente aquellos quienes tienen hambre de Dios, quienes tienen sed en su espíritu; y así clama a Dios todos los días, le verán, reconocerán su voz; y Dios también se encargará de llenar los vacíos y los consolará.

San Mateo 3:

1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.

4 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.

5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán,

6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

12 Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Por eso, el hambre, la sed de Dios y su manifestación es una bendición a nuestro espíritu:

Proverbios 8:

17 Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan.

18 Las riquezas y la honra están conmigo; Riquezas duraderas, y justicia.

19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; Y mi rédito mejor que la plata escogida.

20 Por vereda de justicia guiaré, Por en medio de sendas de juicio,

21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad, Y que yo llene sus tesoros.

¿A quién consolará Jehová? ¿A los ricos? ¿A los golosos? ¿A los saciados? ¿A los que nada les sucede en el mundo? ¿Los que buscan su propio bien y su bienestar?

Isaías 40:

1 Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.

2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.

3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

6 Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.

7 La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.

8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

9 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!

10 He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.

11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

12 ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?

13 ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?

14 ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?

15 He aquí que las naciones le son como la gota de agua que cae del cubo, y como menudo polvo en las balanzas le son estimadas; he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.

16 Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio.

17 Como nada son todas las naciones delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es.

18 ¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?

19 El artífice prepara la imagen de talla, el platero le extiende el oro y le funde cadenas de plata.

20 El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se apolille; se busca un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva.

21 ¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?

22 Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.

23 El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana.

24 Como si nunca hubieran sido plantados, como si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto como sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarasca.

25 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.

26 Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.

27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?

28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;

31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

¿Quién puede escuchar la voz que clama en el desierto?

¿Cómo reconocerán a la voz que clama en el desierto? Porque Jehová nunca mencionó que sería Juan el Bautista, hijo del sacerdote Zacarías ni de Elizabet.

¿Cómo reconocer el tiempo de su aparición?

En realidad, solamente por una característica: "¡Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios"!

Una persona quien no está dolorido, sufriendo y aguardando con toda paciencia la manifestación de Jehová y de sus promesas, jamás tendrá de qué consolarse porque no tiene el "dolor" que le hace despertar las Palabras consoladoras. Claro que pueden tener los dolores del mundo, que necesitan las "consolaciones" por el trajín del mundo y su vida. Pero no es igual.

Por eso, la biblia requiere de ciertos elementos, detalles característicos que solo el Pacto de Dios y sus promesas para aquellos quienes abrazaron con todas las fuerzas y han renunciado y muerto a todo, para que puedan sentir, y puedan comprender las Palabras, las consolaciones, los despertares y la voz de Dios.

Por eso, el justo por su fe vivirá. Porque tiene que creer que la Palabra de Dios es verdad, y verdadero lo que se enseña; y "crear sus condiciones para que su espíritu se despierte":

Romanos 8:

5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Así que si tu carne es más fuerte que el espíritu, seguirás los dictados de tu carne; y los complacerás. Y cuando los complazcas, tu espíritu estará dormido, insensible y o podrá escuchar la voz que clama en el desierto; porque no tienes "de qué consolarte". No tienes hambre ni sed de justicia, ni necesitas ver con ansias el cumplimiento de las promesas y por eso necesitas ser consolado.

¿Quién es un buen maestro o un buen pastor?

Aquellos quienes conduce a los hombres para que tengan esta sed espiritual, que tengan el hambre. Que deseen con grandes ansias ver el rostro de Dios. Que su vida ha disminuido y tiene falta de todas las cosas, pero se mantiene en la fe y en la esperanza; quien aguarda que sea consolado porque tiene Palabra de Jehová Dios Todopoderoso, y el Dios de los ejércitos.

Por eso, cuando Jesús dice:

San Marcos 10:

21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

Jesús está invitando a crearse problemas, a entrar por el camino de la escasez y de la necesidad, de vivir en esperanza para que llores, para que tengas aflicción, para que tengas hambre, para que vivas en la falta de todas las cosas. Y sí, se requiere de muchísima fe para tomar estas decisiones, para bautizarse de esta forma. Pero es fe, es tu vida. Aquel que lo cree, acepta y acciona vivirá.

San Mateo 5:

4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

Aquellos quienes esperaban la "consolación" de Jehová a su pueblo según las promesas, ellos supieron entender quién es Juan el Bautista, y quién es Jesucristo.

Pero aquellos quienes se fueron a bautizarse como una "novedad", como una "moda que todos lo hacían"; no comprendieron ni las palabras, ni la situación, ni la delicadeza del momento para su vida.

¿Cuál es el origen de tu dolor? ¿Por qué causa estás afligido? ¿Por qué te faltan todas las cosas? ¿Por qué necesitas de consolación?

2 Corintios 7:

9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.

10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

11 Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.

Podemos concluir que un creyente, uno quien cree en Jesucristo, pero que no sea contristado de parte de Dios no está bien. Hay que preguntar si verdaderamente es un escogido según la presciencia de Dios para santificación.

El hacha está puesta a la raíz de los árboles

Thursday, December 21, 2017

08:19

San Mateo 3:

7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

¿Qué son los frutos dignos de arrepentimiento?

Isaías 1:

16 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;

17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

18 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra;

20 si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.

Es el acto mismo de arrepentimiento, pero también los frutos de arrepentimiento es la "restitución" de las cosas.

Por eso dice:

• Restituid al agraviado

• Haced justicia al huérfano

• Amparad a la viuda

• Venid a cuenta, hagamos la cuenta de la justicia de los pecados.

Existen pecados que se han cometido y que no se pueden restituir; y en ellos se aplicará un "sustituto", una restitución acorde al pecado y a la gravedad. Como Jesús es el sustituto de tus pecados y de tu sangre.

Por eso, el profeta Juan dice: "Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego."

Si uno mira el antiguo testamento y ve cómo por el pecado del hombre, siempre hay que traer un animal y derramar su sangre, los "frutos de arrepentimiento" no es sencillo, ni fácil como hoy mucho creen y utilizan.

Y si la biblia dice claramente:

Romanos 6:

16 ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

17 Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;

18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

19 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.

20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.

21 ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.

22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Rom. 6:16-23 R60)

Y cuando esto se prolonga, y los hombres no quieren realizar frutos de arrepentimiento, sino que simplemente piensan que "invocando el nombre de Jesús" mágicamente se perdonan sus pecados. Pero siempre repiten, y vuelven a pecar, y hacen que la sangre de Jesucristo sea menospreciada.

Luego de un tiempo, cuando no existen "frutos de arrepentimiento", ya cuando es tiempo en que el profeta que clama como "voz que clama en el desierto", en ese tiempo ya el hacha está en la raíz de los árboles, es decir, en la unión entre Dios y el hombre, y amenaza calamidad y muerte.

¿Y cómo vino la "voz que clama en el desierto" en este tiempo?

Pues durante más de 15 años, semana tras semana, hemos salido a repartir Palabras de Vida y no han respondido. No han creído a nuestro anuncio.

Como dice Isaías 6:

1 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.

5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;

7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.

8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

9 Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.

10 Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.

11 Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto;

12 hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra.

13 Y si quedare aún en ella la décima parte, ésta volverá a ser destruida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa.

¿Cuál fue el fruto de arrepentimiento que de este profeta cuando entendió su pecado?

5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;

7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.

8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

Cuando la gente piensa que está "evangelizando" busca frutos de personas quienes deciden creer y llenar la iglesia; cuando se habla de "frutos de arrepentimiento", todo el trabajo de llevar la Palabra, y así obedecer y mostrarse arrepentido; así uno quita el hacha que está puesta a la raíz del árbol.

Estos frutos de arrepentimiento son simplemente para que el hacha se quite, para que el favor de Jehová vuelva a ti.

Pero luego hay que terminar con el pecado, y salirse de esta situación amenazante y peligrosa; y para ello hay que bautizarse en el Espíritu Santo y fuego.

Muchos simplemente piensan que "Creer en Jesús" es el todo, pero muchos confunden las diferentes partes de Jesús que deben alcanzar:

Jesús el Cordero

Jesús el pan del cielo

Jesús el camino, la verdad y la vida

Jesús el buen pastor

Jesús el que resucita y da vida

Jesús el sacerdote eterno

Jesús la luz

No se puede decir que uno cree en Jesús pero no quiere bautizarse en Espíritu Santo y fuego; pero eso según los tiempos y según los avances de la obra de Dios y según el desarrollo del tiempo de cada uno, sería incredulidad.

El que pasado un tiempo no quiere entrar al Jesús sacerdote según el orden de Melquisedec también es incredulidad, y se le contará como idolatría: porque está amando al mundo más que a Dios.

No es que solamente "Juan el Bautista" sea la voz que clama en el desierto, y que una vez cumplido esas palabras, no habrá otra, que nunca más existirá ese tiempo.

Es por eso, que Dios cuando ordena escribir la biblia, en la mayoría de los casos elimina el nombre de los hombres; justamente para que no se confundan, sino que se guíen más por las palabras que el Espíritu Santo va dando y mostrando a los hombres y entiendan los tiempos.

Y para que los incrédulos, aún viendo y escuchando no perciban ni entiendan, y que no se arrepientan, y que Dios les sane.

Hechos 28:

23 Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

24 Y algunos asentían a lo que se decía, pero otros no creían.

25 Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:

26 Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis;

27 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

28 Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán.

29 Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí.

¿Y quién es el que levanta el hacha para cortar el árbol?

San Juan 15:

1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

La otra obra que se hará en tiempos de "voz que clama en el desierto" es limpiar la era, es limpiar la iglesia, es limpiar entre lo bueno y lo malo, entre el justo y el injusto, en entre aquellos que hacen la voluntad de Dios y aquellos que no. Existirán divisiones, se creará divisiones, disensiones.

En nuestro tiempo, también tuvimos "voz que clama en el desierto", y también ha ocurrido el corte del árbol.

Romanos 11:

7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.

11 Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.

12 Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?

13 Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio,

14 por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.

15 Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

16 Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,

18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.

21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.

24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;

26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.

Y no hace mucho, vimos cómo Dios ha cerrado esa puerta.

Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia

Thursday, December 21, 2017

10:05

San Mateo 3:

14 Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?

15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.

16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.

17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Porque Jesús también nació en tiempos en que el Pacto Viejo estaba en plena vigencia, así que también se bautizó porque llevaba el pecado de todos nosotros, y también hizo los frutos de arrepentimiento que nos correspondía realizar, que es la muerte en cruz.

Hebreos 10:

Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

Hoy, todos los que han nacido en el pacto viejo, tienen que finiquitar y bautizarse en el Espíritu Santo para entrar en el Lugar Santísimo, y presentarse ante el Sacerdote eterno Jesucristo.

Y porque Jesús también se bautizó como todo hombre debía realizar; y todos quienes van realizando los frutos de arrpentimiento, de bautizarse en Espíritu Santo y fuego, sabrá que Jesús es el Hijo de Dios.

También parte del cumplimiento de toda justicia es que Jesús también participe como nosotros lo vivimos en las tentaciones del diablo.

¿Ahora, porque él ayunó cuarenta días y noches?

Yo pienso, que Jesús debilitado con cuarenta días de ayuno de día y de noche, se asemeja a nosotros (en tiempos de mayor fortaleza espiritual) en las condiciones en que afrontamos a Satanás, y debemos luchar contra toda tentación y vencer.

1 Corintios 1:

25 Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Para mostrarnos de que sí con la Palabra de Dios, con el Poder del Espíritu Santo sí se puede vencer al pecado, a las tentaciones y vencer a la muerte.

San Mateo 4:

3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

4 Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo,

6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.

7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.

8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,

9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Enseñándonos que sí a través de la palabra, con la guía y fortaleza que el Espíritu Santo da, sí en Cristo Jesús podemos vencer al pecado, y al tentador, finalmente la muerte misma:

1 Corintios 15:

36 Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes.

37 Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano;

38 pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo.

39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves.

40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales.

41 Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria.

42 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción.

43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder.

44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.

45 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.

46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.

47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.

48 Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.

49 Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.

50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,

52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?

56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.

57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Una vez que ha vencido a Satanás y a toda tentación, está preparado, reune las condiciones como hombre para guiarnos hasta la victoria de la muerte.

Hoy también, la persona quien enseña a otros en el camino para Cristo Jesús, tiene que reunir estas condiciones, estos requisitos de haber vencido las tentaciones del diablo, luego participar en el Bautismo del Espíritu Santo y fuego. Con esto podemos hablar de aptitudes para enseñar, para guiar a los hombres a Cristo Jesús.

Jesús, habiendo cumplido este requisito como hombre, nuevamente entra a las tinieblas para sacar a los hombres hacia la luz.

El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz

Thursday, December 21, 2017

10:30

Cuando termina la obra de "la voz que clama en el desierto", con el apresamiento de Juan el Bautista, formalmente Jesús comienza su ministerio entrando en las tinieblas, que es bíblicamente señalado como:

San Mateo 4:

12 Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea;

13 y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaúm, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí,

14 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:

15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles;

16 El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció.

17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Isaías 9:

1 Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles.

2 El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.

3 Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos.

4 Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián.

5 Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego.

6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

La generación de víboras aún no ha terminado, pero Dios ya comienza la obra para los remanentes, para dar paso a los gentiles.

Por eso, cuando aparece "la voz que clama en el desierto" es crítico. Porque existe un corte de árbol de su raíz, y se injertará otro, como ha sucedido.

Y otra vez en este tiempo, algo similar a los judíos, ha sucedido con los gentiles y evangélicos.

En la biblia tanto Juan el Bautista dijo:

San Mateo 3:

1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.

Como también lo dice Jesús:

San Mateo 4:

16 El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció.

17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

¿Es igual en significado? ¿Se dice a los mismos hombres?

El uno tiene el sentido del "Final", "de la última oportunidad", del "final del período de los judíos", de un árbol que está a punto de ser cortado por el hacha de la raíz.

El segundo tiene el sentido de "Inicio" del Pacto Nuevo.

Y hemos visto a muchos "evangélicos" equivocarse en diferenciar estos dos aspectos. Mientras que unos dicen "creo en Jesús" como el Cordero que quita y perdona el pecado. Creen a Jesús como el reemplazante del cordero del holocausto.

Muchos no se han arrepentido y hacer frutos de justicia, que les haga salir de las tinieblas y entrar en el Pacto Nuevo. Y para eso, debían creer en las Palabras de Dios y tomar su cruz y seguir a Cristo. Hay que creer en Jesús para terminar con el pacto viejo, porque siempre será un sacrificio constante; y entrar en el Santuario celestial, en el Pacto Nuevo, donde

Hebreos 10:

16 Éste es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré,

17 añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,

22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;

25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,

27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.

31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

Y porque Jesús comienza este segundo "arrepentíos porque el reino de los cielos ha llegado", es que llama a los discípulos y los lleva consigo, para que se salgan de las tinieblas.

Si el creyente no se sale de las tineblas, está creyendo a Jesús en la primera etapa; en cambio aquel que se sale de las tinieblas, se está encaminando a la segunda Jerusalén, la de arriba.

San Mateo 4:

17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

18 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

19 Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

20 Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.

21 Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.

22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.

23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

24 Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.

25 Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.

Aquí ya existe un conflicto, entre aquellos quienes se consideran justos y salvados como los de la "generación de víboras".

Otros que no saben realizar o piensan que están creyendo suficientemente a Jesús porque les salva de sus pecados, y utilizan el nombre de Jesús como "cordero" y su sangre como lejía contra su pecado.

Pero solamente aquellos quienes se salen de las tinieblas, siguiendo a Jesús y llevando su cruz, soportando su vituperio, y muriendo respecto a sus pecados y terminar bautizándose en el Espíritu Santo y fuego, son los que entran en el reino de los cielos.

Jesús lo dice a Nicodemo, que es el representante de esa Generación de Víboras:

San Juan 3:

1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

2 Éste vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?

10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?

11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.

12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?

13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.

14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,

15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Hay que saber que el tiempo, o la oportunidad que tienen los hombres de realizar frutos de arrepentimiento desde que aparece "la voz que clama en el desierto", hasta el inicio de "arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado" es muy corto.

Como dije, solamente aquellos a quienes Dios les sembró en aflicción, en padecimientos, aquellos que creen en el pacto y esperan las promesas, aquellos que necesitan de la consolación de Jehová Dios de Israel, puede ver y escuchar "la voz que clama en el desierto".

Las bienaventuranzas

Thursday, December 21, 2017

14:55

También podríamos decir "el buen camino", o "el camino que nos bendice". ¿Cómo caminar en Jesucristo para que Dios se agrade y te lleve a bendición?

En realidad, las bienaventuranzas son cortas, pero cada una de ellas es un mundo que hay que vivirlas.

Y lo más difícil de las bienaventuranzas es "descubrir" cómo, cuánto, con qué intensidad, con cuánto celo, y durante cuánto tiempo debes vivirla para que se cumpla, para que sea bienaventuranza.

Piensa, ¿cuántas veces debes vivir "pobre de espíritu" para que Dios te diga: "tuyo es el reino de los cielos"? ¿Cuándo recibes esta bendición? ¿Cuántas palabras hay que vivir o cumplir? ¿Por qué camino hay que andar para que tú seas pobre de espíritu? ¿Cuándo se puede decir que una persona es "pobre de espíritu"?

Yo pienso y considero, que cada vez que tú puedes "pobre de espíritu" para escuchar y aceptar la Palabra de Dios y su doctrina, es una bienaventuranza… a pesar que eso vaya en contra de todo el mundo.

Pero también cuando todo tu trayecto te ha llevado al reino de los cielos, y cuando has entrado en ella… finalmente podrás decir que eres "bienaventurado".

Y lo peor es que nadie entiende que tu camino es bienaventurado, porque las cosas de Dios son locura para el mundo. Y todos que no son de Dios, muestran un rechazo.

Tampoco Dios te anda diciendo: eres bienaventurado, eres bienaventurado y te felicita a cada paso. Y simplemente deja que tú tengas el mayor de los dilemas, de los conflictos, de las indecisiones, de las luchas… todo para ver qué escoges, qué prefieres, cuánto logras soportar, y si hasta el final te sujetarás para porque deseas con todo tu corazón ser "bienaventurado". Pues es la forma como pasas a las siguientes generaciones tus bendiciones.

Cada bienaventuranza es un mundo, es como la mitad de la biblia que debes cumplir para que seas bienventurado y que tienes que ser bienaventurado en todas las bienaventuranzas para que lo seas completo.

Generalmente todo creyente tiene una idea aproximada de "con cuánto o con qué seré bienaventurado", o que "Dios me bendecirá", pero según las experiencias hemos aprendido que es mucho más allá de nuestros pensamientos. Y aún existen pensamientos y caminos nuevos, tiempos y hechos nunca antes realizados y te corresponde vivirlas para que seas bienaventurado.

Por eso, no es cuestión de ser "un buen creyente promedio", sino que tú tienes que buscar "cuál es la misión que te corresponde realizar" en tu vida, en tu generación, buscar cuál es la intención de Dios para tu tiempo; y estar dispuesto a ser parte, ser un actor de la obra de Jesucristo.

Como un estudiante busca "cumplir los sueños de su vida" eligiendo una carrera, una profesión y apuesta a ella, invirtiendo tiempo, dinero y realizando una decisión que arriesga su vida.

El deseo de ser bienaventurado en Cristo Jesús también es así, es arriesgar tu vida, que en Dios serás bendecido, que juegas todo para que sea Dios que te guíe, quien te bendiga, y por quien vivir.

No es vivir en dos aguas, sino realizar una sola decisión y que te llevará a condicionar toda tu vida en el Pacto que Dios te ha dado, y en las promesas que has recibido de ese Pacto.

¿Cuánto quieres ser bienaventurado en Jehová Dios?

¿Cuánto puedes confiar en sus palabras?

¿Cuánto tiempo esperarás para ser bienaventurado?

Habacuc 2:

3 Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Este es siempre el dilema de los creyentes:

¿Puede Dios hacer que tu vida sea más bienaventurada que el camino de los hombres?

¿Cuánto tienes que sembrar para que Dios te haga bienaventurado?

¿Cuánto uno quiere ser dicho con Jehová y a través de su camino?

Salmos 37:

37 Considera al íntegro, y mira al justo; Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.

38 Mas los transgresores serán todos a una destruidos; La posteridad de los impíos será extinguida.

39 Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.

40 Jehová los ayudará y los librará; Los libertará de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron.

Salmos 84:

¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

2 Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.

4 Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán. Selah

5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.

6 Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.

7 Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion.

8 Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; Escucha, oh Dios de Jacob. Selah

9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.

10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.

11 Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.

12 Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía.

Podríamos encontrar cientos o miles de versículos sobre bienaventuranzas, pero ¿de qué servirá si tú no crees? ¿De qué servirán si tú no vives el primero?

¿Se puede decir que una persona cree y tiene fe en Jesucristo si una persona no confía su vida y su futuro en Dios y en el camino que él te indica?

¿Por qué será que estas fueron las primeras palabras de Jesús a los miles que se reunieron para escucharle: sus discípulos, los que le siguieron de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán?

Hoy vemos que muchos solamente quieren a Jesús como "perdonador o lavador de sus pecados"; pero el resto lo construye él su propio camino, según sus intereses y pensamientos.

Todas estas personas, quienes no quieren depositar y arriesgar su vida y conseguir que Dios haga su vida bienaventurada, en realidad lo único que harán es "torcer el camino de la bienaventuranza"; porque no siguen en toda la extensión de la Palabra. Sólo quieren las cosas que les interesa, y así no pueden entrar en el reino de los cielos.

Si miramos las condiciones que Dios impone para que seamos bienaventurados porque él guía nuestra vida:

• Pobre de espíritu,

• Los que lloran

• Los mansos

• Los que tienen hambre y sed de justicia

• Los misericordiosos

• Los de limpio corazón

• Los pacificadores

• Los que padecen persecución por causa de la justicia

• Los que por Jesús sufren vituperios y son perseguidos

Para los que alcanzan estas cosas, su galardón es grande.

¿Pero cuánto hay que padecer en Cristo para que tu llanto sea considerado bienaventurado?

¿Cuán manso tienes que ser en Cristo para que tu mansedumbre sea bienaventurado?

¿Quién es el que tiene hambre y sed de justicia en Cristo? ¿Después de cuántos padecimientos serás bienaventurado?

¿Te consideras misericordioso en Cristo?

¿Quién te dice que tienes corazón limpio? ¿Qué testimonio te ha mostrado Jehová de esa limpieza?

¿Cuánta paz tiene Dios contigo? ¿Sabes que tienes paz o estás enemistado con Dios?

Romanos 8:

6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

¿Recibes padecimientos por causa de la fe y de la doctrina? ¿Eres perseguido porque tú has decidido ser bienaventurado en Cristo Jesús?

¿Cómo soportas los vituperios por causa de Cristo? ¿Hasta qué límites has llegado por causa de Cristo?

¿Aún con todos estos elementos en contra estás convencido que Dios es tu bienaventuranza?

Salando y soleando tu vida en Cristo

Friday, December 22, 2017

09:18

Cuando uno no sabe implementar la Palabra de Dios en las acciones de su vida: o le falta sabiduría, o le falta valentía; si no puede aplicar la Palabra de Dios y guiarse en esas palabras, es una persona quien no ama a Dios y le falta dominio propio.

Si saló lo suficiente, si la medida que aplicó la Palabra de Dios en su acción es correcta; te lo declarará el Espíritu Santo. También te indicará cómo hacerlo, con qué prontitud hacerlo.

Y una vez salado, siempre debes conducirte de esa forma, todos los días de tu vida. No se olvidadizo, ni escurridizo.

Santiago 1:

25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.

Este es el primer paso para que tú seas bienaventurado en Jesucristo.

Pero no basta con estar salado, o si realmente has salado tu vida, tu acción correctamente; siempre, siempre se mostrará a la luz del mundo. Cambiará tu manera de pensar, tu manera de sentir, tu trato con los hombres, tu postura frente a Dios y su Palabra, cambiará y se hará notoria en cada acción que haces.

Incluso dice la Palabra que cuando estás salado y brillas, dice la biblia:

2 Corintios 2:

14 Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.

15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;

16 a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?

17 Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.

Así que no hay forma de esconder, ni hay forma de ocultarse.

Y esto genera en diversas confrontaciones con el mundo, y para eso será necesario una convicción, una firmeza, un gran temor de Jehová.

También habrá lugares donde retrocedas, y el Espíritu Santo te mostrará cómo debe mostrar o reaccionar porque estás salado, o de qué manera tu luz debe brillar para cada situación.

Naturalmente que eso genera tensiones, genera conflictos, genera actitudes, produce irreflexiones. Son los momentos en que se verá si realmente estás "salado" y si tienes fuerza "brillando".

Uno debe sentir vívida y crudezamente estas palabras:

Salmos 120:

A Jehová clamé estando en angustia, Y él me respondió.

2 Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso, Y de la lengua fraudulenta.

3 ¿Qué te dará, o qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?

4 Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro.

5 ¡Ay de mí, que moro en Mesec, Y habito entre las tiendas de Cedar!

6 Mucho tiempo ha morado mi alma Con los que aborrecen la paz.

7 Yo soy pacífico; Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.

121:1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?

2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

5 Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7 Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma.

8 Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

122:1 Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.

2 Nuestros pies estuvieron Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.

3 Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.

4 Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado a Israel, Para alabar el nombre de Jehová.

5 Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David.

6 Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados los que te aman.

7 Sea la paz dentro de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios.

8 Por amor de mis hermanos y mis compañeros Diré yo: La paz sea contigo.

9 Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios Buscaré tu bien.

123:1 A ti alcé mis ojos, A ti que habitas en los cielos.

2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, Hasta que tenga misericordia de nosotros.

3 Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros, Porque estamos muy hastiados de menosprecio.

4 Hastiada está nuestra alma Del escarnio de los que están en holgura, Y del menosprecio de los soberbios.

124:1 A no haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel;

2 A no haber estado Jehová por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,

3 Vivos nos habrían tragado entonces, Cuando se encendió su furor contra nosotros.

4 Entonces nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente;

5 Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.

6 Bendito sea Jehová, Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.

7 Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.

8 Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra.

Porque en estos conflictos, es cuando tu lloras, cuando tú tienes sed de justicia, cuando tú tratas de ser limpio de corazón para con Jesucristo. Quieres hacer misericordia con otros, enseñando cómo vivir la palabra y te retribuyen con males, con críticas, con enemistades.

Todo esto es recién con las Palabras Básicas, los mandamientos básicos. Aún no hemos entrado en las dificultades del camino del Pacto y de los tiempos de las profecías, o del avance de las Obras de Dios.

He venido para cumplir la ley y los profetas

Friday, December 22, 2017

09:50

Cuando Jesús dijo:

San Mateo 5:

17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Si Jesús dijo que vino para cumplir la ley y los profetas, que signifca que vino para completar la obra que solamente él puede hacerlo y según la promesa escrita, ¿por qué las doctrinas de hombres quieren eliminar las leyes y los profetas? ¿Por qué cercenan la biblia?

¿Acaso no dijo Jesús que él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos?

Este es el tercer punto por el cual los creyentes quienes fueron llamados, no llegan a ser bienaventurados, porque quieren ver e interpretar la biblia según sus deseos, su punto de vista y según los principios de su iglesia.

Se debe encontrar la armonía de toda la biblia, se debe alcanzar la "bienaventuranza en todos los puntos mencionados por Jesús", y no solamente un aspecto, ni pensar que las bendiciones, o las obras de Dios igualmente se cumplirán con aquellos quienes tuercen la biblia.

Y la armonía es que cada porción de la biblia tiene su significado y su intención; salvo aquellos libros donde los hombres se han desviado, se han apartado, o que estuvieron en cautiverio, porque no entendieron los tiempos de Dios.

Entonces, si Jesús dijo que él vino para cumplir con la ley y los profetas, también los hombres deben prepararse para cumplir con toda la ley y los profetas. Significa que los hombres no alcanzarán ni recibirán toda la herencia de los hijos de Dios si no se discipula, si no se disciplina como hijo, si no participa y padece en Cristo, si no se ofrece a sí mismo en sacrificio vivo, si no participa en la muerte y resurrección de Cristo, si no se es esposa del Cordero.

Si alguno quebranta uno de los mandamientos pequeños y así enseña a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos.

¿Quieres ser cabeza o cola? ¿Quieres estar encima o abajo?

Si uno quebranta uno de los mandamientos pequeños, significa que no está salado como debe, que tu candelabro no tiene luz, o poca luz.

Deuteronomio 28:

1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.

4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.

7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.

8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.

9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.

10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.

12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.

13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,

14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.

Se debe ser muy celoso para ser cabeza, para que Dios te aprecie, y que llene su corazón por tus acciones.

Proverbios 8:

32 Ahora, pues, hijos, oídme, Y bienaventurados los que guardan mis caminos.

33 Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis.

34 Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas.

35 Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová.

36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; Todos los que me aborrecen aman la muerte.

Seguramente la carne de cada uno luchará intensamente, con preguntas como ¿Será todo verdad? ¿Hay que vivir de esta forma?

Por eso, hay que aprender a salar tu vida, y tus acciones inmediatamente, aplicarlas inmediatamente. Porque cuando no salas, cuando no haces mostrar al mundo con la luz que producen esas palabras; significa que estás menospreciando la Palabra de Dios.

Y cuando simplemente acumulas y acumulas las Palabras, sin aplicarlas, sin luchar y vencer contra las críticas del mundo, contra las incomprensiones, si no quieres mostrar al mundo que tú te guías según esa ley; si no recibes toda la ley de Dios como útil, provechoso, que es de Dios... pronto el hombre comenzará la etapa de la ira, primero será la rebeldía, luego tratará de contrarrestar toda Palabra de Dios, cuestionará cada palabra, querrá saber por qué hay que cumplir esas palabras y se pondrá en la vereda del mundo en contra de Dios.

2 Corintios 4:

2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.

3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;

4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

2 Timoteo 3:

12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;

15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Mas el justo por su fe vivirá.

Nadie más puede vivir tu vida, solamente tú puedes convencer a ti mismo, solamente tú puedes luchar contra toda incredulidad, dejar que la incredulidad de otros entre en tu casa o que lo cierres.

Así, puedes ser Abel, o serás Caín:

Génesis 4:

6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?

7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

Por eso, es tan impor tante ver que la persona quien escucha la Palabra de Dios, rápidamente se haga sal del mundo, y luz del mundo.

Si tiene dudas, si las dudas siguen y crecen, y no es hacedor de la Palabra de Dios, pronto la rebeldía se convertirá en ira, comerá al hombre y lo trastornará.

Cualquiera que se enoje será culpable de juicio

Friday, December 22, 2017

10:27

San Mateo 5:

21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.

22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,

24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.

26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

Creo que sobre este punto, existe una gran confusión, y sobre todo se pierde el contexto de las Palabras de Jesús y su intención.

No hay que llegar a Caín para que sea pecado, sino que cualquiera que se enoje será culpable de juicio.

¿Qué significa esto?

Yo soy pastor, y te enseño la Palabra de Dios, te enseño sus mandamientos del pacto; y digo que tienes que creer y obedecer ya comenzando a salar con esas palabras en tu vida, y seguramente tocará aspectos muy amados, aspectos que tú no quieres obedecer, que no quieres cambiar, o porque la pérdida que eso significa en el mundo es "relevante".

Entonces, la primera reacción cuando uno no quiere salar su vida es "molestia", "no quiero", "por qué me va a obligar"... Pero seguramente el Espíritu Santo insistirá contigo en esa misma palabra, con un tono más fuerte y tal vez con alguna acción.

Entonces la persona suele "enojarse contra la persona del pastor" porque le indica aquello que no quiere obedecer o cambiar. Esta persona tal vez diga: "no hice nada"

Más el hecho de no obedecer la ley de Dios, y el enojo que despertó en ti... Jesús dice: "eres culpable en el juicio que Dios hace".

Cualquiera que se enoje contra otras personas quienes obedecen el mandamiento y se esfuerza en salar toda su vida, también es culpable en el juicio de Dios.

Habrá una tercera vez que escuche la Palabra de Dios, sea del pastor, o sea de otras personas, o de otra forma indirecta; o critique de "necio", de "bobo" porque obedece la palabra que él no quiere hacer... entonces "será culpable ante el concilio"

¿Qué significa esto? Que es culpable ante la iglesia, cuando la iglesia ve esta clase de persona, si alguien escucha este tipo de respuestas, de comentarios, de conversaciones; deben cuidarse de esas personas, reconvenirlas, advertirlas, convencerlas de sus errores; y si eso sigue... está fuera de la iglesia.

¿Existe una cuarta oportunidad de escuchar la misma palabra, o otros mandamientos y uno se rebela contra el que dice, el que enseña, o el que predica? Si uno se rebela diciendo que son mentiras las que se les enseña, que el reino de Dios o el evangelio es amor, es paz; y no quiere obedecerlas diciendo que es "fatuidad" todas las cosas, "está expuesto y será echado al fuego del infierno".

Amós 2:

4 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Judá, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque menospreciaron la ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres.

5 Prenderé, por tanto, fuego en Judá, el cual consumirá los palacios de Jerusalén.

6 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Israel, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos.

7 Pisotean en el polvo de la tierra las cabezas de los desvalidos, y tuercen el camino de los humildes; y el hijo y su padre se llegan a la misma joven, profanando mi santo nombre.

8 Sobre las ropas empeñadas se acuestan junto a cualquier altar; y el vino de los multados beben en la casa de sus dioses.

También es cierto, cuando uno sabiendo la Palabra de Dios, no quiere ser sal y luz del mundo; debe también saber que está expuesto al juicio de Dios.

Por eso, Jesús dice, el que menosprecia la Palabra de Dios, y se enoja contra el que enseña o predica la Palabra y le dice "Fatuo, necio, o se enoja", está a dos puntos de quedar completamente separado de Dios.

Porque cuando no quiere escuchar la Palabra de Dios, significa que se está adulterando con dioses ajenos, dioses fabricados por las manos o mentes humanas; y porque sigue esas leyes y no las leyes de Dios, está cometiendo "adulterio" contra Dios.

No es siquiera necesario que tú te vayas en la casa de Dios ajeno, sino que si en tu corazón has mirado la mujer ajena, si tus ojos han mirado a los hombres impíos del mundo y sientes que ellos van mejor, que tienen una vida mejor, y tienes celos de ellos, o quieres vivir como ellos olvidándote de Jehová Dios y de Jesucristo, entonces ya estás adulterando.

San Mateo 5:

27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.

28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

Jeremías 31:

31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.

32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

33 Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

35 Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre:

36 Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

37 Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová.

38 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo.

39 Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa.

40 Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Jehová; no será arrancada ni destruida más para siempre.

Y aún una vez, Jehová trata de amar a la adúltera, haciéndola volver:

Oseas 3:

1 Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas.

2 La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada.

3 Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo.

4 Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines.

5 Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.

4:1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.

2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden.

3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.

4 Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.

5 Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre destruiré.

6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

7 Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta.

8 Del pecado de mi pueblo comen, y en su maldad levantan su alma.

9 Y será el pueblo como el sacerdote; le castigaré por su conducta, y le pagaré conforme a sus obras.

10 Comerán, pero no se saciarán; fornicarán, mas no se multiplicarán, porque dejaron de servir a Jehová.

11 Fornicación, vino y mosto quitan el juicio.

12 Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar.

13 Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.

14 No castigaré a vuestras hijas cuando forniquen, ni a vuestras nueras cuando adulteren; porque ellos mismos se van con rameras, y con malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.

15 Si fornicas tú, Israel, a lo menos no peque Judá; y no entréis en Gilgal, ni subáis a Bet-avén, ni juréis: Vive Jehová.

16 Porque como novilla indómita se apartó Israel; ¿los apacentará ahora Jehová como a corderos en lugar espacioso?

17 Efraín es dado a ídolos; déjalo.

18 Su bebida se corrompió; fornicaron sin cesar; sus príncipes amaron lo que avergüenza.

19 El viento los ató en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.

Y cuando en esta cuarta oportunidad uno no quiere escuchar a Jehová y cumplir sus palabras, si no quiere salar su vida con toda la Palabra de Dios, si no quiere mostrarse como la luz en el mundo, finalmente viene el divorcio porque ha adulterado:

San Mateo 5:

31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.

32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

Cuando uno se divorcia con Dios porque se enojó contra su Palabra, cuando consideró que la Palabra de Dios es necedad, cuando maldijo diciendo que son mentiras todas las cosas que se enseñan, cuando abraza las leyes de los dioses del mundo, de las idolatrías del mundo y no se separa de ellas; bueno está divorciado de Dios.

No jures, simplemente házlos

Friday, December 22, 2017

11:06

San Mateo 5:

33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos.

34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;

35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.

36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.

37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

Esto es un camino que siguen los rebeldes, los incrédulos, aquellos que aman el mundo y no quieren dejarlos, aquellos que no se adentran dentro del pacto de Dios.

Pero, generalmente no es una sucesión de Palabras y Palabras de Dios, los tiempos son más lentos, y la vida ajetreada.

Todos escuchan la Palabra de Dios en un mismo tiempo, algunos tienen tiempo de obedecer y salar su vida y mostrar la luz de esas palabras y los resultados que producen esas palabras al mundo.

Mientras que el incrédulo se enojó contra el que predica, el que enseña, el que redarguye, el que exhorta.

También irán apareciendo señales de Dios, accidentes, enfermedades, hambres, problemas; y de alguna manera Dios quiere tratar de despertar y quebrar esa incredulidad.

Tal vez antes del divorcio, habrá o tendrá una oportunidad, y varias posibilidades antes del colapso, y cada vez este incrédulo "jurará" de que sí hará la Palabra de Dios, que si le da una oportunidad lo hará bien; pero serán más lazos contra su vida.

Porque la cuestión no son los juramentos, o los comprimosos que ponen lazos a tu cuello, sino simplemente "hacer la palabra", y que se aplique en todos los aspectos de tu vida, es salar toda tu vida con esa palabra; y mostrarse al mundo e iluminar al mundo cuando es necesario, tantas veces como sea requerido.

Lastimosamente las personas quienes más se oponen a que tú sales tu vida con la Palabra de Dios no son los impíos del mundo, sino aquellos quienes no quieren obedecer habiendo escuchado.

Aquellos quienes cambian los sentidos y las interpretaciones de la Palabra de Dios con acciones, con ofrendas, con interpretaciones humanas, con suplir la obediencia de la Palabra con alguna misericordia, o obras de bien. ¿Dónde se ha visto que el diezmo se reemplace con el diezmo del tiempo?

Las personas quienes juran que hacen la Palabra de Dios, o que juran tratando de afirmarse en la Palabra de Dios, o que jurando quieren hacer creer que están haciendo la Palabra de Dios, en realidad están "divorciados de Dios".

Y obra más como "enemigos de Dios", de todos aquellos quienes por ser fieles y él no lo pudo realizar, tratan de destruir a todos, y todo. Se ponen y se levantan como Caín.

Generalmente estos que juran, o se juramentan para mostrarse como "fieles creyentes", porque no pueden "salar su vida con las acciones de obediencia", comienzan a ser los enemigos de la Palabra, tratan que otras personas sean como ellos.

En lugar de mostrar la sal y la luz que producen las Palabras de Dios, tratan de mostrar con los frutos del mundo, sean logros, sean bendiciones materiales, sean alguna relevancia que otros no tienen.

Por eso, Jesús ordena a los fieles quienes sí a cada palabra que escuchan "salan su vida" y a cada requerimiento de la Palabra, se muestran como "Luz del mundo"; que sean pacientes, que sepan recibir los golpes en la mejilla que dan los incrédulos, los que han adulterado y han sido divorciados de Dios.

San Mateo 5:

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.

39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;

41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Así, que hasta que Dios quiera poner las cosas en orden, que a cada uno reciba el juicio de ojo por ojo, y diente por diente… hay que aguardar pacientemente. Y a todos los que te piden la razón de tu fe, hay que ser sal y hay que ser luz del mundo.

Incluso tienes que devolver con amor, tratando de mostrarles cómo hay que vivir la Palabra de Dios, soportando las palabras, los menosprecios, las incredulidades, esperando que se despierten de alguna manera:

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Ciertamente que estos incrédulos, ya son "enemigos de Dios", pero Dios nos deja cerca o alrededor nuestro para que seamos hijos de Dios, perfectos en Cristo. Y que también tengamos y soportemos las persecuciones, y los vituperios. Para mostrar de que sí hemos amado a nuestros enemigos, a los enemigos de Cristo y de Dios.

Que sí somos perfectos como nuestro Padre Celestial lo es.

A veces uno se pregunta, ¿por qué Dios deja que enemigos estén a mi alrededor? ¿Por qué personas que ya son enemigos de Dios mesen mi barba, me abofeteen, tengo que llevar la carga de sus enfermedades y pecados? ¿Por qué tengo que soportar sus cargas, sus murmuraciones, sus incredulidades? ¿Por qué tengo que llevar sus cargas, por qué me quitan la túnica y les tengo que dar la capa?

¿Por qué Dios permite eso? Y mi situación es mala, se cae, se empeora…

Como dice la palabra: no se enciende una luz para esconderla debajo de un almud, sino sobre el candelero, y que alumbre a todos los que están en casa.

Tu luz, ¿a dónde o en dónde debe iluminar sino sobre las tinieblas?

San Juan 1:

4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Es por esta causa, porque tienes que ser "Luz" que debes iluminar sobre el mundo, sobre todos aquellos que se rebelaron contra la Palabra de Dios y que fueron divorciados de Dios, quienes son enemigos de la cruz; y por más que estén en la iglesia, sobre ellos hayque iluminarlos, hay que llevar sus cargas, soportar los golpes bajos y todas las murmuraciones en contra, para que tu luz ilumine sobre las tinieblas, y que tú eres hijo de Dios.

Ya de mucho tiempo atrás, Dios los ha declarado y los tiene como enemigos de la cruz; pero para que tú tengas la oportunidad de ser luz del mundo, y "luz sobre esos incrédulos", Dios los mantiene a tu lado, y permite que tú seas golpeado, que tengas que llevar sus pecados, sus ignorancias y luchar por sus almas. Cierta y finalmente que no lo lograrás, porque ya son enemigos de Dios, ya están desde hace mucho tiempo divorciados de Dios, pero para que tú seas justo ante Dios, para que tú seas un hijo perfecto; para que mostrar que en ti existe la Sal del mundo para Dios, que tú eres Luz del mundo para Dios. Y así seas perfecto.

San Mateo 5:

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.

39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;

41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Todos aquellos quienes te dijeron que tus palabras, o tus doctrinas son fatuas están expuestos al infierno de fuego, aquellos quienes aman el mundo han adulterado y finalmente se han divorciado y echado de Dios. Son enemigos de Dios; pero tú tienes la oportunidad de ser Luz del mundo, a los de cerca como a los de lejos.

Guardaos de hacer tu justicia delante de los hombres

Saturday, December 23, 2017

10:37

Ahora que uno fue hecho perfecto por el Padre, como él lo es; como hombres que hemos conocido la muerte, que estamos libres de toda condenación…

¿Cómo utilizaremos nuestros conocimientos, nuestra sabiduría y todos las bendiciones que tendremos?

San Mateo 6:

1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,

4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Es importante tener una política y conducta de hacer limosnas.

Siempre por medio de trabajos dignos para los adultos y estudios continuado para los jovenes.

Conducta y hábito de trabajo, principio y ética de vida, valoración de sí mismos.

¿Cómo hacer que la limosna sea en secreto?

¿Puede ser considerado como limosna cuando se paga un salario más alto que el promedio nacional?

Si Jehová nos hizo perfectos como él es,

¿Cómo debe ser nuestra oración a partir de ahora? ¿Cuán diferente es tu oración ahora respecto a los hipócristas?

No hagáis vanas repeticiones como los hipócritas.

Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra

Monday, December 25, 2017

15:52

Muchos oran sin saber qué significado tienen las palabras que utilizan, que extraen de la biblia y lo enuncian, lo publican y confiesan delante de muchos; porque no saben las consecuencias que ellas producen en su vida, y en tiempos de juicio de justicia.

En el proceso de ser Pobre de Espíritu, uno escucha la Palabra de Dios y lo cree, lo recibe y lo vive para que sea sal de la tierra, la sal entre los hombres; aquel quien muestra de qué forma se debe recibir la Palabra y estar dispuesto a vivir hasta el final bajo esas palabras, doctrinas, caminos y verdades; porque ha entendido que su vida está junto a Jesucristo.

Entonces, cuando uno está haciéndose sal de la tierra, y luz del mundo; indefectiblemente va a surgir conflictos con los hombres del mundo, con las incredulidades del mundo. Personas quienes se van haciéndose enemigos de Dios y por consiguiente enemigos tuyos también, porque tú vives y cada día alumbras en las tinieblas; y el mundo oprime o suprime todo acusación a sus malas conductas.

Si bien estás creciendo para Dios y llegarás con paciencia, con soportar las cargas, con ser bienaventurados porque:

San Mateo 5

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Pero en el mundo, delante de los hombres; porque dejas de luchar por la gloria del mundo, porque renuncias para guardar tu fe, porque tienes que morir ante las mejores oportunidades porque eres temeroso de Dios y no recurres a métodos cotidianos del mundo… sucederá lo que ocurrió también a David: foragido, a estar entre los pobres y endeudados del pueblo, a vivir de las guerras y despojos de sus victorias.

O sea, el que quiere vivir piadosamente, sí o sí se emprobrecerá durante un tiempo, y deberá existir alguien que ayude al hermano a ser un buen creyente, que tenga todo el testimonio de Cristo, que sea perfecto como el Padre que está en los cielos es perfecto.

Por eso, es importante que las generaciones que ya han pasado por todo esto, y se han perfeccionado, que han recibido de Dios las promesas de sus pactos; deberán con "limosnas" que tu izquierda no sepa lo que hace tu derecha.

San Mateo 6:

1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,

4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

El discipulado del creyente es difícil, ser sal de la tierra no es fácil, ser luz del mundo conlleva grandes conflictos; y para eso, es necesario ser soportado con "limosnas" por aquellos que han pasado y recibieron su recompensa.

Porque si no, el que hoy está pasando por toda la disciplina de hijo porque Dios le ama, estará orando como los hipócritas:

San Mateo 6:

5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Ahora, nosotros que somos conocedores de esto, si nosotros hemos recibido "limosnas" de otras fuentes mientras Dios preparaba a nosotros como primicias; pero cuando vengan los otros, seguro que Dios nos dará a nosotros los bienes para que les administremos, para que no sean hipócritas.

Pero será necesario que nosotros administremos con sabiduría, con prudencia, según el Espíritu Santo nos guía y pone el corazón:

Deuteronomio 8:

15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal;

16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;

17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.

18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Pues sabemos cuán difícil es orar de esta manera:

San Mateo 6:

9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Mas las personas quienes antes en el mundo estaban bien, luego que conoce a Jesucristo y comienza a vivir las Palabras de las Escrituras como humildes de espíritu, ciertamente perderán muchas cosas, renunciarán a muchas cosas, a punto de necesitar "limosnas" para que pueda vivir fielmente la Palabra de Dios durante todo el tiempo hasta que entre en el nuevo pacto y sea esposa del Cordero.

Más como todo hombre, llevará muchos dolores, afrentas de hombres y con mucho esfuerzo orará primeramente por el reino de Dios y su justicia. Por eso, una de las cuestiones fundamentales cuando está viviendo o recibiendo las limosnas, es perdonar a todos quienes te ofrenden, o te despojan porque eres sal, eres luz.

También durante el discipulado y la disciplina a que es sometido el hombre, quiere realizar cosas en forma extraordinaria, acelerar todo el proceso; para padecer menos, para soportar liviano. Y toda esta transición, es muy difícil, porque la carne no se deja convencer fácilmente; no es fácil despojarse de los deseos de este mundo, y pensar solamente en las cosas celestiales; también el pensamiento de que las promesas deben acelerarse es muy grande.

Por eso, el hombre necesita entrenar sus ojos, cambiar lo que miran los ojos. Hacer que sus ojos sean buenos, porque el afán siempre será grande. Mayor que la capacidad de satisfacción.

Pero deberá llevar esa carga, escogiendo cada día a Jehová Dios quien le ha prometido dentro de su Pacto.

Ni más ni menos, que uno sepa en qué condición debe vivir, y tener las ansias de ser bendecido por Dios, y no por algún golpe de suerte del mundo.

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******** 26/diciembre/2017 *******************************

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Seguramente que algunos, aquellos quienes realmente creen en las promesas de Dios, perseverarán y vencerán. Otros, simplemente se dejarán llevar por las idolatrías del mundo y por las necesidades del momento.

Administrar todos los recursos como Dios hizo con nosotros para que lleguemos a ser esposa del Cordero.

Como Jehová limitaba el maná, porque caía fuera del campamento, y se debía levantarse temprano antes que saliese el sol. Era minúsculo y había que recogerlo para un día, y en el sexto día el doble. Como el agua que salía de la roca, que era Cristo, siempre les hacía faltar y quedarse con sed, para que aprendiese a no murmurar, sino a confiar en la presencia de Jehová. Como tenían que entrar para conquistar la tierra, en tierra de gigantes y gente armada, viéndose uno minúsculo como langosta.

Si cada uno no se hace fuerte, como vemos en el pasado, se cae en el problema de Jueces, o si cada uno no sabe confíar y buscar a Jehová para encontrar su bendición y pacto, siempre necesitará de un rey quien les gobierne y les dé todo.

Jueces 21:

24 Entonces los hijos de Israel se fueron también de allí, cada uno a su tribu y a su familia, saliendo de allí cada uno a su heredad.

25 En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.

Rut 1:

R60 Ruth 1:1 Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.

2 El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí.

3 Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos,

4 los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años.

5 Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.

6 Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan.

7 Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá.

Así como hubo maná y el agua de la roca en tiempos de Moisés, también Dios establece a personas quienes administrarán los bienes para que las generaciones posteriores puedan también ser disciplinadas hasta la estatura de Cristo, como hijos semejante a Jesucristo.

En tiempos de David, foragido, el hacer guerra y ganarse del botín del vencedor era aceptable; hoy nosotros no tenemos ese medio, y esa forma de obrar. Por eso, Jesús habla de "limosnas".

Pero de la manera en que tu izquierda no sepa lo que hace tu derecha.

¿Cómo se deberá utilizar este principio?

¿Por medio de un trabajo digno?

¿Cómo hacer para que la limosna no se convierta en una enfermedad?

¿Cómo verificar que verdaderamente están creciendo espiritualmente? ¿Y que no sea un mal hábito para seguir recibiendo la limosna?

Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien

Monday, December 25, 2017

15:46

Mientras que el hombre esté vivo, mientras que su carne esté viva, mientras no se convenza que uno debe recibir de Jehová Dios Padre sus bendiciones, mientras que no entienda por qué las primicias han recibido ya porciones de su pacto y él no…

Siempre habrá quien juzgue, quien critique, quien esté inconforme y quien se sienta una injusticia de Dios.

Pero no siempre las personas miran su propia viga que tiene incrustrado en su ojo, sino mira en la paja del ojo ajeno.

La generación posterior que vendrá, no estuvieron cuando el Espíritu Santo nos sometía a toda esta prueba de fuego, pero sí querrán que se les facilite el camino, que no tengan que vivir en esperanza durante mucho tiempo, si querrán pasar en Cristo Jesús su muerte, para nacer de nuevo.

Generalmente las personas quieren lo mejor, lo mayor, y cuanta más bendición más conforne serán; pero cuando ven que el camino es largo, la paciencia y la esperanza en que deben vivir, la cruz que deben llevar es abrumador, también tienden a hacer lo mínimo y conformarse con lo que tienen.

¿Cómo obrará Dios en estas personas para despertarlos?

Generalmente los creyentes tienen la costumbre, y también es parte de la naturaleza humana; de no dejar todo, de no buscar algo dejando el resto.

Por eso, hay que ver si cada uno ha realizado las lecciones anteriores:

¿Es sal de la tierra?

¿Qué ha realizado y está haciendo para mostrar que es sal?

¿Se está manifestando como luz del mundo?

¿Cómo y en qué modo Dios le hace mostrase como luz del mundo?

¿Qué gran celo tiene de vivir como sal y luz del mundo?

Es entonces, cuando se deberá aplicar la "limosna", y no antes.

¿Cómo demuestra de que está convencido y busca los tesoros del cielo?

¿Cómo vive y sirve a Dios? ¿Qué hace por Cristo Jesús?

¿Cómo lucha contra el afán y su ansiedad?

Porque cuanto más está en el camino correcto, cuanto más ha realizado las cosas correctamente, y su corazón está firmemente depositado en el Padre Celestial…

Menos juzgará a los hombres, al mundo y en contra de Dios.

Porque toda la gratitud de la salvación, de la vida que tiene en Cristo Jesús hará que su vida, su esperanza en el Pacto que Dios le ofrece, las promesas que le ha ido depositando en su corazón hará que "juzgue menos", "critique menos", "se queje menos de las condiciones de la disciplina de Dios".

Porque si después de mucho tiempo, de conocer a Jesucristo, de entender la gracia de la salvación; y todavía está juzgando por la condición que Dios le impone… realmente su gracia la está tirando a los perros.

Cada uno recibe o deja de recibir según su fe, esfuerzo y justicia de Dios.

Hay quienes solamente buscan "pajas y vigas" ajenas, o quieren menoscabar el trabajo de las otras personas.

Esto es cierto, cuánto más la persona se esfuerce en quitar las vigas y las pajas de sus ojos, verá las cosas que son verdaderas y aquellas que permanecen para siempre.

Y esas son las que deberá pedir con todas las fuerzas, buscarlas y golpear las puertas.

Ahora, ¿cómo sé que lo que pido está bien?

Luego, ¿cómo sé que lo que he recibido es y proviene de Dios?

En realidad, todo lo que uno pide, todo lo que uno recibe… debe entrar por la puerta estrecha y seguir por el camino angosto.

También esto es cierto, siempre que hayas sacado las vigas de tus ojos y pidas, busques y golpees las cosas verdaderas; siempre se abrirán puertas estrechas y caminos angostos que deberás seguir. Y si se presentan así, y sabes caminar por ellas, mantenerte en ellas… serás bienaventurado.

Es natural que uno pida por las promesas de bien y de bendición de su Pacto que el Padre le ha prometido, eso pedirá, buscará y golpeará.

Y Dios le abrirá una puerta y un camino que seguro será estrecha y angosta; si uno sigue firmemente y se mantiene hasta el final, pasando y superando por todas las pruebas que le sobrevienen; podemos estar seguro que se han sacado las pajas y las vigas de sus ojos.

Pero cuando uno huye o deja de hacer cualquiera de estas cosas, sea que no se quite las pajas y las vigas, sea que pida, busque y golpee, pero se resista a entrar por la puerta estrecha y tampoco persevera en el camino angosto, y escucha las voces de aquellos quienes entorpecen y entontecen la mente y el corazón de los hombres, se perderán. Finalmente el Señor les dirá que nunca les conoció.

Nada puede esconderse, porque la paciencia, las pruebas, la esperanza hacen que todo salga a luz. Y si uno no se santifica en Cristo, sus ojos no le permitirán seguir andando por la senda angosta, ni entrar por las puertas estrechas que les abren el desierto de la disciplina.

Colocando las primeras piedras de tu cimiento

Tuesday, December 26, 2017

11:16

Muchos entienden estas palabras, porque han escuchado durante tanto tiempo y tantas veces; pero nadie sabe "cómo poner los cimientos".

Todos saben que hay que construir su casa sobre la roca, pero no saben cómo colocar los primeros fundamentos.

Todos quisieran que sus casas se construyan sobre la roca, pero no saben cómo.

¡He aquí el cómo!

San Mateo 7:

24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;

29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

Jesús dice:

24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

¿Cómo se construye sobre la roca?

Antes que todo, es la rapidez, es la celeridad con que escuchan la Palabra de Dios y obran con fe, sin pensar demasiado, sin usar de mucha lógica, ni preguntarse o cuestionar lo que ha subido en tu corazón cuando escuchas.

• VINO UN LEPROSO Y SE POSTRÓ ANTE ÉL, DICIENDO: SEÑOR, SI QUIERES, PUEDES LIMPIARME.

Dice la biblia:

28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;

29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

8:1 Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente.

Muchos le escucharon, todos se sorprendieron de su doctrina, de la autoridad con que predicaba y enseñaba a los hombres… muchos le siguieron depués..

¿y?

¡Es por esta razón que las personas no consiguen construir su casa sobre la roca! ¡Todo son admiradores!

Pero sólo un leproso, sólo un inmundo, sólo uno que veía su pecado vino ante Jesús, se postró a él diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

Jesús le respondió: Quiero, sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.

¿Y los demás estaban limpios? ¿No se sentían tan pecadores? ¿No tanto como el leproso?

Esta es la primera y gran causa por qué los hombres no han podido construir su casa sobre la roca. Todos son muy santos y puros, todos piensan que los otros son más pecadores, que necesitan más de Jesucristo que él.

¡No se puede ser sal de la tierra, cuando yo escojo qué palabra quiero cumplir y qué no!

Simplemente verse como este leproso, y querer ser limpio.

• SOLAMENTE DI LA PALABRA

¿Qué necesitas para obedecer a la Palabra de Dios? ¿Cuántas señales esperas recibir antes de convencerte? ¿Qué debe suceder para que comiences a moverte?

Por más que exista temor, tienes que esforzarte en creer en la palabra de Dios, aquella que ha sido resaltada por el Espíritu Santo y hacerlo "¡YA!"

San Mateo 8:

7 Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

Por eso dice Jesús:

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Siempre tienes que dar el primer paso, abrir la puerta estrecha, dar el primer paso en el camino angosto. Tomas las decisiones sin pensar en las consecuencias, sin consultar si el temor te afectará, sin pedir permiso incluso a la esposa.

Por eso, muchos hijos del reino fueron echados a las tinieblas de afuera, y allí será el lloro y el crujir de dientes.

Y ESTE ES EL GRAN PRINCIPIO DE DIOS: Ve, y como creíste, te sea hecho.

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**** 27 de diciembre de 2017 ***********

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La persona quien practica la fe, quien es sal de la tierra y luz del mundo, va entendiendo la Palabra, y la sabiduría va en aumento. Así cada día, el entendimiento crece y es capaz de realizar más y nuevas cosas a partir de esa fe.

• SE LEVANTÓ Y LES SERVÍA:

Si uno sabe que es pecador como el leproso, y cuando sabe que Jesús le ha perdonado de sus pecados, ¿qué más le hace falta para "servir a Cristo"?

¿Qué más excusas hay que exponer para seguir a Cristo?

Seguir a Cristo implica camino angosto, significa dificultades, faltas de todas clases; pero aquella persona quien quiere seguir a Jesús pero mira atrás y teme dejar el mundo, a las personas que están en tinieblas, como dijo Jesús: No es digno de mí.

No necesitas "talento" o algún "don" para servir a Jesús. Todas son excusas.

Porque ya encontrarás tu posición, encontrarás tu don, encontrarás tu llamado, encontrarás qué puedes hacer.

Pero si uno deja enfriar ese llamado, esa gracia, ese entendimiento, ese tiempo; posiblemente no volverás a hacerlo.

San Mateo 8:

14 Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre.

15 Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.

16 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;

17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado.

19 Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.

20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.

21 Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.

22 Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.

23 Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.

• NO ES UN CAMINO DE PAZ Y VACACIONES:

Como dice la biblia:

Efesios 6:

11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

Y si uno no crece rápido, si no se fortalece rápidamente realizando todas las cosas con fe, en el tiempo en que tu justicia es apreciada por Dios; simplemente estarás expuesto a demasiadas tentaciones, y a pruebas que no lograrás vencer:

San Mateo 13:

He aquí, el sembrador salió a sembrar.

4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

9 El que tiene oídos para oír, oiga.

Por eso, viene inmediatamente, una muestra de Dios y la inmediata reacción del diablo:

23 Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.

24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.

25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

26 Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?

28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.

31 Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

32 Él les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.

33 Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

34 Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

Y este es un principio, un método de Dios, una lógica que se irá sucediendo a lo largo de toda tu vida hasta que seas uno con Cristo como esposa.

Primeramente la advertencia, el despertar espiritual, el captar la atención y unas palabras de Jesús que luego servirán en actos posteriores como este del endemoniado gadareno:

24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.

25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

26 Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?

Estas palabras son importantes que uno sepa escuchar y guarde bien en su corazón, porque inmediatamente vendrá un hecho que a todos podrá asustar, o tendrás una lucha muy grande. Y es la razón porque Jesús ya le dijo al escriba que le quería seguir y que no estaba seguro cuán confortable sería las jornadas de Jesús: "Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza". O si alguien tiene demasiados asuntos pendientes del mundo, Jesús le dice: "Sígueme, deja que los muertos entierren a los muertos".

Es la razón por qué Jesús alaba tanto la fe del centurión diciendo: "De cierto os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe"

Porque cuando escuchó la Palabra de Dios, simplemente se puso en movimiento, en acción consecuente, fruto de la fe que ya tenía para acudir a Dios; más cuando escuchó que le sanaría, no necesitaba ver el milagro o la señal para creer.

Nosotros tampoco necesitamos "tocar la persona resucitada" para seguir adelante; nos basta que Dios nos diga: "eres esposa del Cordero", y sabemos que todas las demás palabras se cumplirán, y procuramos qué debemos hacer hoy, qué debemos preparar y estudiar hoy. Y es la razón de este estudio de San Mateo y el de Hebreos.

¿Cuánta palabra es suficiente para ti?

¿tienes miedo de enfrentarte a los endemoniados, o pasar por tormentas?

Por eso, la biblia dice: "El justo por su fe vivirá".

La parálisis del alma

Wednesday, December 27, 2017

10:09

Para ver la gloria de Dios, hay que ser valiente y cruzar las tormentas, enfrentarse con el demonio por medio de la fe y la identidad que tenemos en Cristo Jesús.

Solamente así se ve la gloria de Dios, aquel que enfrenta el miedo, la inseguridad, los temores, el peligro, el hambre, la sed, la incomodidad; aquellos quienes luchan en la primera fila las escaramuzas de la batalla.

Por eso, cuando tu mente está en calma, en tranquilidad y cuando los demás están luchando en el campo de batalla; cometes adulterio como lo hizo el rey David con Betsabé.

Todos aquellos quienes dejaron todo para seguir a Jesús, aún en peligro de sus vidas en medio de las tormentas vieron cómo un hombre puede ser tan endemoniado por causa de la legión que está dentro del hombre y también cómo el poder de Jesucristo le puede librar de todo ese gran mal.

Y volvieron. Aquellos quienes se quedaron y se fueron a sus casas, a dormirse y cuidar de su ganado; no vieron todo lo que sucedió al otro lado del mar.

Por eso, Jesús cuando vuelve le reciben los "Paralíticos del alma", no por la enfermedad, sino porque están todos miedosos, porque no creen a su debido tiempo, dejan escapar las oportunidades de ver la gloria de Dios manifestarse en primera línea de batalla.

Esto es lo impresionante, y la maravilla de las obras de Dios, ¿cómo preparó a un paralítico justo en este momento para buscar a Jesús y dar un testimonio? ¿Desde cuánto tiempo atrás era paralítico? Y eso también es una bofetada a todos aquellos quienes vienen a acomparle para ver si Jesús era capaz de hacerlo o no.

Y notarán que las Palabras que Jesús dice son más respecto a los que están alrededor:

San Mateo 9:

1 Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.

2 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.

3 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Éste blasfema.

4 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.

7 Entonces él se levantó y se fue a su casa.

8 Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.

Hoy t ambién existen tantos que son "mirones", que asisten para ver "un show", glorifican a Dios, pero resulta que sus almas están paralizadas, que no responden a los estímulos ni a los testimonios que ellos mismos glorifican que vienen de Dios.

Por eso son más culpables, son más pecadores aquellos quienes viendo no responden, escuchando no accionan.

Y para mostrar cómo todos esos hombres son paralíticos, inmediatamente Dios ha dispuesto a un hombre: Mateo.

San Mateo 9:

9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.

11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Hay que saber cuál es la característica de todos aquellos que son "Paralíticos del alma", son siempre "contestadores", personas quienes "quieren probarte" en el conocimiento de la Palabra, son los "discutidores" de todo orden y obra de Dios; pero ellos ni con un dedo lo hacen.

14 Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

15 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.

16 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Este principio hay que saber "paño nuevo en vestido viejo", o "vino nuevo en odres viejos"; si una persona no está dispuesta a "nacer de nuevo" completamente, sino que simplemente quiere "aprender algo y agregar a sus conocimiento", escuchar y analizar, examinar para ver qué le conviene escuchar o hacer… todos son vestidos viejos y odres viejos.

Para estas personas, hay que saber que Dios no le da paño nuevo, ni vino nuevo.

Por eso viene la Palabra de Dios:

San Mateo 7:

6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

Así que,

Hebreos 10:

28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.

31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

Por eso les dije en el capítulo de sermón del monte:

Amós 1:

3 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Damasco, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque trillaron a Galaad con trillos de hierro.

4 Prenderé fuego en la casa de Hazael, y consumirá los palacios de Ben-adad.

5 Y quebraré los cerrojos de Damasco, y destruiré a los moradores del valle de Avén, y los gobernadores de Bet-edén; y el pueblo de Siria será transportado a Kir, dice Jehová.

6 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Gaza, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque llevó cautivo a todo un pueblo para entregarlo a Edom.

7 Prenderé fuego en el muro de Gaza, y consumirá sus palacios.

8 Y destruiré a los moradores de Asdod, y a los gobernadores de Ascalón; y volveré mi mano contra Ecrón, y el resto de los filisteos perecerá, ha dicho Jehová el Señor.

9 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Tiro, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque entregaron a todo un pueblo cautivo a Edom, y no se acordaron del pacto de hermanos.

10 Prenderé fuego en el muro de Tiro, y consumirá sus palacios.

11 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque persiguió a espada a su hermano, y violó todo afecto natural; y en su furor le ha robado siempre, y perpetuamente ha guardado el rencor.

12 Prenderé fuego en Temán, y consumirá los palacios de Bosra.

13 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de los hijos de Amón, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque para ensanchar sus tierras abrieron a las mujeres de Galaad que estaban encintas.

14 Encenderé fuego en el muro de Rabá, y consumirá sus palacios con estruendo en el día de la batalla, con tempestad en día tempestuoso;

15 y su rey irá en cautiverio, él y todos sus príncipes, dice Jehová.

2:1 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Moab, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque quemó los huesos del rey de Edom hasta calcinarlos.

2 Prenderé fuego en Moab, y consumirá los palacios de Queriot; y morirá Moab con tumulto, con estrépito y sonido de trompeta.

3 Y quitaré el juez de en medio de él, y mataré con él a todos sus príncipes, dice Jehová.

4 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Judá, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque menospreciaron la ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres.

5 Prenderé, por tanto, fuego en Judá, el cual consumirá los palacios de Jerusalén.

6 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Israel, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos.

7 Pisotean en el polvo de la tierra las cabezas de los desvalidos, y tuercen el camino de los humildes; y el hijo y su padre se llegan a la misma joven, profanando mi santo nombre.

8 Sobre las ropas empeñadas se acuestan junto a cualquier altar; y el vino de los multados beben en la casa de sus dioses.

Apocalipsis 3:

4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.

5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Hoy ya no se aplicarán las infinitas repeticiones; antes Dios dejó que los enemigos de Dios nos vituperasen y tuvimos que llevar la carga de ellos, porque el Padre tenía la intención que nosotros seamos perfectos como él es, amando a los enemigos de Dios.

Pero ahora, en el Nuevo Pacto, en los nuevos tiempos ya no será así.

Aquellos que no siguen a Jesús como Mateo, quien no tiene la fe como el centurión, quien no cruza mares bajo tormenta y enfrenta a las tinieblas; no tiene cabida en la nueva Iglesia de arriba.

¿Hasta dónde hay que creer para que no seas "paralítico del alma"?

San Mateo 9:

18 Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19 Y se levantó Jesús, y le siguió con sus discípulos.

Las Palabras de Jesús, las obras de Jesús eran tan notorias, firmes y seguras que hasta dos ciegos pudieron ver a Cristo:

San Mateo 9:

27 Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!

28 Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor.

29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.

Entonces, ¿Por qué no lo vieron las demás personas? Porque todos están paralizados del alma. Sus amores e idolatrías del mundo no le permiten ver.

Así que si un ciego, un mudo pueden ver y dar gloria de Jesús, ciertamente que la parálisis es grande.

Romanos 11:

1 Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.

2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo:

3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

6 Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.

11 Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.

12 Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?

13 Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio,

14 por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.

15 Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

16 Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,

18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.

21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.

24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;

26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.

27 Y éste será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.

28 Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.

29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

30 Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo

Thursday, December 28, 2017

09:59

Esto es simplemente para tener a modo de notación escrita las Palabras del Día.

Isaías 59:

19 Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

20 Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.

21 Y éste será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

Romanos 11:

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;

26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.

27 Y éste será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.

28 Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.

29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

30 Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Salmos 110:

1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

2 Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.

3 Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.

4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec.

5 El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira.

6 Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras.

7 Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza.

Efesios 3:

14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,

15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,

16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;

17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,

18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,

19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,

21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Es tiempo que se levante el Libertador que Dios se ha provisto, que apartará la iniquidad de Jacob.

Y Jehová enviará desde Sion la vara de poder con el cual gobernará y dominará.

Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Sí este es el elemento que faltaba:

Isaías 60:

:1 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

3 Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

4 Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

5 Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti.

6 Multitud de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efa; vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.

7 Todo el ganado de Cedar será juntado para ti; carneros de Nebaiot te serán servidos; serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria.

8 ¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?

9 Ciertamente a mí esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado.

10 Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia.

11 Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche, para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones, y conducidos a ti sus reyes.

12 Porque la nación o el reino que no te sirviere perecerá, y del todo será asolado.

13 La gloria del Líbano vendrá a ti, cipreses, pinos y bojes juntamente, para decorar el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies.

14 Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán Ciudad de Jehová, Sion del Santo de Israel.

15 En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos.

16 Y mamarás la leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.

17 En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores.

18 Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.

19 El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.

20 No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados.

21 Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme.

22 El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto.

A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo

Thursday, December 28, 2017

10:17

San Mateo 21:

41 Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.

42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?

43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.

44 Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.

El tiempo en que los edificadores desechan la piedra, y que esa piedra desechada viene a ser cabeza del ángulo; es el tiempo cuando Dios a los malvados quienes no dieron los frutos a su tiempo de su campo, los destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.

Salmos 45:

1 Rebosa mi corazón palabra buena; Dirijo al rey mi canto; Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero.

2 Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; La gracia se derramó en tus labios; Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.

3 Ciñe tu espada sobre el muslo, oh valiente, Con tu gloria y con tu majestad.

4 En tu gloria sé prosperado; Cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia, Y tu diestra te enseñará cosas terribles.

5 Tus saetas agudas, Con que caerán pueblos debajo de ti, Penetrarán en el corazón de los enemigos del rey.

6 Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino.

7 Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.

8 Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; Desde palacios de marfil te recrean.

9 Hijas de reyes están entre tus ilustres; Está la reina a tu diestra con oro de Ofir.

10 Oye, hija, y mira, e inclina tu oído; Olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;

11 Y deseará el rey tu hermosura; E inclínate a él, porque él es tu señor.

12 Y las hijas de Tiro vendrán con presentes; Implorarán tu favor los ricos del pueblo.

13 Toda gloriosa es la hija del rey en su morada; De brocado de oro es su vestido.

14 Con vestidos bordados será llevada al rey; Vírgenes irán en pos de ella, Compañeras suyas serán traídas a ti.

15 Serán traídas con alegría y gozo; Entrarán en el palacio del rey.

16 En lugar de tus padres serán tus hijos, A quienes harás príncipes en toda la tierra.

17 Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones, Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.

Isaías 61:

1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;

3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

4 Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

5 Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores.

6 Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.

7 En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo.

8 Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.

9 Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.

10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.

11 Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.

Isaías 62:

1 Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.

2 Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.

3 Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.

4 Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada.

5 Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.

6 Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis,

7 ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra.

8 Juró Jehová por su mano derecha, y por su poderoso brazo: Que jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que es fruto de tu trabajo;

9 sino que los que lo cosechan lo comerán, y alabarán a Jehová; y los que lo vendimian, lo beberán en los atrios de mi santuario.

10 Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos.

11 He aquí que Jehová hizo oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra.

12 Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.

Isaías 63:

1 ¿Quién es éste que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿éste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar.

2 ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?

3 He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas.

4 Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado.

5 Miré, y no había quien ayudara, y me maravillé que no hubiera quien sustentase; y me salvó mi brazo, y me sostuvo mi ira.

6 Y con mi ira hollé los pueblos, y los embriagué en mi furor, y derramé en tierra su sangre.

7 De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme a todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus piedades.

8 Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su Salvador.

9 En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad.

10 Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.

11 Pero se acordó de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir del mar con el pastor de su rebaño? ¿dónde el que puso en medio de él su santo espíritu,

12 el que los guió por la diestra de Moisés con el brazo de su gloria; el que dividió las aguas delante de ellos, haciéndose así nombre perpetuo,

13 el que los condujo por los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran?

14 El Espíritu de Jehová los pastoreó, como a una bestia que desciende al valle; así pastoreaste a tu pueblo, para hacerte nombre glorioso.

15 Mira desde el cielo, y contempla desde tu santa y gloriosa morada. ¿Dónde está tu celo, y tu poder, la conmoción de tus entrañas y tus piedades para conmigo? ¿Se han estrechado?

16 Pero tú eres nuestro padre, si bien Abraham nos ignora, e Israel no nos conoce; tú, oh Jehová, eres nuestro padre; nuestro Redentor perpetuo es tu nombre.

17 ¿Por qué, oh Jehová, nos has hecho errar de tus caminos, y endureciste nuestro corazón a tu temor? Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad.

18 Por poco tiempo lo poseyó tu santo pueblo; nuestros enemigos han hollado tu santuario.

19 Hemos venido a ser como aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fue llamado tu nombre.

Isaías 64:

1 ¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes,

2 como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!

3 Cuando, haciendo cosas terribles cuales nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti.

4 Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.

5 Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia, de los que se acordaban de ti en tus caminos; he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en los pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos?

6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

7 Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.

8 Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.

9 No te enojes sobremanera, Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad; he aquí, mira ahora, pueblo tuyo somos todos nosotros.

10 Tus santas ciudades están desiertas, Sion es un desierto, Jerusalén una soledad.

11 La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, fue consumida al fuego; y todas nuestras cosas preciosas han sido destruidas.

12 ¿Te estarás quieto, oh Jehová, sobre estas cosas? ¿Callarás, y nos afligirás sobremanera?

Isaías 65:

1 Fui buscado por los que no preguntaban por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí.

2 Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos;

3 pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre ladrillos;

4 que se quedan en los sepulcros, y en lugares escondidos pasan la noche; que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas;

5 que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú; éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.

6 He aquí que escrito está delante de mí; no callaré, sino que recompensaré, y daré el pago en su seno

7 por vuestras iniquidades, dice Jehová, y por las iniquidades de vuestros padres juntamente, los cuales quemaron incienso sobre los montes, y sobre los collados me afrentaron; por tanto, yo les mediré su obra antigua en su seno.

8 Así ha dicho Jehová: Como si alguno hallase mosto en un racimo, y dijese: No lo desperdicies, porque bendición hay en él; así haré yo por mis siervos, que no lo destruiré todo.

9 Sacaré descendencia de Jacob, y de Judá heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí.

10 Y será Sarón para habitación de ovejas, y el valle de Acor para majada de vacas, para mi pueblo que me buscó.

11 Pero vosotros los que dejáis a Jehová, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para la Fortuna, y suministráis libaciones para el Destino;

12 yo también os destinaré a la espada, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero, por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis, sino que hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que me desagrada.

13 Por tanto, así dijo Jehová el Señor: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados;

14 he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis.

15 Y dejaréis vuestro nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará, y a sus siervos llamará por otro nombre.

16 El que se bendijere en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará; porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos.

17 Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.

18 Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo.

19 Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.

20 No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.

21 Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas.

22 No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos.

23 No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.

24 Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.

25 El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.

Isaías 66:

1 Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?

2 Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.

3 El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones,

4 también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada.

5 Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos.

6 Voz de alboroto de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago a sus enemigos.

7 Antes que estuviese de parto, dio a luz; antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo.

8 ¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.

9 Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios.

10 Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella;

11 para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que bebáis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria.

12 Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados.

13 Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.

14 Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.

15 Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego.

16 Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre; y los muertos de Jehová serán multiplicados.

17 Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de cerdo y abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehová.

18 Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria.

19 Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones.

20 Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová.

21 Y tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová.

22 Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre.

23 Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

24 Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.

Así como dije un día, que las obras que nos había sobrevenido era mucho más allá de nuestro entorno, y estábamos viendo hasta dónde llegarían nuestras noticias, las obras que Dios estaba haciendo, así también Dios nos ha ido preparando y guardando el secreto, para que en todo exista justicia de Dios que es por fe, y que el justo por su fe vivirá.

Isaías 55:

8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,

11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.

13 En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.

Son cosas mayores de lo que hemos pensado o siquiera imaginado.

Y para estos tiempos también Dios se ha provisto de un pastor y maestro.

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección

Friday, December 29, 2017

09:56

En Apocalipsis 20 dice:

6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Es cierto que no importa cuánto el creyente desee participar en la primera resurrección, si el tiempo de esa dispensación no corresponde con su generación, es imposible vivirla, ¿no es cierto? Pero también vemos que esto se desarrolla según el principio de "el justo por su fe vivirá", o sea, Dios no avisa que esta prueba, que este camino, que esta decisión que tomas y si vences y permaneces… participarás de la primera resurrección.

Esto lo digo porque hoy se está presentando una aclaración sobre las Palabras de Romanos 11, ayer fue con respecto al Libertador que Dios envía para apartar de Jacob la impiedad, el hijo de hombre que representa a los hombres para cumplir el término del Pacto que Jehová Dios hizo con Abraham y sus descendientes, y que nuevamente formalizaron Moisés y los ancianos con las leyes escritas.

Como dice la biblia, todo se debe cumplir según la ley:

Hebreos 9:

16 Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.

17 Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.

18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre.

19 Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo,

20 diciendo: Ésta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado.

21 Y además de esto, roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio.

22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

Es por eso, que vino el primer Redentor a Sion que fue Jesús y se sacrificó como Cristo para terminar el testamento por parte de Dios. Faltaba que también se viniera el Libertador a Sion que aparte a Jacob de la impiedad, cosa que también en este tiempo ha sucedido.

¿Y quiénes han participado de esta primera resurrección? Aquellos como el leproso quien luego de escuchar la prédica de Jesús clamó:

San Mateo 8:

1 Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente.

2 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.

4 Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.

O del Centurión quien por su fe y confianza en el poder de Jesús declaró:

San Mateo 8:

8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.

Y no temieron pasar por tormentas, luchar contra los demonios para salvar a los que estaban en las tinieblas, en casas de prisión, de abrir los ojos de los ciegos:

San Mateo 8:

21 Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.

22 Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.

23 Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.

24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.

25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

26 Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?

28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.

31 Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

32 Él les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.

33 Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

34 Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

Y esto también ya lo mostraba Jehová en el antiguo testamento con personas quienes sí con valentía defendieron su fe y confianza en Dios, y no temieron defender la verdad ante una multitud rebelde y amenazante:

Números 13:

32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura.

33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

14:1 Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche.

2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!

3 ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?

4 Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto.

5 Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel.

6 Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos,

7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena.

8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.

9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.

10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel,

11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?

12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos.

Sí, Caleb y Josué, son las personas quienes salieron de Egipto, quienes cruzaron en Mar Rojo dejando el mundo de impíos y adúlteros, entraron en la tierra prometida a los padres.

Y esto es una analogía de lo que vendría en algún momento en el futuro, sólo que Dios nunca ha anunciado en qué tiempo, en qué lugar sucedería; solamente que todos debían velar:

San Mateo 24:

34 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

36 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

37 Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.

40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.

41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.

44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.

47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.

48 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir;

49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,

50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe,

51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Entonces, los que creyeron, los que se prepararon y velaron, los que hicieron la justicia de Dios, y vivieron con la fe que Dios les dio, también como Caleb y Josué, se dieron a sí mismo sin temor de la muerte, sin conocer en qué terminaría todo, son los Bienaventurados y santos, porque participaron de la primera resurrección (bueno aun participan y esperamos la primera resurrección).

Pero la biblia habla de remanente, tanto en Romanos 11:

3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

6 Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

También lo menciona Pedro:

1 Pedro:

Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,

2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,

4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,

5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.

¿Bajo qué criterio serían remanentes, expatriados y dispersos?

Hoy Romanos 11 nos aclara:

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Si todos aun con la fe en Jesucristo, no supieron entender el camino, ni la verdad, ni los tiempos de la dispensación de las cosas como lo dice Efesios:

Efesios 3:

8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,

9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;

10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,

11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,

12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él;

13 por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria.

Y esto nos ha sucedido para que el hijo de Hombre pueda cumplir la tarea de Libertador de Jacob, que fue enviado a Sion para apartar la impiedad.

Como lo anunció el "Libertador Moisés" en su tiempo:

Deuteronomio 18:

13 Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.

14 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.

15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis;

16 conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.

17 Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho.

18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.

19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.

Por eso, existe una generación quienes escucharon al profeta o libertador que Jehová envía, como Caleb y Josué en aquellos tiempos; también en este existen unos pocos que sí han escuchado y son bienaventurados y santos como lo dice Apocalipsis 20:

6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

¿Y qué hay del remanente, del expatriado, del desterrado?

¿Con qué principios serán llamados?

Lo dice Romanos 11:32 "Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos".

En tiempos de Caleb y Josué también fue así:

Números 14:

26 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:

27 ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan?

28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.

29 En este desierto caerán vuestros cuerpos; todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí.

30 Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun.

31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.

32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto.

33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto.

34 Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.

35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán consumidos, y ahí morirán.

36 Y los varones que Moisés envió a reconocer la tierra, y que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la congregación, desacreditando aquel país,

37 aquellos varones que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehová.

38 Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida, de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la tierra.

39 Y Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlutó mucho.

¿Quiénes serán los que reciban la misericordia de Dios y serán llamados?

Éxodo 33:

19 Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

Así que, todos aquellos quienes se negaron, los que abiertamente criticaron confiando en su fe y en su sabiduría, aquellos quienes se alejaron, aquellos quienes buscaron otros caminos, otros dioses, otras doctrinas; aquellos quienes rechazaron toda Palabra de Vida, murmuraron, menospreciaron, aquellos quienes acusaron, aquellos que no quisieron permanecer… no entrarán dentro de esta misericordia.

Por eso, se verá cómo Dios aplica la misericordia de aquellos que están en desobediencia.

Pero todos deberán prepararse para ofrecer un "sacrificio vivo" de sus personas, así deberán discipularse, deberán disciplinarse. Como los israelitas igualmente en tiempos de Josué entraron y combatieron por la tierra; así también deberán combatir por sus vidas y almas.

Colosenses 3:

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

25 Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.

¿Cómo hoy los hombres se hicieron necios? ¿Cómo no entendieron la historia? Y la historia se repite y se repite, pero los hombres se hicieron más necios.

Josué 23:

14 Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.

15 Pero así como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado,

16 si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado.

¿Para qué tienen la fe? ¿Para qué leen la biblia si no se hacen sabios y entendidos? Todos dijeron, nosotros no caeremos como los israelitas, ni mataremos a Jesús como lo hicieron los judíos; pero igualmente no entendieron al libertador que Jehová enviaba a Sion.

Por eso, dice Jehová:

Romanos 9:

29 Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes.

30 ¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe;

31 mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó.

32 ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo,

33 como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado.

Y no entendieron ni las advertencias del libertador de Egipto, Moisés, ni de las advertencias de Josué:

Josué 24:

1 Reunió Josué a todas las tribus de Israel en Siquem, y llamó a los ancianos de Israel, sus príncipes, sus jueces y sus oficiales; y se presentaron delante de Dios.

2 Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños.

3 Y yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su descendencia, y le di Isaac.

4 A Isaac di Jacob y Esaú. Y a Esaú di el monte de Seir, para que lo poseyese; pero Jacob y sus hijos descendieron a Egipto.

5 Y yo envié a Moisés y a Aarón, y herí a Egipto, conforme a lo que hice en medio de él, y después os saqué.

6 Saqué a vuestros padres de Egipto; y cuando llegaron al mar, los egipcios siguieron a vuestros padres hasta el Mar Rojo con carros y caballería.

7 Y cuando ellos clamaron a Jehová, él puso oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el mar, el cual los cubrió; y vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto. Después estuvisteis muchos días en el desierto.

8 Yo os introduje en la tierra de los amorreos, que habitaban al otro lado del Jordán, los cuales pelearon contra vosotros; mas yo los entregué en vuestras manos, y poseísteis su tierra, y los destruí de delante de vosotros.

9 Después se levantó Balac hijo de Zipor, rey de los moabitas, y peleó contra Israel; y envió a llamar a Balaam hijo de Beor, para que os maldijese.

10 Mas yo no quise escuchar a Balaam, por lo cual os bendijo repetidamente, y os libré de sus manos.

11 Pasasteis el Jordán, y vinisteis a Jericó, y los moradores de Jericó pelearon contra vosotros: los amorreos, ferezeos, cananeos, heteos, gergeseos, heveos y jebuseos, y yo los entregué en vuestras manos.

12 Y envié delante de vosotros tábanos, los cuales los arrojaron de delante de vosotros, esto es, a los dos reyes de los amorreos; no con tu espada, ni con tu arco.

13 Y os di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales moráis; y de las viñas y olivares que no plantasteis, coméis.

14 Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.

15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

16 Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses;

17 porque Jehová nuestro Dios es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el que ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos.

18 Y Jehová arrojó de delante de nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra; nosotros, pues, también serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios.

19 Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.

20 Si dejareis a Jehová y sirviereis a dioses ajenos, él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien.

21 El pueblo entonces dijo a Josué: No, sino que a Jehová serviremos.

22 Y Josué respondió al pueblo: Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habéis elegido a Jehová para servirle. Y ellos respondieron: Testigos somos.

23 Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, e inclinad vuestro corazón a Jehová Dios de Israel.

24 Y el pueblo respondió a Josué: A Jehová nuestro Dios serviremos, y a su voz obedeceremos.

25 Entonces Josué hizo pacto con el pueblo el mismo día, y les dio estatutos y leyes en Siquem.

26 Y escribió Josué estas palabras en el libro de la ley de Dios; y tomando una gran piedra, la levantó allí debajo de la encina que estaba junto al santuario de Jehová.

27 Y dijo Josué a todo el pueblo: He aquí esta piedra nos servirá de testigo, porque ella ha oído todas las palabras que Jehová nos ha hablado; será, pues, testigo contra vosotros, para que no mintáis contra vuestro Dios.

28 Y envió Josué al pueblo, cada uno a su posesión.

29 Después de estas cosas murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento diez años.

30 Y le sepultaron en su heredad en Timnat-sera, que está en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas.

31 Y sirvió Israel a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que sabían todas las obras que Jehová había hecho por Israel.

32 Y enterraron en Siquem los huesos de José, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, en la parte del campo que Jacob compró de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien piezas de dinero; y fue posesión de los hijos de José.

33 También murió Eleazar hijo de Aarón, y lo enterraron en el collado de Finees su hijo, que le fue dado en el monte de Efraín.

Pero una cosa es cierta:

A partir que todas las cosas estén dentro del Pacto Nuevo, porque las cosas son eternas, no existen más ciclos, ni se repiten más, porque ya no hay más sacrificio posible:

Hebreos 10:

26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,

27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.

31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

32 Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos;

33 por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante.

34 Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.

35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;

36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.

38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.

39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

Estableció a sus apóstoles

Saturday, December 30, 2017

09:40

¿Por qué llamó y estableció a discípulos como sus apóstoles y no los sacerdotes del linaje de Aarón?

Si Jehová les dio a la descendencia de Aarón el sacerdocio, el pacto de sal; ¿por qué Jesús establece a apóstoles fuera del linaje de Leví?

Números 18:

19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu descendencia contigo.

20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.

21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.

Por eso, Hebreos habla de un cambio de ley, porque hay un cambio de sacerdocio; y es una decisión y afirmación de Jesús de que el Pacto Viejo, el tabernáculo y su sacerdocio que nunca pueden ofrecer un sacrificio que quite el pecado, sería eliminado.

Hebreos 7:

1 Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,

2 a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;

3 sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

4 Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.

5 Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham.

6 Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.

7 Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.

8 Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.

9 Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos;

10 porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

11 Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?

12 Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;

13 y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.

14 Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.

15 Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,

16 no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.

17 Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.

18 Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia

19 (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.

20 Y esto no fue hecho sin juramento;

21 porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.

22 Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.

23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;

24 mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;

25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;

27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Por eso, el nuevo sacerdocio en el nuevo pacto, se constituye sobre mejores leyes, sobre mejores cimientos. No en base a la debilidad de la ley de los mandamientos encuanto a la descendencia; sino ahora está basado en el poder de una vida indestructible, el orden de Melquisedec, el del Dios eterno.

Hebreos 7:

16 no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.

17 Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.

Por eso, en el nuevo pacto, en la nueva iglesia, no se establecerán pastores como en el mundo evangélico, sino según el poder que Dios da, de una vida indestructible y a quien Dios elija como sacerdote del orden de Melquisedec.

Salmos 45:

16 En lugar de tus padres serán tus hijos, A quienes harás príncipes en toda la tierra.

17 Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones, Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.

Y es la razón de por qué Jesús no llamó a ningún sacerdote, para no prolongar la ley del sacerdocio según Aarón, y para mostrarnos que ese sacerdocio iba a desaparecer. Hoy también es así con el pastorado evangélico.

Este es el trabajo de transición entre las eras que ordena realizar Jesús:

San Mateo 10:

5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis,

6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.

8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Más luego, cuando todo ha terminado, cuando la exclusividad de los judíos se acabó; Jesús ordena sus discípulos:

San Marcos 16: 15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

19 Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.

20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

Para levantar a celos a los judíos con otro pueblo:

Romanos 10:

19 También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; Con pueblo insensato os provocaré a ira.

20 E Isaías dice resueltamente: Fui hallado de los que no me buscaban; Me manifesté a los que no preguntaban por mí.

21 Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.

Hoy también ha sucedido algo similar, solamente que ahora sí Dios ha establecido, no el apostolado sino el sacerdocio de Melquisedec:

Salmos 110:

1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

2 Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.

3 Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.

4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec.

5 El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira.

6 Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras.

7 Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza.

Dentro de la misión que Jesús encargó a los apóstoles, por primera vez existe una mención específica de "resucitad muertos" dentro de "Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios".

Al que nunca había realizado los sacerdotes según el orden de Aarón, pero habla de cómo el poder del nuevo sacerdocio que Jesús estaba abriendo, el Sacerdocio eterno de Melquisedec en el cual él sería ese sacerdote, tiene el poder de limpiar leprosos, de resucitar muertos, de echar fuera demonios.

Si en el sacerdocio de Aarón, aquella persona quien no traía su holocausto al tabernáculo y su ofrenda era cortado del pueblo:

Levítico 17:

3 Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey o cordero o cabra, en el campamento o fuera de él,

4 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para ofrecer ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de Jehová, será culpado de sangre el tal varón; sangre derramó; será cortado el tal varón de entre su pueblo,

5 a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican en medio del campo, para que los traigan a Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión al sacerdote, y sacrifiquen ellos sacrificios de paz a Jehová.

6 Y el sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión, y quemará la grosura en olor grato a Jehová.

7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras de los cuales han fornicado; tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades.

8 Les dirás también: Cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre vosotros, que ofreciere holocausto o sacrificio,

9 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para hacerlo a Jehová, el tal varón será igualmente cortado de su pueblo.

Con los apóstoles, y en el nuevo pacto, dice Jesús que cosas totalmente diferentes a la que hoy están acostumbrado sucederán:

San Mateo 10:

14 Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.

15 De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.

16 He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

17 Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán;

18 y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.

19 Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.

20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

21 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.

22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

23 Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre.

24 El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.

25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

26 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.

27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.

30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

31 Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.

33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.

35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra;

36 y los enemigos del hombre serán los de su casa.

37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

40 El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

41 El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.

42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

¿Por qué si antes no existía disensión por causa de Dios, ahora sí existirá disensión y espada? ¿Por qué se enfrentarán padres contra hijos, hijos contra padres, dos contra tres, tres contra dos, la nuera contra la suegra y los enemigos de uno serán los de su casa?

Porque el diablo mismo sabe que la sangre de toros y corderos no pueden quitar los pecados del hombre; entonces, si eso no es algo definitivo, porque el pacto que está realizado por medio del testamento solamente con la muerte se termina. Entonces, mientras existía el sacerdocio de Aarón, no había nada que temer. Ahora, desde que Jesús establece a los apóstoles, y desde que está preparado el sacerdocio de Melquisedec, en donde Jehová ha preparado al Salvador con la muerte terminará el pecado como sucedió con Jesús, pues eso sí hay que darle guerra.

Y eso mismo sucede con el hijo de Hombre que Dios preparó para que termine el pacto establecido como representante de los hombres.

Hebreos 10:

1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.

3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;

4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.

5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.

6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.

7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí.

8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),

9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.

10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:

16 Éste es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré,

17 añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,

22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;

25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Ahora, todo hombre quien desee también morir dando su sacrificio vivo ante Cristo y así terminar con sus pecados y nacer de nuevo dentro del nuevo pacto, deberá ser maltratado por los hombres, entrar en disensión con ellos, ser perseguidos y crear grandes conflictos.

Por esta razón, todo aquel quien cree que puede entrar en "ecumenismo" con otros hombres, iglesias, denominaciones; en realidad no conoce a Jesucristo ni cómo funciona la ley.

Es cierto que algunas personas creen que ellos están padeciendo por causa de Cristo, y eso es una forma de engaño para pensar que está en Jesucristo; pero nunca será en la medida y en la persecución de aquellos quienes terminan con la ley del pecado y de la muerte:

1 Corintios 15:

12 Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?

13 Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó.

14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

15 Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan.

16 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó;

17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron.

19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.

22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.

24 Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.

25 Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.

26 Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.

27 Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas.

28 Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.

29 De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?

30 ¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora?

31 Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero.

32 Si como hombre batallé en Éfeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos.

33 No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.

34 Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.

35 Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán?

36 Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes.

37 Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano;

38 pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo.

39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves.

40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales.

41 Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria.

42 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción.

43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder.

44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.

45 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.

46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.

47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.

48 Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.

49 Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.

50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,

52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?

56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.

57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Así que las disensiones en que entre una persona contra los hombres de su familia, de su casa, de su iglesia, de su comunidad, o su ciudad; las persecuciones que tiene o deja de tener, las grandes divisiones que cause o deje de causar; serán una muestra de cómo el hombre realmente está "esforzándose en nacer de nuevo" para el nuevo pacto.

San Mateo 1o:

16 He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

17 Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán;

18 y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.

19 Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.

20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

21 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.

22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

23 Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre.

24 El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.

25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

26 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.

27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

Así que si mañana, el que quiere entrar en el nuevo pacto, no levanta diferendos, si tiene miedo de levantar o comenzar disensiones, de aplicar la espada, si tiene temor de los hombres y les importan las opiniones que tengan de su relacionamiento, en realidad no está siendo justo ante Jesucristo.

San Mateo 10:

32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.

33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.

35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra;

36 y los enemigos del hombre serán los de su casa.

37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

40 El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

El que anda en paz con el mundo, si el mundo no te condena, si el mundo no te critica, si andas en ecumenismo con todos… estás mal, no estás siendo sal de la tierra, ni luz del mundo que alumbra en las tinieblas.

Porque el que alumbra la luz de Cristo, las tinieblas se apartan.

Y Jesús dijo acerca de este tipo de personas que no son ni frías ni calientes, que están prestas para ser vomitadas:

San Juan 12:

42 Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.

43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

44 Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió;

45 y el que me ve, ve al que me envió.

46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.

47 Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.

48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.

50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.

Si una persona no causa divisiones, si no causa disensiones por causa de Cristo Jesús, si no es perseguido, si no trae espada por causa de su fe… todo lo que dice que cree… no está firme, ni es verdadero.

No se merece a Jesucristo, por eso dice:

San Mateo 1o:

34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.

35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra;

36 y los enemigos del hombre serán los de su casa.

37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

El proceder del hombre quien ha creído en Jesucristo y quien desea entrar en el Pacto Nuevo y Eterno debe ser así:

San Mateo 5:

37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

Estas son las razones por qué al comienzo los sacerdotes y el concilio de los judíos no se opusieron a Jesús y sus primero tiempos, porque no estaba tratando de desestabilizar el m andato de los hombres, del sacerdocio de hombres; pero luego sí comenzaron a perseguir y finalmente le condenaron porque fueron acusados de sus "pecados", y la luz del mundo que alumbraba les demostraban que ellos estaban en tinieblas.

Por eso Jesús dijo a Pilato:

San Juan 18:

35 Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?

36 Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

Y esto también extrañó a Juan el Bautista, porque Jesús no hacía ningún "movimiento" para reformar el templo, ni el sacerdocio, ni los hombres quienes eran los dirigentes y gobernantes de Israel, tampoco se veía que era intención de Jesús levantar a Israel como nación.

Por eso dice:

San Mateo 11:

1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.

2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?

8 ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.

9 Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.

10 Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

11 De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

15 El que tiene oídos para oír, oiga.

Porque desde los tiempos en que Juan el Bautista comenzó a preparar el camino de Jesús, y Jesús mismo comenzó la obra que finalmente terminará con el pecado, porque vino para quitar el holocausto de sangre de animales que no quitan el pecado, por uno que sí termina definitivamente con el pecado, y nos da paz con Dios, Jesús dice:

San Mateo 11:

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

Y porque las tinieblas se levantan contra todo aquel quien desea salirse de las tinieblas, aquel quien quiera cumplir con los condicionamientos de nacer de nuevo y ofrecerse a sí mismo en sacrificio vivo en Cristo Jesús; por eso el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan.

Por eso, los apóstoles serán perseguidos, serán causa de espada, de disensión, de división en la familia, en la iglesia.

Y Jesús dice: "No he venido para traer paz al mundo, sino espada y disensión".

En el sermón de Jesús también lo dice:

San Mateo 5:

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Mañana, en la iglesia, con esto examinaremos si los discípulos realmente viven para terminar con el Pacto Viejo, y desean entrar en el Pacto Nuevo. Pues si no causan disensión, si no soportan las divisiones, los conflictos y las persecuciones, no están siendo sinceros en Cristo Jesús.

Así que por fuera, con el mundo, con el mundo de los conocidos, amigos, familiares, parientes, con iglesias se tendrá muchos conflictos, guerras, disensiones, discusiones; y cuando esto te cansa uno deberá encontrar descanso y nuevas fuerzas en el Espíritu de Cristo; para luego seguir con las luchas y conflictos y las paciencias.

San Mateo 11:

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

26 Sí, Padre, porque así te agradó.

27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Si uno no es capaz de ser como un niño, y hablar como debe hablarse, si uno no es un testigo fiel como hay que hacerlo, en el momento necesario y correcto; si uno no da testimonio fiel y claro como un niño… no es digno de Cristo.

Y todos los que llevan esta pesada carga… deben llevar el yugo de Cristo, los conflictos con los hombres del mundo y las tinieblas; entonces también hallarás consuelo y vida en Espíritu Santo.

Por eso, la biblia habla de un "testigo fiel", quien fue Jesucristo, pero también habla de todos quienes aman a Jesucristo deben ser como él lo fue:

Apocalipsis 3:

14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!

16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.

20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

¿A qué se refiere cuando dice tiblio? ¿Cuán caliente debe ser tu testimonio de Cristo y de todas las Palabras de Dios y en el pacto que vives para ser "caliente"?

Es la razón porque aquellos quienes no son testigos fieles, aquellos quienes no saben dar fiel testimonio de Cristo, ni mantenerse firme ocasionando todos los conflictos, disensiones, divisiones, y si no levanta todo enojo de los hombres que andan en tinieblas… es tibio y es vomitado por Jesucristo.

Este será un principio examinador de los discípulos en la iglesia del nuevo pacto.

******* FIN DE LA PRIMERA PARTE CORRESPONDIENTE AL AÑO 2017 ********