Anotaciones bíblicas del Pastor

Eclesiastés (Inicio: 20/noviembre/2017)


LIBRO DE ECLESIASTÉS 2017

PALABRAS DEL PREDICADOR

Vanidad de vanidades, todo es vanidad

Monday, November 20, 2017

20:31

Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.

Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.

Si Job es el modelo de un creyente quien vive según el pacto viejo:

Job 1

1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas.

3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.

4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.

5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

Y maldice el día que nació en el mundo, porque no comprende qué está sucediendo en el mundo de Dios; y es acusado y acosado por Satanás:

Job 1:

6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.

7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.

8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?

10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.

11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.

12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,

14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,

15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.

16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.

17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.

18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;

19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.

20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,

21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.

22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

2:1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.

2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.

3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?

4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.

5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.

6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.

7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.

9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

¿Todo esto por qué?

Porque el hombre no estaba entendiendo la voluntad de Dios. Las preocupaciones por la vida y por el pecado de los hijos, los accidentes, los arrebatos de enemigos, los peligros del mundo, las muertes, las desgracias.

¿Por qué le suceden al creyente quien se considera fiel, todas las mismas cosas que el hombre del mundo impío?

¿Dónde está Dios?

¿Qué hace Dios?

¿Por qué no protege?

¿De qué sirve la fe?

Bueno, todo esto es para que te despierte que las cosas no son completas, que aún faltan cosas que no se cumplen, que no encajan bien según las palabras de la biblia.

Que uno debe creer y seguir adelante…

Porque si no encuentra las respuestas, el hombre acabará culpando a Dios, que su fe y su dedicación a Dios, a la iglesia no le habrá servido de nada.

Por eso, dice Job:

Job 41:

11 ¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.

12 No guardaré silencio sobre sus miembros, Ni sobre sus fuerzas y la gracia de su disposición.

13 ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿Quién se acercará a él con su freno doble?

14 ¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Las hileras de sus dientes espantan.

15 La gloria de su vestido son escudos fuertes, Cerrados entre sí estrechamente.

16 El uno se junta con el otro, Que viento no entra entre ellos.

17 Pegado está el uno con el otro; Están trabados entre sí, que no se pueden apartar.

18 Con sus estornudos enciende lumbre, Y sus ojos son como los párpados del alba.

19 De su boca salen hachones de fuego; Centellas de fuego proceden.

20 De sus narices sale humo, Como de una olla o caldero que hierve.

21 Su aliento enciende los carbones, Y de su boca sale llama.

22 En su cerviz está la fuerza, Y delante de él se esparce el desaliento.

23 Las partes más flojas de su carne están endurecidas; Están en él firmes, y no se mueven.

24 Su corazón es firme como una piedra, Y fuerte como la muela de abajo.

25 De su grandeza tienen temor los fuertes, Y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse.

26 Cuando alguno lo alcanzare, Ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará.

27 Estima como paja el hierro, Y el bronce como leño podrido.

28 Saeta no le hace huir; Las piedras de honda le son como paja.

29 Tiene toda arma por hojarasca, Y del blandir de la jabalina se burla.

30 Por debajo tiene agudas conchas; Imprime su agudez en el suelo.

31 Hace hervir como una olla el mar profundo, Y lo vuelve como una olla de ungüento.

32 En pos de sí hace resplandecer la senda, Que parece que el abismo es cano.

33 No hay sobre la tierra quien se le parezca; Animal hecho exento de temor.

34 Menosprecia toda cosa alta; Es rey sobre todos los soberbios.

42:1 Respondió Job a Jehová, y dijo:

2 Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.

3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

4 Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás.

5 De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.

6 Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.

Es por eso, que el hombre debe discipularse, tiene que aprender a justificarse según la justicia de Dios que es por fe (como lo enseña Romanos) y alcanzar el Pacto de Hijo, o sea, recibir el Espíritu de Adopción, por el cual el hombre puede clamar ¡Abba, Padre! Y que se discipline en Cristo Jesús, en su vida, en sus padecimientos, en testimonios, en fe, en justicia; para que en todo sea semejante a Jesucristo, y que sea heredero y coheredero con Jesús.

Por eso está el libro de Salmos, que muestran cómo son grandes las luchas, la confianza, el conocimiento y la comunión que debe tener con el Padre. Pero también cómo debe luchar intensamente contra incredulidades, silencios, un deseo profundo de Dios y esperar hasta las respuestas de Dios.

Luego como Hijo de Dios, debe saber utilizar sabiamente la Palabra de Dios que es la Espada del Espíritu Santo que Dios nos da como arma, y su uso que es el libro de Proverbios.

Entonces, ¿Por qué Eclesiastés dice comenzando "Vanidad de vanidades, todo es vanidad"?

Mucha gente, muchos creyentes, piensan que "leer" la biblia está bien, "creer en las Palabras de la biblia" es correcto, "memorizar los versículos" es mucho mejor; pero jamás la Palabra de Dios actúa sola, ni se manifiesta con poder porque simplemente es mencionada.

Sino que tiene que ser leída con gran sed de Dios, tiene que vivirse la Palabra de Dios con todas las fuerzas, utilizar las Palabras, esperar en las Palabras, depositar todas tus esperanzas en las Promesas de las Palabras, con todas las fuerzas, con toda tu vida magnificar a Dios y sus palabras. Sea la primera o sea la última cosa que desees realizarla.

Daniel 3:

15 Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?

16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.

17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.

18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

19 Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado.

20 Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.

21 Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo.

22 Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.

23 Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.

Siempre este es el gran dilema de los creyentes, de los discípulos, de los hombres de Dios. Y es por eso, que por más que tengamos Salmos en nuestras manos, tengamos Proverbios que es la Palabra de Dios, no sabemos utilizarla, ni sabemos hasta qué límites tenemos que estar dispuestos a vivirla. ¿Cuánto realmente tú tienes que depositar toda tu confianza, tu vida en las Promesas de Dios que es tu parte del Pacto de Hijo.

Por eso, se convierte en Vanidad de vanidades, porque las personas intentan, buscan, piensan o creen que recibirán; pero no llegan lejos, ni tienen paciencia, ni saben esperar "como muertos" en Cristo Jesús.

No son las muchas palabras de Dios que conozcas, que hayas aprendido, sino que sepas hasta qué límites puedes llegar porque crees en las Promesas de Dios que son ciertas; cuánto puedes sacrificarte, cuánto puedes esperar, cuánto puedes aguartar hasta que se haga "efectiva" todas las Palabras y sus Promesas.

Hoy, lunes 20 de noviembre de 2017, hemos visto estas palabras en la mañana:

1 Juan 2:

20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.

22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Éste es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.

23 Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

24 Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.

25 Y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.

Si las Palabras de Dios que te hablaron, que te prometieron y por el cual has emprendido el camino hasta aquí, esas primeras palabras de tu pacto hasta las postreras están firmes en ti, cuando no te olvidas de Dios, sino que te renuevas de gloria en gloria, de esperanza en esperanza; si esas primeras palabras permanecen en ti hasta el final, eres hijo, serás recompensado.

Es la victoria de la muerte en Cristo Jesús. Es la victoria de tu confianza en el Dios Padre quien no puede mentir, ni puede anular o contradecir aquello que ha pronunciado de sí mismo.

¿Por qué la fe se convierte en vanidad? ¿Por qué todo lo que uno creyendo que lo hace en la fe de Jesucristo no alcanza las promesas ni los frutos? ¿Por qué al final los hombres concluyen diciendo que fue vanidad?

¿Ha fallado Dios?

¿Se ha acortado el brazo de Jehová?

Como dice en Isaías 59:

:1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;

2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.

3 Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.

4 No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.

5 Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras.

6 Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos.

7 Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.

8 No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz.

9 Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad.

10 Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos.

11 Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros.

12 Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:

13 el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

14 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

15 Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho.

16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.

17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,

18 como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa.

19 Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

20 Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.

21 Y éste será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

No es cuestion que seas Predicador, ni porque seas hijo de David, y menos que seas rey de Jerusalén serás escuchado por Dios, o porque estás en el trono, o porque conoces la biblia.

Si uno no está viviendo intensamente la Palabra de Dios, en la esperanza del cumplimiento de las promesas de Dios con todas sus fuerzas, si no cuida su lengua, sus pensamientos, si no da testimonio verdadero y sincero, si no cree en la pureza de la fe en Cristo Jesús, ni no anda con toda doctrina, con todo entendimiento, si no está dispuesto a sacrificar vidas para cumplir y ver cumplido la Palabra de Dios:

Toda la Palabra de Dios, sus promesas, sus pactos, sus escritos, todo poder de Dios, toda manifestación no será más que VANIDAD DE VANIDADES, TODO ES VANIDAD; para aquellos que lo hacen más o menos, aquellos que son incrédulos, aquellos quienes dejan el camino, aquellos que no prevalecen con todas sus fuerzas más allá de las esperanzas contra esperanzas.

Cuando tu confías en ciertas suposiciones, en ciertos conocimientos, en la pequeña fe que tienes de Jesús, si no permaneces inamovible en toda la fe, todo lo que haces a medias, todo lo que haces con tus pensamientos, según tu corazón, serán vanidad. Y al final dirás que "confiaste en las Palabras de Dios" pero éstas no te respondieron.

Generación va y generación viene

Tuesday, November 21, 2017

09:48

Los conocimientos de Dios que pueden ser enseñados pueden ser muchos, los legados que dejan los hombres pueden explicar mucho.

Pero nada reemplaza lo que el hombre individualmente debe conocer a Jehová Dios, conocer la gracia de la salvación de Jesucristo y por qué debe andar en la consciencia del Espíritu Santo.

Como el pecado no descubierto, sino que han tapado con doctrinas de hombres, que han solucionado con voluntades de hombres y desean que Jehová Dios valide sus hechos inicuos:

Ezequiel 13:

1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2 Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di a los que profetizan de su propio corazón: Oíd palabra de Jehová.

3 Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto!

4 Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, oh Israel.

5 No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Jehová.

6 Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió; con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos.

7 ¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado?

8 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice Jehová el Señor.

9 Estará mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira; no estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Jehová el Señor.

10 Sí, por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz; y uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la recubrían con lodo suelto,

11 di a los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá.

12 Y he aquí cuando la pared haya caído, ¿no os dirán: ¿Dónde está la embarradura con que la recubristeis?

13 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir.

14 Así desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto, y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de ella; y sabréis que yo soy Jehová.

15 Cumpliré así mi furor en la pared y en los que la recubrieron con lodo suelto; y os diré: No existe la pared, ni los que la recubrieron,

16 los profetas de Israel que profetizan acerca de Jerusalén, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dice Jehová el Señor.

17 Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas,

18 y di: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de aquellas que cosen vendas mágicas para todas las manos, y hacen velos mágicos para la cabeza de toda edad, para cazar las almas! ¿Habéis de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra propia vida?

19 ¿Y habéis de profanarme entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, matando a las personas que no deben morir, y dando vida a las personas que no deben vivir, mintiendo a mi pueblo que escucha la mentira?

20 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con que cazáis las almas al vuelo; yo las libraré de vuestras manos, y soltaré para que vuelen como aves las almas que vosotras cazáis volando.

21 Romperé asimismo vuestros velos mágicos, y libraré a mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más como presa en vuestra mano; y sabréis que yo soy Jehová.

22 Por cuanto entristecisteis con mentiras el corazón del justo, al cual yo no entristecí, y fortalecisteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino, infundiéndole ánimo,

23 por tanto, no veréis más visión vana, ni practicaréis más adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano, y sabréis que yo soy Jehová.

Y cuando alguno clama por la verdad, y acusa al pecador, nadie quiere oír, nadie ha considerado el pecado como pecaminosidad; sino han mirado solamente el lavamiento de los pecados por medio de la sangre de Jesús. Y no han entendido el Temor de Jehová, y han desoído la conciencia de pecado que les hablaba el Espíritu Santo.

Isaías 28:

7 Pero también éstos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.

8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.

9 ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos?

10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá;

11 porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,

12 a los cuales él dijo: Éste es el reposo; dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio; mas no quisieron oír.

Y los pastores y todos aquellos quienes se fungieron de profetas, aquellos quienes se levantan en los pulpitos, aquellos quienes hablan blanduras para los hombres corrompidos en pecados:

Lamentaciones 2:

1 ¡Cómo oscureció el Señor en su furor a la hija de Sion! Derribó del cielo a la tierra la hermosura de Israel, Y no se acordó del estrado de sus pies en el día de su furor.

2 Destruyó el Señor, y no perdonó; Destruyó en su furor todas las tiendas de Jacob; Echó por tierra las fortalezas de la hija de Judá, Humilló al reino y a sus príncipes.

3 Cortó con el ardor de su ira todo el poderío de Israel; Retiró de él su diestra frente al enemigo, Y se encendió en Jacob como llama de fuego que ha devorado alrededor.

4 Entesó su arco como enemigo, afirmó su mano derecha como adversario, Y destruyó cuanto era hermoso. En la tienda de la hija de Sion derramó como fuego su enojo.

5 El Señor llegó a ser como enemigo, destruyó a Israel; Destruyó todos sus palacios, derribó sus fortalezas, Y multiplicó en la hija de Judá la tristeza y el lamento.

6 Quitó su tienda como enramada de huerto; Destruyó el lugar en donde se congregaban; Jehová ha hecho olvidar las fiestas solemnes y los días de reposo en Sion, Y en el ardor de su ira ha desechado al rey y al sacerdote.

7 Desechó el Señor su altar, menospreció su santuario; Ha entregado en mano del enemigo los muros de sus palacios; Hicieron resonar su voz en la casa de Jehová como en día de fiesta.

8 Jehová determinó destruir el muro de la hija de Sion; Extendió el cordel, no retrajo su mano de la destrucción; Hizo, pues, que se lamentara el antemuro y el muro; fueron desolados juntamente.

9 Sus puertas fueron echadas por tierra, destruyó y quebrantó sus cerrojos; Su rey y sus príncipes están entre las naciones donde no hay ley; Sus profetas tampoco hallaron visión de Jehová.

10 Se sentaron en tierra, callaron los ancianos de la hija de Sion; Echaron polvo sobre sus cabezas, se ciñeron de cilicio; Las vírgenes de Jerusalén bajaron sus cabezas a tierra.

11 Mis ojos desfallecieron de lágrimas, se conmovieron mis entrañas, Mi hígado se derramó por tierra a causa del quebrantamiento de la hija de mi pueblo, Cuando desfallecía el niño y el que mamaba, en las plazas de la ciudad.

12 Decían a sus madres: ¿Dónde está el trigo y el vino? Desfallecían como heridos en las calles de la ciudad, Derramando sus almas en el regazo de sus madres.

13 ¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, hija de Jerusalén? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sion? Porque grande como el mar es tu quebrantamiento; ¿quién te sanará?

14 Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.

15 Todos los que pasaban por el camino batieron las manos sobre ti; Silbaron, y movieron despectivamente sus cabezas sobre la hija de Jerusalén, diciendo: ¿Es ésta la ciudad que decían de perfecta hermosura, el gozo de toda la tierra?

16 Todos tus enemigos abrieron contra ti su boca; Se burlaron, y crujieron los dientes; dijeron: Devorémosla; Ciertamente éste es el día que esperábamos; lo hemos hallado, lo hemos visto.

17 Jehová ha hecho lo que tenía determinado; Ha cumplido su palabra, la cual él había mandado desde tiempo antiguo. Destruyó, y no perdonó; Y ha hecho que el enemigo se alegre sobre ti, Y enalteció el poder de tus adversarios.

18 El corazón de ellos clamaba al Señor; Oh hija de Sion, echa lágrimas cual arroyo día y noche; No descanses, ni cesen las niñas de tus ojos.

19 Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles.

20 Mira, oh Jehová, y considera a quién has hecho así. ¿Han de comer las mujeres el fruto de sus entrañas, los pequeñitos a su tierno cuidado? ¿Han de ser muertos en el santuario del Señor el sacerdote y el profeta?

21 Niños y viejos yacían por tierra en las calles; Mis vírgenes y mis jóvenes cayeron a espada; Mataste en el día de tu furor; degollaste, no perdonaste.

22 Has convocado de todas partes mis temores, como en un día de solemnidad; Y en el día del furor de Jehová no hubo quien escapase ni quedase vivo; Los que crié y mantuve, mi enemigo los acabó.

Entonces, ¿de qué sirve que pasen generaciones y generaciones en la iglesia, o en el conocimiento de Jesucristo si no descubren sus pecados?

Y no saben, no solamente el pecado que han cometido, por eso no tienen el Temor de Jehová, tampoco tiene gratitud por Jesucristo, desechan la conciencia del Espíritu Santo.

Por tanto, no son verdaderamente perdonados; el perdón solamente existe en la boca de sus pastores.

Pero todo lo que los pecados de los hombres han corrompido en sus vidas siguen vigentes, no los han curado, ni han restablecido para que vuelva la bendición.

Es que el pecado debe ser "restituido", el agraviado debe ser "recompensado"; no es simplemente "ser perdonado y olvidar de todo el daño que ha realizado".

Éxodo 22:

Cuando alguno hurtare buey u oveja, y lo degollare o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas.

2 Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que lo hirió no será culpado de su muerte.

3 Pero si fuere de día, el autor de la muerte será reo de homicidio. El ladrón hará completa restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su hurto.

4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el doble.

5 Si alguno hiciere pastar en campo o viña, y metiere su bestia en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de su viña pagará.

6 Cuando se prendiere fuego, y al quemar espinos quemare mieses amontonadas o en pie, o campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado.

7 Cuando alguno diere a su prójimo plata o alhajas a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón fuere hallado, pagará el doble.

8 Si el ladrón no fuere hallado, entonces el dueño de la casa será presentado a los jueces, para que se vea si ha metido su mano en los bienes de su prójimo.

9 En toda clase de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo.

10 Si alguno hubiere dado a su prójimo asno, o buey, u oveja, o cualquier otro animal a guardar, y éste muriere o fuere estropeado, o fuere llevado sin verlo nadie;

11 juramento de Jehová habrá entre ambos, de que no metió su mano a los bienes de su prójimo; y su dueño lo aceptará, y el otro no pagará.

12 Mas si le hubiere sido hurtado, resarcirá a su dueño.

13 Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, le traerá testimonio, y no pagará lo arrebatado.

14 Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su prójimo, y fuere estropeada o muerta, estando ausente su dueño, deberá pagarla.

15 Si el dueño estaba presente no la pagará. Si era alquilada, reciba el dueño el alquiler.

16 Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer.

17 Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme a la dote de las vírgenes.

18 A la hechicera no dejarás que viva.

19 Cualquiera que cohabitare con bestia, morirá.

20 El que ofreciere sacrificio a dioses excepto solamente a Jehová, será muerto.

21 Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.

22 A ninguna viuda ni huérfano afligiréis.

23 Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor;

24 y mi furor se encenderá, y os mataré a espada, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos.

25 Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura.

26 Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás.

27 Porque sólo eso es su cubierta, es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿En qué dormirá? Y cuando él clamare a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso.

28 No injuriarás a los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.

29 No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos.

30 Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

31 Y me seréis varones santos. No comeréis carne destrozada por las fieras en el campo; a los perros la echaréis.

Por eso, generación va y generación viene, pero nadie cumple la Palabra de Dios, por eso por más que predique el Predicador, por más que los hombres lean sus biblias, siempre queda el velo de la justicia de Dios olvidada.

Y lo que el hombre cometió de pecado, y todo lo que destruyó ese pecado que no fue descubierto, o que no fue arrepentido con justicia de Dios; hace que toda la palabra de Dios sea insensatez para el hombre. Y por eso, vuelven a las vanidades.

Éxodo 21:

23 Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,

24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,

25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.

26 Si alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y lo dañare, le dará libertad por razón de su ojo.

27 Y si hiciere saltar un diente de su siervo, o un diente de su sierva, por su diente le dejará ir libre.

28 Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello muriere, el buey será apedreado, y no será comida su carne; mas el dueño del buey será absuelto.

29 Pero si el buey fuere acorneador desde tiempo atrás, y a su dueño se le hubiere notificado, y no lo hubiere guardado, y matare a hombre o mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño.

Pero la mayor pérdida es a Jehová Dios.

Por eso, las personas no entienden este principio:

Isaías 59:

1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;

2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.

3 Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.

4 No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.

5 Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras.

6 Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos.

7 Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.

8 No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz.

9 Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad.

10 Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos.

11 Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros.

12 Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:

13 el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

14 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

15 Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho.

16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.

17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,

18 como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa.

19 Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

20 Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.

21 Y éste será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

Cuando el hombre entiende el valor de sus pecados, cuando el hombre sabe y entiende la pecaminosidad de sus pecados, cuánto ha destruido por causa del pecado su imagen y su semejanza de Dios… mientras tanto, todo le será vanidad de vanidades. Sus oraciones, sus ofrendas, sus clamores, sus confesiones, sus obras de fe, nada tendrá la dimensión de un arrepentido, ni de uno que busca la justicia en Dios.

"Generación va y generación viene; mas la tierra siempre permanece. Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta"

Pasarán los días, pasarán los años, el hombre sufrirá las consecuencias de sus pecados, de sus errores, clamará a Dios, pero la misericordia no volverá a él.

¿Cómo se puede pagar todo? ¿Cómo pagar por las vidas que ha matado, que ha destruido, por la sangre que ha derramado?

Pues él mismo debe morir, vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, quemadura por quemadura.

Ciertamente que Dios dará el pago, muerte a aquellos que siguen obsecuentes ante la verdad de Dios, pero para aquellos quienes buscan el perdón y se arrepienten, aquellos quienes aprenden a "estar arrepentido" y aquellos quienes "aceptan todo decreto de Dios", aquellos quienes reciben el doble por sus pecados.

Aquellos quienes realmente buscan el rostro de Dios, porque sabe que ha pecado, Dios le dará "sustitutos", pero que será pagado de la misma forma, con la misma rigurosidad de la justicia de Dios.

¿Hasta cuándo? Hasta que el Espíritu Santo no te haga volver o mover tu conciencia, hasta que hayas cumplido el tiempo de tu pecado, el tiempo que hayas dañado la vida del prójimo, del hombre, o a Dios.

Lo que hoy las iglesias, y los pastores no han sabido enseñar, ni mostrar, ni hacer vivir a los hombres es esto:

Santiago 1:

25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.

27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Luego dice:

10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.

11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.

12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.

13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

Así que, todos aquellos quienes venden o comercializan el evangelio, aquellos quienes sin el debido arrepentimiento les promete sanidad de sus enfermedades, les prometen echar a los demonios, o considerar y pensar que las ataduras que tienen hoy sucede por causa de las maldiciones o brujerías de tus antepasados, todo eso es esquivar y olvidarse de la ley de Dios.

Nadie hoy busca y quiere complacer la ley de la libertad.

Porque no es importante que tú pidas perdón, o pienses en tu fe que Jesús te ha perdonado; porque si no cumples con la ley del pecado, la ley del arrepentimiento, la ley de la restitución, con la ley de la conciencia, la ley del conocimiento de Jehová, la ley de la sabiduría; jamás alcanzarás LA LEY DE LA LIBERTAD.

Todas las cosas son fatigosas

Tuesday, November 21, 2017

10:24

Eclesiastés 1:

5 Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta.

6 El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo.

7 Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.

8 Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír.

9 ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.

10 ¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.

11 No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.

Cuando pasan las generaciones, cuando pasan los días, cuando lo que uno espera de Dios no resulta, porque Jehová no puede ser injusto para responder según el criterio de la justicia de los hombres.

Y cuando faltan las justicias de Dios, cuando faltan el entendimiento, cuando no reciben ni entienden todo lo que el hombre recibe de "restablecimiento" que el Espíritu de Jesucristo le hace al hombre quien se ha arrepentido según la justicia de Dios, el hombre realmente siente a Dios, siente y ve lo que le es restituido, lo qu perdió desde mucho tiempo por sus pecados.

Puede ver toda la gracia del perdón, porque no es escuchar "estás perdonado", sino es "recibir todo lo que tus pecados corrompieron", tu relación con el Padre Celestial, y tu herencia como hijo.

Más cuando el hombre no hace caso a los atisbos del Espíritu Santo, cuando piensa que es molestia, y que los hombres del mundo viven mejor, viven sin tener que estar esperando por las respuestas de Dios, o de la esperanza de sus promesas, cuando el hombre vuelve al sus hábitos anteriores, cuando se cansa de Dios y busca ayudas en otros lugares, en otras personas. Cuando se cansa de la disciplina de Dios, entondes, como dice la palabra, las aguas vuelven a su lugar, el mar nunca se llena. Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar.

Entonces, cuando el hombre cada vez más retrocede, y no busca la perfecta libertad, la perfecta justicia de Dios, ni se esfuerza en pagar por toda la restitución de sus pecados:

Proverbios 26:

11 Como perro que vuelve a su vómito, Así es el necio que repite su necedad.

12 ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él.

13 Dice el perezoso: El león está en el camino; El león está en las calles.

14 Como la puerta gira sobre sus quicios, Así el perezoso se vuelve en su cama.

15 Mete el perezoso su mano en el plato; Se cansa de llevarla a su boca.

16 En su propia opinión el perezoso es más sabio Que siete que sepan aconsejar.

2 Pedro 2:

20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.

22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

Hebreos 10:

28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.

31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

Yo el Predicador fui rey sobre Israel en Jerusalén

Tuesday, November 21, 2017

10:34

Yo el Predicador, también viví en Jerusalén, soy hombre como todos los demás hombres debajo de Jescristo.

Yo también he pecado, yo también.

Y Dios me ha puesto para que primeramente viva y aprenda la gracia, la restitución, vea la restitución que hace la gracia de Jesucristo, sienta y vea la grandeza la restauración en el Espíritu Santo, cuando sucede esto en el Espíritu de Cristo Jesús:

Isaías 43:

25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

26 Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte.

27 Tu primer padre pecó, y tus enseñadores prevaricaron contra mí.

28 Por tanto, yo profané los príncipes del santuario, y puse por anatema a Jacob y por oprobio a Israel.

Por eso, el hombre debía llegar a esto:

Jeremías 31:

31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.

32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

33 Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

35 Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre:

36 Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

¿Cómo puede Yo el Predicador, ser predicador si no vive, si no entiende esto? Si no conoce la gracia de Dios, ni no aumenta en el temor de Jehová, si no le es restituido todo lo que el pecado corrompió, ¿cómo piensa ser Predicador?

Si no ha encontrado la paz en la conciencia ante el Espíritu Santo y sus palabras que escudriñan lo más profundo del hombre, si no ha aprendido a amar a Jesucristo profundamente, ¿cómo puede ser el Predicador, rey sobre Israel en Jerusalén?

Primero es el testimonio de tu interior:

Jeremías 17:

13 ¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas.

14 Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.

15 He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de Jehová? ¡Que se cumpla ahora!

Como también lo dijo Jesús:

San Juan 7:

37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Si uno no aprende a arrepentirse, y a descubrir al Dios Padre durante este proceso, si no aprende el temor de Jehová, si no aprende a pagar la restitución por sus pecados sea a Dios o sea a los hombres, no correrán en él ríos de agua viva, y no podrá sentir el gozo de la Salvación en Cristo Jesús.

Entonces, sucederá al hombre como estas palabras:

Eclesiastés 1:

13 Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo dio Dios a los hijos de los hombres, para que se ocupen en él.

14 Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.

15 Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.

16 Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia.

17 Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu.

18 Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.

Si uno va aumentando la ciencia, la sabiduría; pero no soluciona ninguno de sus pecados en el arrepentimiento para conocer a Dios, a aprender a intimarse con él, a realizar la justicia de Dios que te da libertad, si no recibe la gracia de la vida por medio del Santo Espíritu quien mora y mueve en ti…

Lo único que conseguirás con el aumento de la sabiduría serán muchas molestias, y por causa de las ciencias que tengas aumentarás tu dolor. Porque conocerás más, aprenderás más; pero también sabrás más pecados, más entendimiento de toda la biblia, pero no solucionas cosas que sí te condenarán indefectiblemente si pasas del tiempo prudente y no te arrepientes.

Proverbios 14:

16 El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado.

17 El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.

18 Los simples heredarán necedad; Mas los prudentes se coronarán de sabiduría.

Isaías 58:

13 Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,

14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

La lucha por la vida

Tuesday, November 21, 2017

11:00

La biblia nos enseña cuánto el hombre debe luchar por su vida, cómo debe luchar por el perdón de sus pecados, y ser restituido de la gracia de Jehová.

Y ese ejemplo nos lo da Jacob:

Génesis 32:

22 Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.

23 Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.

24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba.

25 Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.

26 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.

27 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.

28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

29 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.

30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.

31 Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera.

32 Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.

Volvió a la tierra de la promesa de sus padres porque hubo Jehová le apareció, pero en la medida en que volvía, también veía como el enojo de Esaú no estaba aplacado; porque el pecado de Jacob es grande, y jamás había sido tratado ante Jehová.

Como Jacob luchó para volver a recibir la bendición como heredero de Abraham, de Isaac sus padres, también hoy el creyente debe luchar por su vida.

Permanecer todo el tiempo que requieren sus pecados hasta que sean restituidos y que Jehová tome satisfacción por tus pecados:

Isaías 40:

1 Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.

2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.

3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

6 Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.

7 La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.

8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

9 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!

10 He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.

El temor de Jehová

Tuesday, November 21, 2017

11:09

Por estas razones, el temor de Jehová jamás se manifiesta en los hombres en la misma medida, ni tienen entendimiento si no se descubren sus pecados, y se arrepienten con la ley de la libertad en Cristo Jesús.

Si uno no descubre a Jehová Dios del Cielo y de la Tierra de esta forma, siempre su alma deseará lo mejor de la vida, y llegará a esta conclusión:

Eclesiastés 2:

9 Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo mi sabiduría.

10 No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y ésta fue mi parte de toda mi faena.

11 Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.

12 Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; porque ¿qué podrá hacer el hombre que venga después del rey? Nada, sino lo que ya ha sido hecho.

13 Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas.

14 El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro.

15 Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.

16 Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.

17 Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.

"Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio. Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa;por cuanto todo es vanida y aflicción de espíritu"

O sea, así está hecho por Dios.

Mientras que el hombre no descubra a Dios, si el hombre no pertenezca y permanezca en el Padre y en el Hijo, y seamos uno, todo será como hierba que crece en el campo y luego mueren y son quemados. El hombre quien no adquiere sabiduría, aquel que no encuentra su imagen y semejanza en Jesucristo, su vida no será más que el impío del mundo.

La desesperanza del corazón

Tuesday, November 21, 2017

11:20

Cuando el creyente tiene desesperanza del corazón, cuando no ve el sentido de tanta disciplina, de tanto vivir en la esperanza contra esperanza, es porque existe desesperanza en su corazón.

Por eso, piensa en su corazón: ¿para qué hago todo esto?

También es cansado cuando uno escucha las palabras del Pastor David y quiere aguardar los bienes de su promesa.

Si cada uno no se ha intimado con el Padre Celestial, porque es la primera parte que siempre busca Jehová, significa no se ha arrepentido de sus pecados como debe ser, ni sabe las riquezas espirituales de la Perfecta Ley de la Libertad.

Y si crece en la desazón, cuando ve que el mundo no está mal, y uno piensa que está perdiendo los preciosos años de su vida en una esperanza que no se cumplirá...

Pero el verdadero tesoro, la fuente de la vida en realidad es el Padre mismo, es la persona de Jesucristo. Es la vida que encuentra en el Espíritu Santo.

Por eso, dice la biblia:

Eclesiastes 2:

19 Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.

20 Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría.

21 ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande.

22 Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol?

23 Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.

24 No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios.

25 Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo?

Entonces, sí tenemos una medida precisa para examinar al hombre.

Cuando no ve más que el mundo, y no puede prevalecer en la esperanza, es porque no se está avivando en el fuego del don de Dios que hay en él. O nunca lo ha encontrado, ni lo conoce.

No es la rapidez del avance, ni de lo mucho que conozca o la cantidad de obras que pueda hacer en la iglesia, o para el mundo. Primeramente tienes que ganarte a Jesucristo, a entrar en el mundo personal e íntimo con Cristo.

San Juan 17:

19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.

20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,

21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste.

26 Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

Y Apocalipsis 3 también lo dice:

14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!

16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.

20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Nadie puede reemplazar esto, nadie puede cambiar esta verdad.

Si el hombre reemplaza esto con hojas, con madera, con oro… el fuego las probará.

San Juan 3:

27 Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.

Y al hombre que a Dios agradare, Jehová Dios le da sabiduría, ciencia y gozo.

Eclesiastés 2:

26 Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

Todo tiene su tiempo

Tuesday, November 21, 2017

12:46

Eclesiastés 3:

1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Nadie puede tomarse la hora, ni el tiempo para decir, cuánto quiere crecer espiritualmente, ni en qué tiempo hacerlo.

Así también, no puede el hombre imponer las reglas de la justicia de Dios que es por fe, ni cambiar las justicias, la forma o la hora.

Por eso, el temor de Jehová es un punto crucial, para que sepa calmarse, confiar en que todo lo que Dios hace, en realidad es beneficioso, para el bien del escogido.

Para que uno esté expuesto de esta manera y pueda confiar plenamente en el método, en el tiempo, en las condiciones de justicia que Dios impone para que se arrepienta, para que conozca sus pecados, para que haga la justicia correspondiente, para que conozca y aprenda al Padre, para que se sane de sus pecados y de lo que ellos han corrompido. Entonces, el bien, el gozo, las aguas vivas que recibe al realizar esta justicia, le dará la confianza para seguir toda disciplina de Dios quien castiga al hijo que ama.

Eclesiastés 3:

2 Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

3 tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;

4 tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;

5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;

6 tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;

7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;

8 tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

Cuando se tienen estos testimonios "en sí mismos", cuando existen palabras que les enseñan, cuando existe paz, cuando son revelados las obras de Dios, o sus intenciones; se sabe que está en el tiempo indicado, en el camino correcto, y que se debe obrar con fuerzas en todo lo que nos dice.

También esto es cierto, estar a tiempo con la disciplina de Dios, no implica que se puede acortar las cosas, la justicia de Dios es justa, es medida. Por eso, hay que caminar pacientemente todo el recorrido de Dios.

Como dicen estas palabras, "TODO LO HIZO PERFECTO":

Eclesiastés 3:

10 Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.

11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

12 Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;

13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

14 He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.

15 Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.

Ahora, lo importante para nosotros, los hijos de dios es entender este proceso de justicia para que nosotros "entremos en la vida de Dios", y vivamos "en el ritmo de las obras de Dios", en realizar la vida y obra que desea el Padre celestial".

Es por eso, dice "Todo tiene su tiempo". Por eso, el Espíritu Santo nos prepara con suficiente tiempo, con antelación, con disciplina, con corrección, con promesas, con esperanzas. Porque sin justicia, nada se puede hacer.

Por eso, a pesar de que muchas veces el cuerpo, la carne, las concupiscencias, las razones del mundo, o el ritmo del mundo parecen no ayudarnos; pero hay que vencerlas. Sí, al comienzo nos parecen que estamos perdiendo el tren del mundo, que nos estamos desfazándonos de los hechos del mundo, que perdemos los lugares de privilegio, y nos "soltamos" y dejamos llevar por el Espíritu Santo.

Más es la única forma de "entrar en el reino de los cielos", en las obras y en los tiempos de Dios.

Hebreos 12:

12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;

13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.

17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Las Palabras de Jesús son bien claras y explícitas:

San Juan 3:

3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

No se puede vivir el tiempo de Dios, ni realizar sus obras, si uno tiene el concepto "humano y carnal" de las cosas.

Nacer de nuevo, es un completo muy amplio y exacto de toda la justicia de Dios, en todos los ámbitos de la vida del hombre.

Bueno, toda esta confianza, toda esta paz, toda esta fe, toda esta seguridad, todo este conocimiento… solamente se consigue cuando tú en el proceso de arrepentimiento aprendes y conoces al Espíritu de Dios en persona, en forma directa, en forma INCONFUNDIBLE.

Si no lo haces, ¡nunca podrás confiar en Dios, ni largarás el mundo!

Es como la imagen de uno que está subido en un barco, y tú tienes las amarras de tus manos.

Para muchos hombres carnales, Dios está en el barco y tú en el muelle que es el mundo.

En cambio, para el que vive en el pacto y aquel quien haya convivido e intimado con el Espíritu de Cristo Jesús, sabe que yo estoy con Dios en el muelle, y el mundo está en el barco. ¿Dejaré que el mundo se vaya y me quedo con la vida en Cristo Jesús?

Vemos que muchos creyentes, no quisieron realizar ninguno de los dos, se pusieron en el medio, no querían largar a Dios, ni largar el mundo. Más no existe ningún hombre que pueda soportar el tiempo de la paciencia, el tiempo de la muerte, la falta de las respuestas de Dios que se manifiestan en el mundo. Más bien, dejará a Dios y se guiará por el mundo, por las vanidades.

Si tu paz y tu confianza porque has sido disciplinado en la muerte en Cristo Jesús, y has descubierto toda la paz, las aguas vivas, el nacer de nuevo que tienes en el Espíritu Santo, si no has vencido los plazos de los tiempos de los hombres: los años, el envejecimiento, la impaciencia, el frenesí del mundo, las conquistas de los hombres del mundo… es imposible no vivir ese mundo.

Salmos 81:

10 Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto; Abre tu boca, y yo la llenaré.

11 Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí.

12 Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos.

13 ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera andado Israel!

14 En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios.

15 Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre.

16 Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría.

Isaías 65:

19 Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.

20 No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.

21 Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas.

22 No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos.

23 No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.

24 Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.

25 El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.

Realmente es una gran apuesta de fe.

Pero nunca jugamos a la suerte, sino que aquellos quienes han alcanzado la gracia de Dios, aquellos que hemos experimentado el agua viva que corre en el interior por la disciplina que hemos recibido del Espíritu Santo, jamás jugamos a perdedor.

Y así nos dice la Palabra de Dios:

Romanos 8:

28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Por causa de los hijos de los hombres, Dios los prueba

Tuesday, November 21, 2017

13:52

Sin que uno tenga todos los testimonios del Agua Viva que corre como Ríos en su interior, es imposible que el hombre aprenda que "He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres" (Eclesiastés 3:14)

Zacarías 14:

5 Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá; y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos.

6 Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura.

7 Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz.

8 Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno.

9 Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre.

10 Toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; y ésta será enaltecida, y habitada en su lugar desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta primera, hasta la puerta del Ángulo, y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del rey.

11 Y morarán en ella, y no habrá nunca más maldición, sino que Jerusalén será habitada confiadamente.

12 Y ésta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca.

13 Y acontecerá en aquel día que habrá entre ellos gran pánico enviado por Jehová; y trabará cada uno de la mano de su compañero, y levantará su mano contra la mano de su compañero.

14 Y Judá también peleará en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro y plata, y ropas de vestir, en gran abundancia.

15 Así también será la plaga de los caballos, de los mulos, de los camellos, de los asnos, y de todas las bestias que estuvieren en aquellos campamentos.

16 Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.

17 Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.

18 Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos.

19 Ésta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos.

20 En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A JEHOVÁ; y las ollas de la casa de Jehová serán como los tazones del altar.

No se pueden leer los tiempos de Dios, pero sí se puede aprender el corazón de Dios.

Pero todos aquellos quienes no comprendieron las Palabras, aquellos quienes no se han disciplinado en las justicias de Dios, los hombres quienes no aprendieren los tiempos de Dios y se sometieren a sus caminos, se volverán como hierbas del campo, y morirán como mueren las bestias:

Eclesiastés: 3:

16 Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí impiedad; y en lugar de la justicia, allí iniquidad.

17 Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace.

18 Dije en mi corazón: Es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y para que vean que ellos mismos son semejantes a las bestias.

19 Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.

20 Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo.

21 ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?

22 Así, pues, he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo, porque ésta es su parte; porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?

Cuando haces promesas con tu boca

Wednesday, November 22, 2017

09:28

Ocurre con frecuencia entre los hombres quienes no conocen bien a Jehová Dios.

También sucede con aquellos quienes están atrasados en sus discipulados.

Pero creo que la principal causa es buscar alcanzar sus deseos por medio de promesas fuera del tiempo correspondiente.

Cuando el hombre no entiende la voluntad de Dios al crear al hombre luego que éstos cayeran de la gloria divina, que es "hagamos al hombre a nuestra imagen, a nuestra semejanza", y este hombre busca sus propias metas de sueño. Se equivoca, y muchas veces ante el error, el pecado, la necesidad hace votos ligando su alma. Y cuando no puede cumplirlas, las palabras son más altas, severas, el tiempo corto y la misericordia menor.

Jesús enseña:

San Mateo 6:

10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Más el que hace votos, generalmente piensa en las cosas terrenales primero, y no sabe cómo las cosas celestiales se impone sobre las terrenales. Las razones de Dios por encima de las personales. Incluso las razones de la iglesia por encima de lo mío.

Es cierto que es imposible que uno "no haga votos en absoluto", eso es imposible; más la palabra dice "no lo hagas a la ligera, ni te apresures en abrir la boca". Hay que saber esperar "el cuándo y en qué" hay que hacer los votos necesarios.

Muchos veces, las personas no están preparadas para cumplir con sus votos, y lo hacen a la ligera, porque quiere verse "más comprometido con Dios", y no sabe que el nivel con que está ligando su alma, le exigirá obras de fe y de justicia que está por encima de sus capacidades.

También están aquellos quienes hablan y desafían a otros "en todo disimulado pero con suficiencia y soberbia", eso también es considerado como "casi voto", porque estás afirmando que tú puedes hacerlo, y menoscabas a otros de su incredulidad, de su inacción. Conclusión, el que habla está dando "a entender que él o ella sí lo puede hacer y es capaz."

Lo mejor es callarte, y esperar hasta que entiendas que el Espíritu Santo te "llama al voto en tu interior, o escuchas ese llamado".

Eclesiastés 5:

1 Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.

2 No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.

3 Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.

4 Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes.

5 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.

6 No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?

7 Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios.

Por eso dice, donde abundan los sueños, aquellos quienes se duermen y no son hacedores de la Palabra en el momento correcto, en el tiempo preciso. Pero aquellos quienes son laboriosos, verán que toda su vida, cada cosa que hacen están dentro de los "linderos del voto" en Cristo Jesús. Porque acompañar las obras de Dios en el tiempo preciso, realizar las obras con la justicia de Dios que es por fe, siempre está por encima de la fe del común de las personas.

Entonces, esto es una regla, para aquellos quienes viven en los tiempos de Dios, en los tiempos en que se realizan las obras en Cristo Jesús, siempre y cada día el hombre debe correr el riesgo y el peligro de dar toda su vida por las Palabras que entiende son verdaderas y que es enseñado por el Espíritu Santo.

Cuando los perezosos y los dormidos alcanzan a creer en esas palabras, realmente no tienen ningún valor de justicia, ni de fe. Por eso, a veces los dormidos hacen votos deseando alcanzar las posiciones más avanzadas de la justicia de Dios, del frente donde se vive completamente el fulgor de la batalla de la fe y de la vida en Cristo Jesús. Pero como no está acostumbrados, ni están siendo guiados por el Espíritu Santo, pronto tienen miedo y se pierden.

Descubren que su vida en el mundo no está mal, ni va tan mal. Está más bien controlado y así considera que puede controlarse.

Cuántas más vanidades tiene de la vida, cuantas más vanidades se permite y capaz de obtenerlas, es menor su deseo de salirse de ellas. También luego ve que todo voto o no voto, no tiene grandes incidencias de la vida.

Si la vida tuviera grandes desequilibrios y contrastes muy fuertes y duros, los hombres pensarían más en su vida espiritual; pero si los vientos son calmos, si la vida está más que controlada es difícil mostrar los finales.

Eclesiastés 5:

12 Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.

13 Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por sus dueños para su mal;

14 las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano.

Aquí encierra una gran sabiduría y principios de vida:

Isaías 30:

9 Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová;

10 que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras;

11 dejad el camino, apartaos de la senda, quitad de nuestra presencia al Santo de Israel.

12 Por tanto, el Santo de Israel dice así: Porque desechasteis esta palabra, y confiasteis en violencia y en iniquidad, y en ello os habéis apoyado;

13 por tanto, os será este pecado como grieta que amenaza ruina, extendiéndose en una pared elevada, cuya caída viene súbita y repentinamente.

14 Y se quebrará como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen pedazos; tanto, que entre los pedazos no se halla tiesto para traer fuego del hogar, o para sacar agua del pozo.

15 Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,

16 sino que dijisteis: No, antes huiremos en caballos; por tanto, vosotros huiréis. Sobre corceles veloces cabalgaremos; por tanto, serán veloces vuestros perseguidores.

17 Un millar huirá a la amenaza de uno; a la amenaza de cinco huiréis vosotros todos, hasta que quedéis como mástil en la cumbre de un monte, y como bandera sobre una colina.

18 Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él.

19 Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá.

Hoy podemos hablar, pero los resultados no suceden instantáneamente, sino que todos quienes siguen sus caminos, les irá bien, al comienzo temerán que la mano de Jehová les venga encima, pero no sucederá; entonces se calmarán, se consolarán, tomarán fuerzas y se adentrarán en la vanidad de vanidades. Hasta que nada les pueda hacer volver, porque tendrán una inteligencia que les consolará su corazón, y se considerarán sabios:

Eclesiastés 6:

8 Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿Qué más tiene el pobre que supo caminar entre los vivos?

9 Más vale vista de ojos que deseo que pasa. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu.

10 Respecto de lo que es, ya ha mucho que tiene nombre, y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él.

11 Ciertamente las muchas palabras multiplican la vanidad. ¿Qué más tiene el hombre?

12 Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?

A veces la gracia de Dios es que las cosas no les salgan, que no resulten, que se quiebren, que se vean imposibilitados, que sean incapacitados, que se les corten las alas; para así estar "rendidos ante Cristo Jesús", y que le busquen y se confíen en Jehová de los ejércitos.

Porque si el hombre tiene accesos a las vanidades del mundo, y las alcanza y nadie le detiene, ¿quién necesita de Dios?

Pero así es el que pierde su alma. Por eso…

¿Qué aprendes a ver primeramente?

Wednesday, November 22, 2017

10:13

Eclesiastés 7:

1 Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento.

2 Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón.

3 Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón.

4 El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría.

5 Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios.

6 Porque la risa del necio es como el estrépito de los espinos debajo de la olla. Y también esto es vanidad.

7 Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón.

8 Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.

Por eso dice en

Salmos 119:

71 Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.

72 Mejor me es la ley de tu boca Que millares de oro y plata.

73 Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.

74 Los que te temen me verán, y se alegrarán, Porque en tu palabra he esperado.

75 Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, Y que conforme a tu fidelidad me afligiste.

76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo.

77 Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia.

¿Qué aprendes primero? ¿Qué recibes primero?

No es posible aprender la Palabra de Dios, ni discipularse cuando dispones de vanidades del mundo a tu alcance y según tu satisfacción.

Por eso, toda persona que Dios verdaderamente tiene interés y lo ha escogido para hijo, le despoja primeramente, lo humilla antes de llamar, lo pone en hoyos o en quebrantamientos antes de la disciplina.

Por eso dice:

Eclesiastés 7:

10 Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría.

11 Buena es la ciencia con herencia, y provechosa para los que ven el sol.

12 Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero; mas la sabiduría excede, en que da vida a sus poseedores.

13 Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció?

14 En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.

Difícilmente las vanidad de las vanidades sea provechoso para el hombre de fe, ni aquellos que desean discipularse. En cambio, cuando el hombre es desnudado primeramente, buscará y encontrará su vida, su tesoro en el Padre Celestial. Por eso Jesús dijo:

San Lucas 12:

33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye.

34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Si uno no se encuentra con el Padre, si uno no encuentra su vida en el Padre, si uno no aprecia todo cuanto crece en la imagen y semejanza del Padre, si uno no ha aprendido el valor de su vida, la gratitud de la salvación en Jesucristo, siempre tendrá dudas:

Eclesiastés 7:

15 Todo esto he visto en los días de mi vanidad. Justo hay que perece por su justicia, y hay impío que por su maldad alarga sus días.

16 No seas demasiado justo, ni seas sabio con exceso; ¿por qué habrás de destruirte?

17 No hagas mucho mal, ni seas insensato; ¿por qué habrás de morir antes de tu tiempo?

Al final, ¿se encontrará uno que sea justo?

Eclesiastés 7:

18 Bueno es que tomes esto, y también de aquello no apartes tu mano; porque aquel que a Dios teme, saldrá bien en todo.

19 La sabiduría fortalece al sabio más que diez poderosos que haya en una ciudad.

Cuando las vanidad de las vanidades son muchas, cuando los tiempos son extremos, cuando la desesperanza es fuerte para sostenerla; surgen del horno de fuego la fe que es más preciosa que el oro y la plata, o piedras preciosas.

Por eso, hay que cuidar de personas, de palabras:

20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.

21 Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se hablan, para que no oigas a tu siervo cuando dice mal de ti;

22 porque tu corazón sabe que tú también dijiste mal de otros muchas veces.

23 Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Seré sabio; pero la sabiduría se alejó de mí.

24 Lejos está lo que fue; y lo muy profundo, ¿quién lo hallará?

25 Me volví y fijé mi corazón para saber y examinar e inquirir la sabiduría y la razón, y para conocer la maldad de la insensatez y el desvarío del error.

26 Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador quedará en ella preso.

27 He aquí que esto he hallado, dice el Predicador, pesando las cosas una por una para hallar la razón;

28 lo que aún busca mi alma, y no lo encuentra: un hombre entre mil he hallado, pero mujer entre todas éstas nunca hallé.

29 He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

OBRANDO COMO SABIO

Guarda la palabra del juramento de Dios

Wednesday, November 22, 2017

10:40

Eclesiastés 8:

1 ¿Quién como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas? La sabiduría del hombre ilumina su rostro, y la tosquedad de su semblante se mudará.

2 Te aconsejo que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios.

3 No te apresures a irte de su presencia, ni en cosa mala persistas; porque él hará todo lo que quiere.

Habacuc 2:

2 Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.

3 Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

¿Cómo debe ser el final? ¿Cómo deben ser las cosas al fin?

Hebreos 6:

10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza,

12 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.

Apocalipsis 2:

26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,

27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

28 y le daré la estrella de la mañana.

29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Eclesiastés 8:

4 Pues la palabra del rey es con potestad, ¿y quién le dirá: ¿Qué haces?

5 El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio.

6 Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio; porque el mal del hombre es grande sobre él;

7 pues no sabe lo que ha de ser; y el cuándo haya de ser, ¿quién se lo enseñará?

8 No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee.

9 Todo esto he visto, y he puesto mi corazón en todo lo que debajo del sol se hace; hay tiempo en que el hombre se enseñorea del hombre para mal suyo.

Al final, las aguas se dividen, al final todo sale a luz.

¿Quién tiene las fuerzas para manejar el final, los tiempos del fin?

"Guarda las palabras del juramento de Dios"

¿Cuál es el pacto que te ha dado? ¿Cuáles son los juramentos que el Padre Celestial te ha hecho a lo largo de estos años de tu vida?

Pues aquellos que se salen, no verán la vida; aquellos que se olvidan de Dios sus vidas serán menos de los que viven las vanidades.

Eclesiastés 8:

10 Asimismo he visto a los inicuos sepultados con honra; mas los que frecuentaban el lugar santo fueron luego puestos en olvido en la ciudad donde habían actuado con rectitud. Esto también es vanidad.

11 Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.

12 Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia;

13 y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios.

14 Hay vanidad que se hace sobre la tierra: que hay justos a quienes sucede como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes acontece como si hicieran obras de justos. Digo que esto también es vanidad.

15 Por tanto, alabé yo la alegría; que no tiene el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba y se alegre; y que esto le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le concede debajo del sol.

16 Yo, pues, dediqué mi corazón a conocer sabiduría, y a ver la faena que se hace sobre la tierra (porque hay quien ni de noche ni de día ve sueño en sus ojos);

17 y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará; aunque diga el sabio que la conoce, no por eso podrá alcanzarla.

Guardando las Palabras que desde el principio habéis oído

Wednesday, November 22, 2017

10:58

Eclesiastés 8:

1 ¿Quién como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas? La sabiduría del hombre ilumina su rostro, y la tosquedad de su semblante se mudará.

2 Te aconsejo que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios.

3 No te apresures a irte de su presencia, ni en cosa mala persistas; porque él hará todo lo que quiere.

4 Pues la palabra del rey es con potestad, ¿y quién le dirá: ¿Qué haces?

5 El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio.

1 Juan 2:

23 Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

24 Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.

25 Y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.

26 Os he escrito esto sobre los que os engañan.

27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

28 Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.

29 Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.

3:1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

Esta es la gran batalla de nuestras mentes, porque la espera se hizo sobremanera difícil, porque estamos por encima de la esperanza contra toda esperanza.

Es cuando la sabiduría que ha aprendido nuestro corazón del Padre Celestial debe prevalecer, debe buscarse en los lugares más recónditos de nuestra vida, de nuestro pasado, de nuestro corazón aquellas gracias que hemos recibido desde el primer día:

Salmos 73:

Ciertamente es bueno Dios para con Israel, Para con los limpios de corazón.

2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.

3 Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos.

4 Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.

5 No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres.

6 Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia.

7 Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón.

8 Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería.

9 Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra.

10 Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí, Y aguas en abundancia serán extraídas para ellos.

11 Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?

12 He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.

13 Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia;

14 Pues he sido azotado todo el día, Y castigado todas las mañanas.

15 Si dijera yo: Hablaré como ellos, He aquí, a la generación de tus hijos engañaría.

16 Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí,

17 Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.

18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer.

19 ¡Cómo han sido asolados de repente! Perecieron, se consumieron de terrores.

20 Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.

21 Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas.

22 Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti.

23 Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha.

24 Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.

25 ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

26 Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.

28 Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.

Sí, es un duro trabajo, pero "¡hazme despertar a tu semejanza!"

Salmos 17:

Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor. Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.

2 De tu presencia proceda mi vindicación; Vean tus ojos la rectitud.

3 Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga transgresión.

4 En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las sendas de los violentos.

5 Sustenta mis pasos en tus caminos, Para que mis pies no resbalen.

6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios; Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

7 Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra, De los que se levantan contra ellos.

8 Guárdame como a la niña de tus ojos; Escóndeme bajo la sombra de tus alas,

9 De la vista de los malos que me oprimen, De mis enemigos que buscan mi vida.

10 Envueltos están con su grosura; Con su boca hablan arrogantemente.

11 Han cercado ahora nuestros pasos; Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.

12 Son como león que desea hacer presa, Y como leoncillo que está en su escondite.

13 Levántate, oh Jehová; Sal a su encuentro, póstrales; Libra mi alma de los malos con tu espada,

14 De los hombres con tu mano, oh Jehová, De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida, Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro. Sacian a sus hijos, Y aun sobra para sus pequeñuelos.

15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

Porque tus obras ya son agradables a Dios

Wednesday, November 22, 2017

11:09

Hay que darle sentido a la vida de los justos y los sabios.

¿Con qué alumbrarás tus ojos? ¿Con qué llenarás tu corazón?

Eclesiastés 9:

7 Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios.

8 En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

Proverbios 8:

33 Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis.

34 Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas.

35 Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová.

36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; Todos los que me aborrecen aman la muerte.

Cuando la sabiduría del sabio no puede con la vanidad de vanidades

Wednesday, November 22, 2017

11:19

Todos se consideran conocedores de Dios, todos se consideran sabios y entendidos en las Palabras de Dios.

Pero cuando la sabiduría de Dios que tiene el sabio no puede vencer la necedad ni la vanidad de las vanidades, es como un encantador es mordido por la serpiente antes de encantarla.

Eclesiastés 10:

1 Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.

2 El corazón del sabio está a su mano derecha, mas el corazón del necio a su mano izquierda.

3 Y aun mientras va el necio por el camino, le falta cordura, y va diciendo a todos que es necio.

4 Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.

5 Hay un mal que he visto debajo del sol, a manera de error emanado del príncipe:

6 la necedad está colocada en grandes alturas, y los ricos están sentados en lugar bajo.

7 Vi siervos a caballo, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra.

8 El que hiciere hoyo caerá en él; y al que aportillare vallado, le morderá la serpiente.

9 Quien corta piedras, se hiere con ellas; el que parte leña, en ello peligra.

10 Si se embotare el hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza; pero la sabiduría es provechosa para dirigir.

11 Si muerde la serpiente antes de ser encantada, de nada sirve el encantador.

12 Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, mas los labios del necio causan su propia ruina.

13 El principio de las palabras de su boca es necedad; y el fin de su charla, nocivo desvarío.

14 El necio multiplica palabras, aunque no sabe nadie lo que ha de ser; ¿y quién le hará saber lo que después de él será?

15 El trabajo de los necios los fatiga; porque no saben por dónde ir a la ciudad.

16 ¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!

17 ¡Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber!

18 Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa.

19 Por el placer se hace el banquete, y el vino alegra a los vivos; y el dinero sirve para todo.

20 Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.

¿De qué sirve toda la fe que tengas en Jesucristo si no puedes discernir los tiempos de Dios, cuando no puedes prevalecer, cuando no puedes vencer las vanidades de la vida?

Si al final, no puedes vencer el temor de la muerte, y sigues viviendo en la servidumbre de ella, ¿para qué has gastado tu tiempo en buscar a Jesucristo?

El sabio no siembra mirando los tiempos

Wednesday, November 22, 2017

11:26

Eclesiastés 11:

3 Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará.

4 El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.

5 Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.

6 Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.

Uno siembra según las Palabras que recibe, según las promesas del juramento de Jehová que recibió desde el principio.

Cuando no sabemos los tiempos de los cumplimientos, siempre deseamos ser sabios y entendidos en las Palabras que hemos recibido hasta ahora, y prevalecer sobre todas las cosas.

No sabemos el orden de las cosas, ni por dónde vendrán las cosas, pero sí una cosa es cierta, que verás las obras de Dios y recibirás tu porción del pacto.

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud

Wednesday, November 22, 2017

11:54

¿Quién es el joven sabio que sobrepasa a los más sabios?

¿No es aquel que comprende las debilidades de la juventud acerca de las vanidades de la vida del joven y actúa como sabio?

Eclesiastés 12:

9 Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.

10 Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.

R60 Ecclesiastes 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;

2 antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia;

3 cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por las ventanas;

4 y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela; cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas;

5 cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles;

6 antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo;

7 y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.

¿Quién es el sabio quien puede romper los lazos de la vanidad de su edad? ¿Quién es el que escucha al Predicador y sobrepasa a su generación?

El fin de las Palabras del Predicador

Wednesday, November 22, 2017

11:58

Eclesiastés 12:

13 El fin de todo el discurso oído es éste: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.

14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

No importan cuántas sean las palabras del Predicador, ni las sabidurías del Sabio; el hacedor de las Palabras será justificado.

FIN.