Anotaciones bíblicas del Pastor

San Juan Noviembre 2017 (Inicio: 24/noviembre/2017)


EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO

Todo en el principio

Friday, November 24, 2017

09:41

Ahora, entendiendo un poco más acerca de qué alturas debe llegar el creyente, y ver que en muchos lugares, en muchas situaciones la sola fe no bastará para permenecer.

Y seguro que estas palabras ya existían desde el comienzo, pero que los hombres por sus conveniencias lo simplificaron a "fe", a la acción de creer, a la situación de fe, o un estado de fe. Que pueden variar según los hombres entiendan necesario, conveniente, o en defensa de su "estatus" cristiano.

Más, cuando la persona no es "despertada en el amor como la morena sunamita" por el esposo que ama su alma, eso sí que cambia mucho en la perseverancia y pesistencia del hombre hasta el final.

Por eso, veremos cómo, cuándo, con qué el Evangelio según San Juan nos muestra para que los hombres que creen en Jesucristo tengan el amor de "esposa de Cristo."

San Juan 1:

3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Si nosotros entendemos la vida como la vida que está dentro nuestro, no se puede "separar la vida" ni "extraerla", y si la biblia dice que somos miembros los unos de los otros en un mismo cuerpo de Cristo:

Romanos 12:

4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,

5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

1 Corintios 12:

12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.

13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.

15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?

18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?

20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo.

21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.

22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;

23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro.

24 Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba,

25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.

26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.

27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

¿Cómo uno puede "trasplantarse al cuerpo de Jesucristo"?

¿Lo podríamos hacer simplemente con el "deseo", el "pensamiento"?

¿O se hace con un "intenso deseo y fe"? ¿Por qué digo "amén"?

Pues justamente este es el misterio del que habla el apóstol Pablo a los efesios:

Efesios 5:

28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,

30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. (Eph. 5:28-32 R60)

Y la única forma que la biblia dice que podemos ser "uno solo cuerpo", es el matrimonio, el relacionamiento íntimo entre hombre y mujer.

San Mateo 19:

4 Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,

5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Entonces, cuando la biblia habla que nosotros somos "cuerpos" y "miembros" del cuerpo de Cristo, sí está hablando de la unión que el hombre debe tener con Cristo Jesús, y dice:

2 Corintios 11:

1 ¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme.

2 Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.

Gálatas 2:

19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Por eso, se habla en Cantar de Cantares como la unión del que ama su alma con la sunamita, y luego son esposo y esposa.

Toda fe de los creyentes en Jesucristo, si no evoluciona hasta estas alturas y no se une a Cristo en matrimonio, haciéndose un solo cuerpo, está "desechando a Cristo".

Gálatas 5:

1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

2 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.

3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.

4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;

6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.

En síntesis:

Como se ha enseñado a los evangélicos y se debe corregir:

"Creer en Jesús", "Tener fe en Jesús" no es un FIN, sino un MEDIO que se debe crecer hasta llegar a ser "esposa del Cordero".

Para que nada ni nadie pueda separarnos.

Porque sabemos hasta el "hijo" puede abandonar la casa, como el hijo pródigo, pero no así la esposa es que "un cuerpo con Cristo", así que nosotros al hacernos "esposa del Cordero" como la sunamita a quien se le despierta al amor con el Esposo, son inseparables hasta la muerte. Y como Jesús no muere, el amor es para siempre.

Así que la unión con Cristo, no es "mental", ni es de "buenos deseos", sino debe ser una unión física, y esa unión es "que tú debes padecer y morir en Cristo tomando tu cruz":

San Marcos 10:

21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

O lo que dijo Jesús a Pedro:

San Juan 21:

17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.

19 Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

Con estas cosas en mente hay que creer, hay que enseñar a los hombres. No como lo hacen los evangélicos.

Hasta ahora, muchos creyentes han visto la fe en Jesucristo como un FIN de salvación, y el tomar la cruz de Cristo y morir por Jesucristo es una OPCIÓN de aquellos que quieren.

Pero, el ser esposa de Cordero es ahora el NUEVO FIN PARA TODOS, SIN EXCEPCIÓN.

Siempre fue así, pero los hombres han degradado, han quitado la cruz de Cristo, han humanizado la doctrina y por eso se perdieron. Así que, nuevamente debemos volver a construir de nuevo las bases derribadas por generaciones, los cimientos destruidos durante siglos.

Testimonio de la luz

Friday, November 24, 2017

11:02

San Juan 1:

6 Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.

7 Éste vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.

8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.

¿Qué es dar testimonio de la luz?

Decirle: ¿Cree en Jesucristo?

Bueno, hoy tenemos los viejos parámetros que hemos recuperado acerca de qué es dar testimonio de la luz. Y si yo mismo no "amo" al que ama mi alma, si no soy "despertado" en el amor de esposa de Cordero y así unirme para ser uno en Cristo, no hay justicia, ni verdad para enseñar a los hombres.

Y esta es la parte más difícil de la Palabra, que Dios no te revela las alturas, los motivos, por más que estén escritas; a menos que tú lo vivas, y te justifiques con justicia de Dios que es por fe, y en la participación en el Espíritu de Cristo en muerte y en vida nueva.

Hechos hijos de Dios

Saturday, November 25, 2017

11:44

Mientras que los hombres buscan a un Dios complaciente, misericordioso, amoroso, que escucha los pesares de la vida, y que suple las dificultades que el hombre es incapaz de resolver.

¿Por qué si vino a los suyos, los suyos no le recibieron? ¿Por qué no quisieron el testimonio de la luz?

Uno porque el vivir en las tinieblas, buscar las cosas que aman, y pensar que Jesús está en su corazón es muy fácil, simple y consigue "prenderse" de ambos aspectos buenos: el mundo y a Jesús.

Pero el testimonio de la luz, no es simplemente complacer al hombre, ni a la religión del hombre con sus doctrinas humanizadas; sino que la doctrina de Jesucristo está sustentada en un principio y verdad: "hacer hijos de Dios", hacelos a la imagen y semejanza de Dios, como a Jesucristo.

Por eso, la Palabra de Dios tiene un escollo muy difícil para el hombre quien desea seguir viviendo en el mundo. Quiere suplir sus necesidades con el poder de Dios, pero Jehová tiene una actitud muy diferente. Mientras que el hombre no reciba el testimonio de la luz, y crezca en todo el camino para que pueda recibir el Espíritu de Hijo, mientras no se manifieste como hijo y se manifieste para restaurar toda la creación, y eso también es que debe nacer en el hombre el amor como a la morena sunamita, y que llegue a "unirse con el esposo de su alma".

Mientras todo este "recorrido" sucede: desde el creyente hasta hijo y esposa para que el amor permanezca para siempre, la biblia siempre tiene sus limitaciones de acción, de respuesta, tiene muchísimos condicionamientos. Totalmente insuficientes e inaceptables para aquellos quienes aman el mundo, y quieren vivir su religión en Jesucristo, como hacen los evangélicos.

Si debe perseguir tanto al mundo, si debe conquistar tantas cosas del mundo, ¿cómo podría "perder el tiempo" discipulándose, disciplinándose, aprendiendo a amar al que ama su alma como la morena?

Por eso, a lo suyo vino, y los suyos no le quisieron recibir.

Entonces, si en doctrina de la biblia, Jesús es inconcebible, es inaceptable; ¿cómo podría ser recibido como Cristo y Salvador si venía al mundo con carne y hueso, y en las condiciones como vino?

Así como Jesús es la "personificación de estas Palabras":

Isaías 52:

13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.

14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,

15 así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

53:1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

Como los hombres preguntaban a Jesús que les mostrase que era el enviado de Dios, que él era el Mesías, y aún viendole no pudieron creerle porque "no es atractivo, porque los suyos no le quisieron recibir", también es la Palabra de Dios inaceptable para los hombres que escuchan y lo leen:

Isaías 28:

1 ¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!

2 He aquí, Jehová tiene uno que es fuerte y poderoso; como turbión de granizo y como torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba a tierra.

3 Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los ebrios de Efraín.

4 Y será la flor caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual, apenas la ve el que la mira, se la traga tan luego como la tiene a mano.

5 En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo;

6 y por espíritu de juicio al que se sienta en juicio, y por fuerzas a los que rechacen la batalla en la puerta.

7 Pero también éstos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.

8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.

9 ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos?

10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá;

11 porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,

12 a los cuales él dijo: Éste es el reposo; dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio; mas no quisieron oír.

13 La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos.

14 Por tanto, varones burladores que gobernáis a este pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová.

15 Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol; cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos;

16 por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.

17 Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo.

18 Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme; cuando pase el turbión del azote, seréis de él pisoteados.

19 Luego que comience a pasar, él os arrebatará; porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche; y será ciertamente espanto el entender lo oído.

20 La cama será corta para poder estirarse, y la manta estrecha para poder envolverse.

21 Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación.

22 Ahora, pues, no os burléis, para que no se aprieten más vuestras ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos.

23 Estad atentos, y oíd mi voz; atended, y oíd mi dicho.

24 El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿Romperá y quebrará los terrones de la tierra?

25 Cuando ha igualado su superficie, ¿no derrama el eneldo, siembra el comino, pone el trigo en hileras, y la cebada en el lugar señalado, y la avena en su borde apropiado?

26 Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto;

27 que el eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino se pasa rueda de carreta; sino que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una vara.

28 El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo.

29 También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.

Ezequiel 3:

1 Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel.

2 Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel rollo.

3 Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel.

4 Luego me dijo: Hijo de hombre, ve y entra a la casa de Israel, y habla a ellos con mis palabras.

5 Porque no eres enviado a pueblo de habla profunda ni de lengua difícil, sino a la casa de Israel.

6 No a muchos pueblos de habla profunda ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas; y si a ellos te enviara, ellos te oyeran.

7 Mas la casa de Israel no te querrá oír, porque no me quiere oír a mí; porque toda la casa de Israel es dura de frente y obstinada de corazón.

8 He aquí yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus frentes.

9 Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque son casa rebelde.

10 Y me dijo: Hijo de hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus oídos.

11 Y ve y entra a los cautivos, a los hijos de tu pueblo, y háblales y diles: Así ha dicho Jehová el Señor; escuchen, o dejen de escuchar.

12 Y me levantó el Espíritu, y oí detrás de mí una voz de gran estruendo, que decía: Bendita sea la gloria de Jehová desde su lugar.

13 Oí también el sonido de las alas de los seres vivientes que se juntaban la una con la otra, y el sonido de las ruedas delante de ellos, y sonido de gran estruendo.

14 Me levantó, pues, el Espíritu, y me tomó; y fui en amargura, en la indignación de mi espíritu, pero la mano de Jehová era fuerte sobre mí.

15 Y vine a los cautivos en Tel-abib, que moraban junto al río Quebar, y me senté donde ellos estaban sentados, y allí permanecí siete días atónito entre ellos.

16 Y aconteció que al cabo de los siete días vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

17 Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.

18 Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano.

19 Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma.

20 Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano.

21 Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma.

22 Vino allí la mano de Jehová sobre mí, y me dijo: Levántate, y sal al campo, y allí hablaré contigo.

23 Y me levanté y salí al campo; y he aquí que allí estaba la gloria de Jehová, como la gloria que había visto junto al río Quebar; y me postré sobre mi rostro.

24 Entonces entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y me habló, y me dijo: Entra, y enciérrate dentro de tu casa.

25 Y tú, oh hijo de hombre, he aquí que pondrán sobre ti cuerdas, y con ellas te ligarán, y no saldrás entre ellos.

26 Y haré que se pegue tu lengua a tu paladar, y estarás mudo, y no serás a ellos varón que reprende; porque son casa rebelde.

27 Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca, y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: El que oye, oiga; y el que no quiera oír, no oiga; porque casa rebelde son.

Esto es cierto, aquel quien se tropieza en las doctrinas de Dios, de Cristo y del Espíritu Santo; también tendrán problemas para reconocer y seguir a Jesús.

Hay que agradecer inmensamente a Dios Padre, porque uno es "despertado" a las palabras de Dios, y si entiende que Dios le está discipulando, lo debe hacer con fuerza, con corazón, y sobre todo en el tiempo oportuno.

Seguramente, una de las excusas más frecuentes que escucharemos de todos los hombres quienes se han quedado, aquellos que no pudieron entrar ni se han desposado con el Esposo de sus almas dirán que no lo supieron. Que no fueron enseñados, que no se dieron cuenta, que si les hubiésemos enseñado con otras señales, otros testimonios, en otros tiempos, con más paciencia…

Pero hay que recordar siempre las Palabras de Isaías 53: Tanto las palabras de Dios como la persona de Jesús, como el camino del pacto, o toda la disciplina de Hijo, o lo que uno debe esforzarse para desposarse con el Esposo, tiene una característica: NO HAY ATRACTIVO EN ÉL

Isaías 53:

2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

Así como los israelitas, los judíos después, y posteriormente los evangélicos, nunca comprendieron la verdadera intención de Dios Padre, que es hacerlos "hijos de Dios", cuando que todos están buscando simplemente "un dios bondadoso, amoroso, perdonador, ayudador, médico, olvidadizo y siempre servicial".

Por eso, todos los profetas que fueron enviados por Jehová fueron tan conflictivos como Juan el Bautista, pero cuando aparecieron los pastores de hombres y para hombres, con doctrinas de hombres fueron aceptados y amados.

San Juan 1:

19 Éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

20 Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo.

21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.

22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.

24 Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.

25 Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?

26 Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.

27 Éste es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.

28 Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

30 Éste es aquél de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.

31 Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.

32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.

33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.

34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.

¿Cómo podrían escuchar o entender a profetas o pastores, o inclusive a Cristo que es tan discordante de los intereses del hombre?

El que bautiza con el Espíritu Santo

Saturday, November 25, 2017

12:20

¿Qué es el bautismo en el Espíritu Santo?

¿Es el fuego del Espíritu que desciende sobre los hombres?

¿Son los dones del Espíritu Santo que reciben los hombres?

Pero nadie quiere mirar que ser bautizado en el Espíritu Santo es participar de la muerte como Jesucristo, con Jesucristo y ser vivificado, nacer de nuevo por medio del Espíritu de Resurrección que levantó a Jesús también de la muerte.

Es por eso, que cuando hoy decimos que también es tiempo que se inicie el Pacto Nuevo, que el mismo Espíritu de Resurrección que levantó a Jesús de los muertos, también nos debe levantar al hijo de hombre; y es causa de mucha confusión, de persecución y de condenación.

Más, ¿no dice la biblia que Jesús es el que viene y bautiza al hombre con el Espíritu Santo? ¿Y cómo alguien puede bautizarse en el Espíritu Santo cuando se niegan a morir por Cristo o con Cristo?

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27/noviembre/2017

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El problema que tienen todos los hombres que supuestamente creen en Jesús es que no miran la perfecta ley de Dios. No se preguntan cada cosa, ¿por qué la ley dice de esta forma? ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué Dios se ha enmudecido? ¿O por qué el hombre ha dejado de escuchar a Dios? ¿Por qué el hombre no es corregido por la Palabra de Dios? Si la palabra de Dios es más filosa que una espada de dos filos y penetra hasta partir el alma, ¿por qué no vemos que eso suceda en la vida de los hombres? ¡Y nadie se extraña que eso deja de suceder! ¿Por qué? ¿La palabra de Dios está muerta? ¿Significa que el Verbo de Dios está muerto?

¿Por qué los hombres creen en las palabras que ellos desean, reciben aquellos que necesitan, o utilizan aquellos que son ventajosos y desechan las demás? ¡Y nadie se extraña de ese vacío!

¿No dice la biblia?

Salmos 139:

7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?

8 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9 Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

17 ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.

¿Cuánta insensibilidad deben tener los hombres para que no entiendan que algo anda muy, muy mal para que Jehová no se manifieste? ¡Y nadie se extraña! ¡Nadie grita: ¿por qué no escucho a Dios?!

En lugar del bautismo en el Espíritu Santo que debían recibir los hombres, más bien recibieron otra cosa:

Romanos 11:

7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.

Si alguien preguntara: ¿Desde cuándo los llamados se equivocaron?

San Juan 1:

35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.

36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.

37 Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús.

38 Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras?

39 Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima.

40 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús.

41 Éste halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).

42 Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro).

43 El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme.

44 Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.

45 Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

46 Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.

47 Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.

48 Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.

49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.

50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.

51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.

¡Desde un primer momento!

Desde el primer momento la persona debe dejar todo para seguir a Jesucristo.

¿Dejar todo para seguirle?

Por lo menos que las palabras que recibe las debe aplicar o poner en obras enseguida.

Si no hace eso, es imposible que pueda entender las cosas celestiales, o que el cielo se abra para esa persona y vea cómo los ángeles de Dios suben y bajan sobre uno.

Así que este es el primer paso para que uno "pueda estar con el que bautiza con el Espíritu Santo"

En segundo lugar, tiene que "casarse con Cristo, o el Esposo que es Jesucristo". Bueno esto salió en la semana pasada; pero uno tiene que ser o llegar a ser "Esposa de Cristo", que sea despertado en el amor como el de la morena sunamita.

¿Y cómo se convierte en Esposa del Cordero?

Que debe convertir el bautismo de agua en bautismo de "vino o sangre", en el bautismo en el Espíritu Santo… que es…

Hebreos 12:

3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;

5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él;

6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.

7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?

8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.

Primeramente "limpiar su templo y el de la iglesia", y capítulo 3: nacer de nuevo.

La fuerza de discípulo

Tuesday, November 28, 2017

09:36

La fuerza de discípulo, de seguir a Jesús en una palabra, está expresado en la biblia como "HACEDORES DE LA PALABRA"

Santiago 1:

22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.

24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.

25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

No estoy hablando de la profesión de "discípulo", un pastor quien se dedica exclusivamente a la vida de la Palabra, sino que cada uno debe tener la fuerza para "obrar según la Palabra ordena", ése es el hacedor.

Entonces, desde el momento en que el hombre "responde" con fuerza al llamado de la Palabra, y lo "obedece", como lo muestran los discípulos:

San Juan 2:

35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.

36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.

37 Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús.

38 Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras?

39 Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima.

40 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús.

41 Éste halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).

42 Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro).

43 El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme.

44 Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.

45 Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

46 Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.

47 Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.

48 Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.

49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.

La fuerza de discípulo de la Palabra de Dios, debe ser capaz de "dejar un maestro como lo fue en su momento Juan el Bautista", porque Juan y Andrés se convirtieron en discípulos y apóstoles de Jesús a partir de ese momento. Eso es fuerza. Capaz de dejar atrás relaciones, parentescos, sangre, carne, riquezas, hijos, hijas, mujer, padre y madre.

Por eso Jesús dice:

San Mateo 10:

37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

40 El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

Si no tiene la fuerza para vencer las ataduras del mundo, "no es digno de Jesús"; o sea, que Dios no le considerará "importante, útil, fuerte, que merezca la pena".

Hoy estuve hablando de "cuánta fuerza el hombre debe tener para ser discípulo de Jesús y sus palabras" para guardar el día de reposo, el domingo, en nuestro caso y tiempo.

Y seguro que cada persona tendrá su montaña, su dificultad, sus razones, sus excusas; pero si no tiene la fuerza para vencer y obedecer a los mandamientos de Dios, "NO ES DIGNO DE JESÚS".

¿Y qué significa que no sea digno?

¿Para qué luchar por una persona quien no merece la pena? ¿Para qué enseñarle, guiarle de las manos, cuidarle, alimentarle, protegerle, escuchar sus oraciones… si al final Jesús sabe que le dejará o que no tendrá las fuerzas cuando las cosas se compliquen o se pongan difíciles?

Y siempre, verán que los casos requieren de cada vez mayor fuerzas de discípulo.

Y esto trabaja como un ciclo, tiene fuerzas de discípulo, ve cosas mayores, se esfuerza en perfeccionar esa fuerza (conocimiento, fe, paciencia, prueba, esperanza, etc) hasta lograr convertir el agua en vino (como dice la biblia, cómo funciona o qué debe lograrse con esas palabras o qué debe lograr esa fuerza). Y verá que siempre existen muchos impedimentos que obstaculizan esa fuerza, y para eso hay que limpiar tu templo personal, a veces la iglesia de Jesucristo; y así irá naciendo de nuevo.

Toda persona quien escuchando la Palabra, aprendiendo la palabra no pone en acción y es "hacedor" (implica obra completa, o ciclo completo); se olvida quién es en los momentos difíciles.

También la fuerza de discípulo no es "una vez", ni "un intento" y luego decir "yo puedo", "yo sé como se hace" y luego se va. A partir de ese momento "hay que nacer de nuevo", lo que aprendiste o hiciste con la fuerza de discípulo debe ser tu "nueva forma de vida", tu "nueva norma de vida", tu "altura de calidad espiritual". Así que, "nacer de nuevo" más que un acto instantáneo, es un proceso lento, como el niño que es concebido y se gesta, crece a lo largo de nueve meses; también no se puede nacer de nuevo con "una sola acción heroica", sino que se va formando por medio de la "fuerza todos los días", hasta que tengas el Espíritu de Cristo, y que Dios te dé el Espíritu de Adopción, y te discipline aún más hasta que seas hijo que amas. Y ahora, ese hijo tiene que seguir teniendo toda la fuerza de discípulo para ser "esposa" del Cordero.

De ahora en adelante, si las personas no muestran estas "fuerzas de discípulo", y que dé señales firmes y fieles de que se está bautizando en el Espíritu Santo, no podrá seguir, ni podrá permanecer en la iglesia.

Mayores cosas verás

Tuesday, November 28, 2017

10:06

Para aquellos quienes tienen las fuerzas de discípulo, y van mostrando "acciones de esfuerzo" para lograr "completar la Palabra", que pueda "cumplir el Mandamiento" en la perfección que ella requiere; éstos logros hará que Dios te haga ver "mayores cosas".

San Juan 1:

49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.

50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.

51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.

Cuando vea que "tiene fuerzas de discípulo" y vea que realmente la Biblia es la Palabra de Dios, y así cree que Jesús es Dios, que es Hijo de Dios.

Por las fuerzas de discípulo que hizo, Dios le abrirá sus ojos para que vea un mundo mayor, el mundo espiritual.

Generalmente, hablamos de "ojos para que vea", pero más bien son "ojos espirituales", "entendimientos espirituales"; cosas que tú crees que existen, que son, y que deseas y buscas creer, recibir, tener, alcanzar.

Significa que lo que el hombre natural puede ver o alcanza a ver de Dios, o de las cosas de Dios es mínimo. En cambio, el campo se amplía en la medida en que "tienes las fuerzas de discípulo".

Y esta visión o dimensión espiritual con que ves en medio y por encima del mundo físico, es lo que te permite "soñar", "creer en el Pacto de Jehová", sea de Abraham, de David, de Jesucristo y ser Esposa.

Más, la fuerza del discípulo, debe existir un gran deseo, una gran fuerza, un gran esfuerzo por tener toda fuerza, en la más amplia variedad de la Palabra.

Y no como hacen los evangélicos quienes sólo se interesan en el don de sanidad, o de profecía, o de realizar algún milagro. Pero en realidad, verán que ellos no tienen las fuerzas de discípulo; entonces ¿cómo tienen esos donoes, de dónde viene esos dones, cómo recibieron sin tener las fuerzas de discípulo? Pues ese es el engaño y el error.

De agua a vino

Tuesday, November 28, 2017

10:20

No es cualquier fuerza de discípulo, ni una simulación de fuerzas, ni principios incipientes de fuerzas, ni de inmadurez de las fuerzas, sino fuerza completa:

San Juan 14:

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

A veces uno se queja contra Dios, tiene suspicacias, está enojado contra Dios; porque sus palabras son duras, porque parecen injustas, o muy parcialistas, o que debe cambiar toda su vida, que deja las cosas que ama. Entonces no es una fuerza de discípulo completa y menos perfecta.

Pero aquí hablo de la capacidad de las fuerzas del discípulo, así como Jesús convirtió el agua en vino, no en medio vino, ni con gusto a vino, o que sea vino aguado, o un vino barato; sino que el maestresala dice: reservaste el mejor vino hasta el final.

Las fuerzas del discípulo, cuando obedece una palabra, cumple una misión, cuando enseña una doctrina, cuando vive la vida, cuando enseña, las fuerzas con que lo haga debe ser completo, íntegro; es decir, debe lograr para aquello que Dios envió y también dentro del tiempo correspondiente.

Por eso dice en:

Isaías 55:

6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,

11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.

13 En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.

Las fuerzas de discípulo con que uno hace la palabra, no solamente debe tener las fuerzas, el poder de convertir el agua en el mejor vino; sino que debe "aquella intención de Dios" que son pensamientos más altos, caminos aún no entendidos, y que pueda hacer, perfeccionarse hasta cumplir con el deseo e intención de Jehová en el tiempo.

8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,

Por eso, no siempre la Palabra de Dios, por más que tú tengas todas las fuerzas de discípulo te será "entendible", ni "comprensible" por más buena voluntad y alto grado espiritual que tengas; porque existen palabras, obediencia de discípulo, justicia de Dios y luego que se plante, se riegue, se crezca y dé frutos, entonces Dios revela para qué o por qué fue todo, como el "hacernos Esposa del Cordero como la morena sunamita".

Y esto se puede hacer solamente cuando has tenido el "Ejercitarte en la obediencia de discípulo", en la "dura disciplina de hijo amado"; porqueno sabes para qué estás sembrando, pero luego ves los agradables frutos.

No hagáis de la casa de mi Padre, casa de mercado

Tuesday, November 28, 2017

10:39

Entonces, ¿qué es lo primero que se debe limpiar en la casa de Dios?

¿Qué es tener el celo por la casa de Dios?

¿Qué es lo que hace que la casa de Dios sea una casa de mercado?

¿Por las ventas de bagatijas que hacen para juntar fondos? ¿La maquinita del café?

¡No!

Es el propio hombre quienes están en la iglesia de Jesucristo, pensando que creen en Jesús; que todos se han bautizado en agua; pero nadie tiene fuerzas de discípulo. Consiguientemente Dios no le abre los ojos para que pueda ver un mundo mayor, luego que no sea capaz de convertir agua en vino.

Así, en las iglesias de hoy, todo se hace con dinero, con presupuesto, con ofrendas, con hombres y hay que tener hombres ricos y poderosos económica y políticamente.

La iglesia se va convirtiendo en un mercado de hombres, según la capacidad de hombres, y según la sabiduría o las buenas intenciones que éstos puedan tener.

Ningún creyente o los que dicen ser creyentes (porque eso también es una mercadería de ese mercado) todos se muestran como grandes hombres de fe, santos, puros, sabios; pero no tienen fuerzas de discípulo, ni para mover un dedo. Y cómo convertirían de agua en vino.

Por esta causa, porque piensan que la casa de Dios es inmunda, que todo se hace con el poder del dinero, de la gloria de hombres, con el entendimiento de hombres, hace que los hombres se pierdan en el camino de la vida.

Tampoco nadie sabe que "no está teniendo las fuerzas de discípulos", porque todos viven como hombres mortales.

Más sí llegan tiempos en que todo sale a luz, todo lo que el hombre esconde, o pretende mostrar que tiene sale a luz y es revelado por fuego.

1 Corintios 3:

10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.

11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

18 Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.

19 Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos.

20 Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.

Todos los hombres discutieron a Jesús, reclamaron a Jesús con qué autoridad echa fuera a los cambistas, a los vendedores.

Hoy cuando alguien predica de la falta de fuerzas de discípulo, nadie quiere escuchar; porque les parece molesto y fastidioso todo aquel quien les acusa de sus pecados.

Pero llegará el día, como lo dijo Jesús, en que el templo será destruido y en tres días se levantará.

Así como él hizo con su propia vida, hoy también Dios ha destruido el templo de hombres, el mercado de hombres; y levantará otro sin manos de hombres, eterna.

Y este es el juicio de este tiempo. Es por eso, que el caballo blanco, con el que lo monta ya ha salido.

San Juan 2:

19 Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22 Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.

Jesús mismo no se fiaba de ellos

Tuesday, November 28, 2017

10:53

San Juan 2:

23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos,

25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

No importa cuántas pascuas participe, cuántas cenas coma; si no tiene las fuerzas de discípulo, si no sabe convertir según las Palabras de Dios en el tiempo de sus obras y procesos, convertir agua en vino… Jesús no se fía de esos que dicen: "creo en Jesús".

Así, cada hombre, cada creyente, cada persona quien en algún momento fue llamado a Jesucristo, pero que no pudo limpiarse a sí mismo, no tuvo el celo por la casa de Dios, si no tuvo las fuerzas de discípulo no puede permanecer.

Es la culpa de cada uno, es la impotencia de cada individuo.

El Pastor David, con aquellos quienes han creído, quienes han tenido las fuerzas de discípulo en sus respectivos tiempos, y han convertido el agua en vino a lo largo de los duros tiempos de Dios, hoy somos Esposa del Cordero. ¿Y a quién culparán de su incredulidad, o de su incapacidad?

Hebreos 5:

12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.

13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;

14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

¿Nacerá el niño en un día?

Tuesday, November 28, 2017

09:49

¿Qué es bautizarse en el Espíritu Santo?

Es nacer de nuevo, a una nueva criatura. Pero no es una concepción, y nacimiento instantáneo; sino que tiene todo un proceso lento, que a veces depende de los tiempos en que está viviendo.

El hombre quien es llamado por el Espíritu Santo, y quien responde con las fuerzas de Discípulo; y quien crece en todos los ambitos que Dios le muestra, le promete; y así hace "perfecto" las cosas, que convierte agua en vino; así es su vida.

Lentamente, poco a poco, palabra por palabra, mandamiento por mandamiento.

Isaías 66:

6 Voz de alboroto de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago a sus enemigos.

7 Antes que estuviese de parto, dio a luz; antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo.

8 ¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.

9 Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios.

10 Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella;

11 para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que bebáis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria.

12 Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados.

13 Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.

14 Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.

Entonces, ¿quién tiene las fuerzas de discípulo para seguir todos estos años, todos estos procesos, permanecer en muerte todo el tiempo?

Por eso, dije en Cantar de los cantares, que estas fuerzas de Discípulo, poco a poco se convierte en "amor que despierta en la morena sunamita", el amor que ama al Esposo, el que ama tu alma.

Y finalmente este amor de la sunamita, el amor de una esposa que es amado por su Esposo Jesús, es el nacer de nuevo. A una nueva persona. Una persona que es Uno con Cristo, confundidos en un cuerpo.

Y como la mujer amada, y que el esposo encuentra a la mujer perfecta; así debe crecer tu nuevo hombre, el nacer de nuevo. No como hoy hablan o enseñan los evangélicos, que con fe pero lleno de imperfecciones, con pecados cubiertos con misericordias, o arrepentimientos no sinceros.

Si uno no ha tenido las fuerzas de discípulo para seguir las Palabras de Dios en su tiempo oportuno, si no aprendió a convertir el agua en vino, no sabe "cuánto poder espiritual" hay en ti. Porque nunca lo has probado.

Tampoco puedes saber cuánta complacencia tiene el Padre contigo.

Ni puedes saber el orden de las obras de Dios que se están sucediendo, porque a través de las Palabras de Dios, a través de las capacidades espirituales que Dios te va formando, prepara al hombre para un tiempo y obra que se avecina.

Es así como todos los evangélicos se han alejado, y no nos pueden seguir.

Tienes que prepararte y nacer de nuevo poco a poco. Nadie nace en un día, nadie se forma en un día, ni con un acto.

Lo que nunca hicieron, lo que nunca buscaron, las fuerzas que nunca aplicaron no aparecen porque el hombre lo desea; más bien, deja de existir esas fuerzas que en algún momento se pobró o se tuvo; porque cada día se requiere de mayores fuerzas, un hombre más fuerte, maduro, entendido. Y ahora, Esposa.

Las señales de que Dios está contigo

Tuesday, November 28, 2017

11:25

¿Cómo saben los hombres de que Dios está con él?

¿Cómo tú puedes saber que Dios está contigo?

¿Cómo sabes tú que Dios te responderá?

¿Cómo sabes que Dios te cuidará?

¿Cómo sabes que Jehová es tu pastor?

¿Cómo sabes que nada te faltará?

¿Cómo sabes que tú estás bajo las sombras del Altísimo?

Los hombres carnales, los nacidos en la carne, siempre buscarán señales positivas, señales que "ellos" pueden ver y querrán apreciar a Dios, o juzgar si fue Dios o no.

Más Dios no se somete a ese tipo de manipulación, si necesita que el hombre nacido de la carne confirme si es Dios o si existe Dios.

En realidad, las señales que los nacidos del espíritu deben aprender a vivir es "La Palabra de Dios que me HACE DISCÍPULO". Aquellas palabras que me dan fe, que me empujan a vivirla, a obedecerla y salir de mis pecados, lograr la perfección de la vida en Cristo, ver que mi vida, mi persona, mis pensamientos, mi carácter, mi ser se limpia de los pecados, de las inmundicias del mundo. Entonces, si las Palabras que yo escuché, que obedecí como discípulo, me hizo discípulo, me lleva a ver los resultados del poder de Dios, de la conversión, de mi limpieza… "ESA ES LA SEÑAL QUE UNO QUE ES NACIDO DEL ESPÍRITU" necesita ver, y guardarlo como tesoro.

Y no dejar que las conversaciones de los nacidos según la carne te intimide, te lleve a discusiones, a tratar de "mostrar" a Dios de otra manera.

Por eso, Santiago dice:

Santiago 2:

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.

24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

25 Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?

26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

La fe se muestra por "el discípulo en que te has convertido", y siempre que escuchas nuevas palabras, te haces discípulo. Que logras la finalidad de esa palabra que es nacer de nuevo, porque "las cosas viejas pasaron y todas se hacen nuevas".

2 Corintios 5:

16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.

17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;

19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

El nacido de nuevo y el que anda en intenciones de fe

Wednesday, November 29, 2017

09:21

En la biblia, Jesús habla de dos casos de "muchos son llamados, y pocos escogidos",

• Primer caso:

San Mateo 20:

8 Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

9 Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

10 Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.

11 Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia,

12 diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día.

13 Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario?

14 Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti.

15 ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?

16 Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

• Segundo caso:

San Mateo 22:

8 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos.

9 Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis.

10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.

11 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.

12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.

13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

Muchos son llamados, muchos escuchan el evangelio y creen en Jesucristo como Señor y Salvador. Son muchos quienes se bautizan en Agua, pero no se bautizan en Espíritu Santo.

Muchos llamados piensan que estar en la iglesia es suficiente, hacer las obras que muchos y la generalidad de los creyentes en una iglesia hace, está bien. En realidad, pueden hacer incluso algunas obras que con el tiempo se han aprendido, o se han "acostumbrado" a hacerlo, porque todos lo hacen, porque está mal visto y considerado por los demás que no hagas nada en la iglesia.

Incluso algunos pueden ir más allá, pero aquí Jesús habla de dos casos, uno es por aquellos quienes trabajan por la iglesia, por cualquier negocio en que está. Y el segundo caso, es el que está vestido o no para las bodas del hijo del Señor.

En las iglesias evangélicas, habrá escuchado muchas veces que "son discípulos", o "cursos de discipulado", que el discípulo es to, que hace esto o aquello.

Y muchas veces, se pueden eliminar la cruz de Jesucristo y el tiempo de los procesos, y seguramente que muchos pueden aparentemente realizar las obras de discípulo. Así como Judas Iscariote seguía a Jesús y era contado entre los doce, o muchos otros que seguían a Jesús, y a sí mismos se consideraban "discípulos."

Por esta razón, Jesús habla de convertir "Agua en Vino", y de "Limpiar el Templo del Dios viviente, y no hacerlo mercado o cueva de ladrones".

Esto es muy difícil de entender, y aún más difícil de comprender dentro del contexto global del reino de Dios, o del proceso del evangelio.

Veamos,

• Cada mandamiento tiene una intención primaria, básica:

que es un mandamiento de Dios y que trata directamente contra el "pecado", del cual uno al guardarlo, está conociendo su pecado, y el tiempo y oportunidad de arrepentirse.

¿Por qué hay que hacerse discípulo y "obedecer ese mandamiento", y salirse de las tinieblas que generan ese mandamiento: es porque tiene unas consecuencias de corrupción, es un hoyo del cual hay que salirse. Si no sale de todos los asuntos de la vida en donde estas palabras están ligadas, o las encuentra; volverás a caer, volverás a pecar, y ahora con "conocimiento que es pecado", la siguiente vez será mucho más difícil de ser discípulo, deberás mostrar que quieres ser discípulo, que deberás mostrar que permaneces como discípulo todo el tiempo que Dios quiera examinarte.

• De cada mandamiento básico, o doctrina básica del cual tienes que ser discípulo:

Tienes que poder convertir el agua en vino, es decir, tienes que llegar a ser verdaderamente discípulo respecto a ese mandamiento básico, doctrina básica. Porque uno puede cumplir a medias, ser flexible en ciertos casos, cerrar un ojo cuando se relacionan con cuestiones personales, con cuestiones sensibles, o excusables.

• Recién cuando llegues a ser fiel, y sepas vivir completamente, y no tengas "la consciencia del Espíritu Santo", entonces verás que ese mandamiento estuvo afectando muchos aspectos de tu vida. Y te sentirás aliviado, agradecido.

• Deberás pasar las pruebas que todo ese mandamiento acarrea en el mundo, mantenerte firme, y hacer que ese mandamiento sea "parte de tu cuerpo", que aprendas a amar ese mandamiento (y no sentirlo como mandamiento, que estás preso, o que te desanima por las pesadas imposiciones que condicionan la vida).

• Poco a poco uno se va adaptando a esa nueva vida, con el mandamiento, los cambios que exigen, y finalmente uno ve los beneficios, los frutos; que Dios te habla más frecuentemente, que tienes una apertura de entendimiento, que te sientes libre, más sano. Pero siempre tienes que insistir hasta que las Palabras de Dios sean perfectas, que te respondan perfectamente.

Después vienen los aspectos que tienen relación con tu pacto y con el Reino de Dios:

• Encontrar las razones por qué Dios te da estas palabras, en el orden que te lo da, en el tiempo que te manda hacer todas las cosas.

• Entender los tiempos de Dios, tratar de ver en qué procesos de Dios, si estamos en el principio, en el medio, en el final de un ciclo. O como en nuestro caso, entender que estamos en la transición de un Pacto Viejo a otro Pacto Nuevo, y que somos hijo de Hombre quien termina el pacto viejo, de parte o representante del hombre.

• Si uno no entiende en qué "anda Dios", en "qué proceso está viviendo"; simplemente se puede enojarse contra Dios, como los que trabajaron en la viña y recibieron un solo denario. Y él se considera que trabajó mucho, pero la retribución de Dios es mínima. Por eso, le sube en la cabeza, muchos pensamientos malos, o está disconforme con el camino de Dios, o los tiempos que Dios utiliza para hacer todas las cosas.

• Si el hombre durante el discipulado básico en donde aprende sus pecados, y aprende a llevar su cruz en Jesucristo para vencer, entiende su parte en el pacto, y su porción en todo el reino de Dios; y así comienza a amar al Padre Celestial, ve los frutos de vida, de vivificación, de llenura en el Espíritu Santo, del privilegio de ser hijo de Dios porque recibe el Espíritu de Adopción, si comprende la obra mayor y más completa de lo que el Padre Celestial está haciendo… no se quejará porque su trabajo bajo el sol haya sido mayor, y también estará vestido para las bodas del Cordero, o que uno mismo es Esposa del Cordero. ¡Mejor aún!

• Si uno no se ha vestido de vestiduras blancas, si no ha padecido en Cristo Jesús por ser discípulo en toda la Palabra que el Espíritu Santo le ha dado, si ha tomado la cruz y seguido en todos los lugares, por todos los caminos, y no ha sido perezoso, ni dormilón o incrédulo; ciertamente que estará entre los escogidos, o es uno de los escogidos.

Por eso, es muy diferente una persona quien nacido de nuevo, porque ha realizado todo esto, y vive en la paciencia, en la esperanza del cumplimiento de las promesas; o incluso cuando tiene los trabajos que hay que realizar.

Más si nunca ha sido discípulo, o ha sido discípulo en la medida que él quiso, en las materias que a él le interesan… esa intención de fe no tiene los frutos del Espíritu Santo, no podrá superar las pruebas de fuego, ni cruzará la muerte, y menos podrá entender toda las obras de Dios en este tiempo.

Hebreos 12:

15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.

17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Hay que cuidar de las murmuraciones, de las amarguras de espíritu, o de impaciencia en la esperanza; porque siempre cometen tonterías, errores, y lo más es que no te hacer perseverar hasta el fin.

1 Corintios 10:

1 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;

2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,

3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,

4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.

6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.

7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.

8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.

9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.

10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

14 Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

15 Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo.

Si alguien me preguntara, ¿qué es más difícil? ¿Entre el ser discípulo, el convertir agua en vino, el limpiar tu templo, el nacer de nuevo, o saber y andar en los tiempos de Dios?

Todos los elementos tienen sus respectivas dificultades, dependiendo si es principiante, o si es maestro; también depende del carácter de la persona y el temor de Jehová que tenga.

Pero existe además una condición que para mí es crucial: el tiempo que tardas en obedecer la Palabra que te da el Espíritu Santo. Si obedeces a tiempo, todas las cosas tienen sus dificultades, pero tienes a tu favor el buen ánimo de Dios; y eso te facilita mucho, buenas palabras, consolaciones, fuerzas, ayudas, personas que también te ayudan, y las cosas están prontas para abrirse.

Más cuando tu desoyes, y pierdes el tiempo; con el mismo mandamiento, se discípulo se multiplica varias veces, y todo el resto. También Dios no es muy paciente, y además también viene una vara que te despierta, abre los ojos, y las consecuencias de esa vara.

Igualmente hay que saber que Dios también se "cansa" cuando tú siempre estás a destiempo, siempre andas perezoso, dormilón o rebelde. Y te deja una marca, una cicatriz, o incluso debe ponerte un freno para controlarte firmemente como al caballo.

Por eso, muchos son llamados y pocos los escogidos.

Nososotros, que no solamente estamos vestidos para participar en las bodas, sino que somos Esposa del Cordero, la novia de la boda; sí tenemos otra gracia que iremos aprendiendo.

Mirando en retrospectiva, sí podemos decir que todos los caminos y todas las palabras que Dios nos ha dado para que hoy seamos esposa, sabemos que ha merecido la pena. Pero también cuando Dios nos haga vivir y tener todas las promesas del pacto, de gobernar las cosas, la alegría, el gozo solamente puede crecer.

Aquellos quienes andan en las intenciones de la fe, aquellos que seleccionan qué recibir, qué creer, qué obedecer o dejar de hacerlo, llegan siempre los momentos, los actos en donde no pueden seguir más; o aquellos que son echados por el propio Dios Padre.

Sí hay que esforzarse en conocer mucho, pero hay que saber hacerlo en la perfección de la Palabra, y realizar también todas las cosas que están alrededor de esas Palabras. Hay que aprender a "pensar como el Padre Piensa", saber sus caminos altos, sus pensamientos, sus tiempos. Y que mis deseos, mis ánimos, mis esperanzas y mis recompensas también se ajusten a ese tiempo y evolución de las obras.

Jesús le dice a Nicodemo, te estoy hablando de estas cosas terrenales, porque sí estas que les digo aquí son apenas terrenales, y no las entiendes; ¿qué sucederá cuando diga las celestiales?

LAS REGLAS DE AGUA VIVA

Dame de beber

Thursday, November 30, 2017

09:45

San Juan 4:

10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;

14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;

18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

Muchos temen decirle a Jesús: "Dame de beber" y para luego recibir el agua viva.

¿Por qué?

Porque cuando la mujer le dijo a Jesús: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla…

Inmediatamente Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

Sí, muchos no quieren afrontar sus pecados, muchos no quieren mencionar sus pecados, pretendiendo seguir viviendo en ella si no le es indicado o acusado directamente por Jesús, o la palabra de Dios.

Pero ven, que siempre existe un primer paso, es el hombre quien debe "PEDIR": dame de beber.

Prefieren quedarse en las tinieblas, continuar su vida o esconder aquellas cosas del pasado; y aparentar que nada ha pasado.

Más tienen que saber que el hombre debe "pedir dame el agua viva para beber", para que el proceso se inicie.

Así sucedió en tiempos de los Apóstoles:

Hechos 2:

30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,

31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.

32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

34 Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra,

35 Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

36 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

40 Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.

Sí, dame de beber, es el comienzo de los "HACEDORES DE LA PALABRA", y no tan sólo oidores.

Sí, han existido muchos oídos, aquellos quienes leían Palabras de Vida semanalmente, aquellos quienes asistían a los estudios bíblicos, aquellos que escuchaban los sermones, incluso participando de ministerios; pero jamás han dicho: "Dame de beber del Agua Viva". Pues saldría de Dios las primeras palabras como a la mujer samaritana tratando su adulterio.

Para que una persona quiera salirse de sus pecados, hay que comprender que es pecado, y que realmente desea vivir con agua viva, para no volver a tener sed jamás.

Por esta razón existen tantos miles y millones de personas quienes han escuchado el evangelio, han sido llamados, pero pocos los escogidos. Porque todos asisten a la iglesia, pero nadie dice, nadie les ha enseñado a pedir "dame de beber el agua viva".

"Estar en la iglesia", no es lo mismo a "estar en Jesucristo", las características de vida que uno pueda ver o gozar por estar en la iglesia, es muy diferente a las condiciones porque está en Cristo Jesús, porque el agua viva sí hace mucha diferencia. Porque sobre todo le complace en todos los requerimientos espirituales, y sobre todo, te pone al tanto de los procesos de Dios, de los avances de su tiempo, y que esté preparado principalmente para los tiempos de justicia, de juicio y verdad.

Muchas personas de tanto en tanto se quedan sorprendidas, o sobresaltadas diciendo: ¿Por qué me sucede esto si yo estoy en la iglesia? ¿Por qué si creo en Jesús?

Son verdaderamente muestras de que no estás pidiendo a beber el agua viva.

Es cierto que de repente uno quien asiste a la iglesia, puede en cierta manera recibir algunas "migajas" que caen de la mesa de los hijos que sí beben del agua viva, pero nunca es igual, nunca será lo mismo.

Por eso, siempre dije que para ser buen creyente hay que ser valiente, corajudo, y sobre todo vencer los pecados, cualesquiera que sean.

San Marcos 7:

25 Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies.

26 La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.

27 Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos.

28 Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.

29 Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.

30 Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama.

Pero hasta esta gracia deja de existir cuando llegan los tiempos de los juicios y de la justicia de Dios.

No tendrá sed jamás

Thursday, November 30, 2017

10:14

¿Qué es esta sed que produce en el hombre para que así busque y pida el agua viva?

Proverbios 9:

4 Dice a cualquier simple: Ven acá. A los faltos de cordura dice:

5 Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he mezclado.

6 Dejad las simplezas, y vivid, Y andad por el camino de la inteligencia.

7 El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; El que reprende al impío, se atrae mancha.

8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará.

9 Da al sabio, y será más sabio; Enseña al justo, y aumentará su saber.

10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

11 Porque por mí se aumentarán tus días, Y años de vida se te añadirán.

12 Si fueres sabio, para ti lo serás; Y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.

13 La mujer insensata es alborotadora; Es simple e ignorante.

Isaías 55:

1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.

3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.

4 He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones.

5 He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.

6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

San Juan 21:

12 Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.

13 Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado.

14 Ésta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.

15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos.

16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.

17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.

19 Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

Ezequiel 47:

8 Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas.

9 Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río.

10 Y junto a él estarán los pescadores, y desde En-gadi hasta En-eglaim será su tendedero de redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande.

11 Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para salinas.

12 Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.

13 Así ha dicho Jehová el Señor: Éstos son los límites en que repartiréis la tierra por heredad entre las doce tribus de Israel. José tendrá dos partes.

14 Y la heredaréis así los unos como los otros; por ella alcé mi mano jurando que la había de dar a vuestros padres; por tanto, ésta será la tierra de vuestra heredad.

San Juan 15:

1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

San Mateo 5:

3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.

16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

¿Qué es lo contrario a no pedir: dame de beber el agua viva?

Porque es rico, porque se considera suficiente, porque no tiene necesidad, porque no hay creído en el Pacto de Dios, ni en las promesas que ha realizado a los que creen y le reciben.

Salmos 49:

6 Los que confían en sus bienes, Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,

7 Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, Ni dar a Dios su rescate

8 (Porque la redención de su vida es de gran precio, Y no se logrará jamás),

9 Para que viva en adelante para siempre, Y nunca vea corrupción.

10 Pues verá que aun los sabios mueren; Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio, Y dejan a otros sus riquezas.

11 Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas, Y sus habitaciones para generación y generación; Dan sus nombres a sus tierras.

12 Mas el hombre no permanecerá en honra; Es semejante a las bestias que perecen.

13 Este su camino es locura; Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah

14 Como a rebaños que son conducidos al Seol, La muerte los pastoreará, Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.

15 Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, Porque él me tomará consigo. Selah

16 No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa;

17 Porque cuando muera no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria.

18 Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma, Y sea loado cuando prospere,

19 Entrará en la generación de sus padres, Y nunca más verá la luz.

20 El hombre que está en honra y no entiende, Semejante es a las bestias que perecen.

San Marcos 10:

17 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?

18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.

19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.

20 Él entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.

21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!

25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

28 Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.

29 Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,

30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.

31 Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros.

Así es bienaventurado el pobre, tanto el pobre espiritualmente, como el pobre material y económicamente.

En lo que siempre nos hemos preocupado de cómo enseñar a nuestros hijos, para que sean pobres de espíritu, y que amen a Jesucristo por encima de todas las cosas, que hereden nuestras bendiciones espirituales.

Pues ahora que "somos esposa del Cordero", uno de los beneficios, es que todos los hijos que nos nazcan, directamente son también "hijos del esposo", "hijos de Dios". ¿No es este uno de los beneficios del matrimonio con Cristo?

¡Claro que el hombre igualmente deberá cuidar que uno se case con la persona que ha preparado el Padre!

No tendrá sed jamás.

Por eso, en todas las cosas, hay que llegar hasta el final del camino, a ser esposa del Cordero, para que "no tenga sed jamás", y que constituya en "NO TENDRÁ SED JAMÁS; SINO QUE EL AGUA QUE YO LE DARÉ SERÁ EN ÉL UNA FUENTE DE AGUA QUE SALTE PARA VIDA ETERNA".

Una fuente de agua que salte para vida eterna

Thursday, November 30, 2017

10:36

Ciertamente que hay que "PEDIR", "Dame de beber el agua viva".

Pero también se entiende que no es una vez, ni dos veces, sino hasta que sea en él una FUENTE DE AGUA QUE SALTE PARA VIDA ETERNA.

Pero mientras que el hombre no alcance la fuente de agua que salte para vida eterna, que es ser esposa del Cordero; siempre deberá luchar por crecer, por seguir pidiendo "dame de beber del agua viva".

Por eso, Jehová manda clamar por medio de Jeremías, porque el pueblo dejó las aguas vivas, por las aguas del mundo:

Jeremías 2:

:1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2 Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada.

3 Santo era Israel a Jehová, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoraban eran culpables; mal venía sobre ellos, dice Jehová.

4 Oíd la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.

5 Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos?

6 Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de la tierra de Egipto, que nos condujo por el desierto, por una tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre?

7 Y os introduje en tierra de abundancia, para que comieseis su fruto y su bien; pero entrasteis y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi heredad.

8 Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha.

9 Por tanto, contenderé aún con vosotros, dijo Jehová, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé.

10 Porque pasad a las costas de Quitim y mirad; y enviad a Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante a esta.

11 ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha.

12 Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová.

13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.

14 ¿Es Israel siervo? ¿es esclavo? ¿Por qué ha venido a ser presa?

15 Los cachorros del león rugieron contra él, alzaron su voz, y asolaron su tierra; quemadas están sus ciudades, sin morador.

16 Aun los hijos de Menfis y de Tafnes te quebrantaron la coronilla.

17 ¿No te acarreó esto el haber dejado a Jehová tu Dios, cuando te conducía por el camino?

18 Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del Éufrates?

19 Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.

20 Porque desde muy atrás rompiste tu yugo y tus ataduras, y dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso te echabas como ramera.

21 Te planté de vid escogida, simiente verdadera toda ella; ¿cómo, pues, te me has vuelto sarmiento de vid extraña?

22 Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor.

23 ¿Cómo puedes decir: No soy inmunda, nunca anduve tras los baales? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que tuerce su camino,

24 asna montés acostumbrada al desierto, que en su ardor olfatea el viento. De su lujuria, ¿quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se fatigarán, porque en el tiempo de su celo la hallarán.

25 Guarda tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: No hay remedio en ninguna manera, porque a extraños he amado, y tras ellos he de ir.

26 Como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto, así se avergonzará la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus profetas,

27 que dicen a un leño: Mi padre eres tú; y a una piedra: Tú me has engendrado. Porque me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su calamidad dicen: Levántate, y líbranos.

28 ¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense ellos, a ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción; porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.

29 ¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis contra mí, dice Jehová.

30 En vano he azotado a vuestros hijos; no han recibido corrección. Vuestra espada devoró a vuestros profetas como león destrozador.

31 ¡Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová. ¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Somos libres; nunca más vendremos a ti?

32 ¿Se olvida la virgen de su atavío, o la desposada de sus galas? Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días.

33 ¿Por qué adornas tu camino para hallar amor? Aun a las malvadas enseñaste tus caminos.

34 Aun en tus faldas se halló la sangre de los pobres, de los inocentes. No los hallaste en ningún delito; sin embargo, en todas estas cosas dices:

35 Soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí. He aquí yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado.

36 ¿Para qué discurres tanto, cambiando tus caminos? También serás avergonzada de Egipto, como fuiste avergonzada de Asiria.

37 También de allí saldrás con tus manos sobre tu cabeza, porque Jehová desechó a aquellos en quienes tú confiabas, y no prosperarás por ellos.

Por tanto, no es beber una vez, ni dos veces; sino hay que beber hasta llegar a la fuente de agua viva, que te haga saltar para vida eterna, que es ser "ESPOSA DEL CORDERO", tienes que lograr que esta agua viva haga nacer el amor de la morena sunamita, que Jesús te comience a amar y a buscar, y que tú también aprendas a dar tu vida como lo hizo el esposo. Y finalmente ser "esposa" y ser uno en matrimonio eterno.

Cantar de los cantares 6:

6:1 ¿A dónde se ha ido tu amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿A dónde se apartó tu amado, Y lo buscaremos contigo?

2 Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, Para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios.

3 Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; El apacienta entre los lirios.

4 Hermosa eres tú, oh amiga mía, como Tirsa; De desear, como Jerusalén; Imponente como ejércitos en orden.

5 Aparta tus ojos de delante de mí, Porque ellos me vencieron. Tu cabello es como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad.

6 Tus dientes, como manadas de ovejas que suben del lavadero, Todas con crías gemelas, Y estéril no hay entre ellas.

7 Como cachos de granada son tus mejillas Detrás de tu velo.

8 Sesenta son las reinas, y ochenta las concubinas, Y las doncellas sin número;

9 Mas una es la paloma mía, la perfecta mía; Es la única de su madre, La escogida de la que la dio a luz. La vieron las doncellas, y la llamaron bienaventurada; Las reinas y las concubinas, y la alabaron.

10 ¿Quién es ésta que se muestra como el alba, Hermosa como la luna, Esclarecida como el sol, Imponente como ejércitos en orden?

11 Al huerto de los nogales descendí A ver los frutos del valle, Y para ver si brotaban las vides, Si florecían los granados.

12 Antes que lo supiera, mi alma me puso Entre los carros de Aminadab.

13 Vuélvete, vuélvete, oh sulamita; Vuélvete, vuélvete, y te miraremos. ¿Qué veréis en la sulamita? Algo como la reunión de dos campamentos.

7:1 ¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias, Oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, Obra de mano de excelente maestro.

2 Tu ombligo como una taza redonda Que no le falta bebida. Tu vientre como montón de trigo Cercado de lirios.

3 Tus dos pechos, como gemelos de gacela.

4 Tu cuello, como torre de marfil; Tus ojos, como los estanques de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim; Tu nariz, como la torre del Líbano, Que mira hacia Damasco.

5 Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey Suspendida en los corredores.

6 ¡Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso!

7 Tu estatura es semejante a la palmera, Y tus pechos a los racimos.

8 Yo dije: Subiré a la palmera, Asiré sus ramas. Deja que tus pechos sean como racimos de vid, Y el olor de tu boca como de manzanas,

9 Y tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos.

10 Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.

11 Ven, oh amado mío, salgamos al campo, Moremos en las aldeas.

12 Levantémonos de mañana a las viñas; Veamos si brotan las vides, si están en cierne, Si han florecido los granados; Allí te daré mis amores.

13 Las mandrágoras han dado olor, Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, Nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.

8:1 ¡Oh, si tú fueras como un hermano mío Que mamó los pechos de mi madre! Entonces, hallándote fuera, te besaría, Y no me menospreciarían.

2 Yo te llevaría, te metería en casa de mi madre; Tú me enseñarías, Y yo te haría beber vino Adobado del mosto de mis granadas.

3 Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace.

4 Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera.

5 ¿Quién es ésta que sube del desierto, Recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté; Allí tuvo tu madre dolores, Allí tuvo dolores la que te dio a luz.

6 Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.

7 Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.

8 Tenemos una pequeña hermana, Que no tiene pechos; ¿Qué haremos a nuestra hermana Cuando de ella se hablare?

9 Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata; Si fuere puerta, La guarneceremos con tablas de cedro.

10 Yo soy muro, y mis pechos como torres, Desde que fui en sus ojos como la que halla paz.

Muchos hombres hay quienes han clamado, pedido en oración en nombre de Jesucristo; pero han pedido por salud, por bendiciones materiales, por trabajo, por las abundancias materiales.

Pero nadie han pedido por "dame de beber el agua viva que me haga saltar para vida eterna", porque entonces lo primero que verían serían sus pecados y del cual deberían arrepentirse. Y si hubiesen bebido esa agua, si se hubiesen arrepentido de sus pecados, si hubieran seguido en ese camino, seguro que hoy estarían con nosotros. Sería también esposa del Cordero.

Una muestra del agua que tiene una persona es la lengua:

Santiago 4:

1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

2 Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.

3 He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.

4 Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.

5 Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!

6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana;

8 pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

11 ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?

12 Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.

14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;

15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.

16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.

Apocalipsis 21:

tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.

3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.

6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.

7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

9 Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero.

10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

11 teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal.

12 Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel;

13 al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas.

14 Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

¿Cuáles son las características de las personas quienes están bebiendo de esta agua viva? O como dice también en la biblia "manantial de vida":

Salmos 36:

La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.

2 Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, De que su iniquidad no será hallada y aborrecida.

3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien.

4 Medita maldad sobre su cama; Está en camino no bueno, El mal no aborrece.

5 Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.

6 Tu justicia es como los montes de Dios, Tus juicios, abismo grande. Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.

7 ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.

8 Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.

9 Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.

10 Extiende tu misericordia a los que te conocen, Y tu justicia a los rectos de corazón.

11 No venga pie de soberbia contra mí, Y mano de impíos no me mueva.

12 Allí cayeron los hacedores de iniquidad; Fueron derribados, y no podrán levantarse.

Proverbios 13:

13 El que menosprecia el precepto perecerá por ello; Mas el que teme el mandamiento será recompensado.

14 La ley del sabio es manantial de vida Para apartarse de los lazos de la muerte.

15 El buen entendimiento da gracia; Mas el camino de los transgresores es duro.

16 Todo hombre prudente procede con sabiduría; Mas el necio manifestará necedad.

17 El mal mensajero acarrea desgracia; Mas el mensajero fiel acarrea salud.

18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo; Mas el que guarda la corrección recibirá honra.

19 El deseo cumplido regocija el alma; Pero apartarse del mal es abominación a los necios.

20 El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado.

21 El mal perseguirá a los pecadores, Mas los justos serán premiados con el bien.

22 El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.

23 En el barbecho de los pobres hay mucho pan; Mas se pierde por falta de juicio.

24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

25 El justo come hasta saciar su alma; Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.

Proverbios 14:

26 En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos.

27 El temor de Jehová es manantial de vida Para apartarse de los lazos de la muerte.

28 En la multitud del pueblo está la gloria del rey; Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.

29 El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.

Proverbios 16:

18 Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu.

19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios.

20 El entendido en la palabra hallará el bien, Y el que confía en Jehová es bienaventurado.

21 El sabio de corazón es llamado prudente, Y la dulzura de labios aumenta el saber.

22 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee; Mas la erudición de los necios es necedad.

23 El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios.

24 Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.

25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

Isaías 58:

1 Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.

2 Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.

3 ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores.

4 He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.

5 ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?

6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?

7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?

8 Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.

9 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;

10 y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.

11 Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.

12 Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.

13 Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,

14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

Jeremías 17:

13 ¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas.

14 Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.

15 He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de Jehová? ¡Que se cumpla ahora!

16 Mas yo no he ido en pos de ti para incitarte a su castigo, ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fue en tu presencia.

17 No me seas tú por espanto, pues mi refugio eres tú en el día malo.

18 Avergüéncense los que me persiguen, y no me avergüence yo; asómbrense ellos, y yo no me asombre; trae sobre ellos día malo, y quebrántalos con doble quebrantamiento.

Zacarías 13:

1 En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la purificación del pecado y de la inmundicia.

2 Y en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, quitaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más serán recordados; y también haré cortar de la tierra a los profetas y al espíritu de inmundicia.

3 Y acontecerá que cuando alguno profetizare aún, le dirán su padre y su madre que lo engendraron: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de Jehová; y su padre y su madre que lo engendraron le traspasarán cuando profetizare.

4 Y sucederá en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán de su visión cuando profetizaren; ni nunca más vestirán el manto velloso para mentir.

5 Y dirá: No soy profeta; labrador soy de la tierra, pues he estado en el campo desde mi juventud.

6 Y le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.

7 Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos.

8 Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella.

9 Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios.

El primer pedido: "Dame de beber el agua viva" a Jesucristo recién el comienzo de una larga jornada de ser discípulo en Cristo. Así como en muchos lugares aparece, y el manantial de agua tiene una amplitud increíble de doctrinas, de verdades; pero sobre todo Jehová es el Manantial de vida, o la Fuente de Agua Viva.

Por eso, que el Esposo vea en ti como la mujer amada, que quiera casarse contigo, para que tú seas esposa del Cordero, es beber del fuente que nos salte para vida eterna.

Los adoradores en espíritu y en verdad

Thursday, November 30, 2017

11:16

Hay quienes se confían en la iglesia en donde asisten, creen que "una iglesia no se equivocará", o "tantas personas no pueden equivocarse juntas", "no puede ser que una iglesia tradicional que existió durante siglos o decenios se equivoque".

Jesús dice:

21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Esta es una gran verdad, que muchos no lo consideran relevante:

"Porque la salvación viene de los judíos".

Muchos creen, porque Jesús es judío, porque es hijo de David, de la tribu de Judá, por eso dice "la salvación viene de los judíos"

Sí, esa es una primera respuesta acertada.

Pero existe otra respuesta, que no muchos la conocen:

Saben que por la biblia, los judíos, o los descendientes de la tribu de Judá, y su rey David, en su conjunto se les denomina "judíos", pero cuando Jesús dice: "la salvación viene de los judíos", no se refiere a los que "por simple descendencia de sangre", sino de aquellos quienes abrazaron el pacto de Abraham, el pacto de David, y el Pacto de Jesucristo.

Significa que la salvación, en cualquier época de la historia del hombre, la Palabra de Dios, la revelación, el entendimiento, el profeta, o el enviado, el hijo de hombre vendrá de los judíos, o de aquel quien haya abrazado el Pacto con Jehová Dios, y quien vive dentro del Pacto.

Hoy los evangélicos piensan que todos ellos son "revelados", o que tienen "entendimiento", pero al no vivir dentro del Pacto, ni creer en el Pacto, ni haberlo abrazado… tienen que saber que la revelación de las Palabras, o el que tenga la Palabra para una generación o siglo, no vendrá entre sus pastores; sino de aquel quien sea como "judío" como Jesucristo, dentro o que haya abrazado el pacto.

Como dice Isaías 56:

1 Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse.

2 Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.

3 Y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo: Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco.

4 Porque así dijo Jehová: A los eunucos que guarden mis días de reposo, y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto,

5 yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá.

6 Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto,

7 yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.

8 Dice Jehová el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados.

9 Todas las bestias del campo, todas las fieras del bosque, venid a devorar.

10 Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir.

11 Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado.

12 Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como éste, o mucho más excelente.

Hoy en el mundo existen muchos israelitas, pero no son judíos; existen muchos judíos pero no viven como judíos quienes guarden el Pacto de David; existen judíos quienes observan su pacto de David, pero no están en el Pacto de Jesucristo.

Existen evangélicos quienes dicen creer el Pacto de Jesucristo, quienes se consideran pertenecientes al Pacto de Jesucristo pero no viven como judíos.

Romanos 10:

11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;

13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?

17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

18 Pero digo: ¿No han oído? Antes bien, Por toda la tierra ha salido la voz de ellos, Y hasta los fines de la tierra sus palabras.

19 También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; Con pueblo insensato os provocaré a ira.

20 E Isaías dice resueltamente: Fui hallado de los que no me buscaban; Me manifesté a los que no preguntaban por mí.

21 Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.

11:1 Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.

2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo:

3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

6 Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.

11 Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.

12 Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?

13 Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio,

14 por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.

15 Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

16 Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,

18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.

21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.

24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;

26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.

27 Y éste será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.

28 Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.

29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

30 Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Los verdaderos adoradores no son de boca, sino en verdad. No de nombre ni de fe, sino en Espíritu.

Así, si en cada palabra no pide "dame de beber del agua viva", si no se bautiza en Espíritu Santo, y alcanza a realizar la verdad; no es un adorador. No es la simple fe, ni es el pensamiento del hombre "bien intencionado", sino que debe cumplirse fielmente las condiciones de los mandamientos, debe bautizarse completa y fielmente en el Espíritu Santo de Cristo.

No es ser discípulo una vez, ni convertir una vez el agua en vino. Ni limpiar un pecado de tu vida (en realidad que eso es casi imposible) porque siempre acompañan otros, y otros impiden que uno llegue a ser "puro" en un mandamiento.

El otro punto muy importante a tener en cuenta es:

Dios es espíritu.

Significa que, quienes deseen alcanzar a Dios Padre, la única forma de hacerlo es aquella persona quien verdaderamente lo haga en Todo Espíritu y en Toda Verdad.

¿A partir de cuánto espíritu de Cristo y a partir de cuánta verdad, Dios recibirá la alabanza de los alabadores?

Aquí, con esta mujer, Jesús ya le responde y se revela: "Yo soy el Mesías, el que habla contigo".

También a los demás hombres de la ciudad que salieron a buscarle, y a pedirle que se quede con ellos, les complació y permaneció dos días.

Más siempre es la intención, el corazón sincero y verdadero.

No en la mezquindad, ni en el engaño, ni en las apariencias, o en las mentiras.

Que uno esté en la iglesia, que uno asista a la iglesia, que uno se bautice en agua, no significa nada.

Hay que pedir para beber del agua viva, y crecer hasta hallar la fuente que le salte para vida eterna.

Tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis

Friday, December 1, 2017

09:42

Es extraño la forma como la mujer quien se va a la ciudad y predica:

San Juan 4:

28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:

29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?

30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

Sí, no son muchos, pero también ésta conciencia es la que interesa. Que a través de sus pecados pueda ver a Cristo.

También este es un punto importante: ¿cómo te ves delante de Cristo? ¿Qué buscas en Jesucristo?

Realmente no son muchos quienes miran sus pecados, los reconocen, y que se hayan arrepentidos; pero sobre todo que tengan un profundo agradecimiento y gratitud por el perdón que recibieron.

Talvez algunos dicen: estoy arrepentido, me arrepentí; pero no se ven verdaderas señales de arrepentimiento, ni se ven muestras de gratitud. No se ven acciones que se puedan atribuir a su arrepentimiento respecto a Dios. Tampoco entienden ni conocen de cuán grandes males están perdonados.

¿Por qué puedo decir estas cosas con verdad?

Porque una persona quien está arrepentido, quien está agradecido por el perdón en Cristo, siempre tiene verdaderas muestras y hace la "restitución" por sus pecados.

Cuando sus pecados no se pueden pagarse materialmente, es sabido que Dios te hace pagar en tiempos en que debes caminar para "restituir", sea a la persona, o sea en tiempos de arrepentido a Dios.

Y luego de un largo tiempo, es cuando Dios te da libertad, porque restituiste por tus pecados. No es una simple oración. El perdón es mucho más largo, es mucho más difícil de restituir según la ley. Pero si la persona quien peca, es perdonado, pero luego va y vuelve a hacer lo mismo; nada ha cambiado.

Esta mujer samaritana, lo primero es dio testimonio, luego debe dejar a su marido, volverse al primero si el primero la perdona o quedarse sola. Por todos los pecados de adulterio con el segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto. ¿Y qué hay de las afrentas que has infringido a los otros maridos? ¿Eso no es también pecado?

Por eso, la biblia dice:

Isaías 40:

1 Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.

2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.

3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

Por eso, uno debe saber que durante todo el tiempo en que constituye el tiempo de restitución por tus pecados que Dios impone porque son pecados "no materialmente cuantificables", tú deberás mantenerte "de perfil bajo y humilde" hasta que Dios diga: "es suficiente".

Éxodo 33:

1 Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré;

2 y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo

3 (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.

4 Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos.

5 Porque Jehová había dicho a Moisés: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré. Quítate, pues, ahora tus atavíos, para que yo sepa lo que te he de hacer.

6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horeb.

7 Y Moisés tomó el tabernáculo, y lo levantó lejos, fuera del campamento, y lo llamó el Tabernáculo de Reunión. Y cualquiera que buscaba a Jehová, salía al tabernáculo de reunión que estaba fuera del campamento.

8 Y sucedía que cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y cada cual estaba en pie a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba en el tabernáculo.

9 Cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía y se ponía a la puerta del tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés.

10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta del tabernáculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda y adoraba.

11 Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.

12 Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.

13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.

14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?

17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.

18 Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.

19 Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

20 Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá.

21 Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña;

22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.

23 Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.

Muchos conocen sus pecados, o son acusados de sus pecados, pero son pocos quienes reciben en perdón según ciencia y según verdad.

Todos piensan que por el sólo hecho de haber dicho: ¡perdóname! Puede seguir su vida, y se considera "nueva criatura".

Si la justicia de Dios fuera así de sencilla, y complaciente; yo no querría creer en un Dios así. ¿Para qué uno andaría en temor de Jehová si fuera tan sencillo el pecado y aún más fácil el arrepentimiento y cuentas nuevas?

¡Este es uno de los mayores engaños que hoy los pastores evangélicos han enseñado en las iglesias!

Pero esta acción de la mujer quien fue a la ciudad y dijo: Venga a ver a un hombre quien me mostró mis pecados…

Por esta acción, Jesús habla lo que nunca antes o pocas veces después lo dijo: "Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis". "Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acaba su obra".

Una persona quien adora a Dios en espíritu y en verdad, también en el arrepentimiento sucede lo mismo, se busca verdadero adorador; Jesús también está muy atento a esa persona y las otras que vienen junto a él por los pecados.

No se acercan a Jesús por sanidades, ni por curiosear un milagro, o comer gratuitamente de panes y pescados; sino ver quién es aquel que descubrió los pecados de esta mujer.

A estas personas Jesús tiene un nombre diferente:

San Juan 4:

35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.

36 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.

38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.

39 Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.

40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días.

41 Y creyeron muchos más por la palabra de él,

42 y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.

43 Dos días después, salió de allí y fue a Galilea.

El interés y amor que despierta en Jesús a un VERDADERO ADORADOR, es muy diferente. Porque en muchos lugares, Jesús dio de comer a la muchedumbre, pero simplemente se alejó de ese lugar, y cuando al día siguiente le buscaron al otro lado del mar, Jesús les recibió diciendo:

San Juan 6:

22 El día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que éstos se habían ido solos.

23 Pero otras barcas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Señor.

24 Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaúm, buscando a Jesús.

25 Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?

26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.

27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

Es así como se gana la atención de Dios y el favor de Jehová:

Salmos 5:

Escucha, oh Jehová, mis palabras; Considera mi gemir.

2 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti oraré.

3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.

4 Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti.

5 Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad.

6 Destruirás a los que hablan mentira; Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.

7 Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa; Adoraré hacia tu santo templo en tu temor.

8 Guíame, Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos; Endereza delante de mí tu camino.

9 Porque en la boca de ellos no hay sinceridad; Sus entrañas son maldad, Sepulcro abierto es su garganta, Con su lengua hablan lisonjas.

10 Castígalos, oh Dios; Caigan por sus mismos consejos; Por la multitud de sus transgresiones échalos fuera, Porque se rebelaron contra ti.

11 Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre.

12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

Cuando esta atención y este favor que Dios te dispensa avanza, da fruto a lo que se llama en la biblia: "la niña de tus ojos"

Salmos 17:

Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor. Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.

2 De tu presencia proceda mi vindicación; Vean tus ojos la rectitud.

3 Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga transgresión.

4 En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las sendas de los violentos.

5 Sustenta mis pasos en tus caminos, Para que mis pies no resbalen.

6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios; Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

7 Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra, De los que se levantan contra ellos.

8 Guárdame como a la niña de tus ojos; Escóndeme bajo la sombra de tus alas,

9 De la vista de los malos que me oprimen, De mis enemigos que buscan mi vida.

10 Envueltos están con su grosura; Con su boca hablan arrogantemente.

11 Han cercado ahora nuestros pasos; Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.

12 Son como león que desea hacer presa, Y como leoncillo que está en su escondite.

13 Levántate, oh Jehová; Sal a su encuentro, póstrales; Libra mi alma de los malos con tu espada,

14 De los hombres con tu mano, oh Jehová, De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida, Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro. Sacian a sus hijos, Y aun sobra para sus pequeñuelos.

15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

Y estos beneficios, por más que estén escritos en la biblia, sólo corresponde a aquellos quienes se han ganado el amor especial del Padre, como "la niña preciosa delante de sus ojos".

Cada persona, según su estatura espiritual, según el amor que haya ganado en Cristo Jesús tiene un trato y una deferencia especial de Dios. Cada persona ve una gloria diferente, consecuente a su fe, a su amor, a su justicia, a un adorador en espíritu y verdad.

Es la razón por qué muchos creyentes leen la biblia, pero se extrañan de que nunca les lleguen esas palabras a cumplirse en sus vidas.

Si no viereis señales y prodigios, no creeréis

Friday, December 1, 2017

10:37

Si existe una persona como la mujer samaritana, quien cuando vio a Jesús y escuchó acerca del Agua Viva; pidió "dame de beber esa agua". Jesús le habló de sus pecados, y la mujer fue movido para que pueda ser verdadero adorador, en espíritu y en verdad. Así Jesús se agradó de ella.

Pero existen otros, quienes no "piden beber el agua viva", porque creen no necesitarla, que es para otros, para los débiles, los enfermos, los pecadores, los pobres. O vaya qué otras razones pueda tener el hombre.

Si una persona, no desaprovechó la oportunidad, y aprendió a pedir: "Dame a beber del agua viva", y que eso la llevó a que pueda iniciar su camino para encontrar la fuente de agua que la lleva a vida eterna.

En cambio, existen otros quienes "recién son despertados cuando se enferma su hijo o está por morir", y buscan a Jesús con señales o prodigios.

Y existe una razón muy especial, por el que Dios provoca que este hecho suceda en la misma ciudad de Caná, la ciudad en donde Jesús conviritó el agua en vino, así como les vengo diciendo que debe existir una precisión y fiel cumplimiento de la Palabra, para saber que tú eres capaz de realizar la Palabra, y que la gracia de Dios te responde fielmente.

También es así para aquellas personas quienes no escuchan a tiempo, quienes no se hacen discípulos, aquellos quienes no quieren ser adoradores en espíritu y en verdad.

Aquellos quienes no quieren ser discípulos en tiempos de paz, otros serán llamados en tiempos de enfermedad, o de muerte; y que querrán señales y prodigios. Esta vez lograron y concidió que Jesús estuviese en la ciudad, ¿pero qué sucedería si no estuviera? ¿No sería como las hermanas de Lázaro?

Esto también es como agua que se convierte en vino.

Las personas quienes en su momento no se hacen discípulos, aquellos quienes no quieren dejar todo para ser adoradores en espíritu y verdad; aquellos quienes por no querer molestarse en disciplinar como hijos, se dejan estar y nunca piden: "dame de beber el agua viva", ciertamente les vendrán tiempos difíciles, y necesitarán de señales y prodigios pasar salvar una vida, para no tener una gran pérdida; pero también les pueden llegar la muerte si están muy atrasados.

Por eso, no se debe jugar con la gracia de Jesucristo. En el tiempo preciso hay que buscarlo, hay hacerse discípulo. Luego es muy difícil, y requerirá de grandes señales y prodigios, o si éstas no vienen, verá la muerte y el dolor.

Siempre la Palabra de Dios es hoy. No mañana. Hoy es el tiempo oportuno, hoy es el día de salvación. Si lo haces mañana, necesitarás de un milagro, de un prodigio mayor, y cada vez más difícil de recibir.

Por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle

Saturday, December 2, 2017

11:37

Muestra de qué manera estaban espiritualmente los hombres "religiosos" del templo en tiempos de Jesús.

Cuando los hombres no tienen enseñanza, cuando no son llevados para que aprendan a beber el agua viva, que tengan un contacto directo y personal con Dios, que así sean perdonados de sus pecados, puedan arrepentirse y así avanzar hasta el Pacto de Jesucristo.

Hoy también sucede algo similar, nadie sabe que están encarcelados, que están en servidumbre, que están endeudados, que les faltan el pan, que les faltan la sabiduría, que no tienen libertad, que no viven con esperanza, que no tienen un pacto.

Y la iglesia lo único que administran es la venta de "milagros, de señales y prodigios", si los católicos romanos vendían la "bula papal", hoy los evangélicos venden los "milagros-solucionan-todo".

Nadie culpa a los pastores por la falta de enseñanza, nadie les reclama la falta de sabiduría, nadie les cuestiona por qué la biblia no se cumple.

Y se han convertido en una poderosa entidad económica, de aglutinación de personas y de votos políticos.

Tampoco nadie tiene el conocimiento necesario, ni las doctrinas que puedan rebatir esas enseñanzas amañadas de religiosidad, pero en el fondo son acaparadores y hambrientos de poder y dinero.

Es por qué Jesús es la persona con quien se termina el pacto de exclusividad con los judíos, y comienza la era de los gentiles-evangélicos.

Y eso mismo también está sucediendo, o ha sucedido, y se ha venido el fin de la segunda era. Si cada hecho de la biblia, se tradujera y se reemplazara con los términos actuales, si se cambiaran los nombres con las personas actuales, vivimos en las mismas miserias de los ciegos, cojos, paralíticos de Betesda. Y la reacción de los judíos ante la obra de Jesucristo.

Nadie mira o es capaz de mirar los pecados, y qué causan los pecados, o qué consecuencias conducen los pecados.

Más sí se unen en bloque y ecumenismo para luchar contra todo aquello que menoscabe sus privilegios, sus iglesias y los poderes que han alcanzado.

Pero lo peor, es que han perdido, no saben el temor de Jehová, piensan que Dios no responde, ni obra.

Se confundieron la longanimidad de Dios, no saben que cuando el mal es generalizado, cuando las palabras de Dios no son escuchadas; simplemente Dios se prepara a otra persona, ajena a toda la corruptela imperante y se constituye un fiel para sí.

Piensan que sus tiempos nunca terminarán, que podrán seguir de esa manera, que la sangre que derraman de las ovejas, porque ellas padecen por falta de enseñanza, que viven en servidumbre porque nadie les saca de las tinieblas, ni las liberan de casas de prisión.

El tema es que tanto los pastores como las ovejas engordadas enturbian el agua, y las pocas ovejas que realmente buscan a Dios, no tienen dónde recurrir, ni quién les escuche y salve.

Jeremías 23:

1 ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová.

2 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová.

3 Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán.

4 Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.

5 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.

6 En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y éste será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.

7 Por tanto, he aquí que vienen días, dice Jehová, en que no dirán más: Vive Jehová que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto,

8 sino: Vive Jehová que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de tierra del norte, y de todas las tierras adonde yo los había echado; y habitarán en su tierra.

9 A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino, delante de Jehová, y delante de sus santas palabras.

10 Porque la tierra está llena de adúlteros; a causa de la maldición la tierra está desierta; los pastizales del desierto se secaron; la carrera de ellos fue mala, y su valentía no es recta.

11 Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa hallé su maldad, dice Jehová.

12 Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados, y caerán en él; porque yo traeré mal sobre ellos en el año de su castigo, dice Jehová.

13 En los profetas de Samaria he visto desatinos; profetizaban en nombre de Baal, e hicieron errar a mi pueblo de Israel.

14 Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra.

15 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra.

16 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová.

17 Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros.

18 Porque ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra, y la oyó?

19 He aquí que la tempestad de Jehová saldrá con furor; y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza de los malos.

20 No se apartará el furor de Jehová hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón; en los postreros días lo entenderéis cumplidamente.

21 No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas ellos profetizaban.

22 Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.

23 ¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos?

24 ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?

25 Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé.

26 ¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón?

27 ¿No piensan cómo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal?

28 El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová.

29 ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?

30 Por tanto, he aquí que yo estoy contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano.

31 Dice Jehová: He aquí que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: El ha dicho.

32 He aquí, dice Jehová, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová.

33 Y cuando te preguntare este pueblo, o el profeta, o el sacerdote, diciendo: ¿Cuál es la profecía de Jehová? les dirás: Ésta es la profecía: Os dejaré, ha dicho Jehová.

34 Y al profeta, al sacerdote o al pueblo que dijere: Profecía de Jehová, yo enviaré castigo sobre tal hombre y sobre su casa.

35 Así diréis cada cual a su compañero, y cada cual a su hermano: ¿Qué ha respondido Jehová, y qué habló Jehová?

36 Y nunca más os vendrá a la memoria decir: Profecía de Jehová; porque la palabra de cada uno le será por profecía; pues pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejércitos, Dios nuestro.

37 Así dirás al profeta: ¿Qué te respondió Jehová, y qué habló Jehová?

38 Mas si dijereis: Profecía de Jehová; por eso Jehová dice así: Porque dijisteis esta palabra, Profecía de Jehová, habiendo yo enviado a deciros: No digáis: Profecía de Jehová,

39 por tanto, he aquí que yo os echaré en olvido, y arrancaré de mi presencia a vosotros y a la ciudad que di a vosotros y a vuestros padres;

40 y pondré sobre vosotros afrenta perpetua, y eterna confusión que nunca borrará el olvido.

Ezequiel 47:

1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños?

3 Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas.

4 No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.

5 Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado.

6 Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas.

7 Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová:

8 Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas;

9 por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová.

10 Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.

11 Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.

12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.

13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país.

14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.

15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor.

16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.

17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos.

18 ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis además con vuestros pies las que quedan?

19 Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis enturbiado.

20 Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca,

21 por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las echasteis y las dispersasteis.

22 Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja.

23 Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.

24 Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado.

25 Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques.

26 Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán.

27 Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán sobre su tierra con seguridad; y sabrán que yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo, y los libre de mano de los que se sirven de ellos.

28 No serán más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra las devorarán; sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien las espante.

29 Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no serán ya más consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán avergonzados por las naciones.

30 Y sabrán que yo Jehová su Dios estoy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice Jehová el Señor.

31 Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor.

Esta es la maldad de los pastores, quienes utilizan la palabra de Dios para sus necesidades, para sus provechos, y maltratan a los hombres en nombre de Dios. Instigan y atemorizan en nombre de Dios, pero ni ellos son temerosos, pero para sus ganancias juzgan, echan de sus templos, condenan al que es más justo que ellos.

¿Se quedará quieto Jehová ante todo esto? ¿No habrá justicia en la tierra de los vivientes?

Salmos 27:

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3 Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.

4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto.

6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.

7 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme.

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová;

9 No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.

11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud A causa de mis enemigos.

12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.

14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.

No saben éstos que sus mismas palabras, los juicios con que juzgan a los otros y los condenan les serán aplicados.

Isaías 28:

1 ¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!

2 He aquí, Jehová tiene uno que es fuerte y poderoso; como turbión de granizo y como torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba a tierra.

3 Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los ebrios de Efraín.

4 Y será la flor caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual, apenas la ve el que la mira, se la traga tan luego como la tiene a mano.

5 En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo;

6 y por espíritu de juicio al que se sienta en juicio, y por fuerzas a los que rechacen la batalla en la puerta.

7 Pero también éstos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.

8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.

9 ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos?

10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá;

11 porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,

12 a los cuales él dijo: Éste es el reposo; dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio; mas no quisieron oír.

13 La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos.

14 Por tanto, varones burladores que gobernáis a este pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová.

15 Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol; cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos;

16 por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.

17 Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo.

18 Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme; cuando pase el turbión del azote, seréis de él pisoteados.

19 Luego que comience a pasar, él os arrebatará; porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche; y será ciertamente espanto el entender lo oído.

20 La cama será corta para poder estirarse, y la manta estrecha para poder envolverse.

21 Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación.

22 Ahora, pues, no os burléis, para que no se aprieten más vuestras ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos.

23 Estad atentos, y oíd mi voz; atended, y oíd mi dicho.

24 El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿Romperá y quebrará los terrones de la tierra?

25 Cuando ha igualado su superficie, ¿no derrama el eneldo, siembra el comino, pone el trigo en hileras, y la cebada en el lugar señalado, y la avena en su borde apropiado?

26 Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto;

27 que el eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino se pasa rueda de carreta; sino que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una vara.

28 El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo.

29 También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.

Estas son las palabras, éstas son las señales, éste es el ambiente para un fin de era.

El que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios

Saturday, December 2, 2017

12:04

Si no pueden creer en Jehová Dios, quien les dio las Palabras de Vida y que comiéndolo correrían ríos de agua viva, sino que esperan que se mueva el agua para tener sanidad de sus cegueras, de sus cojeras, de sus parálisis… si su esperanza en una señal del ángel, ¿quién es el Dios que creen?

¿Puede decirse que ellos creen en Jehová Dios Todopoderoso?

Los judíos que querían matar a Jesús porque había hecho un milagro y dijo al paralítico que llevase su cama, y le querían matar porque quebrantaba el día de reposo… ¿son personas quienes creen en las Palabras de Jehová Dios en toda la extensión?

¿Se los pueden calificar de fieles, de maestros, de sacerdotes del templo de Dios?

Hoy también sucede lo mismo con los pastores, y maestros evangélicos. No enseñan, ni sanan de sus pecados, ni les enseñan para que salgan de sus tinieblas, de las cárceles, o de sus casas de prisión; entonces, ¿pueden decirse que son pastores que predican a Jesucristo?

¿Por qué son muchos, porque hoy están detentando el gobierno de sus iglesias, porque tienen a sus congregaciones bajo engaños y encantos personales, y donde predominan las cizañas son pastores, son iglesia?

Por eso, Jesús dice: el que no nace de nuevo en Agua y en Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Y a estos, todos los que engañan, y los interesados en vivir el engaño: son ciegos que guían a otros ciegos, y ambos están en el hoyo de las tinieblas.

San Juan 5:

1 Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.

2 Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

3 En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.

4 Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

5 Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

6 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?

7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.

9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

10 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

11 Él les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.

12 Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?

13 Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

14 Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

15 El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado.

16 Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

18 Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

Y esto es importante que suceda, que todos estén caídos, tanto los evangélicos como los judíos de los tiempos de Jesús, para que sepan que nadie puede salvarse por sus propios medios, ni por sus propias fuerzas, o fe.

Simplemente hay que entender que Dios así lo pensó, así lo planificó.

Gálatas 3:

22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.

24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.

25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo,

26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;

27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

Así como existieron soberbios, sabios, entendidos entre los judíos, también en este tiempo existen pastores, teólogos, maestros, intérpretes quienes se sienten confiados de su fe, de sus iglesias y denominaciones.

Pero no saben que sólo aquel que es pobre de Espíritu, aquel que escucha y sigue la perfecta ley puede nacer de nuevo, en agua y en Espíritu de Cristo.

Así para que nadie pueda vanagloriarse de su fe, ni de sus caminos; sino a todos Dios los puso en evidencia de sus pecados, y que solamente Dios y su gracia por medio de Jesucristo, y en el Espíritu de Jesucristo viene la salvación.

Y esta es la grandeza de la Palabra de Dios, de levantar controversias, de levantar a personas quienes se sienten optimistas, confiados de su fe, personas quienes confían en sus iglesias, personas quienes piensan estar salvadas.

Pero solamente aquellos quienes son pobres de Espíritu y siguen fielmente en el camino de Cristo, pueden nacer de nuevo, y son justificados en la participación de la muerte y resurrección.

Hebreos 10:

1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.

3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;

4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.

5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.

6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.

7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí.

8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),

9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.

10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:

16 Éste es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré,

17 añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,

22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;

25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,

27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.

31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

32 Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos;

33 por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante.

34 Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.

35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;

36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.

38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.

39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

Por eso, es un camino tan incomprendido por los hombres, así es tan solitario, difícil, y si uno no estuviera acostumbrado a beber del agua viva, si no estuviera gozoso de la vivificación que tiene en el Espíritu de Cristo, si no tuviera los testimonios del Espíritu de Adopción, jamás podríamos estar en pie. Ni entrar en el reino de Dios.

Más, Dios nos ha recompensado con algo mayor: Esposa del Cordero.